miércoles, 9 de mayo de 2018

Mi peor enemigo

 mi peor enemigo

Fui yo la que tiró del gatillo.
Fui yo la que dijo sí al pecado.
Fui yo quien dijo sí al error
que una y otra vez rondaba en mi mesa y me pedía lo cometiera.
Fui yo la que se lastimó con palabras desalentadoras.
Fui yo la que se dijo mirar atrás.
Fui yo la que pensó en necedades de adolescente.
Y fui yo quien se dijo no poder.
Fui yo la que se decoró de inseguridades.
Y fui yo quien se lastimó con múltiples terquedades.
Y aunque no parezca está dentro de mí.
Y en ocasiones me miente tan bien que llego a pensar que dice la verdad.
Y aunque tenga la seguridad de que su amistad es dañina,
en varias ocasiones la he hecho mi mejor amiga.
No es que algo malo pase conmigo,
y no se trata de encontrar culpables exteriores
aunque tengan responsabilidades.
Fuimos realmente nosotros quienes escogimos la tristeza,
porque el enemigo no viene de afuera,
el enemigo está fluyendo dentro de ti y de mí.
El enemigo en ocasiones somos nosotros mismos.
El enemigo no siempre es la compañera de escuela,
el novio malo, la madre intolerante o el hermano orgulloso.
El enemigo generalmente somos nosotros mismos,
quienes nos desalentamos y minimizamos con una habilidad increíblemente fea.
Somos nosotros quienes pensamos que no somos capaces,
y que es mejor seguir de largo y seguir evitando el reto.
A veces pensamos que las demás personas son nuestros peores enemigos,
pero en realidad somos nosotros en muchas ocasiones nuestro peor enemigo.
Enemigo o no, si ahora te das cuenta que tienes que cambiar ¡da el paso de una vez!
Y a ese enemigo que vive dentro de ti haz de él tu amigo.

¿Cuál es La Diferencia entre El Reino de Los Cielos Y El Reino de Dios?

Jesús habló del reino de los cielos y del reino de Dios. ¿Son lo mismo, y si no, ¿cuáles son las diferencias entre los dos?

El Rey del Reino
Resultado de imagen de ¿Cuál es La Diferencia Entre El Reino de Los Cielos Y El Reino de Dios?Un reino no es nada sin un rey y nuestro Rey es Jesucristo, y se nos dice que debemos buscar primero el reino sobre todas las cosas (Mateo 6:33), lo cual viene a significar que debemos buscar al Rey de ese Reino en primer lugar. Si queremos saber sobre el reino debemos saber sobre el rey de ese reino y si es del reino de los cielos o del reino de Dios del que estamos hablando. El rey de ambos es Jesucristo, pero ¿son estos dos lo mismo o son diferentes? ¿Por qué Jesús menciona dos reinos? ¿No son lo mismo? Si es así, ¿cuál es la diferencia, y qué reino debemos buscar en primer lugar?

¿Hay alguna diferencia entre el Reino de los cielos y el reino de Dios?

El Reino de Dios

Los evangelistas Marcos y Lucas escribieron más sobre el reino de Dios, mientras que Mateo usó el reino de los cielos, y hay razones para que cada uno de esos escritores usaran diferentes nombres para el reino. 
El reino de Dios se usa con más frecuencia que el reino de los cielos y de hecho, en la Biblia se menciona el reino de Dios 68 veces, más del doble que el reino de los cielos (32), y puede haber buenas razones para ello. Por ejemplo, las primeras palabras que salieron de la boca de Jesús en Su ministerio terrenal eran “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el evangelio “(Marcos 1:15). 
Sin embargo, cuando vemos el primer capítulo de Mateo, éste estaba escribiendo al pueblo judío, tal como podemos comprobar al leer el linaje judío de Jesucristo. Esto se debe a que los judíos no usaban normalmente el nombre de Dios, ya que se consideró demasiado sagrado para ni siquiera pronunciarse. 
Dado que los evangelios de Marcos, Lucas y Juan no fueron escritos a una audiencia judía, la palabra “Dios” se utiliza más a menudo en estos; desde luego, los griegos (gentiles) no eran evasivos a utilizar el nombre de Dios. En los evangelios de Marcos, Lucas, e incluso Juan, escuchamos más acerca del reino de Dios, y al hablar con Nicodemo, Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios “(Juan 3:3)y el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios “(Juan 3:5). El reino de Dios hace referencia a que los que quieran estar dentro deben nacer en él. El texto griego para “nacer de nuevo” significa “nacido de arriba”, y al igual que no teníamos nada que ver en nuestra elección de cuándo y dónde nacer, así también lo hace Dios con sus propios hijos al nacer en este reino y ser adoptados por Él (Efesios 1). Esto no significa en absoluto que no seamos responsables de ello, porque debemos arrepentirnos y creer, como dijo Jesús (Marcos 1:15).

