miércoles, 8 de junio de 2016

Buscando Amor En Los Lugares Equivocados

Cuando era niño pasaba mucho tiempo con un juguete que tenía piezas de diferentes formas (cuadradas, triangulares, rectangulares, etc.). La idea del juego consistía en encajar las piezas correctas en los agujeros correctos. A veces forzaba y hasta golpeaba a las piezas para que encajaran en el agujero que no era el correcto.
Resultado de imagen de Buscando Amor En Todos Los Lugares EquivocadosEste juego ilustra perfectamente lo que muchas personas hacen con su vida, y no importa lo paciente que se sea, o la destreza y habilidad estratégica que se tenga. Tampoco importa lo fuerte que se trate de forzar las piezas. Las piezas y los agujeros tienen que encajar suavemente. Cuando no coinciden, tratar de golpearlas para que encajen solo lo deja a uno frustrado.
Lo mismo sucede con nuestras vidas. Todos tenemos un vacío, un hueco en nuestro corazón que tiene cierta forma (como las piezas del juguete), de manera que solamente puede ser llenado con un encaje perfecto. Anhelamos ser amados y estar satisfechos, pero ese amor y satisfacción deseados deben surgir de cierta fuente para que tengan ese encaje perfecto.
Nuestro problema es que muchos buscamos amor y satisfacción para llenar ese vacío en los lugares equivocados. Muchos tratan de llenar ese vacío en su corazón con cosas que no encajan. Y finalmente, eso los lleva a una crisis de identidad.

El verdadero cimiento en los Hijos de Dios

Mateo 7:24-27 “…Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina…”
Distingamos dos tipos de cimiento:
El cimiento según los hombres y el cimiento según Dios (Lo que el mundo da y lo que Él que nos enseña, La palabra del Señor, la Roca, Cristo Jesús)
SIGNIFICADO DE LA PALABRA CIMIENTO: Comienzo, principio, fundamento, base, punto de partida, cumbre, autoridad, mando, poder, dominación, soberanía.
Los dos cimientos: Mateo 7:24; Lucas 6.46
  • 1. Requiere Obediencia, para vencer, para ver la gloria de Dios
  • 2. Requiere practica (Hechos y no palabras…)
  • 3. En medio de los procesos, situaciones, pruebas…
Primero: Descendió lluvia.
Segundo: Vinieron los ríos.
Tercero: Soplaron los vientos.
Cuarto: Golpearon contra aquella casa.
Puede detenerse o llegar hasta el final, dependerá del cimiento que hayas puesto…
Cuarto: El resultado- PERO no cayó (estaba cimentada sobre La Roca…) CRISTO ES MI ROCA, MI CIMIENTO
Los dos cimientos: Lucas 6:46-49
“…¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca. Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa…”
En medio de lo que David estaba pasando en una ocasión, surge ese Cántico de liberación, en el que entendemos, porque fue un corazón conforme al de Dios, un varón creído, confiado, sustentado en su Dios, ¡Nuestro Dios Todopoderoso! ¡Su Roca, Cristo!
2 Samuel 22:2 “…Dijo: Jehová es mi roca, mi fortaleza y mi libertador…”
2 Samuel 22:14-19 “…Tronó Jehová desde los cielos, el Altísimo hizo oír su voz; Envió sus flechas y los dispersó, lanzó relámpagos y los destruyó. Aparecieron entonces los torrentes de las aguas, quedaron al descubierto los cimientos del mundo ante la reprensión de Jehová, al soplo del aliento de su nariz. Envió desde lo alto y me tomó. Me sacó de caudalosas aguas. (Las muchas aguas) Me libró de un poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran más fuertes que yo. Me asaltaron el día de mi desgracia, mas Jehová fue mi apoyo…”

martes, 7 de junio de 2016

¿Podemos vivir seguros?

