lunes, 31 de marzo de 2014

Las maneras en que Dios responde

El Señor nos ha dado la maravillosa oportunidad de clamar a Él ante cualquier necesidad, como lo dice en su palabra:
“Clama a mi y yo te responderé”. Jeremías 33:3
Él contesta a tu clamor, tiene tu necesidad en la palma de su mano, pero ¿qué sucede cuando la respuesta a tu petición aún no es contestada? Puede haber personas que se desanimen, se desesperen, o que traten de adelantarse a la respuesta de Dios, pero necesitamos comprender que Dios es la Sabiduría misma, que así como un Padre sabe cuándo y cómo darle a su hijo lo que este quiere, así también nuestro Padre lo hace. Imagínate que, ante todo lo que pidieras, Dios te dijera que sí; en este caso, no habría madurez, no habría aprendizaje, no podrías valorar todo lo que te da, y se podría continuar…

¿Cuáles son las respuestas de Dios ante una petición?
1. Sí,
2. No,
3. Tengo algo mejor para ti.

Cuando la respuesta es sí, nos alegra, nos motiva a seguir adelante. Y cuando nuestro Padre nos dice que NO ante algo, necesitamos aceptarlo, confiar en su sabiduría, porque cuando ha dicho que no, no lo hace para privarnos de nuestra petición, sino para darnos algo mejor, ¡los pensamientos que tiene para nosotros son de bien!

¿Cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios? - Biblia

Dentro de todos nosotros existe un fuerte deseo de ser conocidos y conocer a otros. Y aún más importante es que, toda la gente desea conocer a su Creador aunque no crean en Dios. 
En la actualidad estamos siendo bombardeados con anuncios, que prometen muchas formas de satisfacer nuestros deseos de saber, tener y ser más. Sin embargo, este tipo de promesas vacías, creadas por el mundo terrenal, nunca podrán satisfacer de la misma manera que nos puede satisfacer conocer a Dios. Jesús dijo, “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3).

Así que, “¿cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios?” Primero, es imperativo entender que el hombre, por sí mismo, es incapaz de conocer realmente a Dios debido a su pecado. Las Escrituras nos revelan que todos somos pecadores (Romanos 3:11-20) y que nadie alcanza el estándar de santidad requerido para tener comunión con Dios. También se nos dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte (Romanos 6:23), y que pereceremos eternamente sin Dios, a menos que aceptemos y recibamos la promesa del sacrificio de Jesús en la cruz. Así que, a fin de conocer realmente a Dios, primero debemos recibir a Cristo en nuestras vidas. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12). Nada es más importante que entender esta verdad, cuando se trata de conocer a Dios. Y Jesús deja en claro que sólo Él es el camino al cielo y al conocimiento personal de Dios: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6).

No hay ningún requisito más fundamental, aparte de aceptarle y recibir sus promesas, ya
 mencionadas. Jesús vino a darnos vida, al ofrecerse Él mismo como un sacrificio, para que nuestros pecados no nos privasen de conocer a Dios. Una vez que hayamos recibido y aceptado esta verdad, podemos comenzar la tarea de conocer a Dios de una manera personal. Uno de los ingredientes clave en la misma, es entender que la Biblia es la Palabra de Dios y es la revelación de Él mismo, de Sus promesas y Su voluntad. La Biblia es esencialmente una carta de amor escrita por un Dios amoroso para nosotros, quien nos creó para conocerle íntimamente. ¿Qué mejor manera de saber acerca de nuestro Creador, que sumergirnos en Su Palabra, revelada a nosotros por esta razón? Y es importante continuar este proceso completamente. Pablo le escribe a Timoteo, “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:14-17).

Gozo - Reflexiones

El gozo abarca una amplia variedad de emociones, todas agradables, desde el sereno deleite al extremo júbilo. Éstos, los tiempos de gran bullicio y alegría son divertidos, y todos necesitamos momentos de risa; risa hasta el extremo de hacernos doler la mandíbula. Seguramente no viviremos así todas los días, pero los necesitamos. Si no, para qué nos habría dado Dios la capacidad de reír.
Como cristianos, deberíamos crecer en nuestra habilidad de disfrutar la vida y ser capaces de decir: “Vivo la vida de una manera serena y en pleno deleite”. Esto posiblemente, sea una mezcla de paz y gozo.
Algunas de las palabras griegas relacionadas con el gozo, en la Biblia son traducidas como deleite, alegría, sumamente gozoso, gozo exuberante, alegrarse, regocijarse grandemente, con gozo extraordinario... Otros diccionarios lo definen como un gran placer o felicidad, una fuente de placer o satisfacción, disfrute.
Cualquiera que sea la definición que prefieras, la triste realidad es que hay muy pocos creyentes que conocen el gozo del Señor. No dejes que pase otro día sin experimentar el Reino de Dios en su esencia: justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo...
Porque nada hay tan trágico como estar vivo y no disfrutar de la vida.
Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17

