domingo, 15 de febrero de 2015

¿Cansado y turbado?

Muchas veces, en nuestra carrera como cristianos, nos sentimos como si lleváramos una mochila muy pesada por el desierto en pleno mediodía. Miramos el camino que nos queda, y no le vemos el final; miramos a nuestra izquierda y a nuestra derecha,... y no vemos a nadie junto a nosotros. Nos sentimos solos, cansados y turbados.
Cierto, ninguno de nosotros es inmune a esto, pero la Biblia nos lleva a este pensamiento y después, a sentir a Jesús, nuestro Señor y Salvador, para recobrar las fuerzas y no desmayar. Nos enseña que: (1º) Jesús es quien nos conforta y fortalece, y (2º) que no corremos solos aunque a veces así parezca.

Jesús es quien nos conforta y fortalece.

En Hebreos capítulo 2 el autor nos dice:
“Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados”. (Hebreos 2:18)
cansados
Podríamos agregar que también es poderoso en nuestros problemas y desmayos. ¿Por qué? Porque “no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado”. (Hebreos 4:15)
Siendo perfecto, sufrió tentación y dificultades igual que nosotros, para ser el único capaz de darnos el consuelo perfecto, ese consuelo que no solo nos anima sino que también nos alegra, y nos devuelve el gozo de tenerle a Él.
Es Jesús mismo quien nos dice:
“Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar”. (Mateo11:28)
Y aún más:
“Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera”. (Mateo 11:29-30)
De pronto, en vez de vernos con esa mochila pesada en el desierto, nos vemos parados frente a Cristo, cogiendo nuestra pesada mochila y dándonos a cambio, un pequeño bulto. De pronto, ya no nos da ese sol (los problemas y tentaciones) abrasador en todo momento, sino que recibimos sombras para refrescarnos.

Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria

Comienza el día correctamente.

Al despertar, reconoce que es el Señor quien te ha creado y regalado un día más de vida y que sobre todo, no te ha dado este día para gastar oxígeno, sino que Dios tiene un propósito para tu diario vivir y es para su propia gloria. Comenzar la jornada reconociendo eso te hará tener una perspectiva correcta, podrás pedir gracia en oración para morir a ti mismo, tomar tu cruz y caminar en pos de Jesús todo el día. Medita en estos versículos:

Esto traigo a mi corazón, por esto tengo esperanza: Que las misericordias del SEÑOR jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! El SEÑOR es mi porción -dice mi alma- por eso en Él espero. Bueno es el SEÑOR para los que en Él esperan, para el alma que le busca. (Lamentaciones 3:21-25)

Oh SEÑOR, ten piedad de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestra fortaleza cada mañana, también nuestra salvación en tiempo de angustia. (Isaías 33:2)

iglesia sanaMantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; (Hebreos 10:23)

Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15)


Examina tus motivaciones a lo largo del día.
Tendemos a desviarnos con facilidad, de las motivaciones correctas que deberían guiar nuestra vida. Como las vías de un tren, firmes y apuntando a un destino, así deberíamos mantener firmes nuestras guías de hacer lo que hacemos, no para nosotros mismos sino para la gloria de Dios.
Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)
Si buscamos nuestra propia gloria, cuando nos dañen buscaremos dañar, cuando nos sean injustos buscaremos nuestra redención devolviéndoles mal por mal. Pero si buscamos la gloria de Dios, bendeciremos cuando nos maldigan, haremos bien a quienes nos hacen daño, y devolveremos bien por mal.
No debemos buscar nuestra propia justicia, sino reconocer que Jesucristo es nuestra justicia ante Dios y que ahora somos suyos y vivimos para Él.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

Cuidado con el pago justo

La Biblia dice claramente: “Todo lo que el hombre sembrare eso también segará” Gálatas 6:7. 
Tres cosas encontramos en 2 Reyes 5:26-27 que hablan de la posición de Dios ante nuestra negligencia. “¿No iba contigo mi corazón…?” El corazón de Dios está con sus siervos. No podemos ocultarnos de la presencia de Dios. David lo expresó cuando dijo: “¿y a dónde huiré de tu presencia?”. El corazón del Señor está siempre con nosotros, aunque estemos en nuestros lugares secretos. “¿Acaso es tiempo de aceptar dinero y de aceptar ropa, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?”. Estamos viviendo los últimos tiempos. Nos ha correspondido a nosotros ser protagonistas de los últimos eventos de la historia y de la vida de la Iglesia, por lo tanto, ya no hay tiempo para nuestro propio provecho personal. Hay una tarea que aún no se ha terminado y nos corresponde a nosotros acabarla. “Por tanto…”. Porque no respetaste mi presencia, cuando estaba allí mi corazón, y porque no respetaste la urgencia de la misión encomendada, al no prestar atención a lo dicho, “la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tus descendientes para siempre”. 

