Después de esto, sabiendo Jesús que todo ya se había consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: “Tengo sed.” Había allí una vasija llena de vinagre. Colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo, y se la acercaron a la boca. Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: “¡Consumado es! (¡Cumplido está!)” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Juan 19:28-30 (NBLH)
Las últimas palabras de Jesús, registradas en el evangelio según Juan, fueron: "¡Consumado es!" La palabra traducida como "consumado" es también en griego una palabra cuyas acepciones son: cumplir, completar, terminar, finalizar, pagar. ¿Qué fue lo que Cristo consumó en la cruz del calvario?
Cristo cumplió perfectamente su llamado y propósito

Cristo cumplió perfectamente todas las profecías hechas acerca de Él en el Antiguo Testamento
Este es claramente uno de los puntos que el autor del evangelio quiere resaltar. Desde que comienza el relato de la crucifixión hasta que termina, Juan dice cuatro veces la frase: Esto pasó para que se cumpliera la Escritura. El plan de redención ideado por Dios desde la eternidad y llevado a cabo por Jesucristo, fue revelado gradualmente a los hombres, en especial a la nación de Israel. Es increíble pensar en el nivel de detalle con que Dios fue revelando a los profetas de Israel acerca de Jesús. Y lo más increíble es verificar que todo se cumplió tal como la Escritura decía, como Dios había revelado cientos y miles de años antes. Basta con leer el Salmo 22 o Isaías 53 para maravillarse de la precisión con la que Dios reveló las circunstancias de la muerte de su Hijo en la cruz. Esto nos demuestra varias cosas:
- Dios es soberano y está al control de todo lo que sucede en la Tierra. Esto es afirmado por el primer sermón de Pedro, quien dice que Dios predeterminó que Jesús fuera crucificado por los romanos a petición de los judíos (Hechos 2:23). Pedro no vacila en culpar a los judíos y a los romanos por la ejecución de Jesús, demostrando que todos ellos actuaron libremente, dentro del plan determinado por Dios.
- El propósito de Dios, desde la eternidad, fue que su Hijo se sacrificara por los pecadores, de forma que la gloria de su gracia y justicia se manifestase de forma completa.
- La obra redentora de Cristo está validada y verificada por la Palabra de Dios, hablada a los profetas del pueblo de Israel.