viernes, 13 de septiembre de 2013

Derribando Gigantes - Crecimiento personal-espiritual

Hay momentos en la vida en los que aparecen gigantes que intentan atemorizarnos. Pueden ser deudas, enfermedades, crisis familiares o relacionales.
El temor intenta atraparnos y hacernos retroceder. 
David se enfrentó al gigante Goliat, pero él sabía que el Dios a quien amaba era mucho más poderoso que ese gigante.
GigantesTomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo. 41 Éste, por su parte, también avanzaba hacia David detrás de su escudero. Le echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho, trigueño (entre moreno y rubio) y buen mozo, con desprecio le dijo:
—¿Soy acaso un perro para que vengas a atacarme con palos?
Y maldiciendo a David en nombre de sus dioses, 44 añadió:
—¡Ven aquí, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo!
45 David le contestó:
—Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado. Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él les entregará a ustedes en nuestras manos.

Cambio de guardia - Devocional - Vídeo

En la antigüedad, la guardia de Herodes estaba compuesta por soldados romanos que hacían un riguroso entrenamiento y tenían una fortaleza singular. El armamento se componía generalmente de dos jabalinas (una pesada y otra más ligera), una espada de ataque y un puñal o espada de defensa (ésta última es a la que se refiere Efesios 6:17, cuando describe la armadura de Dios). Asimismo, completaba su equipamiento un casco, una armadura, un escudo y unas sandalias. Uno de los principales atributos o características de los soldados romanos, que muchas veces se enfrentaban con ejércitos mayores y mejor equipados, era el de formar parte de un cuerpo sumamente disciplinado y en constante entrenamiento, tanto para poder efectuar maniobras militares de forma precisa y exacta, como para hacer la famosa tortuga o testudo, como para trabajar en obras de ingeniería militar, o como también en la construcción de campamentos, murallas y fortalezas, además de obras públicas en tiempos de paz, como caminos, puentes y acueductos. 
En aquel ignoto sitio del imperio en la tierra de Israel, soldados como estos intervenían en las frecuentes revueltas de los judíos y estuvieron por todos lados en aquella triste tarde en que Jesús fue levantado en una cruz. Así eran los soldados que formaban parte de la guardia de Herodes. Infundían temor sólo con su presencia. Soldados como éstos también fueron puestos a custodiar la tumba de Jesús. Su presencia era sinónimo de opresión, de sometimiento.
Recuerdo que cuando era niño y caminaba solo desde casa a la escuela, estar cerca de un uniformado, de un policía, me infundía un sentimiento de protección, de seguridad. Pues bien, permanecer cerca de uno de estos soldados no era asociado precisamente con sentimientos de protección o seguridad. Es más, muchos son los cristianos cuyas vidas sucumbieron por su espada.
“De modo que si alguno está en Cristo,  nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
(2 Corintios 5:17 RV60)

Concepto transferible 10 - Cómo puede usted experimentar la aventura de dar

Todo lo que tenemos en este mundo le pertenece a Dios. De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan” (Salmo 24:1). Del mismo modo que el dueño de una propiedad le confía a sus trabajadores que la cuiden, así Dios nos confía lo que nos ha dado: salud, dinero, tiempo y habilidades. La Biblia nos dice que Dios nos da para que nosotros demos a otros: “Te bendeciré…y serás bendición” (Génesis 12:2).

Debemos amar a otros usando los medios y recursos que Dios nos ha dado a nosotros, y lo hacemos por amor y agradecimiento a Dios por las cosas con las cuales nos ha bendecido.

La Biblia describe lo que se nos ha dado como semilla y nos dice que "es Dios quien da semilla al que siembra" (2 Corintios 9:10). Cuando usted siembra una semilla, la pierde temporalmente en la tierra pero después se convertirá en una fruta maravillosa. De la misma forma, cuando de buena gana le ofrece a Dios su tiempo, dinero o posesiones, Él bendice lo que usted ha ofrecido y lo convierte en un buen fruto. Puede dar ofrendas a su iglesia local, a cristianos que trabajan predicando el evangelio o a los necesitados. ¡Mientras da de lo que tiene a Dios, estará haciendo una inversión eterna, porque el reino de Dios no tiene fin!