Me quedo con el carpintero

Desde pequeño destacó por su sed de aprender y su vocación para enseñar. Y a medida que iba creciendo se llenaba de sabiduría, tanta que nada más llegar a la pubertad, le gustaba escaparse del hogar para ir a cotejar sus criterios con los más letrados del sector.
Resultado de imagen de Jesús carpinteroEste hombre, hijo de un sencillo artesano y una humilde mujer, se inició, siendo muy chico, en el oficio de labrar la madera para convertirla en objetos útiles. No obstante, muy pronto tuvo que dejar las herramientas y el anonimato, para salir a la luz del ministerio público, a trabajar en la obra de su padre celestial.
En varias ocasiones este joven maestro subió a los más célebres púlpitos; tomó la palabra, y maravilló a cuantos le escuchaban, incluidos sus enemigos, pues reconocían, aunque solo fuera interiormente, que la oratoria del joven tenía contundencia y autoridad. Por ello no fue difícil que sus alumnos se multiplicasen, aunque no todos los que lo siguieron comprendieron fielmente su mensaje, ni se quedaron junto a Él.
Sin sueldo base, ni honorarios extras, ni horario fijado, el maestro de estos relatos hizo de las colinas, las embarcaciones y los desiertos, sus mejores aulas, para desde allí anunciar valores imperecederos como el amor, la paz, la justicia, la libertad, y la solidaridad; los mismos que aún seguimos buscando en estos días.
Auténtico como fue, -tenía como ejemplo su propio estilo de vida austera, pues pese a su sabiduría no se dejó atrapar por la vanidad,- no persiguió poder ni tesoros materiales; no participó en ninguna campaña política; tampoco buscó el favor de los gobernantes, de los acaudalados o de los eruditos. Por el contrario, a riesgo de su propia vida, a muchos de ellos combatió con sus ideas, comparándolos con lobos con piel de oveja, con sepulcros blanqueados, puesto que no mostraban unidad entre lo que predicaban y lo que hacían.

domingo, 6 de mayo de 2018

La Cena del Señor

1/Corintios 11:23-26
Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que él venga. Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixión.
El PROPÓSITO DE LA CENA DEL SEÑOR
El propósito de la Cena del Señor no es el perdón de los pecados. Hubo siglos con esta creencia equivocada. Algunos piensan así a causa de un concepto equivocado de sacrificios en el Antiguo Testamento. Pero de acuerdo a las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propósitos:Resultado de imagen de La Cena del Señor1- Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo.1/Corintios 10:15-21 dice… Os hablo como a sabios; juzgad vosotros lo que digo. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la participación en la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la participación en el cuerpo de Cristo? Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. Considerad al pueblo de Israel: los que comen los sacrificios, ¿no participan del altar? ¿Qué quiero decir, entonces? ¿Que lo sacrificado a los ídolos es algo, o que un ídolo es algo? No, sino que digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios y no a Dios; no quiero que seáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.
Porque cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Calavera. Estamos en comunión con lo que nos salva del pecado. Por consiguiente, no para los que están fuera de Cristo.
La Cena del Señor también es una conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz. 1/Corintios 11:24. Y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Es decir, que mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.
La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo.
1/Corintios 11:26 dice… Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que él venga. Al tomar la Cena del Señor, los cristianos proclaman que el cuerpo golpeado y la sangre derramada de Cristo fue el sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.
La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez.
1/Corintios 11:26 dice…Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que él venga.
Al tomar la Cena del Señor, el cristiano demuestra fe en la promesa del Señor de que Él vendrá otra vez. Hechos 1:10,11 dice lo siguiente: Y estando mirando fijamente al cielo mientras él ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo.
Así que nosotros expresamos nuestra relación íntima con Cristo y recordamos Su sacrificio y el significado de ello. Recordamos también que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volverá, a base de Su resurrección.

Diferencia entre Dones y talentos

Es fácil confundir los dones espirituales con los talentos naturales, porque todos poseemos talentos heredados o innatos.

