martes, 31 de enero de 2017

Adiós tristeza, nos veremos algún día pero hoy no

Hoy despertaste y sentiste que aún sigue ese nudo en tu corazón que no te deja en paz. Te sientes confundido(a), sientes que esta vez no lo superarás, crees que arruinaste tu vida. No es así.
¿Sientes que la vida te queda muy grande como para seguir teniéndola? ¿Sientes un deseo indescriptible de dejarlo todo, de ir al cielo con ese ser del cual siempre te hablaron? Deseas mucho retroceder en el tiempo, pero por más que lo intentas no retrocede. Las lágrimas empiezan a salir de tus ojos tristes, y crees que lo mejor es abandonar.
Quizá pienses que nadie te comprende ni te comprenderá. En este momento te sientes realmente triste.
Decirte que no debes sentirte triste no ayudará en nada. Recordarte que la vida es hermosa mucho menos, pero espera: LA TRISTEZA QUE HA TOCADO TU PUERTA HACE TIEMPO SOLO SE IRÁ SI LE VUELVES A ABRIR LA PUERTA, PERO ESTA VEZ PARA QUE SALGA.
Sí, todo depende de nosotros, todo está en nosotros. Como dijo hoy mi profesor de gramática, Para aprender una lengua lo único que se necesita es VOLUNTAD”. Hablarte de voluntad en estos momentos es un disparate porque es lo menos que se puede esperar tener, pero es indispensable empezar a forjarla.
En situaciones como éstas lo único que nuestro corazón quiere es contarle todo lo que nos atormenta a alguien. No a cualquiera, porque no todos sabemos escuchar, éste es un don que Dios nos ha dado a unos cuantos. Yo, cuando estoy triste tengo unas ganas inmensas de ir corriendo a mis padres y decírselo todo, siento la necesidad de abrir mi boca y dejar salir todo lo que me atormenta hace semanas.

El Dios vivo

Palabra fiel es ésta, y digna de ser recibida por todos. Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. 1 Timoteo 4:9-10
En el texto citado, Dios es llamado el Salvador. Esta palabra puede traducirse también por “el conservador” de todos los hombres, pues no dejará de guardar sus vidas sobrepasando todos los peligros. "Él quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”. Este gran Dios Salvador envió a la tierra a su propio Hijo, Jesucristo hombre, quien “se dio a sí mismo en rescate por todos” (1 Timoteo 2:4,6). Todo hombre puede, pues, ir a Dios, confesarle sus pecados y creer que el rescate también fue pagado por Él, por sus pecados. ¿Quién querría rechazar esta oferta?

Inline image 2Pero Dios no solo es un Dios Salvador que nos protege del juicio venidero, pues también es el preservador de todos los hombres.Sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Hebreos 1:3). Es el Dios vivo, el creador de todas las cosas: “No se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones” (Hechos 14:17).
Todo creyente puede y debe tener la seguridad de que Dios también sostiene su vida; puede decir: Dios me ama y cuida de mí en cada momento. Conoce el curso de mi vida mucho mejor que yo; Él prepara y provee para todas mis necesidades.
¿Qué se desprende de la expresión “esperamos en el Dios viviente”? Significa que nos apoyamos confiados en un Dios que vive eternamente, que es todopoderoso y puede cumplir lo que prometió en la Biblia.

10 Mujeres con las cuales los hombres Cristianos no Deben Casarse

Imagen relacionadaA menudo, entre la búsqueda del matrimonio perfecto y el encontrar “a la media naranja”, algo sucede. Es fácil pasar por alto cosas que pueden no parecer muy graves, pero estas cosas podrían ser patrones destructivos una vez casados. El amor no tiene que ser ciego. No hay razón para conformarse con relaciones malsanas o dañinas, simplemente por tener ganas de casarse.
Todos tenemos problemas con el pecado que tratamos diariamente. La mayoría hemos cometido errores que deseamos no haberlos cometido. Todos necesitamos la gracia y la libertad que solo Cristo puede ofrecer. Pero nuestros matrimonios son más saludables cuando reconocemos las banderas rojas en nuestras relaciones antes de casarnos, en lugar de elegir no ver los problemas.
Dios se preocupa por las decisiones que tomamos. A Él le importa con quién nos casaremos. Y podemos confiar en que Él nos guiará, y nos ayudará a ver estas señales rojas, a tenerlas en cuenta a lo largo de nuestro caminar cristiano.

