miércoles, 10 de octubre de 2012

Hoy se celebra el 'Día de la Banderita' de Cruz Roja

Hoy, 10.10.12, se celebra en España el "Día de la Banderita" de la Cruz Roja Española, un evento con más de 100 años de historia que se traduce en la mayor fuente de recursos para la organización, con los que afronta sus propios proyectos y conserva su independencia. Coincidiendo con esta celebración, la Cruz Roja ha hecho un serio llamamiento para ayudar a las víctimas de la crisis económica española. De hecho, todo lo que se recaude durante el día irá destinado, por primera vez, a apoyar a los desempleados, pensionistas y familias que no llegan a fin de mes.

Tal y como se desprende del Boletín sobre la Vulnerabilidad Social realizado por la ONG, Compromiso R.S.E.,en España "el 82% de las personas que atiende Cruz Roja vive por debajo del umbral de la pobreza (renta menor de 627,78 euros al mes) y la tasa de paro es del 64,86%". En cuanto a los desempleados que reciben ayuda de esta organización, la mitad de ellos lleva más de dos años en el paro y carece de cobertura de desempleo o rentas mínimas.
"Por estos motivos, Cruz Roja Española ha realizado un llamamiento para ampliar la atención social que ya realizaba con personas en dificultad social, y llegar a otras 300.000 más que se encuentran en situación de 'extrema vulnerabilidad", explica la ONG en un comunicado.
Víctimas de la crisis económica
Con este llamamiento, acompañado de un impactante vídeo que grita "Ahora más que nunca", Cruz Roja quiere potenciar las ayudas a "familias con todos sus miembros en paro; niños que viven en hogares pobres; personas mayores con responsabilidad o cargas familiares; personas paradas de larga duración; personas sin hogar; o jóvenes en paro". El "spot" muestra una nevera vacía y una familia española compartiendo una tortilla de un huevo para cenar.
"Los datos que apunta el boletín indican una fragilización en el día a día de las personas, en las cosas más 'básicas'. Aumenta la pobreza energética (un 43,2% de las personas no puede poner la calefacción en invierno); y el 26,2% no puede permitirse una comida con proteínas tres veces por semana", comenta la ONG.
En este sentido, Cruz Roja recalca que en los dos últimos años, la recesión que vive España ha provocado que muchas personas procedentes de "contextos socioeconómicos seguros" estén siendo ahora atendidas por esta u otras ONG.