¿Cuál es el argumento Cosmológico para la existencia de Dios?

El argumento cosmológico intenta probar la existencia de Dios observando el mundo que nos rodea (cosmos). Comienza con lo más obvio de la realidad: las cosas existen. Argumenta que la causa de la existencia de estas cosas, tiene que deberse a una cosa, “una especie de Dios.” Este tipo de argumentos van en retrospectiva hasta Platón, y desde entonces han sido usados por notables filósofos y teólogos. Finalmente, la ciencia se encontró con los teólogos en el siglo XX, cuando fue confirmado que el universo debió haber tenido un principio. Así que actualmente, los argumentos cosmológicos son aún más importantes para los "no-filósofos."

Existen dos formas básicas de ver estos argumentos, y la forma más fácil de pensar en ellas puede ser la “vertical” y la “horizontal.” Estos nombres (formas) indican la dirección desde la cual proceden las causas. 
En la forma vertical, se afirma que cada cosa creada está siendo causada ahora mismo (imagina una línea de tiempo con una flecha apuntando hacia arriba, desde el universo hacia Dios). 
La versión horizontal muestra que la creación debe tener una causa en principio (imagina la misma línea de tiempo, sólo que con una flecha apuntando hacia atrás, a un punto de partida en el tiempo).

domingo, 30 de marzo de 2014

Ora más, preocúpate menos

iStock_000007482358SmallXSUn estudio sobre las cosas por las cuales la gente se preocupa más, reveló que el 40% de las personas se preocupan por cosas que nunca suceden. Otro 30% de las personas se preocupa sobre cosas que no se pueden cambiar. El 12% de las preocupaciones son sobre problemas de salud, totalmente injustificadas. Otro 10% son sobre cosas insignificantes, cosas como: ¿Apagué las luces? ¿Le di de comer al perro? Ahora bien, si estás haciendo el cálculo matemático, eso significa que no vale la pena emplear esfuerzo emocional en el 92% de las ocasiones. Entonces, ¿para qué preocuparse?
“La preocupación es el interés que pagamos hoy por los problemas que surgirán en el mañana”.
De manera, que la próxima vez que la preocupación toque a tu puerta, sería bueno que recordaras que a Dios nada le pilla de sorpresa, por lo que siempre puedes apoyarte en Él a través de la oración.
Pon todas tus cargas y preocupaciones en Él. Dios tiene cuidado de nosotros. Y Dios no está esperando que riegues tus preocupaciones, derivadas de tus desobediencias, para castigarte. Su profundo deseo es conectarse contigo y acompañarte a través de los altibajos de la vida.

