martes, 11 de febrero de 2014

Juan 3:16 – Amor, pero también fe y obra en acción

Una historia cuenta que una noche gélida de invierno, un niño se encontraba vendiendo periódicos en una esquina. El pequeño vivía en la calle y dormía en una caja de cartón que colocó en un rincón, para tratar de guarecerse lo mejor posible de las inclemencias del clima y de algunas “alimañas” que solían andar sueltas.
Aquella noche hacía más frío de lo habitual, y la caja de cartón con la que pretendía proteger su frágil cuerpito, no iba a ser suficiente. Preguntó entonces a un policía, si sabía a dónde podría ir un niño en esas condiciones.
El uniformado le indicó una dirección cerca de allí y le dijo que cuando fuera atendido, dijera: “Juan 3:16”.
Así lo hizo el niño. La amable anciana que le atendió cuando escuchó “la frase”, le hizo pasar, le dio de comer y le bañó; le proveyó ropas y le acostó en una mullida cama. Al día siguiente, después de levantarse muy temprano, le ofreció un desayuno como nunca había disfrutado. El niño no entendía nada.
La anciana se sentó junto al pequeño, abrió una gastada Biblia, leyó Juan 3:16 y le habló acerca de Jesús.
Fue entonces, cuando el niño comprendió cómo el amor de Dios es capaz de hacer que un chiquillo en situación de abandono, pueda sentirse amado, seguro, protegido.

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Qué significa que la Biblia es inspirada?

Cuando la gente entendida dice que la Biblia fue inspirada, se están refiriendo al hecho de que Dios influenció divinamente en los autores humanos de las Escrituras, de tal manera que lo que escribieron fue la misma Palabra de Dios. Y en el contexto de las Escrituras, la palabra inspiración significa sencillamente “exhalada por Dios.” La inspiración, pues, nos comunica el hecho de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios, lo que hace que sea única entre todos los demás libros.

Mientras que hay diferentes opiniones acerca de hasta qué punto la Biblia es inspirada, no cabe duda que la Biblia clama, por sí misma, que cada palabra, y cada parte de la Biblia fueron inspiradas por Dios. (1 Corintios 2:12,13; 2 Timoteo 3:16,17). Esta visión de las Escrituras es generalmente conocida como inspiración “verbal plenaria”, que significa que la inspiración se extiende a cada una de las palabras (inspiración verbal), no sólo a los conceptos o ideas, y que la inspiración se extiende a todas las partes de la Escritura y a todos los temas tratados en la Escritura (inspiración plenaria). Hay algunas personas que creen que sólo ciertas partes de la Biblia son inspiradas, que sólo los pensamientos o conceptos que tratan exclusivamente sobre la religión son inspirados. Pero estas opiniones sobre la inspiración, se quedan desacreditadas ante lo que la Biblia demuestra por sí misma. Toda la inspiración verbal plenaria es una característica esencial descrita en la Palabra de Dios.

Extiende tu mano

Beautiful plus sized model celebrating her freedom as she exercises outdoors.Las pruebas fuertes y los problemas grandes pueden hacer flaquear nuestras fuerzas y debilitar nuestra fe. En momentos así pensamos que ya nada funcionará y que necesitaremos un milagro sin precedentes para salir del apuro en el que estamos, haciendo caso omiso a las voces que nos dicen que las cosas sencillas pueden darnos resultados increíbles.
Posiblemente todos conocemos la historia de Moisés, cuando se encontró con el Mar Rojo delante y detrás tenía a todo un ejército persiguiendo al pueblo de Israel. Seguramente él no creía que Dios iba a darle una salida tan sencilla y al mismo tiempo tan insólita, con la que mostraría su gran gloria y poder. No le pidió que pelease contra ellos, Dios no le dijo que cruzasen nadando, Dios sólo le dio una instrucción sencilla, le dijo: "alza tu vara, extiende tu mano y marchen". “Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, éste se abrió y, cuando amanecía, el mar se volvió con toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraron con el mar; Jehová derribó y sepultó a los egipcios en medio del mar.” Éxodo 14:27

Una mirada alegre - Ánimo en mensaje

…trae gozo al corazón, las buenas noticias contribuyen a la buena salud” dice uno de los versículos de proverbios y lo he comprobado en el día de hoy.
Trabajo en un Colegio en donde ocurren cientos de cosas a la vez. Se empieza a trabajar en algo y al minuto siguiente ya se debe estar enfocado en otra cosa. Hay que trabajar rápido, hay que conseguir tiempo para hacerlo todo. En medio de este vehículo que avanza con propulsión a chorro, me tomo el momento de saludar a quienes “adelanto” con mi motor turbo, para regalarles un “buenos días” o una sonrisa. Muchas veces he creído que o no me escuchan o no me ven, pero definitivamente no es así.
mirada alegre

