jueves, 9 de junio de 2016

Tus emociones son determinadas por lo que domina tu vida

Todo maltrato emocional es usado por el enemigo para tapar una verdad espiritual. Satanás es el maestro del disfraz, y querrá que ciertas verdades de Dios no se te revelen; lo hará mandando gente para que te avergüencen. Pero lo que parece ser tu peor pesadilla, Dios lo va a usar como tu mayor milagro.
¿Por qué siglos atrás Faraón ahogó a los niños?: para destruir a la simiente santa, y entonces Dios le dijo: “Lo que sembraste vas a cosechar”. Por eso hoy tú puedes decir: “Los que sembraron mal sobre mí, eso cosecharán”.
lo que dominaLos que  van a  salir de la escena, son los que pensaron hacerte mal; porque Dios te va a abrir el Mar Rojo.
El Mar Rojo representa varias cosas: el mar de las finanzas, de la salud, de la bendición, de la gloria; vas a caminar en medio de tu mejor milagro. Hoy hay un Mar Rojo que te va a sorprender a ti y a tus enemigos. El mar se cerró y escupió todos los cadáveres de los egipcios con sus espadas.
¡Dios va a poner esas espadas en tu mano para alcanzar tu próximo milagro!
Cuando tienes la palabra profética a tu favor, te animas a salir de Egipto y a cruzar tu Mar Rojo. Ellos se fueron con una promesa y también con dones; habilidades espirituales y emocionales. Moisés nació en medio del riesgo, y Dios transformó ese riesgo en una capacidad sobrenatural para bendecir a otros; antes era un dolor para llorar, ahora un don crecido en las manos del Señor.
¡Hay que arriesgar la imagen, salir de la comodidad para hacer algo grande!

miércoles, 8 de junio de 2016

Alégrate por el día de Hoy

En su libro titulado The Tapestry (El Tapiz), Edith Schaffer describe un verano en el que su esposo Francis pasó tres meses en Europa. Durante ese tiempo, en el que lo extrañó mucho, Edith y su hermana Janet llevaron a sus hijos a vivir a una antigua escuela, la Cape Cod. Puesto que tenían muy poco dinero, compartían el alquiler, no tenían coche, pero creaban aventuras a diario para los cinco niños.
Años después, mirando atrás, Edith dijo de ese verano: "nunca más he vuelto a pasar un tiempo así con mis hijos, ni con mi hermana ni con mis sobrinos".
Los repentinos y queridos momentos de la vida hay que reconocerlos por la singularidad que tienen. No se pueden desperdiciar deseando otra cosa.
La perspectiva de Edith nos ofrece una clave para aplicar las palabras del Salmo 118:24: Este es el día que el Señor ha hecho; recocijémonos y alegrémonos en él.
Ante los momentos difíciles nos vemos tentados a volvernos pasivos mientras esperamos que pasen. Pero Dios nos invita a buscar activamente las oportunidades que tenemos a mano, en lugar de lamentarnos por lo que no tenemos.
Puesto que el Señor ha hecho este día, podemos ver más allá de las puertas que nos son cerradas, y ver la gente y las oportunidades que antes pasamos por alto. Al celebrar sus valores descubriremos el gozo y la alegría que vienen de Dios.  

¿Qué significado tiene la vida?

¿Cuál es el significado de la vida? ¿Cómo puedo encontrar el propósito, realización y satisfacción en la vida? ¿Tendré el potencial suficiente para lograr algo verdaderamente relevante y duradero? Hay mucha gente que nunca se ha detenido a considerar cuál es el significado de la vida, y años más tarde, miran hacia atrás y se preguntan por qué sus relaciones se han desmoronado y por qué se sienten tan vacíos, habiendo podido conseguir lo que emprendieron. 
A un jugador de fútbol, que figuraba en el paseo de la fama del fútbol, se le preguntó qué le hubiera gustado que le dijeran al principio, cuando empezó a jugar al fútbol. Él respondió, “Hubiese deseado que alguien me hubiera dicho que cuando alcanzara la cima, no encontraría nada allí”. Muchas metas revelan su vacío solamente después de que se han desperdiciado años en su búsqueda.

