miércoles, 29 de octubre de 2014

El único Dios Verdadero

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3.
Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Efesios 4:6.
Hay un “único Dios”. Tal era el gran testimonio del pueblo de Israel, en una época en la que el mundo pagano que le rodeaba creía en una multitud de divinidades. Asimismo, los primeros cristianos dieron testimonio de su fe en el Dios único, lo que para muchos de ellos significó el martirio. A ese Dios único no lo adoraban como una fuerza impersonal ni como una entidad que abarcaba todo, sino como a una Persona. La Biblia nos revela que Dios es un Dios vivo.
Este “único Dios” quiere ser conocido. Para esto se reveló al hombre en Jesús, el Mesías prometido y anunciado a Israel por los profetas. Así, el Hijo unigénito de Dios vino a la tierra, humilde entre los humildes. Y dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”, y aun: “¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí?” (Juan 14:9-10). Por medio de estas palabras, y muchas otras, sabemos que si Jesús es el Mesías, el enviado de Dios, es igualmente Dios, “nuestro gran Dios y Salvador” (Tito 2:13), “Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos” (Romanos 9:5).
¿Cómo conciliar esta aparente contradicción entre un Dios único y la afirmación que Jesús es Dios? No podemos comprender el misterio de Dios, pero sí podemos creer que el “único Dios” se manifestó en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¡Misterio insondable que el creyente recibe y adora!

Querido Dios: Necesito un milagro

Querido Dios:
Necesito un milagro, Señor. Ya lo intenté todo. Hice mi mejor esfuerzo. Busqué en todas partes, llamé a todas las puertas en las que creí que encontraría respuestas, ¡y nada!; todo parece empeorar. Mis noches se vuelven largas y más oscuras de lo normal. Mis lágrimas brotan con tal insistencia, que parece quisieran borrar el recuerdo doloroso que aqueja mi vida. Mi corazón está atravesado por una lanza que me provoca un dolor que hace que casi no pueda respirar.  
necesitounmilagroNecesito un milagro, Señor. No puede ser que me haya esforzado tanto para llegar hasta aquí, y que ahora todo parezca carecer de sentido. Este es el momento en que necesito que tu palabra se haga vida en mí. Quiero abrir mi boca para adorarte en medio de la tribulación; sin embargo, no encuentro las palabras que a pesar de mi dolor, expresen mi confianza en ti. Mis brazos caídos no tienen fuerza, aunque sé que la única manera de recibir es elevarlos al cielo para que Tú puedas llenarlos.
Necesito un milagro, Señor. Veo cómo prosperan otros que no confían ni tienen temor de ti, Señor, mientras yo sigo esperando por tu justicia. Sigo dando cada paso con extraordinario dolor y con la mirada puesta en mi Cristo; pero es difícil Señor, no sé cuánto más pueda soportar. Necesito que me abraces y que acariciando mi cabeza, me digas que todo estará bien.
Necesito un milagro, Señor. Necesito que detengas el sol como hiciste cuando Josué te lo pidió para ganar la batalla. Necesito que conviertas el agua en vino como en aquella boda de Caná. Necesito que multipliques los panes como aquella vez que alimentaste a los cinco mil. Necesito que quites mi ceguera como hiciste con el ciego de Betsaida. Quiero que me devuelvas la vida como hiciste con la hija de Jairo. ¡Señor, yo hoy necesito un milagro!
Clamo a ti porque sé que lo imposible para mí, es posible para ti (Marcos 10:27)

Un bebé con propósito

En Londres, Inglaterra, se encuentra el Hospital Saint Thomas. Se trata de uno de los hospitales de más relevancia que existen en dicho país, y desde el siglo XII provee salud gratuita y caritativa. 
thomas bridgesHace muchos años, en una de sus escalinatas, una enfermera encontró un bulto que le llamó la atención. Se trataba de un bebé recién nacido. El personal del Hospital lo adoptó y lo criaron. Le pusieron como nombre Thomas, posteriormente le dieron un apellido, y pasó a llamarse Thomas Bridges. Durante su crecimiento, conoció las Sagradas Escrituras, esto es, La Biblia, de la que hizo su fiel compañera durante toda su vida, conociendo al Señor Jesús como su Salvador. 
Aconteció que, Charles Darwin volvió de su primer viaje a Tierra del Fuego, ubicada al extremo sur del Continente Americano, territorio que comparten Chile y Argentina. Las palabras, “para mí sería preferible tratar de civilizar a los perros de la calle, antes que hacer algo por esos salvajes”, dichas por Darwin, alentaron a Tomás para ofrecerse como Misionero y embarcarse en una aventura apasionante. 
Después de doce años Charles Darwin, regresó a Tierra del Fuego y se encontró con que los habitantes habían adoptado nuevas costumbres, habían nacido de nuevo, y los cambios sorprendieron a Darwin. Prácticamente, aquellos que había calificado como salvajes, ahora eran personas insertadas en la sociedad de la época. 