Cuando me equivoco no solo me afecto yo, mi descendencia también; y, en algunos casos, es “para siempre”. Cuando esto pasa, acabo bloqueando el camino a las transiciones del Espíritu. En muchos casos Dios ha retirado la unción de sus siervos, sin retorno. Renovemos nuestra mente, reflexionemos y volvamos a las sendas antiguas. Retornemos nuestra mirada y nuestro corazón a Hebreos 2:1: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”. En los últimos años hemos hecho más énfasis en el amor y misericordia de Dios, y nos hemos olvidado un poco de su justicia. Las dos cosas deben estar equilibradas. No olvidemos el privilegio que el Señor nos ha dado de servirle en su obra. No hay lugar más hermoso que estar en el lugar del servicio santo y no hay oficio más digno que ministrar delante del Señor y delante de su pueblo. 

El espejo... Una historia de Amor

Renato casi no vio a la señora que estaba en el coche, parado en el costado de la carretera. Llovía fuerte y era de noche. Pero se dio cuenta que ella necesitaba ayuda.
Así que detuvo su coche y se acercó. El coche de la señora olía a tinta de tan nuevo. La señora pensó que pudiera ser un asaltante, pues él no inspiraba confianza, parecía pobre y hambriento...
Renato percibió que ella tenía mucho miedo y le dijo: “Estoy aquí para ayudarla señora, no se preocupe. ¿Por qué no espera en el coche que está más calentito? A propósito, mi nombre es Renato”.
Lo que pasaba es que su coche tenía una rueda pinchada y ella era para colmo, de edad avanzada. Renato se agachó, colocó el gato mecánico y levantó el coche. Cambió la rueda, pero quedó un poco sucio y con una herida en una de las manos...
Cuando apretaba las tuercas de la rueda, ella abrió la ventanilla y comenzó a conversar con él. Le contó que no era del lugar, que sólo estaba de paso por allí y que no sabía cómo agradecerle su preciosa ayuda. Renato apenas sonrió mientras se levantaba.

Ella preguntó cuánto le debía. Ya había imaginado las cosas terribles que podrían haberle pasado si Renato no se hubiese parado para socorrerla. Pero Renato no pensaba en dinero, le gustaba ayudar a las personas.
...Era su modo de vivir. Y respondió: “Si realmente quiere pagarme, la próxima vez que encuentre a alguien que precise ayuda, préstele a esa persona la ayuda que necesite y acuérdese de mí”...

sábado, 14 de febrero de 2015

El sufrimiento y el dolor en la Biblia

CUANDO ERES TRATADO INJUSTAMENTE.

“Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.” 1ª Pedro 2:20
cruz-sufrimiento-JesusCasi todos los personajes de la Biblia a los que tú admiras fueron tratados injustamente. Aún más, ¡Dios lo permitió! Piensa en Daniel echado en la fosa de los leones, o en José puesto en la cárcel. ¿Qué hicieron para merecer semejante agravio?
¡Nada! “Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios porque para esto fuisteis llamados” (1ª Pedro 2:20-21).
¿Te imaginas que tú también eres de los que han sido llamados a padecer? Pero hay un propósito en tu sufrimiento. Nada te puede afectar sin que haya pasado primero por Sus manos de manera eficiente; Él lo anticipó y lo aprobó. Todo lo que te está pasando en este momento es para prepararte para que le sirvas mejor a Él. Pablo dijo:
“En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; pero no les sea tenido en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación.” (2ª Timoteo 4:16-17).
¡No lo vio como difícil de soportar sino como un avance para glorificar a Dios!

Destinos

Estoy en un aeropuerto. Aquí la realidad es distinta por lo cambiante. Personas que vienen y van. Repetidos anuncios a través de la megafonía. Rostros que denotan felicidad, cansancio, preocupación, curiosidad, tedio… ¡Un mundo dentro de otro!
Mientras mi vuelo sigue retrasado, analizo las distintas situaciones…
Estamos en un sitio de paso. Un viaje, propio o ajeno, atrae a la gente hacia este lugar. Llegan familiares, un nuevo viaje de negocios,... al fin se concretan las vacaciones anheladas.
Es un lugar de emociones encontradas. Los abrazos están a la orden del día; las lágrimas por la despedida, también. El fuerte tono de voz de la persona a la que le perdieron la maleta se pierde entre las risotadas de aquel grupo de jóvenes, mientras que un hombre le recrimina a su familia el haber llegado tarde.
refle-aerop(Mi vuelo continúa retrasado).
Es un espacio de encuentro. Así lo confirma ese abuelo que acaba de conocer a su pequeño nieto. Lo expresa en su rostro el muchacho que se reencuentra con su novia. Es evidente en la expresión cansada de aquella tripulación que vuelve a encontrarse en su ciudad.
Pero sobre todo, el aeropuerto constituye un destino y un punto de partida. Quienes nos aprestamos a viajar tenemos un objetivo en mente: llegar a destino. Hemos comprado nuestro billete y cuando llega el momento no deseamos otra cosa que concretar nuestro propósito. Sabemos muy bien que el viaje no es la meta: es el medio para arribar a un sitio determinado.