En nuestra humanizada sociedad, la gente persigue muchos propósitos pensando que en ellos van a encontrar significado. Algunas de estas búsquedas pueden ser: éxito en los negocios, riquezas, buenas relaciones, sexo, entretenimiento, hacer el bien a otros, etc. Pero la gente ha testificado que mientras alcanzan sus metas de riquezas, relaciones o placer, todavía sienten un profundo vacío interior, un sentimiento de un vacío que nada lo parece llenar.

Salomón, autor del libro bíblico de Eclesiastés, expone este sentimiento cuando dice, “¡Vanidad de vanidades! ¡Vanidad de vanidades! ¡Todo es vanidad!”. Este autor tenía riquezas más allá de una posible medición, sabiduría más que cualquier hombre de su tiempo o del nuestro, mujeres a cientos, palacios y jardines que eran la envidia de los reinos, la mejor comida y el mejor vino, y poseía cualquier forma de entretenimiento disponible. Hasta cierto punto, dijo que cualquier cosa que deseaba su corazón, él la buscaba. Pero resumía diciendo, “la vida debajo del sol ¡es vanidad!” (La vida es vivida como si estuviera fuera de todo lo que podemos ver con nuestros ojos y experimentar con nuestros sentidos). ¿Por qué hay tal vacío? Porque Dios nos creó para algo más allá de lo que podemos experimentar en el aquí y ahora. Salomón dijo de Dios, “Él también ha puesto la eternidad en los corazones de los hombres…”. Eclesiastés 3;11 So
mos conscientes de que, en nuestros corazones, este “aquí-y-ahora” no es todo lo que hay.

Buscando Amor En Los Lugares Equivocados

Cuando era niño pasaba mucho tiempo con un juguete que tenía piezas de diferentes formas (cuadradas, triangulares, rectangulares, etc.). La idea del juego consistía en encajar las piezas correctas en los agujeros correctos. A veces forzaba y hasta golpeaba a las piezas para que encajaran en el agujero que no era el correcto.
Resultado de imagen de Buscando Amor En Todos Los Lugares EquivocadosEste juego ilustra perfectamente lo que muchas personas hacen con su vida, y no importa lo paciente que se sea, o la destreza y habilidad estratégica que se tenga. Tampoco importa lo fuerte que se trate de forzar las piezas. Las piezas y los agujeros tienen que encajar suavemente. Cuando no coinciden, tratar de golpearlas para que encajen solo lo deja a uno frustrado.
Lo mismo sucede con nuestras vidas. Todos tenemos un vacío, un hueco en nuestro corazón que tiene cierta forma (como las piezas del juguete), de manera que solamente puede ser llenado con un encaje perfecto. Anhelamos ser amados y estar satisfechos, pero ese amor y satisfacción deseados deben surgir de cierta fuente para que tengan ese encaje perfecto.
Nuestro problema es que muchos buscamos amor y satisfacción para llenar ese vacío en los lugares equivocados. Muchos tratan de llenar ese vacío en su corazón con cosas que no encajan. Y finalmente, eso los lleva a una crisis de identidad.

