domingo, 27 de noviembre de 2016

Cada Vez que te Enojes

Tómate tiempo para leer este mensaje, es muy importante.
Érase una vez un chico con mal carácter. Su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la verja del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.
El primer día clavó 37 clavos. Durante las semanas siguientes se concentró en controlarse y día a día disminuyó la cantidad de clavos nuevos en la verja. Había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.
Resultado de imagen de Cada Vez que te EnojesFinalmente llegó un día en el que ya no clavaba ningún nuevo clavo. Entonces fue a ver a su padre para explicárselo.
Su padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada día que no perdiera la paciencia. Los días pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que había quitado todos los clavos de la verja.
El padre condujo a su hijo hasta la verja y le dijo: Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la verja.
Ya nunca será como antes. Cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva le dejas una herida como ésta.
Puedes clavar una navaja a un hombre y después retirarla, pero siempre quedará la herida.
No importa las veces que le pidas perdón, la herida permanecerá. Y una herida provocada con la palabra hace tanto daño como una herida física. 
Los amigos son joyas raras de encontrar. Están listos para escucharte cuando tienes necesidad, te sostienen y te abren su corazón.
Enseña a tus amigos cómo les quieres.
Una de las bondades de la amistad es saber a quién confiar un secreto. 
La mano que produce la herida también la puede aliviar…
Aprende a perdonar a quienes te han herido alguna vez…
Aprende a pedir perdón…da siempre el primer paso…aunque seas tú el ofendido…

sábado, 26 de noviembre de 2016

Lecciones del sufrimiento

Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. 2 Corintios 11:30
El primer plano en la pantalla gigante era grande y nítido; por eso podíamos ver los cortes profundos en el cuerpo del hombre y su cara ensangrentada. Un soldado lo azotaba mientras una multitud enfurecida se reía. La escena parecía tan real que, en medio del silencio de la sala, me encogía y gesticulaba como si yo mismo lo estuviera padeciendo. Sin embargo, era solo una película que representaba el sufrimiento de Jesús por nosotros.

Inline image 2Sobre tal sufrimiento, Pedro escribió: «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas» (1 Pedro 2:21). 
Aunque puede presentarse de diferentes formas e intensidades, el sufrimiento en el creyente puede llegar inevitablemente. Es probable que no sea tan intenso como el de Pablo, que fue azotado, apedreado, atacado por ladrones, y que experimentó hambre, sed y un naufragio (2 Corintios 11:24-27). Puede que también suframos persecución, como sucede con aquellos que viven en culturas hostiles al cristianismo.

No obstante, el sufrimiento se presentará de una forma u otra cuando seamos abnegados, cuando soportemos insultos o nos neguemos a participar en actividades que deshonran al Señor.

Pero cuando enfrentemos sufrimientos, recordemos lo que Jesús soportó por nosotros.

Anhelo de llegar a casa

Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad. Hebreos 11:16
Mi esposa entró en el cuarto y me encontró con la cabeza metida dentro del gabinete del reloj de nuestro abuelo. «¿Qué estás haciendo?», preguntó. «Este reloj huele igual que la casa de mis padres, contesté avergonzado mientras cerraba la puerta.
El olfato puede evocar recuerdos intensos. Hacía casi 20 años que habíamos llevado el reloj al otro lado del país desde la casa de mis padres, pero el aroma de la madera en el interior todavía me llevaba de regreso a mi niñez.
El escritor de Hebreos habla de otras personas que anhelaban una casa, pero de una manera distinta. En vez de mirar hacia atrás, veían con fe a su futuro hogar celestial. Aunque lo que esperaban parecía lejano, confiaban en la fidelidad de Dios en su promesa de llevarlos a un lugar donde estarían con Él siempre (Hebreos 11:13-16).
Filipenses 3:20 nos recuerda que «nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo». Mirar hacia adelante para ver a Jesús y recibir todo lo que Dios nos ha prometido, nos ayuda a mantenernos enfocados en ello. ¡Ni el pasado ni el presente pueden compararse con lo que está por delante!

Señor, gracias por cumplir fielmente tus promesas. Ayúdame a mirar siempre hacia adelante, hacia ti.
La mejor casa de todas es nuestro hogar en el cielo.

