miércoles, 12 de septiembre de 2012

Hay más Felicidad…- Powerpoint - Reflexión: Felicidad

Hay más felicidad en dar que en recibir, y esto es absolutamente cierto.
La felicidad no está, como un ente, fuera de nosotros; se hace patente, sensible, cuando damos, cuando compartimos, cuando amamos.
Por eso si quieres ser feliz, aprende primero a dar y a amar.
Y aprende de las cosas simples y sencillas que quizá puedan servirte
Como no pedir amistad, mejor concédela.
No esperes regalos, mejor ofrécelos.
No busques amor, dalo tú.
No busques la muerte, vive con dignidad.
No esperes oportunidad, créala.
No desperdicies el sufrimiento y los errores, aprende de cada uno de ellos.
No tengas prejuicios, ten disponibilidad.
No busques honores, pero honra aun al más pequeño.
No reniegues de la enfermedad, porque es también un camino para llegar a Dios.
No te consideres superior a nadie, porque todos somos hijos de Dios.
No te aferres a nada, porque Dios te ha creado libre.
Desprecia siempre lo vulgar, lo corriente, porque vales mucho más que las cosas que te da la vida.
Vales más que las flores, y tu destino es el cielo.
Define cuál es tu verdad y defiéndela con orgullo, porque es absolutamente tuya.
Ámate a ti mismo y construye tu felicidad, porque para ti solo existe una verdad irrefutable: tu propia existencia.
Disfruta la felicidad que ahora tienes, nadie sabe qué vendrá el día de mañana.
Vive pensando en las cosas que la vida te otorga, no en las que no te ha dado, porque ni siquiera has buscado las oportunidades necesarias para estas últimas.
Y recuerda que los dones más valiosos son la paz, la alegría, el silencio, la oración, un buen libro, una buena canción, un gran amor, un buen recuerdo…y Dios.
Después de todo, Él es el gran amigo de todos.
Cada día, sin importar si el año comienza o está terminando ya o estás justo a la mitad, es un buen momento para recapacitar en lo que estás haciendo, en lo que piensas, en lo que sientes y en lo que quieres.
Piensa que las cosas son más sencillas de lo que parecen, piensa en no ser rebuscado ni complicado. Piensa en lo que realmente vale la pena: que es lo que tienes dentro de ti mismo.
Descarga esta diapositiva aquí:     Hay más Felicidad…
Felicidad
La felicidad para algunos es acumular riqueza, obtener un buen empleo, que nuestros deseos se cumplan, ganarnos un nombre y fama. Sin embargo, sólo aquellos que están contentos con su vida y se sienten felices con la felicidad de otros realmente han comprendido en qué consiste la verdadera felicidad.
El gozo que uno obtiene de los placeres externos es temporal. La verdadera felicidad puede disfrutarse por dentro. Cuando nuestros pensamientos son puros, cuando no nos preocupamos por nimiedades, sólo entonces, podemos disfrutar de la verdadera felicidad.
“Felicidad” es un estado mental. Uno puede estar feliz cuando nuestros parientes o amigos alcanzan un buen nombre o fama. Por otro lado, la misma persona puede no sentirse feliz cuando alguien más lo/a obtiene.
La gente grande es aquella que se siente feliz cuando los demás son felices.
Deepthi Ayyappan (2008), India
Creo que el autor de esta reflexión da en el blanco cuando plantea, a manera de conclusión, que la gente grande (importante) es aquella que se siente feliz cuando los demás lo son. En la actualidad vemos mucho de lo contrario: una búsqueda incesante de la felicidad propia, aún a costa de la infelicidad y tragedia de los que nos rodean.  Así vemos como los que tienen abusan de los que no tienen, los que saben de los que no saben, los que tienen contactos importantes de los que no los tienen.  Hagamos un alto y decidamos cambiar. Si queremos ser genuinamente felices, necesitamos ayudar a los demás a serlo también.
A fin de cuentas, Dios no nos creó como islas sino para habitar en familia.