10 Tipos de Mujeres Con Las Cuales los Hombres Cristianos No Deben Casarse

1. La Mujer No creyente

Tenga cuidado de no conformarse con menos de lo que Dios querría para la salud espiritual y el cuidado de su matrimonio. El matrimonio es ya bastante difícil a veces, como para añadir a eso la presión de las opiniones espirituales opuestas, y usted puede estar en gran apuro cuando las “presiones” normales de la vida ocurren. Si tienen creencias muy diferentes ahora, no asuma falsamente que la hará “convertirse”, o cambiar sus maneras más tarde. Puede ocurrir, pero puede que no, y generalmente esto no es premonitorio.
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? “2 Corintios 6:14

2. La Mujer abusadora

Muchas veces se supone que los “abusadores” son hombres, pero las mujeres luchan con esta misma trampa también, y el hombre en su vida puede sentir que es difícil hablar del problema o encontrar ayuda. Los hombres a menudo pueden convertirse en víctimas invisibles del abuso en las relaciones, y encontrarse enfrentando niveles profundos de vergüenza, culpa e incompatibilidad.
Salmo 11:5: “El Señor prueba al justo y al impío, y su alma aborrece al que ama la violencia“. Este versículo nos recuerda cómo Dios se siente con el corazón que instiga la violencia. Nadie merece ser abusado. Nunca. Aléjese rápidamente de aquel que le cause daño físico, verbal o emocional profundo. Ellos no son Su gracia salvadora. Esa es la obra de Dios, y el matrimonio debe construirse sobre el amor profundo y el respeto, y el abuso de cualquier tipo no tiene lugar en él.

3. La Mujer Controladora, Manipuladora

El comportamiento sutil y peligroso de esta persona puede indicar grandes problemas por delante. Lo que podría disfrazarse como “solo me preocupo por ti”, puede ser en realidad una necesidad de control constante o un corazón lleno de celos. Ella quiere dominar y se esfuerza por tomar decisiones por usted, especialmente con respecto a con quién usted pasa su tiempo. Ella lo llama a usted con frecuencia, siempre con los ojos cerca de usted, o acusarlo falsamente de no ser fiel. La mujer impulsada por las necesidades de control tendrá problemas continuos si no puede “confiar en ti.” A menudo, bajo su alcance, puedes comenzar a sentir que apenas puedes respirar. Es sofocante. Por favor, no vivas con esto el resto de tu vida, déjalo ir, será lo mejor para los dos.
Santiago 3:16 dice: “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa“. Y ése no es un buen lugar para comenzar un matrimonio.

4. La Mujer Enojadiza y Contenciosa

Si su pareja no puede controlar su temperamento antes de casarse, seguramente no lo hará después. En la mayoría de los casos, su comportamiento empeorará. No importa su tipo de personalidad, que no nos dará espacio para tener paz, solo buscará contender y más en frente de las personas que amamos con palabras crueles e hirientes. Tómese el tiempo para ver cómo responde en diferentes escenarios, especialmente cuando está bajo presión.
Proverbios 25:24: “Mejor es estar en un rincón del terrado, que con mujer pendenciera en casa espaciosa. Es más que, “Estoy teniendo un mal día”. Un patrón de negatividad, palabras duras y temblores con gritos. La clave es ¿se da cuenta de que es un área de debilidad que ella desea que Dios cambie? Si la respuesta es “no”, manténgase alejado.

5. La Mujer Seductora

Los comportamientos adquiridos antes del matrimonio no van a desaparecer mágicamente una vez que digas: “Acepto”. El pecado sexual es una trampa profunda del enemigo, y una vez atrapado en estos patrones destructivos, estos serán difíciles de romper. Sin embargo, los errores del pasado no deben tener ningún control sobre nuestro presente y futuro. Dios redime, libera y desea hacernos nuevas criaturas.
Hagan la elección juntos de vivir por sus estándares de vida en su relación. Las mentiras del mundo dicen que el sexo antes del matrimonio es normal, que no es muy importante. Pero, para el mundo es un gran negocio. No se enamore de la mentira del enemigo. El corazón de Cristo busca lo mejor para el que ama, deseando construir, proteger y alentar patrones saludables y seguros.
En la historia de José en Génesis 39, vemos a la esposa de Potifar persiguiéndolo con ataques sexuales día tras día. Fue implacable, pero José no cayó. La Biblia dice: “huyó.” Hombre sabio, haga usted lo mismo.

