Tú puedes creer que tu problema es gigantesco, porque el enemigo ha venido como un río desbordado.
Isaías 59:19 “Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él”.
Hay momentos en la vida en los que sentimos que se nos acumulan los problemas, comenzando por los económicos, pasando por los laborales, sin dejar de lado a los familiares y no se diga los ministeriales, pero qué bello es saber que en medio de todos esos ríos de la vida, Dios estará ahí.
Hay momentos en la vida en los que sentimos que se nos acumulan los problemas, comenzando por los económicos, pasando por los laborales, sin dejar de lado a los familiares y no se diga los ministeriales, pero qué bello es saber que en medio de todos esos ríos de la vida, Dios estará ahí.
Esta meditación va destinada especialmente para todos aquellos, que en algún momento de su vida, sintieron que los ríos de la vida les estaban ahogando, a esos hermanos y hermanas que aunque nadie sabe lo difícil que lo estuvieron pasando o lo pasan, también saben que Dios vendrá y levantará bandera por cada uno de ellos.
Lo más difícil de la vida quizá son los ríos que vienen en contra, los problemas, pero algo tenemos que saber: la vida cristiana no es sólo de color de rosas, por lo menos mientras estamos aquí en la tierra.
Hay momentos en la vida que nos parecen el fin del mundo, situaciones casi imposibles de solucionar o de sobrellevar, momentos en los que sentimos que un río ha venido sobre nosotros y esta ahogándonos. Pero al meditar ayer sobre esa película, me daba cuenta que lo que yo paso actualmente, no es nada comparado a lo que los hermanos de la Iglesia Primitiva pasaron; a ellos les perseguían para matarles, les obligaban a renegar de su fe o morir, cosa que, seguramente, hasta el momento ninguno de nosotros ha pasado.