viernes, 21 de marzo de 2014

Dios no tiene Límites - Reflexiones

En 1939 las tropas soviéticas entraron y se anexaron los estados del Báltico, incluyendo Lituania.
El vicecónsul estadounidense en Lituania, con capital en Riga, vio lo que estaba pasando y le preocupaba que los soldados soviéticos saquearan la sede de la Cruz Roja Americana.
Entonces se comunicó con el Departamento de Estado, para pedir autorización para izar la bandera de los Estados Unidos más alta que la bandera de la Cruz Roja, con la idea de taparla y así, proteger las provisiones que allí había, pero la respuesta de sus superiores fue: No existe ningún precedente para actuar de esa manera.
Aún así, el vicecónsul izó la bandera.
Luego mandó un mensaje al Departamento de Estado en el que decía: En esta fecha, he establecido un precedente.
Por lo general, las soluciones están en el ojo del observador.
En el mundo hay muchos que se detienen cuando alguien les pone un límite. Sin embargo, los que se han abierto camino en la vida, son aquellos que frente a las limitaciones, se atreven a marcar un precedente. Muchos dicen, eso nunca se ha hecho o ya se probó antes y no funcionó.

No Pierdas la paciencia - Reflexiones

Carolina estaba exasperada con sus dos hijos, Claudio y Lorenzo. Llamó a su mamá en busca de apoyo. Estos chicos se portan como Daniel, el travieso, clamó. Se puso a explicar los acontecimientos del día. Los niños querían deslizarse por el piso de la cocina, corrieron y patinaron sobre las alfombras con sus pegajosas y rojas medias, haciendo un terrible desastre. Más tarde, descubrieron una lata de insecticida, siguió Carolina, y se metieron en el lavadero, se subieron a la secadora y embadurnaron las paredes con ese líquido nauseabundo.
Ayer llenaron el fregadero de agua. Cuando comenzó a derramarse, tomaron el cubo de la basura para recoger el agua. Cuando lo llenaron, salpicaron por todos lados mientras se derramaba por el suelo.
Para la abuela era fácil ver lo cómico y divertido de las travesuras de los niños, pero contuvo la risa. En su lugar, su suave y tranquila voz sobresalió. Su sabiduría le habló al corazón de Carolina. Cariño, mi pastor me dijo una vez que cuando tu paciencia se pone a prueba, es porque Dios trata de mostrarte algo de tu carácter. 

-Muchas veces tuve que recordar esas palabras.
Mientras limpiaba el último desastre que hicieron sus hijos, Carolina pensaba en lo que le dijo su madre. Consideró los momentos en los que fue todo, menos perfecta. Pensó en su desgarrador divorcio, en sus problemas con las tarjetas de crédito y en los años que estuvo apartada del Señor.
Padre celestial, susurró, por favor no me abandones ni te canses de ayudarme a limpiar mi vida.
La perspectiva de esa abuela, su madre, moldeada con el tiempo, le capacitó para dar a sus hijos un consejo sabio. Su perspectiva personal pasó por años de preparación. 
Pásela usted también a sus hijos y nietos.
Se considera que ciertos rasgos de la personalidad se saltan una generación. Quizá sea por eso que los nietos y los abuelos se llevan tan bien.
Salmo 61:5
Me has dado la heredad de quienes te honran.

No se desespere… espere en Dios

No podía conciliar el sueño. Eran las tres de la madrugada, y no hacía otra cosa que dar vueltas en la cama. Lo intentó una vez más, miró el reloj y se dio por vencido. En la ciudad, adornada con luces como un cielo poblado de estrellas, soplaba una suave brisa. Darío se asomó a la ventana y dejó que le bañara el fresco amanecer. ¿Encontraría solución para sus problemas? Probablemente, pero si había algunas, no sabía donde hallarlas.

Su esposa Laura llevaba una semana en casa de sus padres. Se había llevado los dos hijos pequeños. No quería saber más de él. “Además de que andas coqueteando con todas las mujeres, ni siquiera llegas temprano a casa. Todo lo inviertes en trabajar y nosotros no somos nada para ti”, le gritó en medio de lágrimas mientras subía al coche con los pequeños.