Tus sueños, mis sueños. Tu tiempo, Tu Voluntad

Hay sueños que se cumplen antes de lo esperado y otros que tardan en hacerse realidad.
Hay sueños que se cumplen solo con tener fe, con tener la paciencia y la esperanza necesarias que con el tiempo se pueden perder, pero que perduran aunque sea como un grano de arena.
Hay personas que cumplen sus sueños dejando todo en manos del Señor, en cambio otras deciden echar su suerte al azar, o pactar con el enemigo para alcanzar aquello tan deseado y anhelado.
Tus sueños mis sueños. Tu tiempo, Tu VoluntadEl enemigo podrá hacer realidad tus sueños, conceder tu deseo como un “Genio” y se hará realidad, pero con el paso del tiempo las cosas van a cambiar. Quizá tu sueño se haga realidad pero siempre te faltará algo importante. El enemigo te pasará la factura en algún momento y si no haces lo que te pide, hará de tu vida un infierno. Aunque parezca que ahora vives en un infierno, en un pozo sin salida, en el medio del desierto seco y sin vida, el infierno del enemigo es aún peor, más de lo que te puedes imaginar.
El ser humano no es un ser paciente, todo lo contrario; ansía cada vez más tener aquello que no llega, que no se concreta, que no se cumple… ¡Ahora!, ¡ya! ¿Cuántas veces hemos creído en los cuentos de hadas? ¿Cuántas personas siguen creyendo en los cuentos de hadas?
En estos cuentos todo es perfecto, no hay error, no hay tristeza ni dolor, todo se hace realidad. Pero nuestra vida no es perfecta, vivimos y convivimos en un mundo lleno de odio, rencor, violencia, maldad, oscuridad, tristeza, desesperación,... entre otras cosas que componen este mundo de pecadores; no hay cosas perfectas.
Y si hay algo o alguien perfecto es Él, que se pasea por todas partes, lo ve todo, lo escucha todo, observa con detenimiento y con su tiempo a  cada persona, conoce las situaciones en las que vivimos, conoce lo triste o gozosa que está nuestra alma, lo fuerte o frágil de nuestro espíritu, qué pensamos, qué sentimos. Él conoce nuestros sueños, nuestros mayores anhelos.
Sabe si lloramos en silencio por no ver concretado nuestro anhelo. Sabe por qué situación estamos pasando, sabe qué nos duele o nos enfada, como ver a otros con éxito cuando nosotros creemos que merecen el fracaso absoluto, cuando juzgamos al que está al lado sin saber qué es lo que pasa.
Muchos optamos o decidimos dejar nuestros sueños, nuestra vida en manos del Señor; a veces muchos se arrepienten o dudan de dejar su vida en manos de Dios, es más, hasta se enojan con Él por las decisiones que Él toma o los sueños que no se cumplen ahora.

lunes, 30 de enero de 2017

La Ciencia De La Salvacion

«Dios es para nosotros un Dios de salvación». Salmo 68: 20, BA

Este es  el tesoro que se encuentra en las Escrituras. La Biblia es el gran libro de texto de Dios, el Gran Educador. El fundamento de toda la ciencia verdadera se halla en la Biblia. Por medio del estudio de la Biblia podemos aprender de todas y cada una de las ramas del conocimiento, y por si esto fuera poco, es también la ciencia de todas las ciencias, la ciencia de la salvación. La Biblia es la mina donde se hallan las riquezas inagotables de Cristo.
Resultado de imagen de La Ciencia De La SalvacionLa verdadera educación superior se obtiene estudiando y obedeciendo la Palabra de Dios. Pero cuando la Biblia se deja de lado en beneficio de libros que no conducen a Dios y al reino de los cielos, la educación que se adquiere es una perversión de ese nombre.
Hay en la naturaleza verdades asombrosas. La tierra, el mar y el cielo están llenos de verdad. Son nuestros maestros. La naturaleza hace oír su voz dando lecciones de sabiduría celestial y verdad eterna, pero la humanidad caída no presta atención a esta voz. El pecado ha nublado la visión del ser humano, y por sí mismo no puede comprender la naturaleza pues la coloca por encima de Dios. Las lecciones que nuestro entorno nos presenta no impresionan la mente de aquellos que rechazan la Palabra de Dios. La enseñanza de la naturaleza se halla tan pervertida por ellos, que aparta la mente del Creador.

Más Valioso Que El Diamante

“Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?” “El oro no se le igualará, ni el diamante” (Job 28:12,17).
Resultado de imagen de Más Valioso Que El DiamanteEn el oscuro ambiente de una mina de Sudáfrica, Frederick Wells no podía creer lo que acababa de encontrar. A primera vista, le pareció un trozo de vidrio que algún bromista había dejado allí para confundirlo. Pero mirándolo mejor, comprendió que ese 26 de enero de 1905 había encontrado el diamante en bruto más grande del mundo. Claro que, todavía no conocía los detalles, pero sabía que había encontrado algo grande. Wells era jefe de la Premier Diamond Mining Company, de Cullinan, a 40 kilómetros al este de Pretoria, Sudáfrica. El diamante pesó más de 3.000 quilates (600 gramos), y fue nombrado "Cullinan" en honor a Sir Thomas Cullinan, propietario de esa mina de diamantes. También es conocido como Estrella del Sur, nombre tomado de la novela de Julio Verne.
Este diamante en bruto fue obsequiado al rey Eduardo Vil en su cumpleaños, quien ordenó tallarlo en 1906. Se obtuvieron un total de 150 piedras tallas, algunas de las cuales terminaron en el Cetro de la Cruz y la Corona del Estado Imperial Británico.
Visitando el Museo Smithsonian de Ciencias Naturales, hay la oportunidad de contemplar varias piedras preciosas. Se queda uno prendado de su belleza; del modo en que reflejan y refractan la luz y los colores vivos que ningún otro material es capaz de reproducir. Sin embargo, la Biblia nos dice que la verdadera sabiduría e inteligencia sobrepasan en belleza y valor al más grande y esplendoroso diamante; más que el Cullinan, escogido para ser colocado en la corona británica.

¿Cuál fue el papel del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento?

Imagen relacionadaEl papel del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento es muy parecido a Su papel en el Nuevo Testamento. Cuando hablamos del papel del Espíritu Santo, podemos discernir cuatro áreas generales en las que el Espíritu Santo trabaja: 1) regenerando, 2) residiendo (o llenando), 3) restringiendo, y 4) capacitando para el servicio. La evidencia de estas áreas de la obra del Espíritu Santo está presente tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. 