Versículos Clave
“Y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: "Más bienaventurado es dar que recibir". Hechos 20:35 
Respondiendo el Rey, les dirá: "De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis". Mateo 25:40
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7





En la Biblia - Meditación, reflexión - Vídeo

Realmente es maravillosa la manera en que esto funciona.
Aunque tú no seas religioso deberías leerlo.

P: ¿Cuál es el capítulo más corto en la Biblia?
R: Salmo 117

P: ¿Cuál es el capítulo más largo en la Biblia?
R: Salmo 119

P: ¿Qué capítulo se encuentra en el centro de la Biblia?
R: Salmo 118

Realidad: Hay 594 capítulos antes del Salmo 118
Realidad : Hay 594 capítulos después del Salmo 118
Suma estos números y obtendrás 1188.

P: ¿Que versículo se encuentra en el centro de la Biblia?
R: Salmo 118:8
Dice este versículo algo verdaderamente significativo, acerca de la voluntad de Dios en nuestras vidas: "Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre".

La próxima vez que alguien diga que le gustaría encontrar la perfecta voluntad de Dios  para su vida y que quisiera estar en el centro de Su Voluntad, solamente envíale al centro de Su Palabra.

Salmo 118:8
“Más vale refugiarse en el Señor que confiar en los poderosos."

¿No es extraño cómo esto funciona? o ¿ está Dios en el centro de esto?

Un sólo deseo transmito: Ora y siéntate a observar cómo el Poder de Dios trabaja en tu vida.

Cuando las cosas van mal siempre, recuerda... La fe no te mantiene alejado de los problemas, sino a través de ellos.

“Cuando desistes del deseo de controlar tu futuro, 
entonces alcanzas la felicidad."

Que Dios te bendiga

 

jueves, 12 de septiembre de 2013

La avaricia - Devocionales, Reflexión - Vídeo

Lucas 12.15 “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”.
Este pecado (enfermedad), consiste en el afán desmedido por adquirir y atesorar riquezas materiales, con el único objetivo de ser reconocido por la sociedad. 
Jesús ya menciona en Su libro, la Biblia, que la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes, ya que eso es únicamente pasajero o temporal, que puede permanecer o incrementarse, o bien desaparecer de un momento a otro, que toda la riqueza del hombre no consiste en eso, sino en lo que posee en su interior. 
avariciaEl libro de Proverbios 28.22 dice: “Se apresura a ser rico el avaro, y no se da cuenta que le ha de venir pobreza”. Los afanes generalmente no llevan a ningún lado, ya que se apuesta muchas veces a ganar y en la mayoría de los casos se pierde. Este tipo de “vida” causa demasiado deterioro, ya que la persona tiene la mente y la mirada puesta solamente, en ver la forma de incrementar los bienes que posee. Su entorno no cuenta, o no tiene mayor importancia, ya que su mente se encuentra embotada en su obsesión, y si no lo logra puede producir en él una frustración, y ésta puede inducirle a una crisis en su estado emocional y en su organismo en general, que muchas veces conlleva a la muerte. 
Cierto es que todos anhelamos llevar una vida cómoda, segura, y que procuramos darles a nuestros hijos lo mejor, sobre todo si se proviene de una familia humilde, con carencias, donde se hubo de sacrificar muchas cosas para lograr una meta o sueño, para que aquellos no tengan que pasar por todas las vicisitudes por las cuales pasamos. Sin embargo, esto no legitima que se tenga que vivir inmerso en este deseo malsano de la avaricia, intentando a toda costa poseer cada día más y más, dejando todo de lado, incluyendo a la familia, perdiéndose lo mejor que Dios nos ha dado…¡¡el gusto por vivir!! Perdiendo cada momento, cada instante, cada segundo de disfrutar de todas las cosas bellas que nuestro Dios ha hecho para nosotros. 