Las cosas no iban nada bien en lo personal. Tenía problemas con su jefe inmediato superior. Incluso ese día tuvieron un cruce de palabras. ¿Y de dinero? Mal. Compromisos con los amigos, beber los fines de semana y apostar en el fútbol le tenían al borde de la ruina.

¿Había alguna salida al laberinto? Miró la Biblia que su esposa leía con regularidad. Estaba en la mesita de noche, y decidió curiosear. Y abrió un pasaje que impactó su vida: “Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.” (Salmo 37:7. NTV)
Una y otra vez miró las líneas. En pocos minutos las memorizó. Las repetía despacio. ¿Podría Dios ayudarle? Con sus palabras, algo incoherentes, habló con el Señor. Lo hizo con sinceridad... y sintió descanso.

Dos días después decidió llamar a Laura. Había orado una y otra vez y sintió que ella le daría la oportunidad de regresar. Al comienzo ella estaba muy seca, es más, algo reacia. Lo revelaba el tono de su voz. Finalmente le dio una luz de esperanza: “Si veo que realmente has cambiado, hablamos. Quiero ver tus cambios”, insistió.
El cambio fue progresivo. En ese momento, cuando estaba en medio del laberinto, fue cuando decidió buscar a Dios. ¡Y lo encontró! Su vida experimentó cambios progresivos. Esperó en el Señor, aprendió a hacerlo, porque reconoció que sólo con sus fuerzas no cambiaría ni recuperaría a su familia. Dejó que Su Hacedor obrara. Y Él sí sabe cómo hacerlo.

Darío y Laura regresaron al mismo techo. Él reconoció que su familia valía la pena, y hoy tiene un gran compromiso con ellos. No desperdicia tiempo alguno para reunirse con su cónyuge y sus hijos. “Todo comenzó a cambiar, hasta en el trabajo”, reconoce. Hoy vive de forma totalmente diferente.

Un regalo de Dios

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; Colosenses 2:06


"¿Cómo habéis recibido al Señor Jesucristo?"

La vida de fe está representada por una recepción, un acto que implica y conlleva todo lo contrario a un mérito personal. Se trata simplemente de la aceptación de un regalo. Como la tierra recibe el agua bajo la lluvia, como el mar recibe las corrientes, como la noche acepta la luz de las estrellas, por lo que, sin dar nada participamos libremente de la gracia de Dios. 

No somos santos por naturaleza, ni los pozos por donde pasan las corrientes son así, por naturaleza; no son más que cisternas en las que fluye el agua viva, y nosotros recipientes vacíos en los que Dios derrama su salvación. La idea de recibir implica un sentido de realización (de sentirse realizado), por lo que la materia recibida es una realidad. No se puede recibir una sombra, recibimos lo que es importante: en la vida de fe, Cristo se hace real para nosotros. Mientras estamos sin fe, Jesús es un mero nombre para nosotros, una persona que vivió hace mucho tiempo, hace mucho tiempo que su vida es sólo una historia; pero para nosotros ahora, por un acto de fe, Jesús se convierte en una persona real en la conciencia de nuestro corazón. 

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Qué es el Apocalipsis? - Biblia

La palabra “Apocalipsis” viene de la palabra griega “apocalupsis” que significa “revelar, desvelar, quitar la cubierta.” El libro de Apocalipsis a veces es llamado “El Apocalipsis de Juan”, porque es Dios quien revela el final de los tiempos al apóstol Juan. Es más, la palabra griega para Apocalipsis es la primera palabra en el texto griego del libro de Apocalipsis. La frase “literatura apocalíptica” es usada para describir el uso de símbolos, imágenes y números para representar eventos futuros. Fuera del Apocalipsis, los ejemplos que tenemos de literatura apocalíptica en la Biblia, son Daniel capítulos 7–12, Isaías capítulos 24–27, Ezequiel capítulos 37–41, y Zacarías capítulos 9–12.

