Tengo veintiséis años y estoy a punto de casarme. Pero últimamente conocí a una chica que me gusta mucho, y me parece que el amor por mi prometida está disminuyendo. Estoy en una situación en que no sé decidir entre ambas. ¿Qué me aconseja?
Primero, consideremos que, casi todos los jóvenes poco antes de casarse, pierden interés en su prometida, o sienten dudas como resultado del temor a perder su libertad o a equivocarse para siempre. Téngalo en cuenta.
Tercero, Dios sabe cuál es la señorita adecuada para usted, porque “somos creación de Dios, creados en Cristo para buenas obras”, dice Efesios capítulo 2. Por lo tanto, debe cuidarse de no actuar neciamente, sino con sabiduría. Si usted es un cristiano de verdad, tiene el privilegio de presentarle ese dilema a Dios. Esto es importante, necesita pasar horas hablando con Dios y leyendo la Biblia, para tomar una decisión sabia y entendida de Su voluntad. ¡Qué hermoso es saber que Dios contesta la oración!