Con el retorno podemos traernos instantes para guardarlos y momentos para recordarlos y armarlos tarde, por la noche, cuando arrecia el latigazo del insomnio. Podemos tener conversaciones que era importante tener, o insustanciales, como comprar ese café que no existe en la ciudad donde uno vive ahora. Rememorar lugares que uno no había descubierto en el viaje anterior y que se suman al repertorio de la memoria. Aromas y personajes que dan cuenta, una vez más, de cuán ancho y diverso es siempre este mundo.
Nuestro objetivo como Iglesia es llevar a la gente a la fe en Jesús e integrarla en la familia de Dios. Y que nuestro carácter se parezca al de Cristo, glorificando a Dios y sirviendo en toda buena obra.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Retorno - Devocional
¿Y qué fue de esa confianza? - Ánimo en mensaje
Entonces el rey mandó traer a Daniel, para que lo echaran a la cueva de los leones. Pero antes de que lo echaran, el rey le dijo: “Daniel, deseo que te salve el Dios a quien tú siempre has adorado”
Daniel 6, 16
Cuando era pequeña y escuchaba hablar a personas mayores y no tan mayores, de temas de amor, siempre escuchaba una palabra, CONFIANZA. Según las parejas uno de las cosas más importantes en una relación es la CONFIANZA, sin lugar a dudas. Pero en aquel tiempo yo no entendía mucho, ya que sólo tenía que confiar en mi mamá, mi papá y mi perrito.
Dicen que cuando la confianza es ferozmente lastimada, nada vuelve a ser como antes. Oí y escuché infinidad de cosas con respecto a esa "confianza". Cuando iba creciendo y algún muchacho me pretendía, también decía que lucharía por ganarse mi confianza. Es decir, de confianza he escuchado un montón, pero me pregunto si realmente la he vivido, experimentado y, es más, si yo realmente he brindado mi confianza a alguna persona.
Invite al amor a invadir su casa - Meditación
Una mujer salió de su casa y vio a tres hombres con largas barbas
blancas, sentados frente a su patio. No les reconoció.
Entonces ella dijo: - Creo que no les conozco, quizá tengan hambre. Por favor, entren y coman algo.
-¿El hombre de la casa está? -
preguntaron...
-No, dijo ella, está
fuera.
-Vete y diles que estoy en casa e invítales a entrar. La mujer salió y les invitó a
entrar.
- No podemos entrar juntos, respondieron.
- No podemos entrar juntos, respondieron.
- -¿Por qué?, quiso ella saber. Uno de los
viejos le explicó:
- Su nombre es
ABUNDANCIA, dijo apuntando a uno de sus amigos, y mostrando al
otro, añadió
- Él es el
ÉXITO y yo soy el AMOR. Y agregó:
Ahora vaya y discuta con su marido cuál de nosotros quieren ustedes que
entre en su casa.
La mujer entró y habló con el marido. Él se quedó sorprendido y dijo:
- ¡Qué bueno! En este caso vamos a invitar a la ABUNDANCIA. Déjale entrar y llenar nuestra casa de abundancia.
Cuando Dios me ama - Ánimo en mensaje
Cuando Dios me ama no hay nada de qué temer
Cuando Dios me ama todo estará siempre bien
Aunque de pronto tengamos por qué llorar,
o quizás alguna preocupación que remediar,
todo puede controlarse y dejar de agitarse mientas sea una realidad,
realidad que Dios me ama y nada más importa ya.
Cuando Dios me ama sólo quiero ser una bonita niña que no quiere crecer.
Cuando Dios me ama pienso en cómo puede suceder un gran amor
como el que me tiene Él
como el que me tiene Él
Cuando Dios me ama quiero inventar un día para los dos
y arrullarme con sus consejos llenos de perdón.
Cuando Dios me ama sólo quiero ser la estrella que brilla en un dulce anochecer.
Cuando Dios me ama compruebo una vez más, que no existe excusa para dejar de llorar
de tanto amor que Él me da.
Cuando Dios me ama quiero ser aquella ave que vuela alto y es cubierta por ese frío
tan fresco al que llamo libertad, y es que con Dios he aprendido a volar tan alto,
que no considero siquiera aterrizar.
Cuando Dios me ama mis preocupaciones del futuro se van, porque por último
tengo una gran alegría que borra toda ansiedad.
Cuando Dios me ama quiero amar tan intensamente con ese corazón
que está a punto de estallar.
Cuando Dios me ama quiero ser aquella niña que ahora es mujer.
Cuando Dios me ama quiero pensar que su niña siempre seré
y que una gran mujer llegaré a ser.
¿Y cuándo Dios te ama…?
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