El Secreto de la Felicidad - Reflexiones

El anciano entró lentamente al restaurante. Con la cabeza inclinada y los hombros inclinados hacia delante, se apoyaba en su fiable bastón a cada pisada lenta que hacía.
Su desaliñado abrigo de tela, pantalones parcheados, zapatos desgastados, y su cálida personalidad le hacían sobresalir en medio de la acostumbrada multitud, de quienes desayunaban el sábado por la mañana. Inolvidables eran sus pálidos ojos azules que centelleaban como diamantes, sus grandes y rosadas mejillas, y sus delgados labios mantenidos en una cerrada y firme sonrisa.
Se detuvo, volteó todo su cuerpo y guiñó el ojo a una niñita sentada junto a la puerta. Ella le devolvió la mirada con una gran sonrisa. Una joven camarera, llamada María, le vio dirigirse hacia la mesa sita junto a la ventana. María corrió hacia él y le dijo: “Aquí, Señor. Permítame ayudarle con esa silla”.
Sin decir palabra, él sonrió y se lo agradeció con la cabeza. Ella alejó la silla de la mesa y, sujetándole con un brazo, le ayudó a colocarse frente a la silla y a sentarse cómodamente. Entonces, ella le acercó la mesa y colocó su bastón contra la misma, donde él pudiese alcanzarla.
Con una suave y clara voz, él dijo: “Gracias, señorita. Y que Dios la bendiga por su bondadoso gesto”. “Gracias a usted, Señor”, contestó ella. "Y mi nombre es María. Vuelvo en un momento, y si necesita algo entretanto, ¡tan sólo hágame señas!”

Sé restaurado por los méritos de Jesús - Devocional - Vídeo

“Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios; ¡un castigo por sus propios pecados! Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados.
Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados.”
Isaías 53:4-5 (NTV)
Hubo una época de mi vida en la que las cosas me comenzaron a salir mal y me preguntaba en qué había fallado. Perdí oportunidades y no recibí la cosecha que esperaba. Las cosas que anhelaba se me escapaban de las manos, así como mis sueños, y esto dañó mi corazón. Fue entonces cuando entendí que Jesús había pagado, para que yo fuera restaurado de aquello que me dolió. Primeramente en mi corazón y luego en lo exterior. Al entender que sin importar cuál fuera mi debilidad, DIOS me podía ayudar, mi fe se renovó. Jesús me restauró, y al poco tiempo recibí más de lo que esperaba, pues los sueños de DIOS son más grandes que los míos, más que los nuestros.
Jesús pagó por cualquier debilidad en el alma del creyente para que éste fuera edificado y que le recibiera sin culpa. El que es débil puede encontrar por medio de la obra de Jesús, fortaleza. El que es inseguro puede recibir seguridad por los méritos de Jesús. El que está enfermo puede recibir salud por lo que Jesús hizo. Aquel cuyos sueños fueron rotos puede obtener mejores sueños en Jesús. Sólo tiene que creerlo. Siendo que las Escrituras enseñan que Jesús pagó el precio de nuestra paz (Shalom en el original, que significa plenitud) y que llevó en sí nuestras debilidades, para que nosotros no las llevásemos.
¿Estás llevando en ti alguna debilidad por la cuál Jesús ya pagó? ¿Está tu corazón avanzando por la vida sin alegría? ¿Estás llevando algún peso que Jesús ya llevó en la Cruz?
Si es así, cree que Jesús te puede restaurar y así te será hecho. Sólo pídeselo.
Entrégale hoy a Jesús tus cargas, pues Él ya las sufrió por ti en la Cruz:

“DIOS, perdóname si permití que mi corazón fuese lastimado. Restáurame y ayúdame a hacer tu perfecta voluntad. Reconozco que Jesús pagó el precio de mis pecados, mis debilidades, mis enfermedades y mi paz. Y en Sus méritos recibo lo que necesito. En el nombre de Jesús, Amén.”