Recuerda que no eres tú, es Él

En medio de las dificultades se nos olvida que no somos nosotros los que tenemos el poder de salir adelante sino que es Dios quien nos da la capacidad para hacerlo.
Y es que cuando vemos venir los problemas, cuando nos encontramos en medio de la crisis o en medio de esos desiertos duros de la vida, se nos olvida que la capacidad de actuar de Dios es ILIMITADA, se nos escapa que Él no es como nosotros, que su PODER es ILIMITADO y que es capaz de hacer lo que nosotros creemos que es imposible.
En ocasiones te sentirás frustrado al ver que diste todo de ti para salir de determinado problema y no pudiste hacerlo, fracasaste en el intento, y entonces tu mente se llenará de pensamientos de derrota que te querrán hacer creer que nunca saldrás de ese hoyo y que todo está terminado para ti.
Pero aún en medio de esos hoyos de la vida tienes que recordar que NO ERES TÚ, sino que es ÉL el que actúa en tu vida.
Jesús nos recordó que no somos nosotros los que le elegimos a Él: “Ustedes no fueron los que me eligieron a mí, sino que fui yo quien les eligió a ustedes.” Juan 15:16a (Traducción en lenguaje actual). El hecho de que Dios nos eligió nos tiene que llenar de optimismo y fe, ya que si Él te eligió es para darte vida y no para dejarte morir sin esperanza.
Una de las cosas que todos nosotros debemos de entender es que la vida espiritual difiere de la terrenal, es decir, aunque terrenalmente nos vaya mal, si buscamos a Dios tenemos que saber que tenemos una preciosa herencia espiritual.
Quizá hoy estés frustrado de intentar salir adelante en ese problema que tanta paz te quita, puede que ya dieras todo de ti y no fuera suficiente, quizá estés cansado y sin fuerzas y sientes que nada de lo que puedas hacer logrará revertir lo que ya está hecho; entonces es allí en donde debes comprender que NO ERES TÚ quien tiene que salir de los problemas solo, con tu propia capacidad o voluntad, sino que tienes que darle la oportunidad a Dios de que SEA ÉL quien actúe por ti.
Cuando las fuerzas se te acaban, cuando ves que los esfuerzos que hagas o las energías que le dediques a eso que quisieras solucionar no sirven para nada, entonces es hora de que COMPRENDAS que NO ERES TÚ sino que es el SEÑOR quien puede hacer mejor las cosas. 
En esos momentos lo único que puedes hacer es depositar tus cargas, tus problemas, tus fuerzas, tu voluntad, tu deseo de salir adelante en sus manos confiando en que Dios se encargará de las cosas que a ti ya se te escaparon de control. ¡Delega en Él! 
Cuando comprendes que no eres tú, sino DIOS, es mas fácil, porque entonces tu vida se rinde ante su presencia y tu confianza es sembrada en Él, y cuando pones tu confianza plena en el Señor, jamás te defraudará.
¿Qué tengo que hacer para poner mi confianza total en Dios? Quizá sea la pregunta que te hagas, pues lo que tienes que hacer es dejar de preocuparte al máximo por eso de lo que ya no tienes control alguno y confiar con todas tus fuerzas en que Dios actuará a tu favor. Es orar incansablemente por eso que quieres que Él haga, sin tener duda alguna que Él responderá. Es mantenerte en comunión y tratándole de agradar porque sabes que eso está bien visto delante de sus ojos y como resultado Dios comenzará a hacer cosas maravillosas en tu vida.
Que no se te olvide que Dios es PODEROSO, y que su capacidad para solucionar problemas es maravillosa, que hasta hoy y desde la creación del mundo no ha habido nada que Él no fuera capaz de hacer. Lo único que se necesita para mover la mano de Dios es FE, esa fe que no duda, esa fe que confía, que cree, y que está segura que, aunque las cosas no se vean bien, al final tendrán un resultado hermoso y perfecto.
No eres tú el que solucionará ese problema, ES DIOS QUIEN TIENE LA CAPACIDAD DE HACERLO. Por esa razón lejos de desesperarte y preocuparte al extremo, comienza a CONFIAR PLENAMENTE en el Señor y en su capacidad de HACER MILAGROS.

¡Confía sin dudar, porque Dios te sorprenderá!

“Pon tu vida en las manos del Señor; confía en Él, y Él vendrá en tu ayuda.” 