Dones

Resultado de imagen de diferencia entre dones y talentosLa Biblia lo explica: Un don era un objeto concreto o un favor especial que se daba a una persona sin que ésta lo ganara. Los padres daban dones a sus hijos (Génesis 25:6), como dotes a las hijas (1 R. 9:16), y un regalo de casamiento que el novio le daba al padre de la novia (Génesis 34:12; Ex. 22:17; etc.).
Dar regalos era un método de expresar alegría y buena voluntad, y se llevaban ofrendas al altar del templo como parte de la adoración (Mateo 5:23, 24; Lucas 21:1). 

Los dones son otorgados por el Espíritu Santo a los diversos miembros de la iglesia (1 Corintios 12:1, 4), “para provecho” (verso 7). Fueron concedidos de una manera especial después de la ascensión de Jesús (Efesios 4:8, 11), y debían perdurar hasta que ella alcanzara el grado de su desarrollo que Dios deseaba (versos 12, 13).

Talentos

El uso figurado del vocablo “talento” deriva de la parábola de los talentos, según la cual los siervos los recibieron de acuerdo con su habilidad para hacer inversiones productivas Mateo 25;14-30.. En Apocalipsis 16:21 la frase “como del peso de un talento” significa literalmente “con el peso de un talento”. Se ha calculado el peso del talento del NT entre 26 y 36 kg.

La parábola de los talentos en Mateo 25:14-30 nos ayuda a entender mejor el asunto de los talentos. Jesús dijo que el señor de la casa dio a sus siervos cierta suma de dinero para invertir y trabajar con él mientras durara su ausencia. Un siervo recibió cinco monedas, otro dos y el tercero solo una.
Los talentos son las habilidades naturales. Cada persona recibe un conjunto de habilidades determinadas por nuestro código genético, heredado tanto del padre como de la madre. La herencia más importante comienza a conocerse los primeros años de vida. Pocas personas pueden tocar melodiosamente un instrumento musical. Esta habilidad especial que se perfecciona con la práctica, es un talento que viene como rasgo genético heredado de una generación a otra.
Todos los talentos o habilidades están relacionados con nuestro ADN. Son parte de nuestra herencia genética. El sistema del ADN fue hecho por Dios cuando hizo a nuestros primeros padres. Así, cada talento también es un regalo de nuestro Dios.

Diferencia entre dones y talentos

TALENTOS

DONES

Todos los talentos son habilidades naturales.

Los dones son manifestaciones sobrenaturales de Dios.

 

Algunos talentos son heredados de los padres y otros se pueden aprender con estudio y práctica. Mas ningún don espiritual se hereda de los padres ni se puede aprender. Son manifestaciones del Espíritu Santo. Se puede decir que una persona tiene un talento, porque los talentos son habilidades de la persona. Nadie en la Iglesia posee inicialmente un don, pues la Biblia nos ensena que los dones residen en el Espíritu Santo. Eso sí, cristianos y no cristianos pueden tener talentos. Algunos son buenos músicos, o tienen habilidades artísticas, son excelentes atletas, otros son magníficos cantantes, etc. 

Los dones solo se manifiestan en los creyentes donde vive el Espíritu Santo. Una persona no cristiana puede imitar un don espiritual, pero es fingido. Ejemplo: una falsa profecía, un falso mensaje en Lenguas…. 

Los talentos se pueden aprender, desarrollar y profesionalizar con la práctica y con el estudio. Se puede ser mejor músico, mejor cantante, mejor maestro, mejor atleta, mejor pintor, etc. 

Los dones nunca se pueden profesionalizar. Pero la persona siempre puede ser más sensible para entender cuándo se quiere manifestar Dios. Algunas personas alardean de ser buenos músicos o buenos cantantes, y de hecho si usted los lleva a dar un concierto, es posible que lo hagan efectivamente. 

Algunos creyentes alardean de tener un cierto don, sobre todo el de milagros o sanidades. Invítelos a orar por todos los enfermos del hospital, para ponerlos a prueba. Si tienen el don, todos deben sanar. 

Los talentos son usados para beneficio personal.

Los dones son manifestaciones de Dios para beneficio de la Iglesia.

La Biblia no dice en ninguna parte que el ser cantante, aunque sea cristiano, sea un don. Debemos entender que es solamente un talento. El cantante cristiano tiene un talento dado por Dios, como todos los demás talentos, pero que lo ha sometido al servicio de Dios. Por eso en la Iglesia tenemos muchos magníficos cantantes y músicos que Dios usa para Su honra y Gloria.

