Después de visitar un refugio para personas sin hogar, algunos adolescentes anhelaban expresar lo que habían experimentado. Llenos de emoción, escribieron acerca de su visita a hombres y mujeres de todas las edades, que eran pobres e indigentes.
Un adolescente escribió: Hablé con un veterano de Vietnam y le dije que en el cielo tendría un cuerpo nuevo. Pude tranquilizarle en su fe.
Otro dijo: Un muchacho llamado Miguel me mostró que, incluso viviendo como vivía, en un refugio para personas sin hogar, tener fe marcaba para él toda la diferencia.
Otro dijo: Un muchacho llamado Miguel me mostró que, incluso viviendo como vivía, en un refugio para personas sin hogar, tener fe marcaba para él toda la diferencia.
Y otro escribió: Hablé con un hombre que casi había dejado de creer en Dios. Traté de alentarle en su fe.
Ser embajadores de Cristo (2 Corintios 5:20) tiene oportunidades, tanto para compartir el Evangelio como para fortalecer a los que están luchando. Busca a alguien hoy que necesite tu aliento o "la palabra de la reconciliación" (verso 19). -JDB
Una palabra de aliento puede significar la diferencia entre rendirse y continuar.