La última palabra

¡Uhmmm!, recuerdos de aquellas primeras clases en la Universidad que me producen nostalgia al ver lo llena que estaba de pequeños temores, de dudas, de sueños y expectativas. Mi profesora, a quien nunca logré agradar, nos dijo “el lenguaje crea realidad, y cuanto antes lo entiendan, mucho mejor”. Esa frase se me quedó grabada y hasta el día de hoy es parte de mi “filosofía”. Efectivamente, el lenguaje crea realidad; lo que yo digo comienza a ser un hecho, algo que veo y que existe.
Cuando uno está enamorado y habla de la persona que ama, parece que la ama aún más, como si todo lo bueno que tiene se hiciera aún más evidente. A través de lo que va diciendo, se va dando cuenta del compañero o compañera que tiene. Cada vez que se habla, se construye una realidad.
Si comienzo el día diciendo que es horrible, que será pesado y que está lleno de cosas que no tengo ganas de hacer, mi disposición ante este día que comienza no será la mejor y mi día se perfilará de acuerdo a lo que declaro con los dichos de mi boca. Por el contrario, si comienzo el día declarando que será bueno, que tendrá situaciones difíciles pero de las cuales aprenderé, que soy optimista respecto a lo que vaya a ocurrir, mi disposición y ánimo también cambiará.

Y el Dios de la paciencia, esperanza y paz...

Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús. Romanos 15:5
el dios de la pacienciaNuestro Dios es el Dios de la paciencia, que quiere que entre nosotros haya el mismo sentir, según Cristo, que seamos pacientes en las pruebas, los unos con los otros, y sobre todo que consideremos Él es la fuente. Sabemos que nuestra humanidad tiende a ser impaciente, pero pidámosle al Señor que nos dé más de este fruto del Espíritu Santo.
Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13
De Él viene la Esperanza, por eso la tenemos depositada en Él, para que nos llenemos de paz y gozo en la fe, en que por su poder podemos estar tranquilos en las pruebas y problemas.
Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén. Romanos 15:33
Esa paz que sobrepasa todo entendimiento, y que la da no como el mundo la da. Él es la paz, paz que proviene de Él, que nos hace vivir perseverando sin angustia ni ansiedades, porque Él nos lleva de su mano y nos llena siempre de su eterna paz en todo momento, por difícil que sea.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Dios es un Dios de gracia

No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. Lucas 5:32
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10
Un indio de la casta más alta de la sociedad hindú, cada día leía en alta voz pasajes del Bhágavad-guitá, texto religioso muy conocido en la India. Lo que leía sobre el dios Krishna le fascinaba. Cierto día, una frase del cuarto capítulo de ese libro lo turbó: «Krishna vino para salvar al justo y para condenar al pecador».
Volvió a leer esta frase y, desesperado, cerró el libro. Le pareció que su destino era ineludible. Krishna condenaba al pecador. Yo soy un pecador, se dijo. Por lo tanto no hay salvación posible para mí.
Poco tiempo después escuchó a un misionero hablar de Jesucristo, quien vino al mundo para salvar a los pecadores. Esto despertó mucho su interés, tanto que se puso a leer la Biblia y empezó a dudar de sus convicciones. Durante algunos meses, tuvo luchas espirituales muy intensas.
Mas un día, leyendo la Biblia, halló el siguiente versículo:Nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades” (Hebreos 8:12). ¡Entonces lo comprendió todo! 
–¡Éstas son las palabras de un Dios que me ama, que puede perdonar mis pecados porque Jesucristo vino a la tierra a morir por mí!
Como este indio, vayamos al Dios de gracia y aceptemos con fe la salvación y al Salvador. Así, la incertidumbre desaparecerá y la paz llenará el corazón.
Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que el Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro” (Deuteronomio 4:39).

Características de una iglesia sana

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados, y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
La vida de los primeros cristianos
43 Sobrevino temor a toda persona, y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas: 45 vendían sus propiedades y sus bienes y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Perseveraban unánimes cada día en el Templo, y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. (Hechos 2;41:47)

Cuando hablamos de iglesia, nos referimos al plan divino según el cual, Dios mismo la usa para llevar a cabo Sus planes en todos los tiempos. Hoy en día, podemos ver muchos grupos llamados iglesias, hay tantos... dice la letra de una canción. Pero, ¿cuál de todos ellos son en verdad la Iglesia de Cristo?  
¿Qué mueve a una iglesia? ¿Cuál es su propósito?:
Resultado de imagen de Características de una iglesia sana            1. Una iglesia movida por la tradición: es aquella iglesia cuyo eslogan es: siempre lo hemos hecho de esta manera. 
            2. Una iglesia movida por las finanzas: ¿cuánto costará? En este tipo de iglesias lo más importante son las finanzas y quizá no las personas, pero la iglesia no está para producir finanzas. Lo importante no es cuánto tenemos en el banco sino más bien a cuántos hemos librado del infierno.
            3. La iglesia movida por los edificios: pagar y mantener el edificio lo más hermoso posible es la meta de esta iglesia. Muchas de estas iglesias no crecen debido a que la prioridad es el edificio. Quizá el mismo sea pequeño y por eso la congregación no crece en número.