¿Por qué fue escrita la literatura apocalíptica con tales imágenes y simbolismos? Los libros apocalípticos fueron escritos, cuando era más prudente disfrazar el mensaje con imágenes y simbolismos, que dar un mensaje en un lenguaje claro. Más aún, el simbolismo creó un elemento de misterio acerca de los detalles del tiempo y el lugar. Sin embargo, el propósito de tales simbolismos no era causar confusión, sino más bien instruir y animar a los seguidores de Dios en tiempos difíciles.

Quiero hablar con Libertad

“Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia”  Hechos 20:18
Muchas veces quiero hablar y no puedo porque no tengo la suficiente decisión, por falta de libertad para hacerlo. Y no es que alguien me lo haya prohibido, sino que mis hechos pasados me impiden hablar; porque las palabras no son lo más importante de la vida, sino la vida en sí misma.
He bajado mis ojos al suelo, he dado media vuelta sin decir una palabra y me he marchado un tanto avergonzado, porque he perdido la libertad de hablar por mi libertinaje. Pero no quiero perder esa libertad otra vez. Quiero comenzar de nuevo, esta vez por la gracia y el poder de quien todo lo puede, El Señor.
Quiero vivir de manera, que mis hechos se conviertan en el más poderoso mensaje que pueda expresar. Quiero decir lo que Pablo dijo con firmeza, porque no perdió la libertad de hablar. Dijo: “Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia”.
Sí, quiero poder decirlo todo el día en casa, en mi trabajo, con mis amigos o con mis vecinos. Quiero decir "vosotros sabéis cómo me he comportado…. No cómo he hablado..No cómo he aparentado, sino cómo me he comportado, porque lo más importante es el vivir y no solamente el hablar. Pablo dijo: Como me he comportado todo el tiempo.
Esa, su Palabra, me confronta... siempre. No ocasionalmente, no de vez en cuando, sino todo el tiempo. ¡Cuántas veces me he propuesto algo pero sólo he logrado un poco de tiempo y nada más!, pero la consistencia en la vida se demuestra en todo tiempo. Y Pablo termina diciendo... desde el primer día que entré a Asia.
¡Qué importante es mantenerme desde el primer día!

La cabra y el asno - Reflexiones

Una cabra y un asno comían al mismo tiempo en un establo.
La cabra empezó a envidiar al asno porque creía que él estaba mejor alimentado, y le dijo: “Entre la noria para el pozo y la carga, tu vida es un tormento inacabable. Finge un ataque y déjate caer en el foso para que te den unas vacaciones”.
Tomó el asno el consejo, y dejándose caer se lastimó todo el cuerpo. Viéndolo el amo, llamó al veterinario y le pidió un remedio para el pobre asno. El curandero le prescribió que necesitaba una infusión del pulmón de una cabra, pues era muy efectiva para devolver el vigor. Para ello degollaron a la cabra y así curar al asno.
En cualquier plan de maldad, la víctima principal siempre es su propio creador.
-Fábula de Esopo- 

Dios nos creó para ser de bendición a los demás durante nuestro recorrido a este lado del cielo, y cuando optamos por tomar ventaja egoísta de los demás, somos nosotros mismos, al contravenir los propósitos de nuestro Creador y Salvador, quienes nos vemos afectados por nuestras acciones. Aunque la generosidad que mostremos a los demás nos regresa multiplicada por parte de Dios, también toda maldad que hagamos nos será devuelta. Escojamos hoy lo mejor: bendecir en abundancia a quienes Dios ha colocado a nuestro alrededor.
Porque ¿de qué le aprovechará al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Marcos 8:36-37

A eso




A eso de caer y volver a levantarte,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso..., no le llames adversidad, llámale
Sabiduría

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
A eso..., no le llames castigo, llámale
Enseñanza

A eso de pasar juntos días radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía.
A eso..., no le llames rutina, llámale
Experiencia

A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan,
 tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
 tu alma irradie, tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame.
A eso..., no le llames poder humano, llámale
Milagro Divino

A eso de que tus ojos estén leyendo este escrito 
y que tengas tiempo para disfrutarlo, 
que escuches una melodía 
y tengas la sensación de que el corazón se ensancha…
A eso..., no le llames casualidad, llámale
AMOR DE DIOS

DIOS llega a donde quiere llegar y  como sabe que
necesitas escritos como este, Él te lo hizo llegar a través de mí.

