La Resiliencia es un concepto que fue usado originalmente en relación a los metales. Es la capacidad de un metal determinado, de resistir y ser flexible a determinadas pruebas que se experimentan con él, con el fin de comprobar la calidad del mismo y que vuelva a su estado original.
Las personas “resilientes” son seres comprometidos consigo mismos, que se permiten el “control” de nuevas circunstancias y sobre todo, están “abiertos” a aceptar los cambios, ya que interpretan las experiencias como parte esencial de la propia vida que viven; o sea, de su propia existencia.
¿Cómo desarrollar esa capacidad de Resiliencia? – ¿Cómo puedo descubrir mi fortaleza interior de avanzar sobre mis propias adversidades?
Sin duda, la respuesta está en iniciar el camino del "Conocimiento personal". Esto sucederá, paulatinamente, a medida que Usted vaya conociendo sus virtudes o fortalezas, y reconociendo sus debilidades, fomentando sus talentos y logrando expresarlos.
Esencialmente, es empezar a valorarse y reconocerse valioso; es perdonarse los errores y empezar a verlos como aprendizajes; es estimular la creatividad que hay en Usted; es atesorar las relaciones con los demás como un espejo de su propia relación con sí mismo; es permitirse dejar fluir sus sentimientos sin coartarlos, y abrirse a la comunicación del corazón que nunca se equivoca.
Es aprender a pedir “ayuda” y extender esa ayuda hacia los demás, como una cadena de amor que se construye y progresa. Es reírse de las adversidades; ridiculizar el temor a no poder resolverlas. El humor es, finalmente, una actitud de pensamiento positivo, característico, es la base o columna donde se establece la “Resiliencia” (o su propia capacidad de superar los obstáculos que pudiesen presentarse en su vida).
Su capacidad de Resiliencia está ligada a la interacción que Usted tiene con su entorno, ya que de esta manera se posibilita su desarrollo.