¿Dejar todo después de tanto sacrificio por seguir a Jesús? - devocional


“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón”. Mateo 6:21 (Nueva Versión Internacional).
A muchas personas, como en mi caso, les ha costado esfuerzo y sacrificio alcanzar los sueños que han tenido. En mi caso, provengo de una familia de escasos recursos económicos en donde la violencia y el maltrato prevalecían antes que el amor, el respeto y la justicia.
Siempre tuve presente que a pesar de las adversidades yo podía elegir otro camino distinto; además, no me quedaba otro, no tenía nada que perder. Afortunadamente la mano de Dios siempre estuvo ahí, abriéndome las puertas que necesitaba encontrar abiertas para lograr cada una de las metas que me proponía, y ahora comprendo que cada vez que yo sacaba fuerzas de mi corazón para salir adelante, Él estaba ahí apoyándome y levantándome de cada obstáculo y dándome la oportunidad que al final me permitiría lograr mis sueños.
Amigos, salir adelante en medio del maltrato y la escasez no es nada fácil, pero el poder de Dios sobrepasa cualquier adversidad; por ejemplo, fue por su Gracia que pude trabajar y estudiar una carrera profesional que culminé hace ya cuatro años. Cuando llegué a esa etapa de mi vida creía que ya lo había logrado todo, pensaba que mi vida cambiaría a la medida de mis propósitos, creía que ya no sufriría más y que el momento de disfrutar de la vida había comenzado. ¡Oh sorpresa! Nunca imaginé que era al contrario pues en ese tiempo el Señor estaba empezando conmigo.
Desde que me gradué en la universidad las cosas en lugar de mejorar empezaron a empeorar, pues después de que Dios me había abierto tantas puertas para trabajar mientras estaba realizando mis estudios y culminar esa meta tan anhelada, ahora me las estaba cerrando, pero era de la única manera que comprendería lo que tenía que enseñarme.
Durante años pensé que mi propósito en la vida era tratar de ser alguien importante, casarme, tener hijos, tener una casa, un coche y ayudar a mi madre y a mis hermanos a salir adelante. Planeaba mi vida de una manera tan perfecta que no parecía que fuera a fallar; realmente me esforzaba, pero no me daba cuenta de que lo que estaba haciendo el Señor era prepararme para algo todavía más especial: “Glorificarle a Él”.
Después de pasar por tres empresas en las que mis expectativas laborales, económicas y profesionales no eran satisfechas, por fin el Señor se manifestó poderosamente y me dio aquel empleo que tanto le estaba pidiendo: con un contrato prometedor, exactamente el cargo y el salario que quería… mejor dicho, nada más podía pedir. Tenía mi vida arreglada, me sentía autorealizada y a partir de allí el resto de mis sueños empezarían a ser una gran realidad.
Recuerdo que se acercaba mi cumpleaños y le decía al Señor que me sorprendiera, que mi confianza estaba puesta en Él y quería ver qué más me iba a dar, pues ya todo lo que tenía me era suficiente. Entonces, lo hizo, me sorprendió.
Llevaba 7 meses en la empresa cuando el Señor empezó a decirme lo siguiente: ¿Marisela, en realidad me amas tanto que serías capaz de dejarlo todo por mí? Yo ingenuamente le respondía que sí pues nunca me imaginé que me lo pediría. Él me insistía, Marisela: ¿todo lo dejarías por mí? y yo le volvía a responder, “sí Señor, todo, sólo me importas Tú”.
La empresa a la que ingresé a trabajar estaba dirigida por una gran persona; sin embargo, una de las condiciones cuando se dio cuenta de que yo era cristiana fue “no quiero que vengas aquí a convertir a la gente; en conclusión, no le hables de Dios a la gente”. Yo simplemente acepté esa condición, pues comprendía en mi corazón que no había necesidad de hablar de Él para que la gente viera su amor. El ejemplo dice más que muchas palabras y el testimonio de Jesús lo damos con nuestro comportamiento, no con nuestra boca.
Sin embargo, el Señor es impredecible y a medida que transcurría el tiempo su Palabra fue manifestándose en aquel lugar a través de sus promesas; luego, en una ocasión se realizó una actividad (proyecto de vida) en donde verdaderamente el Señor empezó a hacer de las suyas, pues resulta que todo mi trabajo estaba respaldado con promesas bíblicas, y esto es normal para los que vivimos en Cristo Jesús pues no nos avergonzamos de su Palabra.
Pasó una semana, y exactamente faltando 3 días para mi cumpleaños me llamó la Gerente de la oficina y me puso las cartas sobre la mesa, como se dice por ahí. Ese día el Señor realmente me sorprendió: me reuní con la Gerente por la mañana y prácticamente me dispuso a escoger entre Dios y el trabajo. Por la tarde nos reuniríamos nuevamente para confirmarle la respuesta que ella estaba esperando, pues imaginaba que me iba a someter a sus condiciones y no a los designios de Dios.
El Señor es increíble, usó a esta persona para ponerme a escoger entre Él y lo que estaba guardado como un tesoro en mi corazón. Él veía que el trono de mi corazón no estaba siendo ocupado por Él, que lo estaban ocupando mis sueños, mi trabajo, mi familia y mis proyectos y, entonces, me puso a elegir.
Recuerdo que ese día yo lloraba angustiada y le decía, Señor, pero ¿cómo es posible que después de tanto sacrificio, de tanto esfuerzo, ahora debo dejarlo todo por seguirte a ti? No lo entiendo Señor; sin embargo no quiero hacer algo que a ti te desagrade; yo te dije que te prefería a ti por encima de todo y aunque me duela dejarlo todo por ti, lo haré. Por la tarde presenté mi carta de renuncia a la Gerente  y ahora estoy aquí esperando, confiada en el Señor, pues sé que su voluntad es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).
Ahora no estoy trabajando para ninguna empresa y tampoco estoy buscando trabajo. Ahora trabajo para Él y haré sólo lo que Él me pida que haga, pues es Él quien ocupa el trono de mi corazón, Él es el propósito de mi vida, es Él a quien quiero agradar. Mis sueños, mis proyectos, mi vida entera está en sus manos.

¡Vale la pena seguir a Jesús, vale la pena dejarlo todo por Él, vale la pena confiar en su perfecta voluntad!

Marisela Ocampo Otálvaro

La vida con Dios - Vídeo Reflexivo


Dios entregó a su hijo único para que pudiéramos experimentar una verdadera conexión con Él a través del perdón. 

La vida con Dios no se trata de una religión, se trata de una relación.


Dan Stevers - La Vida Con Dios


Aceptaré Las Herramientas del Quebrantamiento

“Hermanos míos, consideren profundamente con gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.   Santiago  1:2-4.