La primera área de trabajo del Espíritu está en el proceso de regeneración. Otra palabra para regenerar es “renacer,” de donde procede el concepto de “nacer de nuevo.” El texto bíblico de la prueba de esto se encuentra en el Evangelio de Juan: “En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.” (Juan 3:3). Esto conduce a la pregunta: ¿qué tiene que ver esto con la obra del Espíritu en el Antiguo Testamento? Más adelante, en Su diálogo con Nicodemo, Jesús le dijo: “Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? (Juan 3:10). El punto en el que Jesús quería incidir, es que Nicodemo debía haber sabido la verdad de que el Espíritu Santo es la fuente de la vida nueva, porque así es revelado en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, Moisés les dijo a los israelitas antes de entrar a la Tierra Prometida que “el SEÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” (Deuteronomio 30:6). Esta circuncisión del corazón es la obra del Espíritu de Dios y únicamente puede ser realizada por Él. También vemos el tema de la regeneración en Ezequiel 11:19-20 y Ezequiel 36:26-29.

El fruto de la obra de regeneración del Espíritu es la fe (Efesios 2:8). Ahora sabemos que había hombres de fe en el Antiguo Testamento, porque Hebreos 11 nombra a muchos de ellos. Si la fe es producida por el poder regenerador del Espíritu Santo, éste debe ser el caso de los santos del Antiguo Testamento, quienes vieron la cruz en el futuro, creyendo que lo que Dios había prometido respecto a su redención sucedería. Ellos recibieron las promesas “… habiéndolas visto y aceptando con gusto desde lejos” (Hebreos 11:13), aceptando por fe que lo que Dios había prometido que también lo cumpliría. 

Saquemos el máximo provecho a nuestro trabajo

“Ama lo que haces, y no tendrás que trabajar ningún día de tu vida”, dice un refrán moderno. Pero no siempre nos toca hacer lo que nos gusta, ni trabajar junto a gente fácil de llevar. Cualquier trabajo, incluso el que nos encanta, tiene momentos en los que nos produce hastío. Nuestra actitud, entonces, no puede depender del trabajo en sí mismo ni de cómo nos sentimos en cuanto a él, sino que debe ser el reflejo de nuestra situación como hijos de Dios. Lo más sabio sería adoptar una nueva forma de pensar: “Trabaja para el Señor que amas, y te sentirás realizado cada día de tu vida”. 
Resultado de imagen de Saquémosle el máximo provecho a nuestro trabajoLe sacamos el máximo provecho a nuestro trabajo cuando nos veamos como siervos. El mundo de hoy nos enseña a buscar poder y respeto para nosotros, en vez de trabajar con dedicación para quienes tienen autoridad sobre nosotros. 
Por eso, cuando se trata de nuestra actitud en cuanto al trabajo, la Palabra de Dios nos enseña: “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales” (Colosenses 3.22). La obediencia bíblica no es algo que oculta resentimiento y malestares internos, sino una verdadera dedicación para satisfacción del empleador. 
Los hijos de Dios hemos sido llamados a ser sus siervos. Puesto que pasamos gran cantidad de tiempo en nuestros trabajos, mucho de nuestro servicio se hace allí. Como empleados, debemos aplicar los principios bíblicos de la obediencia y el sacrificio, porque cualquiera que sea nuestro jefe, Dios es la autoridad máxima que ve nuestras acciones, y Él quiere vernos practicando la santidad en el trabajo.

domingo, 29 de enero de 2017

Cuando Dios se cansa

Dios no puede soportar que se le ofrezca un sacrificio supuestamente excelente, con el fin de disimular un corazón malo.
Lavaos y limpiaos, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo, aprended a hacer el bien, buscad el derecho, socorred al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Isaías 1:16-17
Resultado de imagen de Cuando Dios se cansaEl profeta Isaías recuerda que el Dios que nunca se cansa puede llegar a cansarse. ¿Una contradicción? No. Dios nunca «se cansa» físicamente (Isaías 40.28), pero puede «cansarse» moralmente (Isaías 1.14). Nada puede agotar la energía del Todopoderoso, pero mi entrega superficial o parcial puede llevarlo a exclamar: «hastiado estoy» (1.11); «no deseo» (versículo 11); «¡no puedo soportarlos!» (versículo 13); «me son una carga» (versículo 14).
Si tratamos a Dios, siendo dependientes, sin necesidad, nuestras oraciones se convertirán en tiempo desperdiciado.
¡Fuertes palabras! Pero no más fuertes que los sentimientos de Dios hacia cualquier hipocresía que Él encuentre en mí. Él no puede soportar que se le ofrezca un sacrificio supuestamente excelente, con el fin de disimular un corazón malo (espiritualmente hablando). Tampoco puede soportar la tensión creada entre una profesión clara de fe y compromiso, y una vida trivial. El «cansancio» de Dios es su disgusto, su indignación ante la manera fría y superficial en que le presento mis ofrendas. Él nunca se cansa de recibir a pecadores contritos, pero se cansa rápidamente de mi cristianismo «mecánico» y sin amor.