Salmos 37:5 (Dios Habla Hoy)
Enrique Monterroza

Luchando por Nuestros Sueños - vídeo

Todos en la vida tenemos sueños. Unos son realistas y alcanzables, otros no. Unos se logran, otros no. A veces soñamos despiertos, otras, dormidos. Hay sueños que nacen en el corazón de Dios, otros en nuestro propio corazón y con motivaciones personales. Y los que son nacidos en el corazón de Dios son transmitidos a aquellos que están en intimidad con Él y con un propósito específico de Dios. Jeremías 29:11 “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”–declara el SEÑOR–”planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. (Un fin esperado, el sueño anhelado).
La Biblia menciona algunos sueños que tuvieron ciertas personas: Jacob (Génesis 28:10-16), José hijo de Jacob (Génesis 37: 5, 9) Salomón (1 Reyes 3: 5,15).
Visión, Sueño, es una imagen del futuro que produce pasión.
A principios del siglo XX, el industrial dinámico Henry Ford, se paró frente a sus empleados y prometió hacer posible que la familia estadounidense promedio accediera al transporte automotor. La gente se rió en voz alta, pero 15 años más tarde millones de automóviles Modelo T de Ford habían sido comprados y vendidos a un costo de $290 cada uno.
En la década de los 40 un joven evangelista llamado Billy Graham tuvo un sueño radical. Él y unos cuantos compañeros de la universidad imaginaron estadios repletos, donde la gente alejada de Dios pudiera oír la proclamación del evangelio. Para el 2002, 210 millones de personas han oído predicar en vivo a Billy Graham, mientras que más de mil millones han escuchado al Dr. Graham presentar el evangelio por televisión y radio.
En el año 1963, el Dr. Martín Luther King, hijo, se puso en pie en los escalones del monumento a la memoria de Lincoln en Washington, D.C., y pintó un cuadro de un mundo sin prejuicios, odio o racismo. Tengo un sueño de que mis 4 hijos un día vivirán en una nación en donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. Aun cuando el Dr. King fue cruelmente asesinado, su sueño continuó vivo. Casi 40 años después su pasión guía a la nación mientras caen las barreras raciales.
Todos estos personajes tuvieron VISIÓN. NO SE DESANIMARON Y SIGUIERON CON SU VISIÓN, CON SU SUEÑO.
Visión, SUEÑO, es una imagen del futuro que produce pasión.
¿Cuál es tu sueño actual? 

Implicaciones.
Oír a Dios.
La comunión íntima del Señor es con los que le temen y a ellos hará conocer su pacto. Salmos 25:14. 
Escucharé lo que hablará Dios. Salmo 85:8 
Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Proverbios. 8:34 
Clama a Mí y yo te responderé. Jeremías 33: 3.
Dios te dirá el qué, el cómo, el cuándo y el dónde.
Buscar consejo. 
Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria. Proverbios 24:6
Tomar la decisión. 
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4: 13.
Establecer metas.
Escribe lo que quieres, cómo lo quieres hacer, qué pasos vas a dar. 
Pon fechas, nombres de personas que te apoyarán, etc.
 Comenzar a dar los pasos.
 Comienza poco a poco. No te desesperes. Pero vete a lo seguro.
Pagar un precio. 
Objeciones, críticas, llantos, desvelos, angustias, etc.
Persevera y espera en el Señor. 
Nuestra alma espera al Señor; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Salmos 33:20.
Guarda silencio ante el Señor, y espera en Él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Salmos 37:7.
Ver el sueño realizado y celebrarlo con acción de gracias.
A los justos les será dado lo que desean. 
Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Proverbios 10:24,
Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Salmos 145: 18,19.
No dejes de soñar. Si Dios te ha dado un sueño, lucha, visiona, prosigue a la meta, Escucha a Dios y busca el consejo de otros y da los pasos con la seguridad de que todo lo puedes en Cristo que te fortalece. Habrá momentos difíciles pero verás con gozo el fruto de tu sueño. Jesucristo pagó un gran precio, fue maltratado, despreciado, herido, y murió, pero su sueño y obediencia al Padre, lograron comprar la salvación de la humanidad. Y al final podrás decir: Hasta aquí me ayudó Dios.