martes, 28 de octubre de 2014

Contra viento y marea

Contra viento y marea es luchar por conseguir un propósito contra cualquier oposición, cueste lo que cueste. Pablo era un enamorado de Jesús y su ministerio, le servía contra viento y marea. Romanos 8: 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Solo cuando amamos lo que hacemos, luchamos por conseguirlo a pesar de los obstáculos, a través de las personas, las cosas o las circunstancias.
Jesús tenía muy claro lo que quería y por eso estaba dispuesto a conseguirlo como fuera. Veamos algunas de las cosas que Jesús hizo para lograr ser victorioso.
Leamos Juan 7
1. Tenia que ser precavido.
“Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.”  Verso 1
Confiar en el poder de Jesús no significa que tengamos que exponernos innecesariamente. Dios está con nosotros en todo lo que hagamos, pero también tenemos que aprender a ser prudentes. Mateo 10:16 “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.”
2. Asimilar el rechazo de los demás. 
“y le dijeron sus hermanos: Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces.” Verso 3
No todos van a estar de acuerdo en lo que hacemos o cómo somos. 
3. Cree en lo que eres y lo que haces. No importa si los demás no creen en ti. 
“Porque ni aun sus hermanos creían en él.” Verso 5
4. Estar preparados para el desprecio de los demás
“No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.” Verso 7
5. Saber que todo tiene su tiempo.
“Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido”  Verso 8

Solía ser

Sus vecinos y los que lo habían visto pedir limosna decían: ¿No es este el que se sienta a mendigar? Juan 9.8 
Hermosa historia, en la que encontramos a alguien que tuvo una experiencia que le cambió la vida, la presencia de Jesús. Antes de estar cara a cara con Él, era de una forma, pero después de estarlo, fue de otra. Como él, nosotros “solíamos” ser aquello y ahora somos esto otro. Hay un gran significado encubierto en esa palabra “solía.” Describe la acción o la relación de sucesos que antes, eran hechos repetidamente, o que existieron durante un tiempo en el pasado. Lo que estaba en el pasado. 
El hombre de esta historia, en su ceguera solía sentarse a mendigar, y después... ya no era ni ciego ni mendigo. Antes y después en el futuro, él podía contarle a la gente lo que solía ser y hacer antes de estar cara a cara con Jesús, y puede contarle a la gente cómo Jesús cambió su vida y cómo ve las cosas ahora, en el presente. Una vez que la gente escuche las historias sobre su pasado, podrán ver las obvias diferencias del presente. Será visto como un hombre cambiado.
Todos tenemos un pasado lleno de cosas que hicimos, además de lo que fuimos, cosas que algunas, no son ni buenas ni saludables. Debemos preguntarnos cómo contaremos estas historias y las palabras que usaremos para contarlas. 
Es una interrogante cómo ve la gente nuestro pasado en comparación a nuestro presente. ¿Cómo expresamos nuestras historias? Podemos decir, “solía emborracharme y pelear”, o “solía acostarme con cualquiera” o “solía herir a los demás por mi egoísmo”. Bien, pero ¿podemos usar la palabra “solía” para las cosas negativas de nuestro pasado, cuando estas mismas cosas aún están aconteciendo?

Cuidar la imagen

“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1º Samuel 16.7).
Cuando te presentas a un trabajo, el que te entrevista no es Jehová sino un hombre, por lo tanto no va a mirar tu corazón, sino lo que está delante de sus ojos. Si lo que está viendo con sus ojos no le gusta, el trabajo será de otro y no tendrás oportunidad de mostrarle tu buen corazón.
Cuando un cliente entra a tu negocio, no mira tu corazón, mira lo que está delante de sus ojos. Y si el comercio no está según su criterio de condiciones, irá a comprar a otro lado y no podrá conocer tu corazón.
Cuando alguien nuevo llega a la iglesia, mira lo que está delante de sus ojos. Y si las instalaciones no están en condiciones, quizás no se quede y no tendrá la oportunidad de conocer el corazón de la congregación. 