Dios, como artesano eterno que es, tiene sus propias herramientas para llevarnos al quebrantamiento y así poder moldearnos con facilidad.  Hoy aceptaré estas herramientas.
La primera herramienta que Dios usa es Su Dulce susurro en el corazón humano. Dios sabe y le gusta hablar en susurros al corazón. Su dulce y tierna voz, su gentil y caballerosa manera de comunicarse llega primero al corazón para producir en nosotros un voluntario quebrantamiento. Sin embargo estamos tantas veces tan ocupados en nuestros propios proyectos, sueños y ambiciones que no le escuchamos o no le queremos escuchar.
“El ojo ve bien a Dios solamente a través de las lágrimas”. Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés
La segunda herramienta que Dios usa, si ignoro su susurro en mi corazón, es LA PALABRA. Hebreos 4:12.  Dios, para quebrantarnos, usa su propia Palabra a través de versos que nosotros sabemos que Dios nos está diciendo directamente a nosotros. Dios espera que abramos nuestro corazón en respuesta a su palabra. Si le resistimos, Él usará la próxima herramienta.

Lo digo por mi propia experiencia. M.G.L.
La tercera herramienta son los amigos y familiares. Personas que reciben de Dios una palabra para nosotros, y ellos desfilan lentamente ante nosotros para convencernos de que hay algo que necesito modificar, restaurar o quebrar dentro de mi vida.
Si aún con estas herramientas anteriores no respondo al quebrantamiento, Dios usa la última y más dolorosa herramienta:
-Las Represiones de la vida-. Estas represiones pueden ser pérdidas económicas, quebranto físico, pérdida de relaciones y todo lo que produce un profundo dolor en el alma.
Dios trae o permite cosas en nuestra vida para revelarnos que están erradas y corregirlas.
Si hoy sé lo que el Espíritu está haciendo en mi vida y entiendo hacia donde Dios me está llevando,  comenzaré a secarme las lagrimas porque estaré seguro de que Él está usando los eventos negativos de mi vida para liberar mi espíritu.
Gracias Señor. Tú tratas con mi quebrantamiento para liberarme internamente. Hoy me rindo a ti con mi corazón y dejo de luchar con tus procesos divinos.
En el nombre de Jesús. Amén.

Dar Gracias - reflexión - vídeo

Una madre solía orar por las noches con su hija pequeña, de unos seis años, al acostarla.
Una noche la madre le dijo:
- Hoy vamos a pedir a Dios un poco más para que sane a la tía Marta.
Oraron por la tía Marta cada noche durante un par de semanas. Después la madre no dijo nada y dejaron de pedir.
A la tercera o cuarta noche sin hacerlo, la niña preguntó:
- Mamá, ¿por qué no oramos por la tía Marta?.
- Es que Diosito ya la puso buena, respondió la madre.
.
- Y si la puso buena, replicó la niña- ¿no deberíamos orar para darle las gracias?.
Somos más dados a pedir que a agradecer. Lo de aquellos diez leprosos curados y de los que sólo uno vuelve a dar las gracias a Jesús se repite en nuestra vida a diario.
De cada diez veces que pedimos, posiblemente no damos gracias ni una. La gratitud del que pide abre la mano del que da: el agradecimiento facilita la generosidad.
¡Y tenemos tanto que agradecer a Dios!.
Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre, dad a conocer sus obras entre los pueblos. 1 Crónicas 16:8
Y han de estar presentes cada mañana para dar gracias y para alabar al SEÑOR, y asimismo por la noche. 1 Crónicas 23:30

Un Destellito en las manos de Dios - Devocional

Destellito se sorprendía al darse cuenta de la cantidad de situaciones que descubría cada día. En realidad no tenía que hacer grandes esfuerzos para encontrar lo que necesitaba; el mundo está lleno de circunstancias que debidamente utilizadas dejan lecciones bastantes prácticas para los hijos y las hijas de Dios. Y ésta vez no fue la excepción.
Destellito, en un balanceo constante y monótono de su silla mecedora, hojeaba una revista de deportes, y un artículo le llamó poderosamente la atención.

¿Qué hay detrás del nombre?

Pelé (Edson Arantes Do Nascimento), nacido en el año 1940, jugador brasileño de fútbol, fue tres veces campeón del mundo y uno de los más extraordinarios representantes de este deporte de todos los tiempos.
En 1999 el Comité Olímpico Internacional (COI) le designó mejor futbolista del siglo XX, título que también le otorgó en el año 2000 la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol.
Con sólo 17 años de edad se convirtió en el jugador más joven de la historia en ganar un Mundial. Ocurrió en el año 1958. Después de leer la biografía de Pelé Destellito tomó su Biblia y leyó:

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:12.