Colgando la capa - Motivación, Reflexión


Toda mi vida, y no lo digo con orgullo, he sentido un compromiso social muy grande, una necesidad de poder estar en los lugares donde siento que puedo hacer algún aporte o involucrarme en alguna causa que beneficie a otros. No tiene que ver con un corazón misericordioso o con que sea extremadamente solidaria; tiene más que ver con sentirlo como una responsabilidad por las oportunidades que Dios me regaló a mí. Este sentimiento me acompaña en todo lugar y a ratos me juega malas pasadas.
Basta ver las noticias, leer el diario o dejar de mirarse el ombligo para reparar en que vivimos en un mundo lleno de necesidades: materiales, económicas, afectivas, emocionales, etc. Estamos en una sociedad que requiere urgentemente de un trabajo de joyería en sus vidas para ser capaces de salir adelante y lograr sus sueños, y en esa sociedad no estamos ajenos tú y yo, también tenemos necesidades, también tenemos sueños. Sin embargo, muchas veces nuestras necesidades se ven satisfechas ante una sonrisa o cuando nos sentimos útiles, sentimos que en el día a día nuestra vida tuvo sentido porque fuimos capaces de atravesar el caparazón de alguien y llegamos a su corazón.
Cuando vivimos la vida de esta manera nos acercamos al modelo de Jesús. A como Él aprovechó cada momento que estuvo en la Tierra para servir a otros y entregar aquello que tenía en su corazón, un amor y una sabiduría a toda prueba. Pero también ocurre que en medio de esta cruzada por vivir la vida de acuerdo al modelo de Jesús, nos damos cuenta que no alcanzamos a cubrir todo lo que quisiéramos, que no podemos ayudar cuanto quisiéramos, y que hacemos la cosas lo mejor que podemos con lo que tenemos, pero que no es suficiente.
En el momento que abrimos nuestros ojos en el mundo real nos damos cuenta que no es suficiente lo que hacemos y eso nos produce frustración y desánimo, sobre todo a quienes somos más exigentes con nosotros mismos, lo que termina desilusionándonos y mecanizando lo que hacemos.
Esta semana conversaba con un  profesor bien renombrado en el mundo cristiano sobre este tema, abordábamos las motivaciones que nos llevaban a querer servir a Dios, y a hacer las cosas de acuerdo a sus planes y proyectos, y le comentaba de esta cruzada de “super heroína” que a veces me atrapaba y en cómo he tenido que ir aprendiendo a colgar mi capa día a día. Él, con la sabiduría que siempre ha tenido, acabó nuestra conversación con lo siguiente: “cuando colgamos nuestra capa se la devolvemos a quien se la quitamos” y fue como un tremendo "asombro" para mi vida. Es cierto, cuando me afano porque no alcanzo a hacer las cosas que quisiera, no puedo ayudar a todas las personas que quisiera, estoy quitándole el trabajo al Señor, quien es el super héroe por excelencia. Es como si Él fuera Santa Claus y yo una de las duendecillas que le ayuda a repartir los regalos. No depende de mí, depende de Él.
Si hay algo que debemos aceptar es que nunca podremos ayudar a todas las personas que quisiéramos, tampoco podremos tocar todas las vidas que queremos, porque no lo hacemos nosotros, lo hace Dios. Y aún así, Jesús nunca se afanó porque hubo lugares que no alcanzó a visitar, Él tuvo que escoger a dónde ir, a quién hablarle y en qué momento.

Tú y yo podemos hacer nuestra parte. Dios se encargará de todo aquello para lo cual nuestro cuerpo, tiempo y vida no nos alcanza. No dejemos de hacer lo que podamos, pero no nos frustremos porque es menos de lo que quisiéramos, no se puede ayudar a todo el mundo y no se puede estar en todos lados a la vez; por eso ante la posibilidad de hacer una diferencia en la vida de al menos una persona, tomémonoslo como la tarea y cruzada más grande que tenemos que hacer y así estaremos contribuyendo en esta gran tarea que Dios comenzó y que Él mismo terminará.

Autora: Poly Toro

Tú la vida mia - Misael y Freedom - vídeo



//Mi corazón se llena de alabanza
cuando tu bendición mi vida alcanza//

Como lluvia en el desierto de mis pruebas

vienes a calmar mi sed
eres fantasía llevas de tu mano
Tú me das el galardón de ser llamado

Eres Tú mi roca eres tu mi fuerza

dueño de mi corazón eres Tú la vida mía
eres Tú mi roca eres Tú mana del cielo
columna de fuego la vid verdadera
//eres Tú la vida mía//

//Mi corazón se llena de alabanza

cuando tu bendición mi vida alcanza//

Como lluvia en el desierto de mis pruebas

vienes a calmar mi sed
eres fantasía llevas de tu mano
tu me das el galardón de ser llamado

//Eres Tú mi roca eres Tú mi fuerza

dueño de mi corazón eres Tú la vida mía
eres Tú mi roca eres Tú mana del cielo
columna de fuego la vid verdadera
eres Tú la vida mía//

Eres Tú mi roca eres Tú mi fuerza

dueño de mi corazón ///eres Tú la vida mía///

martes, 11 de septiembre de 2012

Esto es éxito

ESTO ES ÉXITO.