Como Niños - Reflexiones

No hay mejores maestros que los niños. Mis hijos me han enseñado lecciones que nunca aprendería en la Universidad o con la gente más letrada. Y es que a través de sus ojos, he podido ver la inocencia pura, sus manos me han enseñado un amor genuino y sincero.
He podido aprender que aunque es normal que me enfade, no puedo mantenerme enfadada todo el día, que debo olvidar y seguir adelante.
A través de sus palabras he escuchado el sonido más hermoso: Te amo mami.
Me han alegrado al despertar y han suavizado mi corazón al acostarse.
Al verlos dormidos no he dejado de experimentar ni una noche, el deseo de protegerlos.
He recordado lo que es jugar con cochecitos, al escondite, o disfrutar de un videojuego, y mi corazón ha saltado de emoción al verles abrir un regalo y sentir un beso de agradecimiento.
¿Cómo no querer ser como niños, sin preocupaciones, sin remordimientos, sin dudas? ¿Cómo no querer ser como un niño, con una sonrisa de oreja a oreja? ¿Cómo no querer ser como un niño, sin miedo a lo nuevo, listo para la aventura? ¿Cómo no querer ser como un niño, que le habla a todos sin importar quiénes sean y listo para aprender del mundo que le rodea?
Señor, que día a día pueda ser como niño que duerme sabiendo que Tú lo cuidas y no tiene temor porque Jesús vive en su corazoncito.

Jesús, Dios hombre

Jesús asombró a los líderes religiosos de su época cuando habló de Dios como su Padre. En ese tiempo, los judíos no tenían generalmente, una comprensión adecuada del concepto de Dios como Padre en una forma personal. Por lo tanto, la declaración de Jesús de tal intimidad les ofendía. La paternidad implica origen. Cuando decimos que alguien es nuestro padre, lo reconocemos como el origen de quienes somos nosotros, sugiriendo que estamos hechos de “la misma madera”. Esto era lo que Jesús estaba manifestando cuando llamó a Dios su Padre. Los líderes religiosos no entendieron debidamente, su declaración y por eso lo persiguieron, porque la teología judía no tenía una imagen de la paternidad de Dios. Ellos sabían que Dios era santo, justo y misericordioso, y también lo veían como a un juez aterrador, un fuego consumidor, un Dios para ser temido. Pero no sabían o no lo veían como a un Padre.
Después de su declaración sin precedentes, de una intimidad con Dios, Jesús prosiguió comparando sus actividades y su autoridad con las de su Padre. Básicamente, eran las mismas. Jesús ejercía la misma autoridad que su Padre, particularmente en asuntos de vida y de juicio.
“Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo le da vida a quienes a Él le place. Además, el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en el Hijo (…) Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida. Ciertamente les aseguro que ya viene la hora, y ha llegado ya, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha concedido al Hijo el tener vida en sí mismo, y le ha dado autoridad para juzgar, puesto que es el Hijo del hombre” (Juan 5:21-22, 24-27)

Jesús declaró que Él tenía el poder de dar vida y el poder de ejercer juicio sobre los hombres, atributos que pertenecían solamente a Dios. Es significativo que Jesús se refiera a sí mismo como “el Hijo de Dios” en relación a su autoridad para dar vida, y como “el Hijo del Hombre” en relación a su autoridad para juzgar. Solo Dios puede dar la vida, y como el Hijo de Dios tiene la misma esencia, hecho de la misma “madera” que el Padre, Él también puede darla. Por otra parte, el único cualificado o “legítimo” sobre la Tierra, para emitir juicio sobre los hombres es el que es descendiente del hombre. Para poder la condición de cualificar, este descendiente no debe tener pecado, porque solamente aquel que no tiene pecado puede juzgar los pecados de otros.

lunes, 27 de octubre de 2014

Halloween, ¿Una celebración inofensiva?

