Un día, mientras esperaba a una persona al final de la reunión de la iglesia, escuché hablar a un grupo de mujeres, sobre cómo la maldad en el mundo se había incrementado. Y me causó mucho enojo escucharles “por eso no dejamos entrar a todos a la iglesia; el otro día echamos a personas que no estaban bien vestidas, parecían delincuentes, vestían ropa vieja, con remiendos por todos lados…
Hay una canción que se titula “La Prostituta”. Trata sobre una mujer que fue a la iglesia, pero como supuestamente no estaba vestida con ropa decente, prefirieron cerrarle la puerta. Ahora resuena y resuena en mi mente la parte que dice “Dónde está el amor, dónde está el amor, el amor que declaramos conocer, dónde está el amor, dónde está el amor, el amor que sólo se encuentra en Él.”
Cuando Jesús les oyó, les dijo: La gente sana no necesita médico, los enfermos sí. No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores. Marcos 2:17 (NTV)