lunes, 1 de agosto de 2016

La Constitución del Cuerpo Humano

“…Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular….” 1 Corintios 12:27
La constitución del cuerpo es compleja, veamos:
  • Nivel atómico: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo.
  • Nivel molecular: agua, proteínas, lípidos, hidroxiapatita (fosfato de calcio).
  • Nivel celular: intracelular, extracelular.
  • Nivel anatómico: tejido muscular, adiposo, óseo, piel, órganos y vísceras.
  • Nivel cuerpo íntegro: masa corporal, volumen corporal, densidad corporal.
El cuerpo humano está organizado en diferentes niveles jerarquizados, organizado por aparatos; estos los integran sistemas, que a su vez están compuestos por órganos conformados por tejidos, y formados éstos últimos de células compuestas por moléculas.
El cuerpo humano posee más de cincuenta billones de células. Éstas se agrupan en tejidos, los cuales se organizan en órganos, y éstos en ocho aparatos o sistemas: locomotor (muscular y óseo), respiratorio, digestivo, excretor, circulatorio, endocrino, nervioso y reproductor.
Una vez vista su constitución nos percatamos de su complejidad, pero al mismo tiempo vemos que todo está en completa coordinación. Caso que no fuera así, habría situaciones anómalas de funcionamiento, que se presentarían en el cuerpo como enfermedades, deficiencias, etc. Los excesos de éstas nos llevarían a daños graves de dicha máquina perfecta, la cual es alimentada por el buen funcionamiento del corazón, quien es el que da aporte sanguíneo a todas las partes del cuerpo, desde las más pequeñas a las más grandes, y recibe también de todas ellas.
Si el corazón le envía cierta cantidad de flujo sanguíneo a un órgano o tejido determinado, y este órgano o estructura se queda con esa cantidad y no devuelve nada, eso sería violar un gran principio de la vida, pues reteniendo dicho fluido más de lo debido, tanto en tiempo como en cantidad de lo que recibió, el corazón se percataría de que hace falta algo pero no sabe exactamente de dónde ni el qué. El problema se sabrá cuando el corazón, con lo generoso que es, siga enviando sus mismas remesas de sangre a dicha área, y entonces verá descubierta la zona afectada que irá aumentando despacio de volumen, lo cual la hará aún más desequilibrada, y finalmente dicha zona ira pereciendo poco a poco; pero llevándose consigo a todo su ser por el cual está viva.
Los demás órganos, tejidos y células empiezan a tratar de ayudar a remediar el problema que está llevando a colapsar a todo el cuerpo, por lo que empiezan a trabajar a mayor producción para remediar el daño que se está dando. Pero la zona que se enriqueció del vital líquido sanguíneo y sus nutrientes, está ahora más renuente que nunca a dar de lo que ha recibido, no sabiendo que está acarreando daño para su misma zona y para todo el cuerpo.
Finalmente, al seguir reteniendo termina colapsando, y puede que colapse una gran parte del cuerpo.

Si te decides por Mí...

cruz cristianaTe he esperado durante mucho tiempo, ni te imaginas lo importante que tú eres para mí. Y aunque no me has querido ver, ni escuchar, siempre he estado a tu lado intentando guiarte. He visto el daño que te has hecho buscando por ti mismo la solución a tus problemas, y he querido ayudarte pero has preferido hacerlo a tu manera, y te respeto.
Sabes.. fuiste creado por mí, no eres algo más de la creación, eres lo más importante de ella, mi obra maestra, te he formado con mis propias manos. Te puse en la tierra para que te enseñorees de todo, para que seas feliz con tus seres amados y junto a Mí. Sé que esto te resulta difícil de entender, pero debes intentarlo y participar de esta verdad. Mi amor por ti es tan grande que jamás te forzaría para que hagas mi voluntad, siempre respetaré tus decisiones aunque estés equivocado. 
No me gusta verte sufrir, sin embargo, soy la Justicia, y si vas contra mis leyes te tendré que corregir. Pero también soy la misericordia, la piedad, el perdón, y tengo todo el poder para darte tiempo para que te arrepientas, así como para sanar tu cuerpo y para consolarte si sufres. 
Sé muy bien lo que necesitas para ser feliz, y te puedo ayudar a alcanzarlo. Pero como dije, no forzaré tu voluntad. Así como un día yo te elegí a ti, mi mayor anhelo es que un día tú me elijas a Mí. Si lo haces, más de 3.000 promesas que he dejado escritas en la Biblia son para ti. 
Si te decides por Mí, moveré cielo y tierra para que recuperes la paz, la alegría y la tranquilidad que perdiste. Mírame.. si te decides por Mí, te voy a guiar a toda verdad, y te contaré secretos que solo a mis amigos doy a conocer; si te decides por Mí, si pones todas tus cosas en mis manos, escúchame, tu vida jamás volverá a ser la misma. Te lo prometo, con todo mi Amor.