La mujer ("tía") que hace el aseo de mi oficina, pasó por allí esta mañana a retirar la enorme cantidad de papeles que había en el basurero, y cuando la vi entrar la saludé como es hábito en mí: una vez que vertió el contenido del recipiente, hizo una pausa y me miró diciéndome: “tío, me encanta cuando está usted porque me alegra el día”. Después de esas palabras no me quedó más que darle muchas gracias, quedando absolutamente sorprendido por su comentario. Traté de examinar mi rostro, para ver si tenía algo peculiar en él y no… estaba igual que siempre.
Continuó la mañana y seguí con mi "multitud" de actividades, necesitaba un documento y fui hasta la secretaría. Como no estaba la persona al cargo regresé a la oficina, y pasó por fuera de mi puerta quien yo buscaba y, sin necesidad de llamarle, entró y me dijo “esta oficina es otra cosa, es como si viniera a desestresarme”. Dos personas, sin ponerse de acuerdo, me habían dicho lo mismo. Algo estaba pasando, algo a aprender, algo tenía que repetir.

domingo, 9 de febrero de 2014

Un viaje en autobús


Hoy, viajando en un autobús, vi una hermosa muchacha de cabello de color oro, y expresión de alegría; envidié su hermosura.   
Al bajarse, la vi cojear. Tenía sólo una pierna, y apoyada en su muleta sonreía.
 
PERDÓNAME, SEÑOR, CUANDO ME QUEJO.
TENGO DOS PIERNAS, Y EL MUNDO ES MÍO

Fui después a comprar unos dulces. Me atendió un muchacho encantador. Hablé con él; parecía tan contento, que aunque se me hubiera hecho tarde no me hubiera importado, y al salir oí que decía: Gracias por charlar conmigo... es Usted tan amable, es un placer hablar con gente como usted...  
Ya ve, soy ciego.

PERDÓNAME, SEÑOR, CUANDO ME QUEJO.
PUEDO VER, Y EL MUNDO ES MÍO

Más tarde, caminando por la calle, vi a un pequeño de ojos azules que miraba jugar a otros niños sin saber qué hacer. Me acerqué y le pregunté: ¿Por qué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia delante sin decir una palabra... Entonces comprendí que no escuchaba.
 
PERDÓNAME, SEÑOR, CUANDO ME QUEJO.
YO PUEDO ESCUCHAR, Y EL MUNDO ES MÍO

Tengo piernas para ir a dónde quiero...
Ojos para ver los colores del atardecer...
Oídos para escuchar las cosas que me dicen.
 
PERDÓNAME, SEÑOR, CUANDO ME QUEJO.
LO TENGO TODO, Y EL MUNDO ES MÍO

... NO LE DIGAS A DIOS CUÁN GRANDE ES TU PROBLEMA...
DILE A TU PROBLEMA ¡CUAN GRANDE ES TU DIOS!

Díselo a alguien que quiera saber cuán grande es Dios.
Fdo.: M. Gayo

 

El billete de $100

Un famoso conferenciante comenzó un seminario en una sala con 200 personas, tomando un billete de $100 entre sus manos. 
Y preguntó: ¿Quién de ustedes quiere este billete de $100?
Todos levantaron la mano...
Entonces él dijo: "Daré este billete a uno de ustedes esta noche, pero primero, déjenme hacer esto...
Entonces arrugó totalmente el billete.
Él preguntó de nuevo: ¿Quién quiere este billete aún?
Las manos continuaron levantadas....
Y continuó: ¿Y si hiciera esto?...dejó caer el billete al suelo, y comenzó a pisarlo y a restregarlo.
Después tomó el billete, ya hecho un asco, pisado, sucio y arrugado.
¿Y ahora?
¿Quién iba a querer aún ese billete de $100? Pero todas las manos volvieron a levantarse.
El conferenciante miró a la platea y les dijo lo siguiente:
”No importa lo que yo haga con el billete, que ustedes continuarán queriéndolo porque no pierde su valor. 
Esta situación también pasa con nosotros... Muchas veces en nuestras vidas, somos aplastados, pisoteados, sentimos que no tenemos ningún valor. Pero no importa, jamás lo perderemos. Sucios o limpios, aplastados o lisos, gordos o flacos, altos o bajos, nada de eso importa...
¡Nada de eso altera la importancia que tenemos! El valor de nuestras vidas no se mide por lo que aparentamos ser, sino por lo que hacemos y sabemos.