Otra cosa que debemos entender es que ser cantante no está en la lista de los dones del Espíritu Santo que menciona la Biblia.

El mejor camino

Jeremías 6:16 “Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos“.
El buen camino para servir es antiguo y Dios lo ha señalado.
Vivimos tiempos de tecnología con grandes cambios materiales, grandes edificaciones y proyectos millonarios, pero ¿estamos caminando por el buen camino?  ¿Qué guía nuestra vida?
Dios le mostró al pueblo de Israel el verdadero camino. Hebreos 1:1  “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas.”

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Dios le habló a la nación de Israel por medio de profetas (ejemplo, relato del rico y Lázaro en Lucas 16:19-31. Dios les dio las tablas de la Ley, y todos los requisitos a seguir. Deuteronomio 13:4 “En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis“.
Dios, por medio de Moisés, le hablo al pueblo dándole requisitos para caminar con Dios, les advirtió qué cosas no podrían hacer y qué cosas sí; una de las cosas que les advirtió fue sobre los dioses ajenos.
Moisés advirtió al pueblo acerca de los falsos profetas que fomentaban la adoración de otros dioses. Así les dijo. “…Paraos en los caminos, y mirad…” (Jeremías 6:16).
Dios no está en contra de las nuevas ideas, sino a favor del discernimiento. Cuando escuchemos una idea nueva y atractiva, analicémosla cuidadosamente antes de entusiasmarnos.

jueves, 3 de mayo de 2018

¿Cuál es la importancia de la resurrección de Jesucristo?

La resurrección de Jesucristo es importante por muchas razones:

Resultado de imagen de ¿Cuál es la importancia de la resurrección de Jesucristo?Primero, testifica del inmenso poder de Dios. Creer en la resurrección es creer en Dios. Si Dios existe, y si Él creó el universo y tiene poder sobre él, entonces Él tiene el poder de levantar a los muertos. Si no tiene tal poder, no es un Dios digno de nuestra fe y adoración. Solo Él, quien creó la vida, puede resucitar después de la muerte. Sólo Él puede revertir a vida la atrocidad que es la muerte misma, y solo Él puede quitar el aguijón que es la muerte y dar la victoria sobre la tumba. Con la resurrección de Jesús de la tumba, Dios nos recuerda su absoluta soberanía sobre la vida y la muerte.

Segundo, la resurrección de Jesús es un testimonio para la resurrección de los seres humanos, que es un principio básico de la fe cristiana. A diferencia de todas las demás religiones, solo el cristianismo tiene un fundador que trascendió a la muerte y quien prometió que Sus seguidores harían lo mismo. Todas las otras (falsas) religiones fueron fundadas por hombres y profetas cuyo fin fue la tumba. Como cristianos, somos confortados por el hecho de que nuestro Dios se hizo hombre, murió por nuestros pecados, fue muerto y resucitado al tercer día. La tumba no pudo retenerlo. Él vive y ahora está sentado a la diestra de Dios el Padre en el Cielo. La iglesia viviente tiene una Cabeza viviente.

En 1 Corintios 15, Pablo explica en detalle la importancia de la resurrección de Cristo. Algunos en Corinto no creían en la resurrección de los muertos, y en este capítulo, Pablo da seis consecuencias desastrosas si es que no hubiera resurrección; 1) No tendría sentido el predicar a Cristo (verso 14); 2) la fe en Cristo sería vana (verso 14); 3) todos los testigos y predicadores de la resurrección serían mentirosos (verso 15); 4) nadie sería redimido del pecado (verso 17); 5) todos los creyentes que nos precedieron, habrían perecido (verso 18); y 6) los cristianos serían la gente más digna de conmiseración en el mundo (verso 19). Pero Cristo, sí se levantó de entre los muertos y “primicias de los que murieron es hecho” (verso 20), asegurando que lo seguiremos en la resurrección. 

