El Señor siempre quiere bendecir a su pueblo. La palabra galardón significa “premio”, “recompensa”. Ahora bien, los premios del cielo vienen a la vida de aquellos que buscan a Dios en la tierra. Buscar a Dios significa tener interés en conocerlo y conlleva hacer su voluntad. Es como la búsqueda de un tesoro. Tú estás dispuesto a invertir tiempo, dinero, esfuerzo y en fin, hacer todo lo que sea necesario para tener en tus manos el valioso tesoro.
Transpolándolo a la vida cristiana, esta es mucho más que una religión fría y distante, ¡es una relación personal con el Señor!. Entablar una relación con alguien implica el deseo de conocerlo más, tener una mayor intimidad.
Cuando Dios ve que lo buscamos para conocerlo más, Él, por ser tan generoso, nos premiará y bendecirá. Lamentablemente, muchos solo quieren la bendición de Dios y no al Dios que bendice.