Te convertirás en aquello en lo que piensas constantemente

Los pensamientos que guardas en tu mente, moldean la persona en la que te convertirás, influyen en tus decisiones a corto y largo plazo, y en tus determinaciones diarias. Es tan sencillo como inconcebible, que muchos de nosotros nunca nos percatemos de ello. Todo lo que entra en nuestra mente, a través de los sentidos, consciente o inconscientemente, queda grabado en ella para siempre.
Toda acción está precedida por un pensamiento, y todo pensamiento es el resultado de aquello que, entra y encuentra cabida en nuestra mente. Por lo que, si logramos controlar aquello que entra a nuestras mentes, ya sea a través de lo que leemos, lo que escuchamos a través de la radio, o lo que vemos en la televisión, podremos controlar nuestros pensamientos y, por ende, nuestras acciones.
piensa¿Por qué la mayoría de las personas no controla lo que entra en sus mentes? La respuesta tal vez radica, por lo menos en parte, en el hecho de no ser totalmente conscientes, del poder que nuestros pensamientos pueden ejercer sobre nuestras acciones. Un pensamiento no equivale a más de una décima de voltio, como medida de voltaje. Sin embargo, esta décima de voltio de electricidad ejerce una gran influencia en nuestras emociones y acciones.
Los pensamientos que albergamos en nuestra mente, no sólo afectan a nuestro estado de ánimo, a nuestras acciones y planes, sino que también provocan reacciones, a favor o en contra, de nuestro cuerpo. Así mismo, los pensamientos tienen la habilidad de provocar emociones y estados mentales específicos. Pensamientos positivos provocan emociones, sentimientos y acciones positivas. Pensamientos como: la alegría, el amor, la autoestima, un sentido de saber hacia dónde vamos,... traen como resultado entusiasmo, energía, dinamismo, paz interior.
Por otra parte, pensamientos negativos como el resentimiento, o el miedo,... producen resultados negativos, como la tensión, la ansiedad, la fatiga y otra serie de sentimientos y emociones que no nos permiten avanzar.
No se trata de bloquear la mente; no hay necesidad de que la bombardees con altas dosis de información negativa, para sentir que eres consciente de los problemas que aquejan al mundo. Y no es necesario que lo primero que hagas en cuanto te levantes, sea leer las noticias negativas que inundan la gran mayoría de los periódicos. Tampoco necesitas escuchar las noticias, que en su mayoría son negativas, para sentir que estás informado sobre la realidad del mundo.

Viviendo como herederos

Tu padre, Dios, te dejó una gran herencia y en ella iban incluidas grandes porciones de Fe, Confianza, Sanidad, Seguridad, Amor,...
Nos enfocaremos en esa gran porción de fe que te legó en herencia.
Dios nos dejó a cada uno de nosotros la capacidad de vivir y actuar con Fe en todo lo que hiciéramos, por lo tanto, ¿qué te detiene para ver cumplidos tus sueños?, ¿qué te detiene para reconocer que a tu lado va ese Dios que es tu Padre?
Él dejó muy claro en su palabra, que la Fe sin obras no es Fe. Por lo que no estaría de más que, empezases a actuar para demostrarle a tu Padre que crees en Él, que crees en todas esas promesas que puso en tu corazón. Él necesita que actúes para moverse de una manera sobrenatural en tu vida, que pongas a actuar tu Fe; no basta conque digas "Creo", es necesario que demuestres que le crees.

Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.
Sin embargo, alguno dirá: “Tú tienes fe, y yo tengo obras.” ¡Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras!  Santiago 2:17-18

La historia de Pepe

Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, él respondía: “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
Era un gerente único. Tenía varias camareras que le habían seguido de restaurante en restaurante. La razón por la que las camareras seguían a Pepe no era porque fuera más o menos guapo, sino por su actitud. Era un motivador natural: si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado cómo ver el lado positivo de la situación.
Un día fui a buscar a Pepe y le pregunté: 
-No lo entiendo… no es posible ser una persona positiva todo el tiempo, ¿cómo lo haces? Pepe respondió: 
-Cada mañana me despierto y me digo a mí mismo: Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de malhumor. Escojo estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello. Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo enseñarle el lado positivo de la vida.
-Sí claro, pero eso no es tan fácil.
-Si lo es, dijo Pepe. Todo en la vida consiste en elegir. Cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas a cada situación, tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen o mal humor. En resumen: “TÚ ELIGES CÓMO VIVIR LA VIDA”.

Ancla segura

La comunión con el Señor, que está sentado en los lugares celestes, nos provee de una firmeza inimaginable.
Hebreos 6:19-20  La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Los que procuran refugiarse en el Señor pueden amarrarse a la confianza que inspiran sus promesas y a la entereza de su carácter. Él cumplirá indefectiblemente lo que se ha propuesto. 
Para ayudarnos a entender el efecto que puede tener esta postura sobre nuestras vidas, emplearemos una alegoría que aparece frecuentemente en las Escrituras: un ancla.
La capacidad de un barco para deslizarse se ve facilitada por el fenómeno de la flotación, especialmente en el agua. La flotación reduce al mínimo la resistencia que experimenta la embarcación. Por esto puede navegar en la dirección que quiera con facilidad, pues no se encuentra con el tipo de obstáculos que, normalmente, aparecerían sobre la tierra: árboles, rocas, ríos, montañas, acantilados y otras manifestaciones de la naturaleza que pueden entorpecer grandemente, el avance hacia un objetivo.