Se acerca. Lamentablemente está ahí.  El 31 de octubre dentro del calendario satánico, se marca como el último día del año y en él se festeja el cumpleaños de Satanás a través de sacrificios de animales y humanos, incluyendo bebés, niños, jóvenes y adultos. Este es uno de los días con más movilización demoníaca y diabólica, y es cuando los satánicos dedican la tierra de su ciudad para Satanás. El satanismo está extendido actualmente, a todo el mundo y esta celebración de Halloween se realiza alrededor del mundo, a una misma hora el 31 de octubre.
Todo parece ser muy divertido e inocente: linternas de calabaza, grotescas máscaras cuya sonrisa es una mueca, largas y negras vestimentas de brujas con sombreros puntiagudos, disfraces pintados con forma de esqueletos, trajes que representan a demonios y duendes, y niños que van de puerta en puerta solicitando golosinas a los bien dispuestos vecinos. Pero cuando llega Halloween, conocido como el Día de las Brujas o Víspera de Santos, ¿no se siente usted con  ganas de que las horas pasen hasta que toda esta farsa de “dulce o travesura” termine? Si no es así, ¡tal vez lo desee después este artículo!
El lado no tan divertido de Halloween
¿Desde cuándo es aceptable que los niños pequeños amenacen con cometer  vandalismo? ¿Qué pasaría si el dueño de una casa no abriese la puerta o no tuviese los caramelos que los niños esperan? ¿Es permisible que los niños procedan a enjabonarle las ventanas, envolver sus árboles con papel higiénico, rayar con tiza su vereda o voltear las plantas cuando las ven? ¿Es correcto que los niños amenacen con cometer vandalismo en la propiedad de otros?
¿No será ya hora de que todos los ciudadanos bien intencionados digan no a Halloween? En general, el clero no se ha manifestado en contra de esta celebración. Algunas  iglesias incluso tienen festividades de Halloween, aunque ocasionalmente, unos cuantos ciudadanos hablen en su  contra, como lo demuestran muchas veces, con sus cartas al director en los periódicos. ¿Es Halloween tan solo una diversión sana e inocua, o es algo completamente distinto? ¡Usted necesita saberlo!
Dios está dando una llamada de atención a los que profesan ser cristianos. Tal como ocurrió con aquellos a quienes el profeta Elias habló en su tiempo, también esto se aplica a nosotros. Elias se presentó ante el pueblo y dijo: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si el Eterno es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él” (1 Reyes 18:21). ¿Qué se necesitará para que los cristianos aprendan a aceptar y a defender la verdad de Dios, en vez de tradiciones dañinas que se originaron en el paganismo?
¿Dónde se originó Halloween?
¿Dónde se originó Halloween y por qué es tan ampliamente celebrado? Esto es lo que dice The Enciclopedia of Religión (La enciclopedia de las religiones): “Halloween es el nombre de la víspera de Samhain, una celebración que marcaba el comienzo del invierno y también el primer día del Año Nuevo, dentro de la antigua cultura celta de las Islas Británicas. El tiempo de Samhain comprendía entre la víspera de la festividad, el día mismo 31 de octubre y el 1 de noviembre.
“Se creía que para esta ocasión, ocurría un encuentro de fuerzas sobrenaturales como en ningún otro período del año. La víspera y el día de Samhain se caracterizaban por ser la ocasión en la que las barreras entre el mundo humano y el sobrenatural eran derribadas. "Seres" de otro mundo, como las almas de los muertos, podían visitar a los habitantes terrestres y al mismo tiempo, los humanos podían aprovechar la oportunidad de ingresar a los dominios de los dioses y criaturas sobrenaturales.
“Se ofrecían tributos de fuego y sacrificios de animales, cosechas, y posiblemente de seres humanos, para apaciguar los poderes sobrenaturales que controlaban la fertilidad de la tierra. Samhain reconocía el espectro completo de fuerzas no humanas que deambulaban por la tierra durante ese período”.
En esta festividad “se encendían grandes fogatas en la cima de los montes, para espantar a los espíritus malignos,…; las almas de los muertos, supuestamente, visitaban sus hogares en ese día, y la festividad otoñal adquiría un significado siniestro, bajo la suposición de que por todos lados deambulaban fantasmas, brujas, duendes, gatos negros, hadas y demonios de todo tipo. Era el momento de apaciguar los poderes sobrenaturales que controlaban los procesos de la naturaleza” (The Encyclopaedia Britannica).
Era, francamente hablando, un día dedicado a apaciguar a los espíritus demoniacos y al lado oscuro del mundo espiritista – algo en lo que ningún cristiano debiera tener parte alguna (Efesios 5:11).