¿Son pocos los que se salvan?

Todos quieren llegar al cielo y salvarse. Basta con tocar el tema para darse cuenta de que no hay persona que no tenga ese deseo. Sin embargo, ¿te has preguntado cuántos  se salvarán realmente?
“Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”. Lucas 13:22-24. 
cA la pregunta “¿Son pocos los que se salvan?”, Jesús responde: esfuércense, porque muchos procurarán entrar y no podrán. ¿Qué significa esto?, ¿por qué muchos procurarán entrar y no podrán?
Debemos entender primero que la puerta es angosta, y esto se debe a que Jesús es la única puerta, no hay otras. He aquí la respuesta a por qué muchos no podrán entrar: eligen que llegarán al cielo utilizando otras puertas y no la verdadera y única que es Jesucristo.
Pero entrar por la verdadera puerta tiene un requisito: el arrepentimiento. Nadie podrá entrar si no está dispuesto a arrepentirse y cambiar su estilo de vida. Aquí es donde las palabras de Jesús cobran vida porque muchos procurarán entrar sin arrepentirse, y como consecuencia, no podrán y se perderán.
“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. Mateo  7:13-14. 

Soy una nueva criatura

Eres y todos somos nuevas criaturas, y lo dicen las Escrituras, porque desde el momento en el que Dios entró a tu corazón y con ello aceptaste que Él murió por ti en la cruz del calvario, todos tus pecados fueron borrados por su poderosa y preciosa sangre, y reconociste que necesitabas de Él para ser libre de todo lo que te ataba. Naciste nuevamente y ahora en tu corazón hay gozo, paz, porque tu vida la llenó por completo ese Dios tan lindo y maravilloso, que vive para siempre en todo tu ser y hace que tu vida tenga color y brillo.
Porque ahora en Cristo Jesús, tu vida tiene ese gozo que nada ni nadie te pudo dar ni te podrán quitar jamás, porque esa felicidad proviene del Dios viviente, del Todopoderoso. Él te hizo sentir como nunca te sentiste, te dio lo que tu vida necesitaba; cuando vino a tu vida te sentiste especial, sentiste algo que no puedes explicar; te transformó, te hizo una persona totalmente diferente, diste un giro de 360 grados. Ahora el mundo se pregunta qué es lo que te pasó, por qué en tu vida hay tanta paz, tanta dicha; no se dan cuenta que en Cristo hay vida eterna, que en Cristo todo es posible, que en Cristo se es literalmente una nueva criatura, pues nos dio la oportunidad de nacer nuevamente y ser alguien llenos de su Santo Espíritu. Nos hizo ser sus hijos/as, nos dio su mismo pensamiento y las cosas viejas quedaron en lo más profundo del mar, junto con todos los pecados que nos tenían encadenados sin poder salir.

Quiero Caminar con Humildad

“Unánimes entre vosotros, no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión”. Romanos 12:16
Es normal que todos los hombres deseemos conocimiento, ¿o qué hay de bueno si no se teme a Dios?  Un hombre campechano, humilde, que sirve a Dios y le ama, será mejor que el intelectual orgulloso que descuida su alma y se goza de sus propios conocimientos. Quien se vanagloria de sí mismo no es realmente feliz, porque el orgullo jamás hizo feliz a alguien. Si yo conozco todas las cosas del mundo y no amo a Dios, mi vida estará vacía.
delicados-humildad23bEn el mundo hay muchos doctos e intelectuales pero de corazón totalmente vacío, porque no se han asociado con los humildes y no se han humillado ante el Señor. Serán intelectuales,... pero no sabios.
Las muchas palabras no satisfacen el alma, pero una vida buena alivia los pensamientos de nuestra mente, nos procura una conciencia limpia, e inspira tener gran confianza en Dios. En cuanto usted más sepa, más comprenda, y más profundamente pueda juzgar, tendrá una vida vacía a menos que su vida crezca al mismo tiempo y sea más santa. No se sienta orgulloso porque haya aprendido más, más bien sienta temor del talento que se le ha dado.
Si usted piensa que sabe muchas cosas y que las comprende muy bien, entérese de una vez que realmente aún no sabe gran cosa. En la vida es necesario admitir la ignorancia. Cuando reflexiones en estas palabras, entonces meditarás y dirás: Hoy no diré una opinión más alta que la que debo decir, quiero aprender a ser humilde.