Nos ofrece Sabiduría, Inteligencia y Poder

Y reposará sobre él el Espíritu deJehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová». Isaías 11: 2, RVA
Cuando el Espíritu Santo nos muestre la verdad, atesoraremos las experiencias más enriquecedoras, y desearemos hablar a otros acerca de las enseñanzas consoladoras que nos han sido reveladas. Cuando nos relacionemos con la gente, les comunicaremos nuevas ideas sobre el carácter y la obra de Cristo. Tendremos nuevas revelaciones del amor compasivo de Dios para impartirlas a los que lo aman y a los que no.
«Dad y se os dará» (Lucas 6: 38), porque la Palabra de Dios es «la fuente del jardín, es un pozo del cual brota el agua que baja desde el Líbano» (Cantares 4: 15, DHH). El corazón que probó el amor de Cristo anhela incesantemente beber cada vez más abundantemente de Él, y mientras lo impartimos a otros, lo recibiremos en una medida más rica y abundante. Cada revelación de Dios aumenta nuestra capacidad de conocer y de amar. El clamor continuo del corazón es: «Más de ti», y a él responde siempre el Espíritu: «Mucho más». El Señor se deleita en hacer «mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos» (Efesios 3: 20).
A Jesús, que se entregó para la salvación de la humanidad perdida, se le dio el Espíritu Santo sin medida. Así también será dado a todo seguidor de Cristo, siempre que le entregue su corazón como morada. Nuestro Señor mismo nos ordenó: «Sed llenos del Espíritu» (Efesios 5: 18), y este mandamiento conlleva también la promesa de su cumplimiento; pues "al Padre le agradó que en él (Cristo) habitara toda la plenitud", "y así ustedes reciben esa plenitud" (Colosenses 1: 19; 2: 10, RVC).

Truenos y relámpagos

Voz del Señor que derrama llamas de fuego. Salmo 29:7
Hace muchos años, pescaba con un amigo en una laguna, cuando empezó a llover. Nos refugiamos en un bosque de álamos pero la lluvia no cesaba. Entonces, decidimos dar por terminado el día y correr hasta la camioneta. Acababa de abrir la puerta, cuando un relámpago cayó como una bola de fuego en el bosque, tronando y arrancando las ramas de los árboles, y dejándolas ardiendo. Después, reinó el silencio.
Quedamos temblando y pasmados.
Los relámpagos destellan y los truenos recorren nuestro valle y eso me encanta… a pesar de lo que me pasó. Disfruto al ver el poder en su máxima expresión. ¡Voltaje! ¡Estridencia! ¡Conmoción y pavor! La tierra y todo lo que hay en ella tiembla y se sacude. Luego viene la quietud.
Me encantan los relámpagos y los truenos porque son símbolos de la voz de Dios (Job 37:4), que habla con un poder estupendo e irresistible a través de su Palabra: «Voz del Señor que derrama llamas de fuego; el Señor dará poder a su pueblo; el Señor bendecirá a su pueblo con paz» (Salmo 29:7, 11). El Señor da fuerzas para soportar, ser pacientes y bondadosos, sentarnos en silencio, levantarnos y andar, y no hacer nada en absoluto.
Que la paz de Dios sea contigo.

Señor, aquieta mi espíritu en las tormentas de la vida y dame fuerzas para atravesarlas.
La fe conecta nuestra debilidad con la fortaleza de Dios.

Vidas Superficiales

“Adviértanse unos a otros todos los días mientras dure ese «hoy», para que ninguno sea engañado por el pecado y se endurezca contra Dios.”
Hebreos 3.13
Resultado de imagen de Vidas SuperficialesVivir en otro país nos ha alejado físicamente a mí y a mi esposa de las vidas de toda nuestra familia y la mayoría de nuestros amigos. Y además de la distancia geográfica está la difícil tarea de intentar mantenernos involucrados en sus vidas.
Nuestro contacto es limitado, y el tiempo que logramos hablar lo invertimos, sobre todo, en conversaciones sobre lo que hemos estado haciendo y lo que haremos en los días venideros. Lo triste es que para mucha gente eso es lo único de lo que hablan con su familia y amigos, aunque viven en la misma ciudad y a veces hasta en la misma casa, habiendo temas mucho más importantes y cruciales de los que podrían hablar.
Una excusa es que tenemos una ventana de oportunidades muy limitada, en la cual ambos podemos estar involucrados directamente en la vida del otro.
Pero sin ninguna duda, hay tiempo para conversaciones simples y para ponernos al día, aunque también hay una gran necesidad de conversaciones de un nivel más profundo; conversaciones que tienen el propósito de animarse, ayudarse y advertirse los unos a los otros.
El caso es que, cuando perdemos estas interacciones valiosas, no nos aprovechamos del valioso recurso que tenemos en aquellos cercanos a nosotros.