El éxito no está en lo económico. Una persona no es exitosa porque le vaya bien en los negocios o le vaya bien profesionalmente o haya sacado 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia - el concepto de familia-, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente.
El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos coches quepan en tu garaje. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales.  
No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. 
No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito... se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.
Y el éxito sólo lo alcanzas cuando estás con Dios.

El Loco Harry - Reflexión

Hace una semana vi a Amy, una vieja amiga, en la tienda. Hace veinte años se la presenté a mi mejor amigo, el Loco Harry. Se casaron y tuvieron dos maravillosos muchachos. Harry fue mi padrino en mi boda. Le conozco desde que tenía 13 años y hasta que me casé pasamos mucho tiempo juntos. Harry y yo éramos muy diferentes pero éramos los mejores amigos. Teníamos gustos similares y ambos éramos gente de acción (ambos éramos adictos al trabajo, sin embargo). A mi esposa nunca le importó Harry y, con el correr del tiempo, creó una situación por la cual Harry y yo no nos hemos visto en los últimos 5 ó 6 años, aunque sólo vivimos a 8 kilómetros de distancia. Esto es muy triste y no es algo de lo que me sienta orgulloso.
Al conversar con Amy le pregunté cómo le iba a Harry. Su rostro se entristeció y supe que algo estaba mal. Me dijo que Harry había muerto hacía dos años de cáncer pancreático. Como podrán suponer no tenía ni idea y me sentí como un completo idiota. Ella fue muy fuerte y tuve que luchar por retener las lágrimas. ¡Me sentí devastado!
Ella no sabía dónde vivía yo y no supo cómo contactar conmigo. Me dijo que el último año de vida de Harry fue el mejor que pasaron juntos como familia. Harry no podia trabajar así que dormía entre 18 y 20 horas al día. Cuando estaba despierto estaba presente un 100%, invirtiendo tiempo de calidad con su familia. En ese último año Amy dijo que él realmente llegó a conocer a sus hijos por vez primera.
Como podrán suponer, aprendí mucho ese día. A continuación les comparto algunos de los pensamientos que me vinieron a la mente y que, espero, puedan aplicar a sus vidas:
* La vida es demasiado corta. Vivamos al máximo cada día. No nos preocupemos por las pequeñeces (y la mayor parte de las cosas en las que pensamos son pequeñeces).
* Valoremos lo que tenemos. Harry y Amy eran una gran pareja con dos hijos maravillosos. Él invirtió la mayor parte de su tiempo acumulando riqueza, superándose, y menos tiempo en las cosas más importantes: la familia y los amigos.
* Nunca abandonemos a nuestros amigos. Tal vez nunca volvamos a verlos.
* Nunca podremos emplear demasiado tiempo con nuestros hijos.
* Un cónyuge que es un amigo y compañero del alma es la decisión más importante de nuestra vida. ¡Escojamos bien! Valoremos y respetemos a esa persona con todo el corazón.
* Cuidemos nuestra salud. Nunca sabremos cuándo el cuerpo nos dirá que tuvo suficiente.
* El tiempo es nuestro bien más valioso. Cómo lo invirtamos es asunto nuestro. Es más valioso que todo el dinero del mundo. No podemos controlar el tiempo; es la única cosa que todos compartimos en igualdad de condiciones. La manera en cómo invertimos el tiempo es lo que hace la diferencia en nuestras vidas.
* Le llamábamos el “Loco Harry” porque siempre quería intentar cosas nuevas, divertirse, en fin, todo. Aparte de no haber invertido suficiente tiempo como hubiese querido con su familia y amistades Harry vivió una vida plena. Conoció a un montón de gente y todos fueron atraídos a él. Todos necesitamos ser un poquito locos y simplemente hacer cosas. No nos pongamos en la posición de decir: “ojalá  hubiese hecho las cosas de manera diferente”. ¡Decidamos lo que queremos y hagámoslo!
* Si no tenemos un plan, ¡no importa cómo lleguemos allí! Sentémonos y decidamos qué es importante y qué necesitamos hacer para lograrlo. Cada vez que he tomado tiempo para definir una meta y planear cómo alcanzarla, he logrado cosas que sorprenderían a muchos.
* Vivamos por la Regla de Oro. = “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.” Mateo 7:12
* Vivamos el momento. Lo que es importante es lo que hacemos ahora. El pasado se fue y el futuro todavía no llega.
* Divirtámonos.
La vida te será más clara que el mediodía; aunque oscurezca, será como la mañana. Job 11:17
Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Sal 16:11
Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Sal 23:6

