El peor atentado en la historia de Francia deja 129 muertos y 352 heridos, 99 de ellos en estado crítico. El Estado Islámico ha reivindicado la cadena de ataques, perpetrados, según la Fiscalía, por tres grupos de terroristas coordinados entre sí. La policía ha identificado a un francés entre los terroristas muertos. Hay otros tres detenidos en Bélgica. El país está en estado de urgencia.
Francia intuía que tarde o temprano ocurriría. Desconocía el cuándo ni el dónde, pero intuía que ocurriría. El presidente del país, François Hollande; el primer ministro, Manuel Valls; la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, varios ministros... Todos ellos, después del atentado en enero pasado contra la revista satírica Charlie Hebdo, habían manifestado en los últimos nueve meses, de una manera o de otra, su convicción de que terroristas islámicos se preparaban para golpear de nuevo contra Francia. Y el pasado viernes 13 por la noche, a partir de las 21.20 horas, el funesto vaticinio se cumplió.
Además de en el estadio, el restaurante 'Le Petit Cambodge', el local 'Belle Équipe', el bar 'Le Carillon', el Boluevar Fontaine y la sala de espectáculos Bataclan también fueron escenarios de otros tantos ataques perpetrados por varios hombres armados con kalashnikov que, al grito de "¡Alá es grande!", dispararon a quemarropa contra todo el que se cruzara en su camino, provocando lo que hasta la fecha es el mayor atentado que ha sufrido Francia en su historia. Según ha confirmado el Fiscal general, François Molins, los terroristas estaban coordinados en tres grupos y evocaron tanto a Siria como a Irak antes de atacar.
En total, al menos 129 personas han muerto (89 de ellas, en la sala Bataclan), la mayoría franceses. Hay 352 personas heridas. Una de las víctimas es un español, Juan Alberto González, de 29 años, que se encontraba en la sala de conciertos con su mujer. Entre los extranjeros fallecidos hay dos tunecinos, dos belgas, una americana, un inglés, dos rumanos y un portugués. En las próximas horas se irán conociendo las identidades de las víctimas.
De los heridos, 99 están muy graves y sus vidas corren peligro, y otras 117 están heridos leves o moderados. Por otro lado, los terroristas muertos son siete y no ocho, como antes se había señalado.