“Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”
El miedo es un rasgo normal del ser humano que sirve para alertarnos y protegernos. Desde nuestra niñez estamos padeciendo y experimentando numerosos miedos. Los primeros que aparecen en nuestra vida se manifiestan como el temor a los ruidos fuertes y el temor a caer; así vamos creciendo, y llegamos a adultos con diferentes miedos: miedo a la soledad, a fracasar en el matrimonio, a perder el trabajo, a quedar en la ruina, a que las cosas no salgan como planeamos, a fracasar, a tomar decisiones,... y hasta miedo a triunfar.
Cuentan que un día un peregrino se encontró con la Peste y le preguntó dónde iba:
– A Bagdad, le contestó ésta, a matar a cinco mil personas.
Pasó una semana y cuando el peregrino se volvió a encontrar con la Peste que regresaba de su viaje, la interpeló indignado:
– ¡Me dijiste que ibas a matar a cinco mil personas, y mataste a cincuenta mil!
– No, respondió la Peste. Yo sólo maté a cinco mil, el resto se murió de miedo.
– A Bagdad, le contestó ésta, a matar a cinco mil personas.
Pasó una semana y cuando el peregrino se volvió a encontrar con la Peste que regresaba de su viaje, la interpeló indignado:
– ¡Me dijiste que ibas a matar a cinco mil personas, y mataste a cincuenta mil!
– No, respondió la Peste. Yo sólo maté a cinco mil, el resto se murió de miedo.