La vida nos enseña que debemos disfrutarla mientras trabajamos y cumplimos las cosas que se espera que hagamos. Proverbios 17:22 nos enseña que esa felicidad en nuestros corazones es como una buena medicina.

Por otro lado, mi esposo, es del tipo de personas que disfruta la vida sin preocuparse por lo que pasa alrededor. Aunque yo nunca pude tener la habilidad de ser como él, porque nuestras personalidades son diferentes, he aprendido que puedo ser mucho más feliz y más alegre de lo que era de niña.
Como ministra del evangelio, tengo una gran responsabilidad. Debo trabajar duramente en lo que he sido llamada a hacer, y me encanta hacerlo. Realmente, disfruto de mi trabajo. Pero si no tengo cuidado, puedo caer en el estrés y en el agotamiento. Por eso, debo hacer un esfuerzo para aplicar a mi vida versículos como Proverbios 17:22, El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos, y desarrollar un corazón alegre y una actitud jovial.