Los problemas y peligros que hoy acechan al ser humano son tan angustiosos y graves, que la necesidad de seguridad ha dejado de ser una preocupación para convertirse en una obsesión. Muchos viven en un constante sobresalto; el temor y la incertidumbre se han apoderado del corazón humano. Los problemas de pobreza, del dolor y de la muerte asumen hoy formas tan diversas y tan amenazantes que resulta muy difícil conservar la calma.
Calamidades y una serie de catástrofes naturales se repiten cada vez con mayor frecuencia. El equilibrio económico y la estabilidad emocional también son alterados por toda suerte de accidentes y enfermedades solapadas. Y, ¿qué decir de los dramas provocados por la ola de violencia que inunda la tierra?
Personas de todas partes del mundo sienten preocupación y ansiedad. Los inestimables bienes de la vida parecen estar a merced de los caprichos y pasiones del hombre mismo. Un anuncio publicitario de una compañía de seguros decía: "Vendemos seguridad”. Sin duda, una oferta bastante atractiva, pero imposible de satisfacer.
La buena voluntad del hombre no logra resolver las incertidumbres y peligros de nuestra época. Este fracaso o frustración se puede asemejar a lo que ocurrió con un hombre, que hizo colocar barrotes de hierro a todas las aberturas de su casa por temor a los ladrones. En vez de ser víctima del robo, pereció abrasado por un incendio que se produjo en su domicilio. La puerta a prueba de ladrones se atascó de tal modo que no pudo escapar del fuego. A semejanza de este hombre, también nosotros podemos equivocarnos al escoger nuestro sistema de seguridad.
¿Cuál es entonces la mejor forma de defensa ante los riesgos de esta vida? Una pregunta que podemos contestar con las palabras del Salmo 46;1-2, que dice: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida…”
El omnipotente Dios y Creador del universo es la única fuente verdadera de seguridad y fortaleza. Cualesquiera que sean los riesgos que debamos afrontar, en Él podemos encontrar el auxilio oportuno. Son promesas de Dios; Él es nuestro refugio, es nuestro amparo y nuestra protección, nuestra única seguridad. Esto no significa que desaparecerán los contratiempos y riesgos de la vida. Las consecuencias del pecado son inevitables; mientras vivamos en este mundo habrá dolor, enfermedad y muerte. Pero la promesa divina es que en medio de la angustia tendremos la compañía del Señor.

Las enfermedades mentales

Vivimos en tiempos difíciles y duros en los cuales es muy difícil sobresalir, y hay muchas personas que han tenido pasados muy difíciles en su infancia por problemas de autoestima, y al crecer lo hacen con ciertos trastornos que van a su lado y nadie los nota.
Llama la atención que siempre quieren ser los números uno en todo; llaman la atención, y esto hace que tengan muchos seguidores que tienen el mismo problema, la admiración por ser personas que se creen importantes. Personas que quieren ser servidas por otros en vez de servir ellos a otros, lo cual es un signo de indicio del daño.
La iglesia actualmente, está siendo invadida por personas así; esa gente piensa que el estar lleno de títulos supone una oportunidad de decir: yo soy postgrado en teología, o licenciado, o bachiller, o profesor, y no bastando con esto se auto-proclaman dotados de superpoderes, les gusta llamar la atención con nombres de profetas, apóstoles, etc. 
Esto trae consigo un tipo de patología mental implícita que debemos estar muy pendientes para descubrirlas, porque estas personas necesitan ayuda psicológica, algo que a tiempo puede ayudarlas.
Un ejemplo de este caso fue un niño que se dirigió al líder, y cuando el niño le dijo pastor, pastor, el líder hecho un energúmeno le contestó: no me diga pastor, yo soy el apóstol, y no se dirija así, hable con alguien para que lo atienda.
Estas son las cosas que la megalomanía puede producir; debemos tener claro que el delirio de grandeza también puede deberse a un desorden mental y hacer creer a los demás que es normal.

Casi siempre le pedimos, pero ¿qué le damos?

En nuestra oración a Dios solemos pedir por nosotros e interceder por los demás, ¿pero qué le damos? Sí, sabemos que nuestro Padre, como Dios, posee, entre otros, el atributo de ser Omnipotente, y en nuestra confianza en Él, le pedimos y pedimos.... ¿pero le damos algo?
Hace unos días tuvimos culto de oración en la congregación a la que asisto. Antes de él, me entretuve hablando con una hermana en la fe, y estaba buscando una canción en mi móvil, concretamente "Hoy te vengo a bendecir" de Jesús Adrián Romero. Tuve que desistir porque no la hallé, son muchos los vídeos musicales que hay en mi móvil.
Empezó el culto, y al comenzar a cantar las canciones de Alabanza al Señor...¡SORPRESA! La primera alabanza que nuestro pastor Lucas programó para cantar a Dios ese día era precisamente ésa, "Hoy te vengo a bendecir".
Ya no me hacía falta buscarla entre los casi 1000 vídeos que tengo.
¿Cómo hace Dios las cosas? Ni idea, pero las hace.
M.G.L.