Conseguir un nuevo corazón

26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
Inline image 127 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.
29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.
30 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones.
31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. Ezequiel 36:26-31 
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros… —Ezequiel 36:26
Un conocido cardiólogo, especializado en trasplantes de corazón, valora Ezequiel 36:26 como pocos podemos hacerlo. Miguel está a cargo de los cuidados pre y postoperatorios de pacientes trasplantados de corazón. A menudo, está en el quirófano cuando los cirujanos extirpan los corazones enfermos y descoloridos, y los reemplazan por otros nuevos, rosados y vibrantes que fueron donados. Miguel explica que el proceso para seleccionar quién recibe un nuevo corazón físico, es similar al que se aplica para quienes pueden obtener un "corazón nuevo" de parte de Dios (Ezequiel 36:26). En ambos casos, el único criterio que se tiene en cuenta es la necesidad.

El mañana no llega - Crecimiento personal-espiritual

"Si crees que se puede hacer en cualquier momento, muy probablemente no lo harás nunca. Mañana es el día más ocupado de la semana. "
Normalmente, las personas quieren y desean muchas cosas pero no se ponen en acción. Dicen: hoy no, mañana, pero la realidad es que el mañana no llega nunca. La postergación es un asesino de sueños. Mucho de lo que hasta ahora no has logrado, se debe a que tú mismo has postergado tus sueños esperando que las circunstancias cambien. Pero mientras sigas esperando que la situación cambie sin actuar, estás desperdiciando tu vida, tus talentos y enterrando tus sueños.
Si quieres que llegue el mañana debes ponerte hoy en acción, y son recomendables cuatro cosas que debes hacer:
–          Asegúrate de que tu sueño sea tu sueño. Si puedes verlo claro, es que puedes lograrlo. No se trata de tener un sueño por tenerlo, se trata de que fuiste formado para conseguirlo. Se trata de poder gestionar una visión hasta convertirla en realidad, no importando el sacrificio que se tenga que pagar. ¿Es mi sueño? ¿Estoy dispuesto a pagar el precio? ¿En qué o quién me voy a convertir?

–          Sé intencional y establece una estrategia para llegar a cumplir tus sueños.  Tienes que definir las actividades que debes hacer y también las que debes dejar de hacer. El saber cuáles son tus pasos reduce el miedo, la ansiedad y la incertidumbre a ellos. ¿Lo qué estoy haciendo me acerca a mis sueños? ¿De qué debo tener cuidado? ¿Qué debo mejorar? ¿Cuáles van a ser mis prioridades?

Mi Universo Gira en Torno a Dios

Un escritor llamado Papini decía: “yo sé que la vida de verdad es la suma de aquellos momentos que, aunque fugaces, me permiten percibir mi sintonía con el universo”. Y añadía: "quisiera ser optimista y decir que todo siempre nos saldrá bien, que los días siempre serán soleados y que no habremos de pasar por dolorosas pruebas y momentos de crisis, en los que sentiremos tocar el fondo de la desesperación. Pero la realidad nos dice que sí, que debemos pasar por toda clase de momentos; en ocasiones, los instantes de gloria que nos llegan, aunque breves, son lo suficientemente intensos y hermosos como para fortalecernos y poder continuar adelante.
La sintonía de mi universo se encuentra girando en torno a Dios. Él es quien continua e incansablemente, me sostiene para que no caiga o mis pies no resbalen. Hoy en día existen muchas filosofías y diferentes modos de pensar, pero la fuente de mis éxitos provienen de Dios, pues aunque los demás puedan dudar de mí, Él sigue apostando todo por mí porque lo haré bien y lograré salir adelante.
Puede ser que ahora mismo sientas que sobre tu vida hay una gran nube que oscurece todo y que por más que lo intentas, no logras ver el sol. Puede que incluso hayas intentado muchas cosas para superarte y lograr salir del laberinto en el que te encuentras. Pero tal vez te haya faltado probar a Dios en tu vida. Quizá no le has dado la oportunidad de que intervenga lo suficiente, como para que puedas tener una vida totalmente nueva y diferente. Es posible que le hayas entregado solo un pedacito pequeño de tu vida, pero ten presente que es necesario que le entregues todo para que el cambio pueda ser grandioso.