El verdadero cimiento en los Hijos de Dios

Mateo 7:24-27 “…Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina…”
Distingamos dos tipos de cimiento:
El cimiento según los hombres y el cimiento según Dios (Lo que el mundo da y lo que Él que nos enseña, La palabra del Señor, la Roca, Cristo Jesús)
SIGNIFICADO DE LA PALABRA CIMIENTO: Comienzo, principio, fundamento, base, punto de partida, cumbre, autoridad, mando, poder, dominación, soberanía.
Los dos cimientos: Mateo 7:24Lucas 6.46
  • 1. Requiere Obediencia, para vencer, para ver la gloria de Dios
  • 2. Requiere practica (Hechos y no palabras…)
  • 3. En medio de los procesos, situaciones, pruebas…
Primero: Descendió lluvia.
Segundo: Vinieron los ríos.
Tercero: Soplaron los vientos.
Cuarto: Golpearon contra aquella casa.
Puede detenerse o llegar hasta el final, dependerá del cimiento que hayas puesto…
Cuarto: El resultado- PERO no cayó (estaba cimentada sobre La Roca…) CRISTO ES MI ROCA, MI CIMIENTO
Los dos cimientos: Lucas 6:46-49
“…¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca. Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa…”
En medio de lo que David estaba pasando en una ocasión, surge ese Cántico de liberación, en el que entendemos, porque fue un corazón conforme al de Dios, un varón creído, confiado, sustentado en su Dios, ¡Nuestro Dios Todopoderoso! ¡Su Roca, Cristo!
2 Samuel 22:2 “…Dijo: Jehová es mi roca, mi fortaleza y mi libertador…”
2 Samuel 22:14-19 “…Tronó Jehová desde los cielos, el Altísimo hizo oír su voz; Envió sus flechas y los dispersó, lanzó relámpagos y los destruyó. Aparecieron entonces los torrentes de las aguas, quedaron al descubierto los cimientos del mundo ante la reprensión de Jehová, al soplo del aliento de su nariz. Envió desde lo alto y me tomó. Me sacó de caudalosas aguas. (Las muchas aguas) Me libró de un poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran más fuertes que yo. Me asaltaron el día de mi desgracia, mas Jehová fue mi apoyo…”

martes, 7 de junio de 2016

¿Podemos vivir seguros?

Los problemas y peligros que hoy acechan al ser humano son tan angustiosos y graves, que la necesidad de seguridad ha dejado de ser una preocupación para convertirse en una obsesión. Muchos viven en un constante sobresalto; el temor y la incertidumbre se han apoderado del corazón humano. Los problemas de pobreza, del dolor y de la muerte asumen hoy formas tan diversas y tan amenazantes que resulta muy difícil conservar la calma.
Calamidades y una serie de catástrofes naturales se repiten cada vez con mayor frecuencia. El equilibrio económico y la estabilidad emocional también son alterados por toda suerte de accidentes y enfermedades solapadas. Y, ¿qué decir de los dramas provocados por la ola de violencia que inunda la tierra?
Personas de todas partes del mundo sienten preocupación y ansiedad. Los inestimables bienes de la vida parecen estar a merced de los caprichos y pasiones del hombre mismo. Un anuncio publicitario de una compañía de seguros decía: "Vendemos seguridad”. Sin duda, una oferta bastante atractiva, pero imposible de satisfacer.
La buena voluntad del hombre no logra resolver las incertidumbres y peligros de nuestra época. Este fracaso o frustración se puede asemejar a lo que ocurrió con un hombre, que hizo colocar barrotes de hierro a todas las aberturas de su casa por temor a los ladrones. En vez de ser víctima del robo, pereció abrasado por un incendio que se produjo en su domicilio. La puerta a prueba de ladrones se atascó de tal modo que no pudo escapar del fuego. A semejanza de este hombre, también nosotros podemos equivocarnos al escoger nuestro sistema de seguridad.
¿Cuál es entonces la mejor forma de defensa ante los riesgos de esta vida? Una pregunta que podemos contestar con las palabras del Salmo 46;1-2, que dice: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida…”
El omnipotente Dios y Creador del universo es la única fuente verdadera de seguridad y fortaleza. Cualesquiera que sean los riesgos que debamos afrontar, en Él podemos encontrar el auxilio oportuno. Son promesas de Dios; Él es nuestro refugio, es nuestro amparo y nuestra protección, nuestra única seguridad. Esto no significa que desaparecerán los contratiempos y riesgos de la vida. Las consecuencias del pecado son inevitables; mientras vivamos en este mundo habrá dolor, enfermedad y muerte. Pero la promesa divina es que en medio de la angustia tendremos la compañía del Señor.

