sábado, 28 de enero de 2017

Jehová es mi Pastor

Muchas veces recitamos este salmo (Salmo 23) y muchas otras hasta lo memorizamos, ¿pero realmente podemos decir Jehová es mi Pastor? ¿Lo creemos, lo afirmamos, lo vivimos? o ¿solo lo hemos aprendido desde los inicios del caminar con Cristo y Dios Padre? Es uno de los salmos más leídos y estudiado por las iglesias ya que es un salmo de confianza, pero veamos qué más nos regala Dios en este pequeño trozo de su palabra Santa.
Jehova es mi pastorSalmos 23:1 El Señor es mi pastornada me falta. En realidad es tu pastor si estás siendo obediente a sus mandamientos y estatutos, y estos se engloban en dos: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y amarás a tu prójimo como a ti mismo, como tratamos a nuestra esposa, hijos, padres, hermanos, amigos, vecinos o compañeros de trabajo. Realmente Dios es tu pastor porque, como oveja, eres obediente, humilde, reverente a Dios. Nada te falta, tienes amor, paz, gozo en tu vida, o ¿aún nos falta preparar nuestro corazón para amarlo como Dios nos ama, para ser fieles a Él; como Él es con nosotros?

Me lleva a descansar a prados verdes, y me conduce a manantiales de agua fresca. Dios te da reposo y paz en todo momento porque es parte de su esencia darnos sus bendiciones, que son nuevas cada mañana, todos los días; Él siempre está pensando en que reposes en Él, que dejes tus cargas en sus manos, y dejes que Él te fortalezca, y los prados verdes representan el alimento espiritual que conforta tu alma. Por eso Él te conduce al manantial del río de su Espíritu Santo, para ministrar tu alma, liberarla, transformarla y cambiarla, sanarla y restaurarla.
Él renueva mi almaMe lleva por buenos caminos para mostrarme lo bondadoso que esDios restaura y cambia tu alma para dejar que te acerques a Él, para bendecirte. La palabra de Dios nos enseña que Él aborrece el pecado, por eso es necesario dejar que Él restaure nuestro corazón por completo, que nuestra mente y corazón viciados por los afanes y pecados de este mundo carnal, sean renovados para poder entrar al mundo espiritual de Dios. Por eso Él nos conduce por sus caminos, porque nuestros caminos no son los caminos del Señor, y nosotros debemos aprender a ser llevados por Él por el camino de la vida, honrando su santo nombre para recibir sus bondades; debemos ser agradables a los ojos de Dios y agradarle en todo, que nuestra forma de vida refleje que realmente Jehová es nuestro Pastor.
4 Aunque pase por caminos oscuros y tenebrososno tendré miedoPorque túSeñorestás a mi lado; tu vara y tu bastón me reconfortan. Posiblemente el rey David, cuando escribió esto fue porque experimentó en su diario vivir momentos difíciles, pero confiesa no tener miedo porque él sabía en quién había creído y en quién estaba su confianza; sabía que Aquel que lo llamó a servirlo nunca lo dejaría solo, que lo dejaría pasar por situaciones críticas pero estaría con él. Dios es fiel aunque nosotros seamos infieles y nos ama aunque seamos rebeldes, siempre estará con nosotros; más claro, aquel que te escogió cambiará tu vida, y la guiará por el sendero recto para formarte a su imagen y semejanza, te dará fuerza para los momentos difíciles y te reprenderá en los momentos de rebeldía por amor a ti. En su poder te puedes sostener para que te dé paz, gozo y alegría aun en medio de las situaciones más difíciles,... porque Jesús lo prometió: tengan presente que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. El rey David, sin conocer a Jesús, sabía que estaría siempre a su lado. Dios está siempre a tu lado por medio de su Espíritu Santo a través de Jesús, su hijo amado.

Me preparaste un banquete delante de mis enemigosungiste mi cabeza con aceitehas llenado mi copa hasta rebosar. Delante de tus enemigos (envidiosos, mentirosos, chismosos, calumniadores) el señor Dios todo poderoso ha bendecido tu vida, tu familia y toda tu casa para demostrar al mundo que Él vive y reina en medio de cualquier situación. Dios pone delante de ti todo tipo de bendiciones, empezando por bendiciones espirituales, para bendecir tu vida y que seas ejemplo a otros, y Él unge tu cabeza con la unción de su Espíritu Santo, limpiando y santificando tu vida, tu corazón por completo, y te llena de su preciosa unción para usarte. Jesús mismo dijo: de su interior correrán ríos de agua viva; David experimentó ese manantial dentro de él y dijo: mi copa está rebosando. Cuando tú echas agua en un vaso, y éste se llena, empieza a derramarse el agua; pues así es la presencia de Dios cuando nos llena, y al derramarse llena a otros cercanos a nosotros. Por eso el hermano Pablo enseñó: orad unos por los otros, para que la unción derramada en ti bendiga a otros.
Tu bondad y tu fiel amor estarán conmigo toda la vidaY entraré a la casa del Señor para quedarme allí para siempre. Por eso el rey David expresó confiadamente que el amor y la misericordia de Dios, su bondad, su gracia y su fidelidad estarían con él todos los días de su vida. Cuando David pecó y al ver lo grande de su pecado, clamó a Dios diciendo: Salmos 51:10 Dios míocrea en mí un corazón limpio y renueva en mi interior tu Espíritu fiel. 11 No me alejes de tini me quites tu santo Espíritu. 12 Hazme sentir de nuevo la alegría de tu salvacióny que me sostenga tu Espíritu que me guía. David clama por restauración de su alma, y pide a Dios que no lo quite su presencia, que no se aleje de él como hizo con Saúl por desobediente; "no me quites tu Santo espíritu"; así deberíamos actuar todos, pidiendo y clamando a Dios por misericordia para nuestra alma y la de nuestra esposa, hijos y demás familiares. David clama que le devuelva el gozo y la alegría de vivir en su presencia, y también le pide que lo sostenga, que lo guíe con su Espíritu Santo para no pecar más, para no volver a ofenderlo y deshonrar su Santo nombre.
David, a través de la comunión con el Espíritu Santo, también descubrió que había una morada celestial en la cual él iría a morar por la eternidad, y por eso dice que se quedará en la casa del Señor para siempre, en el reino celestial de Dios Padre. Jesús mismo nos lo dice a través de la palabra santa de Dios: Juan 14:2-3 Hay muchos lugares en la casa de mi PadreSi no fuera así, se lo diríaVoy a prepararles un lugary si voy y preparo un lugar para ustedesregresaréLos llevaré conmigo para que estén donde estoy yo. David descubre que hay una morada celestial a través de la intimidad con Dios, y Jesús les confirma a sus discípulos que sí hay un lugar eterno, y que Él volverá para llevarnos con Él y morar con Él eternamente.
Prepárate, busca más de Dios porque cuando menos lo pensemos nos vamos con Jesús.
Sonríe, Cristo te ama, alégrate y gózate. Cristo pronto viene por ti y por mí.

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