sábado, 28 de enero de 2017

Amor sublime

He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Juan 6:38
Inline image 1Poco antes de la Navidad siguiente a la muerte de su esposo, una amiga nuestra escribió una carta asombrosa en la que describía cómo sería el cielo cuando Jesús nació. Decía: «Fue lo que Dios siempre supo que sucedería. Los tres eran uno, pero habían acordado permitir que su preciosa unidad se fracturara para beneficiarnos a nosotros. El cielo quedó sin Dios el Hijo».
Cuando Jesús estaba en la Tierra, enseñando y sanando, declaró: He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero (Juan 6:38;40).
El nacimiento de Jesús en Belén fue el comienzo de su misión en la Tierra de demostrar el amor de Dios y dar su vida en la cruz para liberarnos de la pena y el poder del pecado.
Esa carta terminaba diciendo: «No puedo dejar de pensar que, por el bien de otros, se vaya el ser a quien amo y con quien éramos uno. Pero Dios lo hizo: se encontró con una casa mucho más vacía que la mía, para que yo pudiera vivir allí con Él para siempre».
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16).
Padre celestial, tu amor hacia nosotros es sublime. Gracias por dar a tu Hijo para salvarnos.

Decisiones que tienes que tomar

No es fácil tomar decisiones, pero la vida es una continua elección y a cada uno nos toca decidir qué hacer con las personas, situaciones y cosas que se nos presentan en la vida. Es muy normal que no queramos fallar ni equivocarnos.
Habrá momentos en que en el proceso lo haremos mejor de lo que esperábamos, pero también habrá momentos difíciles en los que quizás no habremos tomado la mejor decisión, pero aprenderemos de esa experiencia.
Lo que no puedes permitir es que otros decidan por ti aunque tengan las mejores intenciones. Hay asuntos que solo te conciernen y afectan directamente a ti, y aunque es bueno que busques consejos y que escuches lo que te dicen, debes actuar de acuerdo a lo que sientes que es correcto y va alineado hacia los pensamientos de Dios para tu vida.
Hay decisiones que tomarlas nos cuestan lágrimas y hasta nos roban el sueño; pero las cosas hay que enfrentarlas y debemos tener confianza en nosotros mismos. Porque al fin y al cabo a la persona que le afectará la decisión que tomes es a ti o a las personas involucradas, no a las ajenas.

No es en vano

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 1 Corintios 15:58
Un asesor financiero describe así la realidad de las inversiones dinerarias: «Espera lo mejor y prepárate para lo peor». En casi todas las decisiones de la vida queda la incertidumbre respecto a los resultados. Sin embargo, hay un camino que podemos seguir en el que, al final del cual y sin importar lo que suceda, el esfuerzo no será en vano.
El apóstol Pablo pasó un año con los creyentes de Corinto, una ciudad conocida por su corrupción moral. Cuando se marchó, les mandó una carta donde los exhortaba a no desanimarse ni sentir que su testimonio para Cristo carecía de valor. Les aseguró que el Señor volvería un día y que hasta la muerte sería conquistada (1 Corintios 15:52-55).
Permanecer fieles al Señor puede que sea difícil, desalentador e, incluso, peligroso, pero nunca carece de propósito ni implica tiempo o esfuerzo malgastados. Cuando caminamos con el Señor y damos testimonio de su presencia y poder, ¡nuestra vida no es en vano! Podemos estar totalmente seguros de que es así.

Señor, en los días de incertidumbre, nos aferremos a tu promesa de que nuestro trabajo para ti cumplirá tu propósito y será de enorme valor ante tus ojos.

Nuestra vida y testimonio para Cristo nunca son en vano.

Jehová es mi Pastor

Muchas veces recitamos este salmo (Salmo 23) y muchas otras hasta lo memorizamos, ¿pero realmente podemos decir Jehová es mi Pastor? ¿Lo creemos, lo afirmamos, lo vivimos? o ¿solo lo hemos aprendido desde los inicios del caminar con Cristo y Dios Padre? Es uno de los salmos más leídos y estudiado por las iglesias ya que es un salmo de confianza, pero veamos qué más nos regala Dios en este pequeño trozo de su palabra Santa.
Jehova es mi pastorSalmos 23:1 El Señor es mi pastornada me falta. En realidad es tu pastor si estás siendo obediente a sus mandamientos y estatutos, y estos se engloban en dos: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y amarás a tu prójimo como a ti mismo, como tratamos a nuestra esposa, hijos, padres, hermanos, amigos, vecinos o compañeros de trabajo. Realmente Dios es tu pastor porque, como oveja, eres obediente, humilde, reverente a Dios. Nada te falta, tienes amor, paz, gozo en tu vida, o ¿aún nos falta preparar nuestro corazón para amarlo como Dios nos ama, para ser fieles a Él; como Él es con nosotros?

