martes, 1 de abril de 2014

Mejores que el oro - Reflexiones

Las palabras siguientes fueron escritas en las Décimo octavas Olimpíadas de Tokio: “Lo más importante de los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar"; así como lo más importante en la vida no es el triunfo, sino la lucha. Lo esencial es… haber peleado bien.
Los atletas que alcanzan los Juegos Olímpicos son de por sí, los mejores entre los mejores de cada nación. Cada atleta ha sobresalido en aspectos que, pocos o ninguno de sus compañeros podrían alcanzar. Sin embargo, sólo uno se llevará la medalla de oro, otro la de plata y un tercero la de bronce.
Aquellos que están muy acostumbrados a ganar, afrontan la devastadora posibilidad de perder, no sólo delante de sus compañeros de juego sino también de sus compatriotas, y en período televisivo, delante del mundo entero.
Qué importante es para estos atletas, mantener su perspectiva de que ganar no es lo más importante de las olimpiadas, y sí lo es la oportunidad de competir, de tratar de ganar, de dar su mejor esfuerzo.
"No importa la arena en la que compitas; en realidad ganar no es lo más importante. Dar tu mejor esfuerzo por el resto es lo que moldea, dentro de ti, las características duraderas de tu carácter, cosas “mejores que el oro”.
Lo más importante en la vida no es el triunfo, sino la lucha. Lo esencial es haber peleado.
Y una de las mayores normas de la vida es esta:
Mientras más das, más recibes.
Proverbios 13:4
El alma del perezoso desea, pero nada consigue, mas el alma de los diligentes queda satisfecha.

Ser tú


“El viento gira y gira,
y no deja de girar;
a veces sopla hacia el norte,
y a veces sopla hacia el sur.
Eclesiastés 1:6 (Traducción en lenguaje actual)

No existe nada mejor que ser tú. No existe mejor vestidura que la que te hace ver como eres en realidad. No hay mayor atractivo que alguien pueda buscar, que no sea su propia personalidad.
Si me dieran a escoger entre un joven “perfecto” y uno con defectos, escogería al que tiene defectos, ya que hasta los defectos en las manos de Dios son para darle gloria.
Pensar que existe una persona perfecta es mentira, no hay nadie que pueda ser así, sólo Dios puede serlo.
No pienses que pintarte una personalidad “ideal” para agradar a los demás, es la decisión correcta. Lo único que harás es hacerte daño.
Recuerda que Dios te hizo así como eres, en lo físico e intelectual, para que a través de ti los demás se enamoren más de Él.
Cuando veo la naturaleza y lo que hay dentro de ella, veo a Dios. Con mucha más razón, cuando veo a una persona ser ella misma, puedo apreciar que Dios es lo máximo.

Sé tú y nadie más que tú. Permite que te corrijan cuando es necesario, pero no pierdas la esencia que te hace ser ÚNICO.

Quiero Vivir Con Propósito

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. Efesios 2:10
¿Cuál es la definición de “propósito”? Los diccionarios significan, destino de algo, planificar algo. Algo que uno pretende conseguir o hacer. 
Es una palabra a la que la mayoría de nosotros estamos muy familiarizados. De hecho, muchos de nosotros gastamos la mayor parte de nuestro tiempo, buscando un propósito o “significado” para nuestras vidas.
Y a veces buscamos propósitos tan grandes, importantes, y significativos, y tan frenéticamente, que descuidamos los sucesos pequeños y maravillosos que ocurren a diario en nuestras vidas. Luego, muchos años después, miramos atrás en nuestras vidas, y esas pequeñas cosas que se descuidaron, podrían haber sido el gran salto por encima de nuestros límites.
Mas Dios tiene un propósito para todo, pero nosotros desordenamos las cosas y las ponemos al revés, perdemos el propósito asignado a nuestras vidas con cosas banales. Terminamos por creer que nuestros propios propósitos son insignificantes, sin sentido, lo cual es muy triste ante los ojos de Dios, para quien todos nosotros somos importantes y de mucho significado.
No todos nosotros parecemos ser tan fuertes como los líderes heroicos del pasado, o tan poderosos como otros, que cambiaron el mundo simplemente con el guiño de un ojo. Sin embargo, sí podemos hacer una gran diferencia en la vida de otras personas, con sólo una palabra o con un simple abrazo, cosas que dan un aliento significativo a quien ha perdido la esperanza. Estaremos cumpliendo así, el propósito de Dios en nuestra vida.

Jesús te pregunta: ¿Me amas?

“Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”. Juan 21:17
Todos conocemos la historia de Pedro, un discípulo que confesó que Jesús era el Cristo, pero que lamentablemente, le negó en el momento mas difícil del Señor, antes de entregar su vida por amor a todos nosotros.
No se trata de culpar a Pedro por negar a Jesús, puesto que muchos de nosotros en algún momento de nuestra vida cristiana lo hacemos, ya sea con palabras, acciones o hechos. "Así que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra", porque hay momentos en la vida en los que negamos a Dios, bien porque nos sentimos mal por todo lo que nos está pasando, o porque simplemente decidimos hacerlo.
No hay duda de que todos aquellos que nos hacemos llamar cristianos amamos a Dios, pero todos tenemos nuestros momentos de rebeldía, momentos en los que, hasta dudamos de que Jesús está con nosotros.
Quizá estés pasando un momento difícil en el que te sientes desamparado por Dios, en el que por más que buscas una solución no la encuentras, uno de esos momentos por los que a ninguno de nosotros nos gusta pasar. Puede que hayas intentado con tus propias capacidades, salir adelante en algo y no pudiste; claro que, a lo mejor no tomaste en cuenta a Dios en alguna decisión y ahora estás pagando el resultado de ella. Quizá estás atado a un pecado, con el que sabes que ofendes a Dios, y no sabes cómo salir de él, o quizá te enamoraste de alguien que creíste que era el indicado o indicada, y no fue así. En fin, estas y otras muchas situaciones, muchas veces nos llevan a negar o a olvidarnos de Dios.
Pero lo que sí es seguro, es que después de cada una de estas y otras situaciones similares, todos hemos llegado a nuestro cuarto, cerrando las puertas, arrodillándonos, con lágrimas en los ojos y diciéndole a Papá: “perdóname por ser rebelde, perdóname por negarte, perdóname por fallarte”.

lunes, 31 de marzo de 2014

Inteligencia emocional - Crecimiento personal-espiritual

 La Inteligencia emocional puede transformar una vida, un matrimonio y una familia.
Inteligencia emocional es la capacidad de controlar nuestras emociones, para encargarnos del bienestar de las personas a nuestro alrededor. Resumiendo, es el verdadero significado de una palabra trascendental: ¡AMOR!
Tradicionalmente, la humanidad se ha interesado más por el nivel de inteligencia intelectual de las personas (IQ), debido a que una persona con un alto nivel de IQ, tiene prácticamente garantizado su éxito profesional y financiero. Sin embargo, esto no garantiza su éxito en las relaciones, ni que sea feliz.
Pero los expertos en el tema del comportamiento humano han llegado a la conclusión de que, de poco sirve un alto nivel de IQ si no se tiene un nivel más alto de inteligencia emocional. Porque la inteligencia emocional es la que, permite tener y mantener buenas relaciones con las personas a tu alrededor y, en consecuencia, disfrutar del amor, paz y gozo en el corazón, elementos fundamentales de la felicidad.
A diferencia del IQ, la inteligencia emocional se puede cultivar y desarrollar por medio de la aplicación de nuevos hábitos de vida, en sustitución de los viejos hábitos egoístas y orgullosos. Cultivar y desarrollar nuevos hábitos es un proceso que requiere mucho esfuerzo, disciplina y constancia.
Las dos actitudes más difíciles de vencer para cultivar y desarrollar la inteligencia emocional en nuestra vida, son el egoísmo y el orgullo. El egoísmo nos impulsa a enfocarnos más en nuestras necesidades, que en las necesidades de los demás, aunque sean mayores que las nuestras, o en los deseos de los demás, dándoles menor importancia que los nuestros.
Y para cultivar y desarrollar la inteligencia emocional, debemos madurar como seres humanos, enfocando nuestra mente hacia valores más importantes que nuestras posesiones materiales, el estatus social, o los placeres de este mundo. Tengamos en cuenta que. los verdaderos valores importantes de la vida son el amor, el perdón, la humildad, la bondad, el servicio desinteresado, la sinceridad, la misericordia, la fe y otros como éstos.

Las maneras en que Dios responde

El Señor nos ha dado la maravillosa oportunidad de clamar a Él ante cualquier necesidad, como lo dice en su palabra:
“Clama a mi y yo te responderé”. Jeremías 33:3
Él contesta a tu clamor, tiene tu necesidad en la palma de su mano, pero ¿qué sucede cuando la respuesta a tu petición aún no es contestada? Puede haber personas que se desanimen, se desesperen, o que traten de adelantarse a la respuesta de Dios, pero necesitamos comprender que Dios es la Sabiduría misma, que así como un Padre sabe cuándo y cómo darle a su hijo lo que este quiere, así también nuestro Padre lo hace. Imagínate que, ante todo lo que pidieras, Dios te dijera que sí; en este caso, no habría madurez, no habría aprendizaje, no podrías valorar todo lo que te da, y se podría continuar…

¿Cuáles son las respuestas de Dios ante una petición?
1. Sí,
2. No,
3. Tengo algo mejor para ti.

Cuando la respuesta es sí, nos alegra, nos motiva a seguir adelante. Y cuando nuestro Padre nos dice que NO ante algo, necesitamos aceptarlo, confiar en su sabiduría, porque cuando ha dicho que no, no lo hace para privarnos de nuestra petición, sino para darnos algo mejor, ¡los pensamientos que tiene para nosotros son de bien!