Los 10 Mandamientos de La Ley de Dios

Los diez mandamientos se describen claramente en la palabra de Dios, no hay ningún error y ninguna interpretación que dé lugar a la omisión de alguno de ellos:
1.    No tengas otros dioses aparte de mí. Amar a Dios, no solo sobre todas las cosas, sino sobre toda persona y sobre todo cuanto existe.
2.    No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso.  Simple, no adorarás ningún tipo de imagen, no te inclinarás delante de nada ni de nadie; solo ante Dios debemos postrar nuestras rodillas, porque solo Él es digno de alabanza y adoración.
Imagen relacionada3.    No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios, pues Él no dejará sin castigo al que use mal su nombre. No demos un mal testimonio de la Divinidad y Naturaleza de nuestro Amado Padre Celestial, Él es Santo.
4.    Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer,  pero el séptimo día es de reposo consagrado al Señor tu Dios. El día de reposo, el de descanso es para el Señor, para que disfrutes y compartas con los tuyos de su Divina Presencia.
5.    Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios. Este mandamiento es hermoso. Cuando fuiste buen hijo, sin duda eres un buen esposo o una buena esposa, un buen padre o una buena madre.
6.    No mates. No solo dejar a alguien sin respiración es matar; también matamos cuando odiamos a nuestro prójimo, cuando le deseamos lo malo, cuando albergamos resentimiento en nuestro corazón, etc. - “Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que ningún asesino puede tener vida eterna”. 1 Juan 3:15.
7.     No cometas adulterio. - "Ustedes han oído que se dijo: No cometas adulterio. Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseo a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:27-28 (DHH).
8.     No robes. Ni a Dios, ni al prójimo. ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, toda la nación me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:8-10 (RV 1960).
9.     No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo. Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas creadas a imagen de Dios. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. Santiago 3:9-11 (NVI).
10.   No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca. - El resentimiento mata a los necios, la envidia mata a los insensatos. Job 5:2 (NVI).

No importa lo que te hayan enseñado a lo largo de tu vida, lo que importa es lo que dice la palabra de Dios, lee la Biblia y cumple con los mandamientos que el Señor nos enseña. Si tienes dudas lee Éxodo 20:1-17, Deuteronomio 5:7-21.

El Señor nuestro Dios nos mandó temerlo y obedecer estos preceptos, para que siempre nos vaya bien y sigamos con vida. Y así ha sido hasta hoy.  Y si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante el Señor nuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos.”
Deuteronomio 6:24-25 (NVI).

Éstos son los mandamientos, leyes y decretos que el Señor su Dios me ha ordenado enseñarles, para que los pongan en práctica en el país del cual van a tomar posesión. De esta manera honrarán al Señor su Dios, y cumplirán durante toda su vida las leyes y los mandamientos que yo les mando a ustedes, a sus hijos y a sus nietos; y así vivirán muchos años. Por lo tanto, israelitas, pónganlos en práctica. Así les irá bien y llegarán a ser un pueblo numeroso en esta tierra donde la leche y la miel corren como el agua, tal como el Señor y Dios de sus antepasados se lo ha prometido. Deuteronomio 6:1-3

Primer mandamiento de Dios

La Biblia nos dice que el primer mandamiento de Dios es “Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”, base de toda la ley de Dios. Mateo 22. 37-40. La simplicidad de este mandato es lo que hace tan difícil su cumplimiento.
Mas ante todo, debemos tener en cuenta que “la voluntad de Dios es agradable y perfecta Romanos 12.2.”, y que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. 2ª Timoteo 3.16. No es de muy difícil cumplimiento si estamos en Dios, pero se hace necesario resaltar que está dictada para que su cumplimiento nos beneficie, para que obre bien en nosotros, nunca mal.
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Profundizando en este conocimiento vemos un ejemplo. Habitualmente escuchamos, y al menos, está escrito en el refranero español y en otros, por supuesto, que “para querer a los demás primero hay que quererse a sí mismo”. Y yo personalmente, añado “para quererse a sí mismo primero hay que querer a los demás”. Quiero explicar cómo, a mi entender, se produce esto último.

Debemos considerar primero, que nunca podremos dar amor a los demás, si no tenemos implementado en nuestro corazón este sentimiento. Si no sabemos lo que es el amor nunca podremos amar a la gente. En este sentido es obvia la primera parte de este proceso: “para querer a los demás primero hay que quererse a sí mismo”.
Cuando alcanzamos este grado de madurez, cuando tenemos implantado en nosotros el conocimiento de amar, es cuando podremos dar amor a los demás. Y es en este momento cuando se produce la situación a la inversa: “para quererse a sí mismo, antes hay que querer a los demás”. Hay muchos ejemplos de esto pero solo voy a reflejar uno: supongamos que estoy a la puerta de un colegio de niños con una bolsa de caramelos, y a medida que van saliendo los niños le voy dando a cada uno, un dulce caramelo. Por supuesto que ellos se pondrán contentos, pero en mí el gozo será aún mayor, ¿verdad? Ahora se hace evidente la segunda parte del proceso, y no olvidemos nunca que es mejor dar que recibir.

En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Hechos 20.35.

M.G.L.