No Sólo De Pan Viviré - En Lugares de Delicados Pastos - vídeo

No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:4.
Si Dios así lo dispusiera podríamos vivir sin pan como Cristo vivió durante cuarenta días, pero nunca podríamos vivir sin su Palabra. 
Por esta Palabra fuimos creados y sólo por ella seremos guardados porque Él sostiene todas las cosas con la fuerza y potencia de su Palabra.
El pan es la segunda causa y el Señor la primera de nuestra existencia. Tanto puede obrar sin la segunda como con ella, y no tenemos derecho a poner límites a su obra.
No nos afanemos excesivamente por las cosas visibles; miremos al Dios invisible.
Hemos oído decir a algunos creyentes que en los días de extremada pobreza o cuando escaseaba el pan disminuía su apetito; y otros me han asegurado que cuando faltaban los medios de vida el Señor les socorría inesperadamente.
Sin embargo nos es necesaria la Palabra de Dios. Con ella podemos resistir al diablo. Si nos la arrebatan pronto caeremos en poder del enemigo porque nos faltarán las fuerzas.
Nuestras almas necesitan alimento y fuera de la Palabra del Señor no puede haberlo.
Todos los predicadores y libros del mundo no pueden proporcionarnos ni siquiera una comida: sólo la palabra de la boca de Dios puede nutrir al creyente.
Hoy quiero nutrirme con la Palabra de Dios la cual fortalece el espíritu angustiado.
Señor, danos siempre este pan. Lo apreciamos más que todos los deleites de una mesa regia. Amén.

Oraciones Egoístas Y Claves Para Oraciones Efectivas

Recordemos,  hermanos:
"Ya estoy cansado de pedir y pedir y Dios no me responde. ¿Acaso es que soy tan malo? ¿O es que Dios es insensible a mi necesidad? Trato de ser fiel, voy a la Iglesia, doy ofrendas y en lo que puedo ayudo al necesitado, pero de lo único que recibo son turbaciones y dolores. ¿Puede darme una respuesta?"
Así me dijo ese hombre alto con cuerpo de atleta pero con un corazón de niño desesperado porque sus juguetes no aparecían por ningún lado.
Mis deseos no son los deseos de Dios. Por eso el Salmista escribió en el Salmo 37:4. “Deléitate así mismo en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón”.
Nuestros ojos se posan solo en Él. Eso es deleitarse. Cuando yo me deleito en el Señor mis deseos son desplazados y Él pone sus deseos en mí, y entonces, y sólo entonces, se conceden los deseos del corazón que ya no son mis deseos sino los deseos de aquel en quien me deleité. En otras palabras, cuando comienzo mi oración con "deleitarme en su presencia" necesito estar listo para que esos deseos egoístas que me llevaron a orar sean desplazados por los deseos de Él.
Oraciones egoístas nos cargan, oraciones de deleite nos liberan. No es lo que yo quiero, sino lo que Él quiere. No le reclames a Dios, deja que Él te reclame.
“Llegaré entonces al altar de Dios, del Dios de mi alegría y mi deleite, y allí, oh Dios, mi Dios, te alabaré al son del arpa”.  Salmos 43:4.
“Entonces hallarás tu gozo en el Señor; sobre las cumbres de la tierra te haré cabalgar, y haré que te deleites en la herencia de tu padre Jacob. El Señor mismo lo ha dicho”. Isaías 58:14.

