Es tiempo de buscar la Presencia del Señor, que nos lleva a la transformación.
“Sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en la medio de la cual resplandecen como luminares en el mundo” (Filipenses 2.15).
¿Se ha pregunto usted alguna vez quiénes aparecerían en el libro de la historia de la humanidad, como las personas de más influencia en el mundo? Primera a los Corintios 1.27,28 ofrece una clave cuando nos dice que el Señor ha escogido lo débil y lo necio del mundo para avergonzar a los fuertes y los sabios. Este principio es parte de la trama de la historia bíblica.
Un hombre llamado Abram responde a Dios, deja a sus parientes atrás y se convierte en el padre de todos los creyentes. Una mujer llamada María derrama un costoso perfume sobre la cabeza de Jesús y se hace acreedora de un efigie eterna en la corriente de la historia.
¿Quiénes son, en realidad, las personas de influencia en este mundo?, y no se fíe de las apariencias externas.