            ¿Pero realmente, qué debe mover tu iglesia? El mejor modelo a buscar lo encontramos en el libro de los Hechos. Lucas, su escritor, en el pasaje arriba indicado, nos describe una iglesia centrada en prioridades espirituales que tristemente, hemos olvidado hoy día. A la luz de la Palabra, la Biblia, que debe ser nuestra norma de fe, conducta y autoridad final en nuestra vida, encontramos propuestas que toda iglesia sana debe obedecer y seguir:

Dios transforma el mal en bien

SANTIAGO 1:2 “Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas”.
«Algo bueno va a suceder, y cuando suceda, recordarás lo malo que hizo que pasara lo bueno»–  Eso era lo que Ronnie, un joven de Illinois, oía decir con frecuencia a su mamá.
President Ronald Reagan is all smiles during a speech on January 27, 1988.   ( Carol Powers / The Washington Times )Después de terminar la secundaria, Ronnie fue a una tienda de venta-alquiler de apartamentos muy conocida en su ciudad natal y solicitó un empleo. Era un empleo que lo podía ayudar a escalar puestos en la larga carrera en el ramo de las ventas, pero lo rechazaron.
Decepcionado, decidió dedicarse a otra cosa. Consiguió un empleo como locutor de béisbol de ligas menores. Después de cinco años de hacer eso, dejó el béisbol, pero permaneció en el mundo del entretenimiento, y posteriormente se mudó a California para empezar la carrera de actor.
El caso es que al poco tiempo se convirtió en un actor famoso. Usando su fama se dedicó luego a la política, se convirtió en el gobernador de California, y más tarde llegó a ser presidente de los Estados Unidos.
Para Ronald Reagan, la decepción de no conseguir un empleo en aquella tienda fue lo malo que hizo que pasaran las “cosas buenas” que llegaron más tarde a su vida. Su madre tenía razón.
A menudo nos encontramos con decepciones que parecen obstáculos insuperables. Sin embargo, no son callejones sin salida. Son desvíos… que muchas veces nos llevan a algo mejor.

El Banco de la Eternidad

“…Como no conocidos, pero bien conocidos; como moribundos, pero llenos de vida; como castigados, pero no condenados a muerte; como entristecidos, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, aunque poseyéndolo todo….” 2 Corintios 6:9-10
Aunque para el mundo no tenemos privilegios de nada, sí poseemos la verdadera riqueza que el ser humano pueda obtener, porque somos conocidos de Dios como dice Gálatas 4:9 “…Mas ahora, habiendo conocido a Dios, o más bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo a los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver a servir?..”
Resultado de imagen de El Banco de la EternidadEl asunto es que Jehová nos hizo entender que los flacos y pobres rudimentos no tuvieron el resultado deseado, por lo cual ahora nuestras riquezas están guardadas en un lugar inaccesible para el ladrón o avaro o fraudulento. Porque a los hombres insensatos que insisten en practicar los flacos y pobres rudimentos, Jehová les puso el arduo trabajo de acumular para otros, lo que nunca ellos podrían poseer para siempre, porque Dios mismo les pregunta en Lucas 12:20 “…Y dijo Dios: Necio, esta noche vuelven a pedir tu alma; y lo que has guardado, ¿de quién será?..”
Las riquezas acumuladas aquí en la Tierra te las pueden robar, o las puedes perder en un mal trato, o en un fraude, o en una inundación o desastre natural; además, no se pueden llevar cuando se muere, y no existe lugar seguro aquí en el planeta Tierra por más que se trate de esconderlas; por lo tanto, sus riquezas no se acumulan en la eternidad, “AQUÍ SE QUEDAN”, en la Tierra.
Por el contrario, nosotros acumulamos nuestras riquezas diariamente en el banco de la eternidad, las cuales podemos disfrutar desde ya y para siempre, sin tener que preocuparnos de fraudes, o de alguien que quiera robarlas, porque están marcadas con nuestros testimonios, nombres, adns, huellas, y obediencia a ÉL.
Jehová nos ha dado el gran privilegio de enriquecer a muchos, llevándoles la verdad que libera de la avaricia, de la interminable carrera por enriquecerse y no estar nunca satisfecho, o sea, esclavizado y enfermo del deseo de mucho tener, porque el hombre insensato nunca está conforme con lo que tiene.
Éste, cuando acumula algo de riqueza cree que lo tiene todo, cuando en realidad tiene un deslizadero delante de él; por mentir, por defraudar a sus mejores amigos y familias para mantener sus millones vergonzosamente, acumulando ¿millones? de papeles que vuelan y desaparecen como si tuvieran alas; es entonces cuando se da cuenta de su gran fracaso, porque Lucas 12:15 dice: “…Y les dijo: Mirad, guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee…”