Imagínate al Señor enviando a Abraham a un lugar “…que Yo te diré” (Génesis 22:2b)... Las mujeres suelen entender esto mejor que los hombres. Cuando le pregunto a mi esposa qué es lo que va a comprar, a veces me responde: “No lo sé, pero cuando lo vea, lo sabré”.
Si ves a alguien que se entusiasma por cosas que no se ven, ¡obsérvalo detenidamente! O no tomó su medicación ese día, o es que ve lo que ve tú no puedes ver. Como se entusiasma con lo invisible, esta persona acaba haciendo lo imposible. ¿Por qué? ¡Porque ha aprendido a hacer caso a su brújula espiritual! David venció a Goliat porque él fue el único hombre que tuvo fe para hacerlo, sabiendo que era un momento crucial en su vida. Si no lo hubiera aprovechado, seguramente habría vuelto a cuidar ovejas. Cuando llegue tu momento, levántate y di: “Este “gigante” es mío”, sin importarte cuántas personas huyan de ese momento. El Señor te ha dado una brújula espiritual, ¡aprende a usarla!
“…SE SOSTUVO COMO VIENDO AL INVISIBLE” (Hebreos 11:27b)