Todos los días la vida nos presenta vicisitudes, alegrías y problemas, nuevos desafíos, y con cada desafío muchas veces vienen nuevos golpes y nuevas caídas. Como consecuencia, los corazones pueden romperse con cierta facilidad. Cuando esto ocurre nos sentimos perdidos, vacíos y sin esperanza en nuestra lucha por superar la adversidad y tomar una nueva dirección.
Dios es todo lo que necesitamos para salir adelante. Y si ponemos nuestra confianza en Él en nuestra vida cotidiana, Él nos fortalecerá y nos dará nuevas esperanzas.
El Salmo 103 supone una fuerte reafirmación de lo que Él hace por cada uno de nosotros, cuando lo dejamos entrar en nuestras vidas.
1. Él perdona todos nuestros pecados . 2. Él sana todas nuestras enfermedades. 3. Él redime la vida de la destrucción. 4. Él nos colma de bondad amorosa y tierna misericordia. 5. Él satisface nuestras bocas con las cosas buenas, para que nuestra juventud se renueve como el águila. 6. Él hace justicia y juicio contra nuestros opresores. Él nos hace libres. 7. Nos da a conocer sus caminos. 8. Él nos brinda su gracia y misericordia en tiempos de necesidad.
Todas estas cosas pueden estar a nuestra disposición, y solo tenemos que reclamarlas a Él a través de Jesucristo.
Dios es todopoderoso y omnisciente. Él es todo lo que necesitamos y podemos aprovechar su poder sin fin en cualquier momento, y tomar una dirección diferente en la vida, poniéndolo a Él en todo lo que pensamos, decimos y hacemos. En sus promesas se puede confiar plenamente.