domingo, 31 de julio de 2016

Corazón Valeroso

Se cuenta la historia de un querido amigo y miembro de una iglesia, que falleció después de una larga vida de amor y servicio.
En el funeral, sus hijos se levantaron uno por uno a contar historias referentes a su padre, y pronto se apreció en ellas un tema en común: que su cualidad más singular y extraordinaria fue su voluntad de servir a otros, sin importar cuál fuera la necesidad.
Era uno de esos hombres siempre dispuestos a tender una mano, hacer un favor, algún trabajo peculiar, o simplemente ofrecer un transporte en coche a alguien. Una de sus hijas mencionó que a dondequiera que se dirigía, llevaba consigo una caja de herramientas y un par de vestimentas de mecánico en el maletero del coche, “por si acaso alguien necesitaba alguna reparación”.
Muchas veces, cuando escuchamos la palabra “coraje”, pensamos en actos heroicos en períodos de crisis. No obstante, en nuestra vida cotidiana no debemos pasar por alto la valentía de simplemente, estar ahí. Las vidas cambian cuando con fidelidad proveemos para nuestras familias, cuidamos de los ancianos, o prestamos atención a un amigo en dificultad. Persistir en hacer de este mundo un mejor lugar para vivir es también una expresión de coraje.

El Estetoscopio

El instrumento utilizado por los médicos para oír los latidos de nuestro corazón se llama estetoscopio. También lo utilizan para saber cómo se encuentra nuestra respiración en los pulmones. Si el corazón se encuentra saludable, los latidos que el médico escuche lo serán. Si por el contrario el corazón está enfermo, con solamente escuchar sus latidos el médico se percatará.
La Palabra de Dios dice en Salmos 51:10-12 “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu Santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente”. También dice en Ezequiel 36:26 “Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne”.
EL PECADO HACE QUE LA PERSONA TENGA UN CORAZÓN ENFERMO. CRISTO JESÚS NOS LIMPIA DE PECADO Y NUESTRO CORAZÓN LATE SALUDABLEMENTE. ¿CÓMO SON LOS LATIDOS DE TU CORAZÓN? ¿ENFERMOS? ¿SALUDABLES Y LLENOS DE VIDA? ACEPTA A CRISTO JESÚS COMO SALVADOR, SEÑOR Y REY PERSONAL, Y ASÍ TU CORAZÓN LATIRÁ CON SALUD Y VIDA ETERNA.

Juego de las estrellas

Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones. Salmos 35:17
Un partido de las estrellas en el cricket puede ser extenuante. Los competidores juegan desde las once de la mañana hasta las seis de la tarde, con dos intervalos para almorzar y tomar el té; pero los partidos pueden durar hasta cinco días. Es una prueba tanto de talento como de resistencia.
Inline image 1A veces, las pruebas que enfrentamos en la vida se intensifican por una razón similar: parecen interminables. La larga búsqueda de trabajo, una etapa ininterrumpida de soledad o una prolongada batalla contra el cáncer se vuelven muy difíciles, y nos preguntamos si alguna vez acabarán.
Quizá por eso el salmista exclamó: Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones (Salmo 35:17). Los comentaristas bíblicos dicen que esta exclamación se refería al extenso período en la vida de David, en la que el rey Saúl lo perseguía y sus consejeros lo difamaban; un tiempo de prueba que duró varios años.
No obstante, al final, David cantó: Sea exaltado el Señor, que ama la paz de su siervo (verso 27). Su prueba lo llevó a confiar más profundamente en Dios; confianza que nosotros también podemos experimentar durante las prolongadas etapas de prueba, dificultad o pérdida.
Cuando tus cargas te agobian, recuerda que Dios te sostiene con sus brazos.