Hoy No, Mañana Sí…

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.” 
¿Eres de las personas que siempre posponen las cosas para mañana? ¿Has dilatado tus sueños y no sabes qué hacer?
Seguir posponiendo tus sueños, o seguir posponiendo algún asunto en el hogar o en el trabajo, a la larga cuesta mucho y puede traer mucho dolor. La dilación o procrastinación es uno de los problemas más habituales que presentan las personas que buscan siempre crear plazos. Se estima, de acuerdo a una investigación realizada por la Universidad de Calgary, que el 95% de las personas postergan al menos ocasionalmente, pero que de ese porcentaje hay de un 15 a un 20% que lo hacen de manera consistente y problemática.
Es muy normal encontrarse con personas que dicen:
“Hoy no lo termino, mañana lo hago”
“La próxima semana empiezo”
“El próximo año sí me comprometo”
¡Bahhh! Cualquier parecido es pura coincidencia. Esto es lo que siempre dice esa gente. Pero muchas personas van fácilmente a la auto-derrota al postergar sus sueños, creyendo que habrá un mañana en el que las cosas cambien, cuando el viento se ponga a su favor. El caso es que la esperanza del mañana te dice: “mañana sí tendré tiempo”.

lunes, 6 de junio de 2016

¿Merecías tanto Amor?


Por tu gran amor, tomaste mi lugar, llevaste mi culpabilidad.
No puedo imaginar como soportaste todo.
Gracias por amarme, sin merecerlo!
En tu gran amor, tomaste mi lugar,
Llevando sobre ti mi culpabilidad,
No lo puedo imaginar, como fuiste a soportar,
El dolor de tus heridas,
Pues me amaste sin medidas.

Déjame hoy besar,
Las heridas de tus manos y tus pies,
Las heridas que pecando provoqué,
Déjame reclinar mi mejilla en tus espaldas y llorar,
Por haberlas lacerado en mi maldad,
No merecía tanto amor.

En tu gran amor, tomaste mi lugar,
Llevando sobre ti mi culpabilidad,
No lo puedo imaginar, como fuiste a soportar,
El dolor de tus heridas,
Pues me amaste sin medidas.

Déjame hoy besar,
Las heridas de tus manos y tus pies,
Las heridas que pecando provoqué,
Déjame reclinar mi mejilla en tus espaldas y llorar,
Por haberlas lacerado en mi maldad.
Déjame hoy besar,
Las heridas de tus manos y tus pies,
Las heridas que pecando provoqué,
Déjame reclinar mi mejilla en tus espaldas y llorar,
Por haberlas lacerado en mi maldad,
No merecía tanto amor.

El ocaso de la vida

Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas… Y así los guía al puerto que deseaban. Salmo 107:29-30
Teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor. Filipenses 1:23
Inline image 1El ocaso de la vida de un creyente se parece algo a la llegada de un alpinista a la cumbre más alta. Los últimos momentos son, sin duda, los más difíciles, porque el aliento y las fuerzas faltan. Cada paso se convierte en una lucha, y estamos solos en ese combate para avanzar. La última cresta rocosa es peligrosa; no hay ninguna ayuda exterior posible. Y a cada paso, surge esta pregunta punzante: ¿lograré llegar?
Sin embargo, al llegar a la cima obtenemos la recompensa. Los últimos pasos fueron los más duros, pero nos condujeron a la atmósfera sublime de las cumbres. Nos permitieron contemplar la belleza del vasto horizonte y la dulzura de los rayos solares del amanecer. ¡Al fin alcanzamos el lugar hacia el cual nuestros pensamientos se habían elevado tantas veces!

Si Dios te bendice con…

Si Dios te bendice con la vida,
vívela intensamente con una sonrisa en los labios y un sí al olvido.
Si Dios te bendice con una familia,
no la pierdas de vista, disfruta de ella con abrazos, besos y una mochila de recuerdos a cuestas.
Si Dios te bendice con estudios,
estudia, que te amanezca leyendo esos libros interminables.
Todo esfuerzo vale la pena,
y los que somos de Dios y los que muy pronto se unirán a sus filas tenemos la fuerza del grande.
Si Dios te bendice con una ayuda idónea,
ámalo(a), dale lo mejor que nosotros los humanos tenemos, tiempo.
Ten detalles con aquella persona, espachúrrala con respeto, confianza y comprensión.
Si Dios te bendice con un hogar propio,
constrúyelo junto a tu amado(a), invierte amor, ternura, calidez y palabras de bendición.
Si Dios te bendice con un trabajo,
no lo odies, trabaja con satisfacción porque todo lo que haces es para darle la gloria al grande.
Si Dios te bendice con su amistad,
apréciala, consérvala, nútrela, increméntala.
Si Dios te bendice con unos labios,
que estos declaren el amor de nuestro Señor.
Si Dios te bendice con "esa" bendición,
atesórala, eleva la mirada al cielo y di

Gracias por darme tan gran bendición, tenerte.