Y...... "Claves Para Oraciones Efectivas" 
En esta ocasión hablaremos sobre la Clave de Mirar Fijamente a Dios.
Recuerde que un orador es alguien que pide y ruega a Dios. Cuando usted esté orando debe mirar fijamente a Dios. Esto es clave. Cuando uno deja de mirar a Dios la mirada se le va para otros lados.
“Cuando éste vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió limosna”. Hechos 3:3
Tenemos a dos siervos de Dios entrando por la puerta del templo, así como el mismo Señor Jesús había entrado por esa puerta y debió haberlo visto allí pues era lisiado de nacimiento y tenía más de cuarenta años. El hombre lisiado les vio y les pidió limosna.
Usted puede dar porque Dios le dijo que diera, pero otra cosa es dar porque alguien tocó su corazón a través de la lástima. Uno puede decir: “Pues bueno, voy a tener este detalle, esta deferencia con esta persona y le voy a dar”. Aquí hay una gran diferencia, y no me refiero al que cubre la necesitad, sino al necesitado.
Va usted conduciendo y, al parar en un semáforo, las personas le rodean y le extienden la mano pidiéndole, pero a la vez están mirando a ver quien más viene, porque si usted no le deja su monedita o su billete alguien más se lo puede dejar y ellos no quieren perder ninguna oportunidad. Así que ellos no están viéndole a usted como una persona compasiva, pues tal vez en su siguiente pasada ni le recuerden. Están mirando su mano, viéndole como un proveedor.
Algunos podemos estar así en el templo del Señor; ¿cómo es nuestra condición al estar dentro de la iglesia del Señor? ¿Estoy orando con los ojos puestos fijamente en Dios o en los hombres? Este pasaje causa mucha tristeza y conmoción.
Hoy cobra vigencia porque venimos de una sociedad que nos ha enseñado que la respuesta está en los otros, y puede que hagamos nuestra oración de entrega y ya seamos cristianos teniendo acceso directo al trono de Dios, pero seguimos en una actitud de mendigos.
“Pedro, con Juan, mirándolo fijamente le dijo: -¡Míranos!-”.  Hechos 3:4
Pedro sabía qué era dejar de mirar al Señor. ¿Recuerdas cuando Pedro, que era tan intrépido, le dijo al Señor que caminaba sobre las aguas: -Señor, si eres Tú, mándame que yo vaya a ti sobre el agua- y el Señor le dijo: -Ven-? (Mateo 14:28-29). Pero el texto dice que cuando Pedro puso sus ojos en lo que estaba a su alrededor y dejó de mirar a Jesús, se empezó a hundir.
Cuando uno deja de mirar al Señor se empieza a hundir hasta casi ahogarse. Por esto necesitamos al orar no apartar la mirada de Dios.
Sea cual sea la petición que usted le está haciendo a Dios, de salud, de negocios, emocional, de empleo, no deje de mirar a Dios porque, a veces, las circunstancias se van a poner muy difíciles, y si empezamos a mirar las circunstancias quitando la mirada de Dios nos hundimos.
Dios nos dice: “Mírame fijamente a través de la fe”.
Moisés, se sostuvo como viendo al Invisible. Interesante: La fe hace que nos sostengamos como viendo al Invisible. Si no miro fijamente a Dios voy a tener mi mirada puesta en otras aparentes respuestas a través de otras personas y no de Dios.
Si usted está haciendo una negociación y si empieza con tropiezos mire a Dios; Él, que todo lo puede cambiar a su alrededor, porque “Jesucristo es el mismo, ayer y hoy y por los siglos”. Hebreos 13.8.
Cuando se provoca lástima, cuando alguien cree que es el otro ser humano el que tiene que suplir, o cuando alguien cree que la sociedad le debe alguna cosa, aunque esté dentro del gremio cristiano, siempre se sentirá insatisfecho con lo que otros le den.
“El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo”. Hechos 3:5
Aquí ocurrió algo que cambió la vida de este mendigo. Tal vez él pensó: “Bueno, me dijeron que les mirara, debe ser que me van a dar”. Se quedó mirándolos fijamente porque su corazón seguía puesto en la respuesta que esperaba de ellos. Su mirada no estaba puesta fijamente en Dios sino en lo que los hombres podían darle.
Que Dios te siga llenando de su paz.
John Freddy y Ruth Betancurt.