Nunca dudes de que DIOS siempre te hará llegar
lo que realmente necesitas.
 

“Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta.
¿No valen ustedes mucho más que ellas?
¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?”  Mateo 6:25-27


Bendiciones 

Fdo. M. Gayo                                          

¿Hacia dónde voy? - Crecimiento personal-espiritual

Cualquier momento es bueno para hacernos esta pregunta. 
Probablemente anden rondando por su cabeza propósitos y metas para mejorar su vida, tal vez algunas “recicladas” de tiempos pasados, y otras que surgen ante nuevas situaciones de la vida... Pues he aquí algunas pautas que pueden ayudarle en la búsqueda del camino de alcanzar sus metas y con ello, conseguir una mejor calidad de vida en paz y armonía, primero con usted mismo y luego con quienes le rodean.
1-    Trabaje en conocerse.
El principal problema de muchas personas es que no tienen ni idea de qué quieren en la vida, que se mueven al ritmo de los demás. Son expertos/as en complacer siempre a los demás sin importar lo que ellos mismos demandan
. Pueden colapsarse ante la sencilla pregunta de ¿qué quiere?, porque les resulta más habitual andar detrás de los demás, tratando de adivinar la mejor forma de complacerles. De alguna manera, este puede ser un mecanismo de escape, porque si uno no se siente satisfecho(a) consigo mismo, la mejor manera de olvidarse de todo es fijarse en los demás para no tener que verse a sí mismo. Esto funcionará siempre, si uno no se siente feliz… aunque la verdad es que, este tipo de conducta siempre nos va a generar sentimientos de tristeza.
Trabaja en conocerte. Haz viajes mentales en los que tengas la libertad de pensar qué es lo que anhelas y a dónde deseas ir. Recuerda que soñar no cuesta nada, y no estás en la obligación de compartir ni tus sueños, ni tus pensamientos. Visualízate disfrutando de los beneficios de ser lo que quieres ser, como por ejemplo, escribir tus sueños. No tienes que hacer una obra colosal, tan sólo darte el permiso de pensar qué deseas en tu vida.
2-    Trabaje en mejorar la comunicación con quienes le rodean.
Este propósito puede requerir mucha valentía, pero a la larga le traerá enormes sentimientos de felicidad.
Hay 
personas que viven vidas paralelas porque no saben cómo comunicarse con sus parejas, o con sus hijos/as, familiares, compañeros de trabajo, jefes, etc; entonces, como un escape, empiezan a fantasear interiormente, para sí mismos… “si le hubiera dicho….”. En esta fantasía reviven situaciones que pasaron en su vida real, y entonces consiguen actuar de una forma que realmente jamás se atreverían.
Otros se escudan detrás de frases como “mejor que no le dije nada, porque puede que si le hubiera dicho algo no me habría controlado”, “me callé para evitar más problemas”. Una amiga vivía una situación de violencia pasivo-agresiva con su familia. En algún momento le hice la comparación con ese tipo de novelas populares que son dramas vengativos, que sólo andan buscando maneras de hacer daño. Así era su familia. Sus historias no dejaban de impresionarme, pero con el tiempo me empezó a asombrar más su reacción a ellas; siempre era la misma: PASIVA. – ¿Y qué hiciste?  – Nada. La verdad es, que es mejor no tener más problemas… – ¿Y qué hiciste?  – Nada. Las ignoré…. – ¿Y qué hiciste?  – Nada, me hice la loca…. Así era siempre su reacción.
Pero no podemos andar por la vida permitiendo que los demás nos utilicen. Es importante que usted trabaje en desarrollar la capacidad de comunicar lo que siente o necesita. Comunique sus necesidades. Esta práctica no es fácil, porque a muchas personas no les gusta recibir sus pretensiones o respuestas, sean estas afirmativas o negativas, pero a la larga se acostumbran y se empiezan a amoldar a sus demandas. Todo depende de usted.