lunes, 10 de agosto de 2020

De muerte a vida

Cuando el pecado vino al hombre en el huerto del Edén, hizo un daño enorme a la humanidad entera, apartarnos de Dios. Dios no puede tener relación alguna con el pecado, sin embargo le dio al ser humano la capacidad de elegir el bien o el mal. El hombre eligió el mal, por lo tanto nos hemos alejado de Dios. Donde hay pecado no está Dios. 
Pasar de muerte a vida | Meditaciones Diarias 2020 | Matinales ...
La biblia dice que todos hemos pecado (Romanos 3:23) y que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). Entonces todos estamos condenados a muerte. Pero no solamente la muerte física, sino a la muerte espiritual. ¿Qué otra cosa nos puede esperar si estamos alejados de Dios? Dios es amor, luz y toda clase de bendiciones, pero donde no está Dios nada de esto puede haber. Solo queda juicio y castigo. Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo” (Hebreos 10:31).
Vuelve a decir la biblia Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”(Romanos 5:12). El panorama es desolador, somos muertos por el pecado.

El rescate de Dios

Pero la intención de Dios no es que estemos lejos de Él. Continuamente está llamándonos para que dejemos el pecado pues nos creó para adorarlo; nos quiere cerca, somos sus hijos. Pero mientras el pecado esté en nosotros no podemos acercarnos a Él.
Por eso envió a su hijo Jesucristo para rescatarnos de las garras del pecado. Y tuvo que padecer, tuvo que cargar en la cruz con los pecados de toda la humanidad. Mas con nuestra mente natural solo podemos comprender en parte lo que Cristo tuvo que sufrir.
Estando en el cielo gozando de toda la gloria de Dios, decidió dejarlo y bajar a la tierra como hombre. Vivió entre nosotros como un varón perfecto. Acusado y vituperado siendo Dios mismo. Poseyendo todas las cosas, y sin embargo, no abrió su boca.
No dijo ni una palabra, pues conocía que con ese sacrificio era posible traer a la humanidad de vuelta a sí mismo. Sufrió aflicción y castigo físico. En la cruz cargó el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6). Y vemos a Jesús gritar desde la cruz, sufriendo de dolor por amor. 
Todo lo hizo por amor. Un amor que excede a todo conocimiento. Por amor a la humanidad, por amor a ti y a mí. No nos quiere lejos y decidió padecer todo eso para traernos de vuelta a Él, para reconciliarnos.Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8)
Gracias a este sacrificio tenemos ahora esta oportunidad tan grande, de estar reconciliados con Dios. Perdona Él nuestros pecados a través del sacrificio de Cristo y nos trae de vuelta a sí mismo. Ahora ya no nos espera la muerte, sino vida, y vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. Aun cuando no merecíamos este sacrificio tan grande, Él decide hacerlo para salvarnos por su gracia.

Miremos a Cristo

Iglesia cristiana Soberana Gracia: Cerca de Navidad...miremos a Cristo... puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:2
Exhortación de suma importancia la que el escritor a los Hebreos nos hace en este versículo, porque mientras permanezcamos siendo dominados por el pecado, sea cual sea, este nos impedirá correr la carrera cristiana, porque quita toda motivación para ello y da entrada al desaliento más completo.
Y por ende se desenfoca del premio supremo que tenemos en la vida cristiana, la vida eterna.

I. El escritor advierte que el desaliento no debe desviar su mirada.

A. Por muy difícil que sea su situación Dios tiene el control de su vida.
B. Que por muy difícil que esté el panorama mundial no se desenfoque de estar listo, porque nuestro Señor pronto viene por su Iglesia.

II. El escritor aclara que en esta carrera no estamos solos.

A. Porque para que nosotros lleguemos a su presencia Él sufrió la muerte de Cruz.
B. Porque debemos correr con paciencia y hacer frente al pecado en el poder del Espíritu Santo.
C. Por muy difícil que parezca todo, Él está con nosotros y en nosotros.
D. Muchos han logrado vencer a lo largo de la vida y en circunstancias mucho más difíciles de las que estamos experimentando.
E. Así como Cristo no se rindió, tampoco nosotros debemos rendirnos en esta carrera.

III. El escritor aclara que debemos fijar nuestros ojos en Jesús.

A. Porque es el autor de nuestra fe.
B. El que corre no debe mirar hacia otros competidores, sino mantener su vista fija en Jesús.
C. Implica alejar la mirada de todas las distracciones, con el fin de contemplar un objeto, Cristo Jesús.
Cuando enfrentamos dificultades y desaliento, es muy fácil perder la perspectiva. Pero no estamos solos; hay ayuda. Muchos han logrado vencer a lo largo de la vida y en forma constante y en circunstancias mucho más difíciles de las que estamos experimentando.
El sufrimiento es el campo de adiestramiento para alcanzar la madurez cristiana. Desarrolla nuestra paciencia y convierte en agradable nuestra victoria final, la cual es Cristo Jesús.


Necesidades humanas

Al referirnos a la humanidad estamos hablando de personas, hombres o mujeres, niños o ancianos de todas las clases sociales. Personas que habitan cada rincón del planeta, de cualquier raza, que hablan cualquier idioma y con diferentes niveles educativos. Nos referimos a cada uno de los que habitamos este planeta sin ningún tipo de distinción.
Nuestra necesidad de salvación – Ministerio UMCDCada uno de los seres humanos tenemos necesidades. Algunas son primarias como comer, dormir, respirar, etc. La insatisfacción de cualquiera de estas necesidades dificulta la supervivencia de una persona. También hay necesidades secundarias y terciarias que buscan mejorar la calidad de vida de cada uno. 
Pero existe una necesidad aún más importante que las necesidades primarias. Esta necesidad no es económica, no es de salud, ni mucho menos social. La necesidad principal es la salvación del alma. Mientras esta necesidad no sea cubierta no importará si posee riquezas o no, tampoco si tiene o no educación. Una persona nunca podrá tener paz y felicidad si su alma no ha sido salva.
La necesidad de salvación es mayor y más importante que la misma supervivencia del cuerpo. Pues el cuerpo puede morir, pero el alma es eterna.

La necesidad está en todo lugar

En cualquier lugar del planeta donde haya un ser humano, la necesidad de salvación es manifiesta, pues el hombre posee un alma necesitada de salvación independientemente de sus condiciones de vida. Y cuando el alma del ser humano está contaminada con la maldad y el pecado, ha perdido su salvación.

La maldad está en toda la tierra (Génesis 6:5)

Desde que el pecado entró en la humanidad en el Huerto del Edén, se multiplicó contaminando a todo ser humano. La biblia dice que todo designio de los pensamientos del hombre era únicamente el mal. Y el ser humano ha llegado a habitar o a caminar en cualquier parte de nuestro planeta. Luego en toda la tierra hay necesidad de salvación.

No hay hombre que no peque (1 Reyes 8:46)

No existe en el mundo ningún hombre o mujer que pueda decir que está libre de pecado. No importa lo pequeño o grande que sea, o aunque sea solo de pensamiento; en algún momento de nuestra vida hemos pecado contra Dios y este pecado nos aleja de Él.