Las enfermedades mentales

Vivimos en tiempos difíciles y duros en los cuales es muy difícil sobresalir, y hay muchas personas que han tenido pasados muy difíciles en su infancia por problemas de autoestima, y al crecer lo hacen con ciertos trastornos que van a su lado y nadie los nota.
Llama la atención que siempre quieren ser los números uno en todo; llaman la atención, y esto hace que tengan muchos seguidores que tienen el mismo problema, la admiración por ser personas que se creen importantes. Personas que quieren ser servidas por otros en vez de servir ellos a otros, lo cual es un signo de indicio del daño.
La iglesia actualmente, está siendo invadida por personas así; esa gente piensa que el estar lleno de títulos supone una oportunidad de decir: yo soy postgrado en teología, o licenciado, o bachiller, o profesor, y no bastando con esto se auto-proclaman dotados de superpoderes, les gusta llamar la atención con nombres de profetas, apóstoles, etc. 
Esto trae consigo un tipo de patología mental implícita que debemos estar muy pendientes para descubrirlas, porque estas personas necesitan ayuda psicológica, algo que a tiempo puede ayudarlas.
Un ejemplo de este caso fue un niño que se dirigió al líder, y cuando el niño le dijo pastor, pastor, el líder hecho un energúmeno le contestó: no me diga pastor, yo soy el apóstol, y no se dirija así, hable con alguien para que lo atienda.
Estas son las cosas que la megalomanía puede producir; debemos tener claro que el delirio de grandeza también puede deberse a un desorden mental y hacer creer a los demás que es normal.

Casi siempre le pedimos, pero ¿qué le damos?

En nuestra oración a Dios solemos pedir por nosotros e interceder por los demás, ¿pero qué le damos? Sí, sabemos que nuestro Padre, como Dios, posee, entre otros, el atributo de ser Omnipotente, y en nuestra confianza en Él, le pedimos y pedimos.... ¿pero le damos algo?
Hace unos días tuvimos culto de oración en la congregación a la que asisto. Antes de él, me entretuve hablando con una hermana en la fe, y estaba buscando una canción en mi móvil, concretamente "Hoy te vengo a bendecir" de Jesús Adrián Romero. Tuve que desistir porque no la hallé, son muchos los vídeos musicales que hay en mi móvil.
Empezó el culto, y al comenzar a cantar las canciones de Alabanza al Señor...¡SORPRESA! La primera alabanza que nuestro pastor Lucas programó para cantar a Dios ese día era precisamente ésa, "Hoy te vengo a bendecir".
Ya no me hacía falta buscarla entre los casi 1000 vídeos que tengo.
¿Cómo hace Dios las cosas? Ni idea, pero las hace.
M.G.L.

Hoy No, Mañana Sí…

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.” 
¿Eres de las personas que siempre posponen las cosas para mañana? ¿Has dilatado tus sueños y no sabes qué hacer?
Seguir posponiendo tus sueños, o seguir posponiendo algún asunto en el hogar o en el trabajo, a la larga cuesta mucho y puede traer mucho dolor. La dilación o procrastinación es uno de los problemas más habituales que presentan las personas que buscan siempre crear plazos. Se estima, de acuerdo a una investigación realizada por la Universidad de Calgary, que el 95% de las personas postergan al menos ocasionalmente, pero que de ese porcentaje hay de un 15 a un 20% que lo hacen de manera consistente y problemática.
Es muy normal encontrarse con personas que dicen:
“Hoy no lo termino, mañana lo hago”
“La próxima semana empiezo”
“El próximo año sí me comprometo”
¡Bahhh! Cualquier parecido es pura coincidencia. Esto es lo que siempre dice esa gente. Pero muchas personas van fácilmente a la auto-derrota al postergar sus sueños, creyendo que habrá un mañana en el que las cosas cambien, cuando el viento se ponga a su favor. El caso es que la esperanza del mañana te dice: “mañana sí tendré tiempo”.