El cuidado especial de Dios

Génesis 8:1-5
Si la biblia dice: Se acordó Dios, ¿es porque se había olvidado? ¿Se olvidó Dios de Noé? La expresión Dios se acordó, nos sugiere la idea de ser solícito y de un cuidado especial, una expresión tierna de Dios, de un Dios que no se olvidó de ti. Él tiene un cuidado especial con tu vida, por eso mañana tras mañana adereza mesa delante de ti, aun en medio de tus angustiadores.
1. No temas cuando los propósitos de Dios tomen una dirección que no entiendas.
En el verso 1 dice que su familia y todo lo que tenía fue bendecido; porque Noé estaba en la barca, por eso fue bendecido. Puede que el rumbo fuera incierto, no entendía la dirección de Dios, en el arca Noé no veía ni el día ni la noche, pero siguió confiando aunque no entendía la dirección de Dios; eso es lo que tú debes hacer, confiar en Él a ciegas.
Su actitud era la fuente de bendición no solo para él, sino para su familia; por eso tienes que dar buen testimonio en tu casa, tienes que tener buen testimonio con los que te rodeas a diario, así tu predicación será creíble. Porque nos hacemos parte del cuidado especial de Dios cuando estamos en la iglesia, aunque muchas veces no entendamos nuestras pruebas.
La mayoría de las veces, no entenderemos por qué suceden las cosas, mas aunque el propósito de Dios tome una dirección que no entiendas no te salgas de la barca. El arca era el medio que Dios usaba para su propósito, el arca es la iglesia, de ahí (congregarse) la importancia de venir a las reuniones, aunque, malo, existen personas que cuando hay pruebas dejan de asistir.
Otros dicen: Tengo tan mala onda que voy a ir a contagiar al resto. Pues resulta que aquí nadie contagia a nadie, solo el Señor nos contagia de su amor a todos. Otros no estaban con él en el arca, pero eso no fue un impedimento para que Noé permaneciese en ella; es importante que usted permanezca dentro de la Iglesia aun en las pruebas, si no jamás verá a Dios obrar en su vida.
(Verso 1) Hizo que el viento soplara sobre la tierra. (Nueva Versión Internacional (hubo un fuerte viento). Había un fuerte viento pero el arca era un lugar seguro, estaba todo difícil pero el arca daba seguridad, el arca era un lugar apartado (los creyentes son separados del resto cuando hay fuertes vientos, y están totalmente seguros aquí).
También el arca era un lugar de provisión; el arca, la iglesia será el lugar de tu provisión. Noé no había olvidado que se había embarcado con Dios, por lo que vea usted lo importante que es que Dios esté con usted; no espere nada de otras personas, solo tiene que depender de Dios, porque si usted espera de otros, y los otros no le dan lo que espera, todo acabará en fracaso y derrota, toda su bendición, su abundancia, está en Dios Todopoderoso.
Espere usted todo de Dios. Él es el único que podrá darle lo que espera y mucho más. El fuerte viento de la tormenta tenía solo un propósito: poder llevarlo a la bendición. ¡Iglesia estoy aquí! El fuerte viento de Dios está a favor de su vida, de su barca, de su propósito, y de todo lo que crea que en Él puede lograr, y lo que hoy está viviendo le está preparando para sus mejores momentos.
El viento soplaba fuerte; ¿sabía usted que Su presencia a bordo no es garantía de una calma perpetua? Creemos que si Dios está, entonces no vamos a tener ningún problema. No olvides sus promesas en estos casos; ya estás en la barca y Él está contigo; si hay fuertes vientos no significa que Él te haya dejado, significa que el cuidado especial de Dios se ha acercado a ti.

sábado, 30 de julio de 2016

Jesús ha aparecido de modo milagroso en todo el mundo

EE.UU.- El pastor y estudioso del Nuevo Testamento Jeremiah Johnston pasó seis años recopilando datos para escribir el libro “Un answered” (Sin Respuesta). El objetivo era analizar los problemas que parecen olvidados por muchas iglesias hoy en día.
Él afirma que Dios sigue manifestándose claramente a través de los milagros. Uno de los enfoques de la obra es relatar que Jesús se está manifestando de manera sobrenatural a los musulmanes en diferentes partes del mundo.
El autor admite que esto deja a “algunos creyentes incómodos”, pero es un tema que no tiene una respuesta fácil, de ahí el título.
Según Johnston, cuando la gente duda de estos informes, su respuesta es: “¿Ha leído el capítulo 9 del libro de los Hechos, recientemente? ¿Jesús, a quién se le apareció en la entrada a Damasco? A Saulo de Tarso. 
El escritor explica que estas apariciones se llevan a cabo de diversas maneras sin que esto anule la veracidad de los hechos, pues es una decisión de Dios hacerlo.
“Mientras que muchos de los milagros de hoy en día no pueden ser exactamente igual o tener la misma apariencia a lo que sucedió, cuando Jesús caminaba como un hombre en la tierra, historias milagrosas de triunfo y perseverancia de los seguidores de Cristo están sucediendo como nunca antes, sobre todo en la iglesia perseguida”, afirma.

