1. La Biblia contiene cuatro evangelios, cuatro libros, acerca de las Buenas Nuevas de Cristo y de la salvación. Esos Evangelios son Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los autores sabían mucho acerca del ministerio de Jesús: Mateo era un recolector de impuestos que se convirtió en unos de los discípulos y seguidores de Jesús; Marcos trabajó con los primeros fundadores de iglesias; Lucas fue un doctor que investigó a fondo la vida de Cristo y la documentó con gran detalle. Y Juan fue también uno de los discípulos de Jesús. Los Evangelios incluyen nombres de testigos oculares del ministerio de Cristo, así como detalles históricos muy precisos; escritos todos inmediatamente después del ministerio de Cristo. Algunas fuentes no cristianas y la arqueología confirman también los hechos históricos que aparecen en los Evangelios.
3. Los cuatro evangelios hablan acerca del
ministerio de Jesús pero incluyen diferentes detalles. ¿Significa esto
que estos cuatro libros se contradicen y por lo tanto no son ciertos?
En absoluto, los autores escribieron para diferentes audiencias por distintas
razones. Mateo escribió a los judíos para probarles que Jesús es el
Mesías, el Salvador. Marcos escribió a los cristianos romanos, enfatizando las enseñanzas de Cristo y el corazón de servicio para con
otros. Lucas escribió a los gentiles (los no judíos) para mostrarles que
Jesús, al llevar una vida sin pecado, pagó el precio por nuestros
pecados. Y Juan escribió para mostrar a los nuevos creyentes que Jesús
es el Hijo de Dios y que todos aquellos que crean en Él tendrán vida
eterna. Cada autor tiene un estilo de redacción muy particular, pero los
cuatro presentan el mismo fundamento. Los Evangelios también incluyen
episodios algo "vergonzosos", como cuando en ocasiones los discípulos no
entendieron alguna de las enseñanzas de Jesús. Esos testimonios jamás
hubiesen sido utilizados por quienes lo llamaban Señor a menos
que fuesen ciertos.