Me lleva a descansar a prados verdes, y me conduce a manantiales de agua fresca. Dios te da reposo y paz en todo momento porque es parte de su esencia darnos sus bendiciones, que son nuevas cada mañana, todos los días; Él siempre está pensando en que reposes en Él, que dejes tus cargas en sus manos, y dejes que Él te fortalezca, y los prados verdes representan el alimento espiritual que conforta tu alma. Por eso Él te conduce al manantial del río de su Espíritu Santo, para ministrar tu alma, liberarla, transformarla y cambiarla, sanarla y restaurarla.
Él renueva mi almaMe lleva por buenos caminos para mostrarme lo bondadoso que esDios restaura y cambia tu alma para dejar que te acerques a Él, para bendecirte. La palabra de Dios nos enseña que Él aborrece el pecado, por eso es necesario dejar que Él restaure nuestro corazón por completo, que nuestra mente y corazón viciados por los afanes y pecados de este mundo carnal, sean renovados para poder entrar al mundo espiritual de Dios. Por eso Él nos conduce por sus caminos, porque nuestros caminos no son los caminos del Señor, y nosotros debemos aprender a ser llevados por Él por el camino de la vida, honrando su santo nombre para recibir sus bondades; debemos ser agradables a los ojos de Dios y agradarle en todo, que nuestra forma de vida refleje que realmente Jehová es nuestro Pastor.

viernes, 27 de enero de 2017

El cristiano y el incrédulo

Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. 1 Pedro 3:15
Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 2 Timoteo 4:2
Es difícil hablar de Dios, pero lo más grave sería estar siempre callado. Empecemos sencillamente diciendo que somos cristianos. No huyamos del diálogo, incluso si el que nos interpela es agresivo, porque esta actitud puede deberse a un malestar interior. Si el diálogo se ha iniciado, sigamos contando con la ayuda de Dios.
Quizá se nos diga: «¡Ah!, qué raro es usted, es creyente!». Habría que saber responder de una forma que alcance a su corazón y convenza a su entendimiento… Pero si nos cuesta expresarnos, no dudemos en afirmar sencillamente, con nuestras propias palabras, por qué creemos. Hagámoslo de esta manera, y un día el Señor permitirá, por medio de nosotros o de otro, que una ayuda complementaria sea brindada a aquel a quien Él busca.

Usted que busca a Dios

Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; solo tú eres Dios. Enséñame, oh Señor, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. Te alabaré, oh Señor Dios mío, con todo mi corazón. Salmo 86:10-12
Resultado de imagen de Usted que busca a DiosSi no sabe cómo ponerse en contacto con Dios, confíe en Él, pues Él le ayudará. Jesús dijo: “Al que a mí viene, no lo echo fuera” (Juan 6:37). En realidad, Él lo está esperando desde hace mucho tiempo.
Si está cansado, si se siente agobiado por las dificultades de la vida, Jesús le diceVenid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. (Mateo 11:28).
Si está desanimado, si su vida no tiene sentido, Dios tiene proyectos de felicidad para usted, para darle un futuro y una esperanza. "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis". (Jeremías 29:11).
Háblele sencillamente, por medio de una oración sincera, de sus angustias, de sus miedos, de sus problemas o de sus remordimientos. Cuéntele su deseo de encontrarlo. Jesús dijo: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7).
Aprenderá a conocer a Jesús, quien dio su vida por usted (Juan 3:16; 10:11). Podrá apropiarse de esta declaración que llena de felicidad el corazón de todo cristiano:El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20).

El Espíritu conduce a la verdad

«Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. El no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro». Juan 16:13, JVTV

Resultado de imagen de El Espíritu conduce a la verdadTodo siervo DIOS ha de ser guiado por el Espíritu Santo. No está en nosotros el dirigir nuestros propios pasos. Nuestra senda, por difícil que parezca, es señalada por el Señor y en ella debemos andar.
Cristo ha provisto para que su Iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado por la luz del cielo, poseedor de la gloria de Emanuel. Es su propósito que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz. No tiene límite la utilidad de aquel que, dejando el yo a un lado, deja que el Espíritu Santo obre en su corazón y vive una vida plenamente consagrada a Dios.
A nosotros hoy, tan ciertamente como a los primeros discípulos, nos pertenece la promesa del Espíritu Santo. Dios dotará a los hombres y mujeres con el poder de lo alto, como invistió en el día de Pentecostés a los que oyeron las palabras de salvación. En este preciso instante su Espíritu y su gracia están a disposición de los que los necesitan y quieren creer en la Palabra del Señor.
Los que se sitúen bajo la influencia del Espíritu de Dios no serán fanáticos, sino serenos y firmes, libres de extremismos en sus ideas, palabras y acciones. En medio de la confusión de doctrinas engañosas, el Espíritu de Dios será guía y escudo para todos aquellos que, hasta ahora, no hayan querido ver las evidencias de la verdad, y hayan desoído toda voz de Aquel que es la verdad, y ahora quieran.