¿Cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios? - Biblia

Dentro de todos nosotros existe un fuerte deseo de ser conocidos y conocer a otros. Y aún más importante es que, toda la gente desea conocer a su Creador aunque no crean en Dios. 
En la actualidad estamos siendo bombardeados con anuncios, que prometen muchas formas de satisfacer nuestros deseos de saber, tener y ser más. Sin embargo, este tipo de promesas vacías, creadas por el mundo terrenal, nunca podrán satisfacer de la misma manera que nos puede satisfacer conocer a Dios. Jesús dijo, “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3).

Así que, “¿cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios?” Primero, es imperativo entender que el hombre, por sí mismo, es incapaz de conocer realmente a Dios debido a su pecado. Las Escrituras nos revelan que todos somos pecadores (Romanos 3:11-20) y que nadie alcanza el estándar de santidad requerido para tener comunión con Dios. También se nos dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte (Romanos 6:23), y que pereceremos eternamente sin Dios, a menos que aceptemos y recibamos la promesa del sacrificio de Jesús en la cruz. Así que, a fin de conocer realmente a Dios, primero debemos recibir a Cristo en nuestras vidas. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12). Nada es más importante que entender esta verdad, cuando se trata de conocer a Dios. Y Jesús deja en claro que sólo Él es el camino al cielo y al conocimiento personal de Dios: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6).

No hay ningún requisito más fundamental, aparte de aceptarle y recibir sus promesas, ya
 mencionadas. Jesús vino a darnos vida, al ofrecerse Él mismo como un sacrificio, para que nuestros pecados no nos privasen de conocer a Dios. Una vez que hayamos recibido y aceptado esta verdad, podemos comenzar la tarea de conocer a Dios de una manera personal. Uno de los ingredientes clave en la misma, es entender que la Biblia es la Palabra de Dios y es la revelación de Él mismo, de Sus promesas y Su voluntad. La Biblia es esencialmente una carta de amor escrita por un Dios amoroso para nosotros, quien nos creó para conocerle íntimamente. ¿Qué mejor manera de saber acerca de nuestro Creador, que sumergirnos en Su Palabra, revelada a nosotros por esta razón? Y es importante continuar este proceso completamente. Pablo le escribe a Timoteo, “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:14-17).

Gozo - Reflexiones

El gozo abarca una amplia variedad de emociones, todas agradables, desde el sereno deleite al extremo júbilo. Éstos, los tiempos de gran bullicio y alegría son divertidos, y todos necesitamos momentos de risa; risa hasta el extremo de hacernos doler la mandíbula. Seguramente no viviremos así todas los días, pero los necesitamos. Si no, para qué nos habría dado Dios la capacidad de reír.
Como cristianos, deberíamos crecer en nuestra habilidad de disfrutar la vida y ser capaces de decir: “Vivo la vida de una manera serena y en pleno deleite”. Esto posiblemente, sea una mezcla de paz y gozo.
Algunas de las palabras griegas relacionadas con el gozo, en la Biblia son traducidas como deleite, alegría, sumamente gozoso, gozo exuberante, alegrarse, regocijarse grandemente, con gozo extraordinario... Otros diccionarios lo definen como un gran placer o felicidad, una fuente de placer o satisfacción, disfrute.
Cualquiera que sea la definición que prefieras, la triste realidad es que hay muy pocos creyentes que conocen el gozo del Señor. No dejes que pase otro día sin experimentar el Reino de Dios en su esencia: justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo...
Porque nada hay tan trágico como estar vivo y no disfrutar de la vida.
Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17

¿Cuál es el argumento Cosmológico para la existencia de Dios?

El argumento cosmológico intenta probar la existencia de Dios observando el mundo que nos rodea (cosmos). Comienza con lo más obvio de la realidad: las cosas existen. Argumenta que la causa de la existencia de estas cosas, tiene que deberse a una cosa, “una especie de Dios.” Este tipo de argumentos van en retrospectiva hasta Platón, y desde entonces han sido usados por notables filósofos y teólogos. Finalmente, la ciencia se encontró con los teólogos en el siglo XX, cuando fue confirmado que el universo debió haber tenido un principio. Así que actualmente, los argumentos cosmológicos son aún más importantes para los "no-filósofos."

Existen dos formas básicas de ver estos argumentos, y la forma más fácil de pensar en ellas puede ser la “vertical” y la “horizontal.” Estos nombres (formas) indican la dirección desde la cual proceden las causas. 
En la forma vertical, se afirma que cada cosa creada está siendo causada ahora mismo (imagina una línea de tiempo con una flecha apuntando hacia arriba, desde el universo hacia Dios). 
La versión horizontal muestra que la creación debe tener una causa en principio (imagina la misma línea de tiempo, sólo que con una flecha apuntando hacia atrás, a un punto de partida en el tiempo).