 

Concepto Transferible 9 - Cómo puede usted orar con confianza

Como cristiano, ahora también es hijo de Dios. De la misma manera que un padre desea hablar y pasar tiempo con su hijo, así Dios quiere pasar tiempo con usted. Dios dice en la Biblia "Clama a mí y yo te responderé" (Jeremías 33:3). Esta oración es interacción, y debido a que Jesús vino a ser el puente entre Dios y nosotros, tenemos acceso a Dios a cualquier hora por medio de la oración. Cuando usted ora, está hablando con la Persona más poderosa del universo, con el que le creó a usted y todo lo que ve. Como uno de sus hijos queridos, este Dios todopoderoso le ama y está interesado en lo que usted le dice.

Jesús le dijo a sus discípulos "De cierto, os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará." (Juan 16:23). Puede orar con confianza y creer en esta promesa si viene a Dios en fe y con un corazón puro. Esto significa que le puede pedir perdón a Dios cuando comete un pecado y que usted de la misma forma, perdonará a otros cuando le ofendan. Dios le escucha y le concede sus peticiones de acuerdo a su plan y gracias a su fe en su Hijo, Jesús. Otra parte maravillosa de la oración es decirle a Dios lo grandioso que es y lo agradecido que usted está por todo lo que hace. Si nunca ha experimentado el gozo de hablar con Dios, empiece hoy, sabiendo que Él le escucha y que le encanta escucharle a usted.

Versículos clave
“Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” 1 Juan 5:14-15
“Cercano está Jehová a todos los que lo invocan, a todos los que lo invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que lo temen; oirá asimismo el clamor de ellos y los salvará.” Salmo 145:18-19
“Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” Marcos 11:24

La Mujer Más Fea Del Mundo. - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

Lizzie Velasquez padece un raro síndrome, tan desconocido que no hay un diagnóstico claro y sólo se conocen otros dos casos en todo el mundo.
FeaEsta enfermedad le impide ganar peso, por lo que su aspecto físico es, literalmente, el de una persona en piel y huesos. Tiene 24 años y se dedica, como oradora de motivación, a dar conferencias, muchas de ellas en colegios e institutos, y a publicar libros, como su superventas "Be beautiful, be you" (Sé bella, sé tú misma).
Aquí recogemos una conferencia en la que explicó cómo se vio a sí misma, retratada e insultada en un vídeo en internet, su reacción y su confianza en Dios para afrontar esa situación, y las preguntas que le presenta su vida.
Abajo puede verse la transcripción de la práctica totalidad de sus palabras.

“Ese clic cambiaría mi vida”
“Estaba en casa, sentada ante el ordenador oyendo música en Youtube, y me di cuenta de que en la parte de la derecha, en los enlaces relacionados, había una foto que me resultó muy, muy familiar. Así que hice clic, sin saber que haciendo ese clic mi vida iba a cambiar completamente. Lo primero que vi fue mi imagen de cuando yo tenía once años, y el título de aquel vídeo era La mujer más fea.”
“¡Imaginen lo que es estar oyendo música tranquilamente, de repente encontrarse con tu propia foto y verte catalogada como la mujer más fea del mundo! Piensen cómo te puede hacer sentir eso. Imaginen luego que, después de ver ese terrible, terrible vídeo, ves que cuatro millones de personas también lo han visto. ¡Cuatro millones! Me sentí como si alguien me hubiese puesto ante la pantalla y me golpease una y otra vez, una y otra vez.”
“Seguí bajando por la pantalla y vi que había miles, miles y miles de comentarios. Me puse a leerlos uno tras otro y ninguno era positivo. ¡Ninguno! Esos comentarios me decían que le hiciese al mundo el favor de cortarme la cabeza, que saliese de casa con una bolsa en la cabeza, porque si no la gente que viese mi cara se volvería ciega, y otros me daban consejos sobre cómo suicidarme…”.
“Yo estaba entonces en el instituto. El vídeo me representaba cuando yo tenía once años, y esto también se decía en el mismo. Yo no podía comprender cómo alguien, fuese cual fuese su edad, podía hacer esto, decir cosas tan, tan terribles, sin saber si después esa misma persona las iba a oír. Lloré hasta dejarme los ojos leyendo esos comentarios.”