La mejor lección del bautista

“Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”
(Juan 3:30)
Podría parecer áspero en sus mensajes, incluso mordaz, agresivo. Hablaba sobre un Mesías que purificaría, sobre un hacha puesta en la raíz de los árboles que no dieran frutos, sobre paja que se quemaría en un fuego inextinguible. Ciertamente, Juan no era nada querido por los romanos y no tenía ninguna intención de complacer a los políticos. Llamó adúltero a Herodes sin ninguna diplomacia ni ambigüedad. Sus mensajes adolecían de obediencia a principios actuales de teología aplicada a discursos, y sus introducciones eran duras y abruptas. En el Seminario del desierto no fue enseñado a pronunciar una oratoria complaciente. Algunas de sus alocuciones contenían frases que podrían alejar a los practicantes del diezmo, pero Juan no entraba en consideraciones superfluas, por lo que decía lo que pensaba con autoridad profética: “¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? (Lucas 3:7b). Su vestimenta era un tanto excéntrica y su dieta poco normal. No es seguro si en muchas iglesias le darían el púlpito para predicar un domingo. A Juan lo amabas o lo aborrecías, sencillamente no podías ignorarlo; pero la lección más sobresaliente de Juan no es su implacable predicación, o su intransigente posición contra la corrupción política o religiosa. La enseñanza que más sobresale en la vida de Juan es su comprensión de quién es Cristo. Él nos recuerda que Jesús debe ser el protagonista de nuestras vidas y ministerios, que existimos para que Cristo sea glorificado en nosotros, no para obsesionarnos con grandezas. “El que de arriba viene, es sobre todos (…) el que viene del cielo, es sobre todos” (Juan 3:31).
Juan nos alecciona dos milenios después, al acto más sacrificial que podamos hacer por amor a Cristo; menguar para que Él sea Señor. En medio de un mundo obsesionado con trascender a través de la fama, la política y el dinero, es fácil confundirse con luces de neón muy seductoras. El deseo de ser grande se apodera de las multitudes como un poderoso virus para el que no parece haber cura. Estudios estadísticos han demostrado que la palabra que más se menciona por teléfono es “yo”. Ya existen agencias que alquilan paparazzis para que te persigan toda la noche, y la gente a tu alrededor, se emocione pensando que eres un famoso en fuga de los flash de las cámaras de las más glamurosas revistas. El mundo está obsesionado con ser reconocido, con ser poderoso. No obstante, lo de la fama no parece ser de mucha ayuda, ya que el índice de drogadicción en Hollywood es espantoso, y los frecuentes suicidios de celebridades hacen que se encienda una luz roja en nuestras mentes. La infidelidad y el divorcio en los gremios más adinerados, nos llevan a la conclusión de que el dinero poco aporta a la felicidad conyugal.
Lo peor de todo es que esta enfermedad también ha invadido las haciendas sagradas. Hay demasiados cristianos obsesionados con sus currículos académicos; oradores que disfrutan escuchándose y que no pueden parar de hablar de sí mismos, de sus contribuciones a la obra de Dios y de la utilidad de sus ministerios. Hay un desproporcionado deseo de aparecer en todas partes, de estar en todos los comités, de salir en las fotografías de los más espectaculares eventos. Todo esto conlleva un activismo que nos priva de una saludable devoción y de cosas más esenciales como edificar nuestra familia, pero nos da una falsa ilusión de bienestar y grandeza ministerial que nos hechiza. ¿Dios querrá que vivamos así?, ¿hacemos estas cosas solo por el Señor?

Resistir la tentación

Podemos aprender mucho de la historia de Sansón (Jueces 13:24 y 16:30). Sansón tenía una extraordinaria fuerza, dada por Dios, y su poder y capacidad estaban directamente relacionados con su obediencia. Dios le había dicho que no se cortara el cabello y le prometió que mientras obedeciera, tendría una fuerza especial y sería capaz de realizar hazañas formidables. Satanás quería debilitar y destruir a Sansón, de manera que le envió la tentación en forma de una mujer llamada Dalila. Día tras día, ella lo hostigaba para que le revelara su secreto. Por último, Sansón fue "acosado", según nos dice la Biblia, de tal manera que claudicó y le contó a Dalila su secreto (Jueces 16:15-17). Mientras él dormía, ella le cortó el cabello y le robó su fuerza.
Cuando Satanás viene a tentarnos, es persistente. Nos mantiene bajo su ataque esperando que al final nos agotemos. Eso es exactamente lo que le ocurrió a Sansón. Él tenía debilidad por las mujeres, y como Satanás conocía esa debilidad la utilizó en su contra. Él también conoce nuestras debilidades y trata de sacar provecho de ellas.
Esté atento a su debilidad y ore de forma regular, para que Dios lo fortalezca en esos puntos débiles de su vida. No espere a estar metido en grandes problemas para comenzar a orar, más bien, ore antes de que sucedan. Por ejemplo, si el apetito descontrolado es una debilidad para usted, ore cada vez que se siente a comer para que Dios lo ayude a controlarse. No espere hasta haber comido demasiado para luego pasar el resto del día sintiéndose culpable. Que su nuevo lema sea: "No me voy a demorar; voy a orar ahora mismo".