Una mano tendida

Si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Romanos 5:10
A menudo tenemos no tenemos más remedio que enfrentarnos a situaciones hostiles y conflictivas, y nuestra torpeza, o la de nuestro prójimo, puede ser la causa. En ocasiones somos voluntariamente agresivos por ser víctimas de violencia o calumnias. 
En situaciones así, el perdón parece algo inconcebible, pero el resentimiento siempre produce ira y nos carcome.
¿Cómo vivir sabiendo que ya nada será como antes, que algo fundamental se echó a perder? ¿Cómo restablecer las relaciones rotas?
Tal vez usted se siente atormentado por situaciones similares. Pues bien, hagamos caso al mensaje cristiano de la reconciliación; éste concede un nuevo punto de partida, una nueva perspectiva de vida.
La venida de Jesús a la tierra fue la mano de Dios tendida a los hombres, una mano de reconciliación. Dios no era nuestro enemigo; éramos nosotros quienes estábamos llenos de malos pensamientos respecto a Él. La muerte de Jesús es la base de esta reconciliación. Él llevó nuestros pecados, y ahora, nosotros los creyentes, hemos cambiado nuestra actitud hacia Dios. Comprendemos que Él nos ama, y por ello nuestra actitud hacia los demás también puede y debe cambiar. Podemos perdonar porque fuimos perdonados; podemos tender la mano de la reconciliación porque Dios nos reconcilió con Él. Amamos porque Dios, nuestro Padre, nos ama.
Este camino de la reconciliación, así como el de pedir perdón, no es nada fácil. Pero Dios quiere darnos la fuerza y el deseo de hacerlo.

jueves, 26 de enero de 2017

Conocer La Verdad

«Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Juan 8: 32

Las escrituras no deben leerse en base a la opacidad de la tradición o la especulación humana. Usar la especulación o la imaginación humana para explicar las Escrituras es como tratar de alumbrar el sol con una antorcha. La santa Palabra de Dios no necesita de la débil luz de la antorcha terrenal para que su gloria sea visible. Tiene luz propia: la gloria de Dios revelada; y en ella cualquier otra luz es opaca y débil.
Resultado de imagen de Conocer La VerdadPara comprender la Palabra hemos de realizar un estudio exhaustivo y diligente. Las percepciones nítidas de la verdad no serán nunca consecuencia de la negligencia, y claro está que ninguna bendición terrenal puede obtenerse sin un esfuerzo ferviente, paciente y perseverante de ella. Quienes quieran tener éxito en los negocios deben tener la voluntad de obrar para ello, y la fe para esperar los resultados. Y, por supuesto, no podemos esperar obtener un conocimiento espiritual sin un estudio diligente. Aquellos que desean encontrar los tesoros de la verdad deben cavar en busca de ellos, como el minero cava para hallar el tesoro escondido en la tierra. 
Ningún estudio frío e indiferente será provechoso. Tanto jóvenes como adultos han de estudiar, no solo leer superficialmente, la Palabra de Dios, con fervor y consagración, orando e investigando para hallar la verdad como un tesoro escondido. Quienes hagan esto serán recompensados, pues Cristo aumentará su inteligencia.

¿Qué es lo que Dios más quiere?

“El corazón de Dios late por la salvación de las personas”, es una expresión que describe perfectamente lo que Dios siente por la humanidad.
Él claramente expresa en su Palabra que "quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (2 Timoteo 2:4). Jesús, concluyendo una de sus parábolas, la de la oveja perdida, enfatizó “no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños” (Mateo 18:14).
Resultado de imagen de ¿Qué es lo que Dios más quiere?Para que este deseo de Dios se vea cumplido es necesario e imprescindible que, en su nombre, se proclame el evangelio a cada ser humano que vive en este mundo.
¿Habrá una tarea más importante que ésta? ¿No será la obediencia de su pueblo de cumplir este divino plan lo que más le interesa al Señor? Es indudable que toda La Biblia apunta en esta dirección.
Un escritor cristiano ha demostrado cómo los cuatro evangelios ponen de relieve la suprema importancia de la Gran Comisión, haciendo la siguiente observación: Él dice: “Los cuatro evangelios no siempre son cuatro relatos repetidos de las muchas enseñanzas, episodios, temas o acontecimientos importantes de la vida y ministerio de Jesús.
“Por ejemplo, no tenemos cuatro relatos de su nacimiento, tan importante y necesario como fue este acto; mientras solo Mateo y Lucas se refieren al mismo, Marcos y Juan no lo mencionan.
“Tampoco tenemos cuatro relatos de su bautismo y tentación. Mateo, Marcos y Lucas mencionan estos hechos, pero Juan no lo hace. La transfiguración en el monte figura en los tres primeros evangelios, pero no aparece en el de Juan.
“Se puede observar también, que no se repiten en los cuatro evangelios varias de las parábolas de Jesús consignadas por Mateo. Tampoco “el sermón del monte”, la parábola del hijo pródigo, la de los talentos, la de las diez vírgenes, el sermón profético, etc.
“Pero, por el contrario, tomemos nota de esto: Sí tenemos CUATRO RELATOS, uno en cada evangelio, de todos los detalles que tenían que ver con los sufrimientos, muerte y resurrección de Cristo; y también cuatro relatos, de distinta forma y con distinto énfasis en cada uno, de La Gran Comisión.
La misma ordena a sus discípulos ir a predicar el evangelio a todo individuo que viva sobre la tierra, bautizar a los que creen, hacer discípulos y establecer la iglesia en todas las etnias del mundo”.