Todos los hijos y las hijas de Dios Creador saben que el texto leído se refiere a Jesús, expresó Destellito, por lo que sería interesante saber qué hay detrás de este nombre. Aunque Destellito se sabía capacitado para responder, prefirió que la misma Escritura se explayara en contestar:

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Filipenses 2:5-11.

Creo, dijo Destellito, que agregarle algo más como respuesta a la pregunta ¿qué hay detrás del nombre?, no sería adecuado; tan sólo afirmar que cada uno de los hijos y las hijas de Dios, deberían tener plena conciencia de quién es la Persona que está detrás del nombre de Cristo Jesús, finalizó Destellito.

martes, 9 de octubre de 2012

Hoy… Recibiré Gracia Y Gloria - reflexión

Gracia y gloria dará El Señor. Salmos 84:11.
No hay cosa que tanto necesitemos como la gracia y ésta se nos ofrece gratuitamente. ¿Hay algo tan gratuito como un don? En este día recibimos el don de la gracia que sustenta, corrobora, santifica y sacia. Hasta hoy se nos ha dado la gracia de cada día; por lo que respecta a lo futuro, estemos seguros de que no nos faltará.
Si la gracia es escasa la culpa está en nosotros porque el Señor no es tacaño ni tardo para dar en abundancia.
Podemos pedir todo cuanto queramos sin que seamos rechazados. Da con abundancia y no zahiere.
Tal vez el Señor no nos dé oro, ni bienes materiales, pero nos dará su gracia; tal vez nos envíe pruebas, pero nos acompañará con su gracia en proporción a las mismas. Tal vez sea nuestra vocación trabajar y sufrir, pero indudablemente obtendremos cuantas gracias nos sean necesarias. 
Considerad ahora lo que sigue a esta gracia, "la gloria". Todavía no necesitamos la gloria ni somos aptos para ella; pero se nos dará a su debido y oportuno tiempo. Después de haber comido el pan de la gracia beberemos el vino de la gloria.
Tenemos que atravesar el lugar santísimo que es la gloria. Estas palabras, gracia, y gloria, son suficientes para inundarnos de alegría.
¡Un poco de tiempo todavía, muy poco, y después la gloria para siempre!
Hoy la mano de Dios no se acorta para enviar sobre mi vida su Gracia y su Gloria, y yo estoy listo para recibirlas.
Señor, Gracias por extender hasta mí tu Gracia y tu Gloria. Qué bueno es saber que tu gracia me salva y tu gloria me sorprende. Amén.

El Puente Colgante - Crecimiento Personal

Yo radico en un bello y paradisíaco puerto en el estado de Jalisco en México. Un lugar cuya belleza natural te invita a caminar. El sol apuntaba hacia el ocaso, era la hora en que las mamás trabajadoras recogen a sus niños de la guardería para dirigirse a casa.
Yo caminaba despistadamente por la isla que se forma en medio de los ríos gemelos de “El Cuale”. Los puentes colgantes siguen siendo algo maravilloso y objeto de admiración para los curiosos turistas. Esa tarde disfrutaba de la caminata al aire libre por las áreas verdes del que se convirtió en un hermoso parque.
No quise dejar de lado mi espíritu aventurero y me lancé a cruzar el rústico puente colgante. Daba un paso y se movía el resto de hilos y tablas, otro paso y se balanceaba aún mas.
Me parecía a un borracho dando tumbos de lado a lado de las cuerdas, apenas sin sostenerme en pié. Entonces, justo al llegar a la mitad del puente, éste se emezó a estremecer aún más obligándome a permanecer asida a las cuerdas; con las manos extendidas subía y bajaba como una marioneta.
La razón era una pesada señora que avanzaba furiosa sobre el puente dando tremendas zancadas que provocaban que éste se meciera aún con más fuerza.
Llegó a escasos centímetros de donde yo me encontraba agarrada hasta con los dientes, se detuvo y volvió de regreso hacia la orilla del puente. Y ahí estoy yo, subiendo y bajando asida a las cuerdas y mirando hacia abajo a las cristalinas aguas del río que parecían burlarse de mi falta de pericia.
Abrazado al poste del arco del puente se encontraba un chiquito de escasos cinco años llorando. No se atrevía a cruzar el puente colgante que se agitaba con furia.
La que al parecer era la madre, manteniendo el equilibrio como experta “cruza puentes colgantes”, se acercó al niño y abriendo sus "fauces" empezó a vociferarle (imagínese que usted es el niño de cinco años, pequeña estatura, temblando de miedo abrazado al poste, mirando con terror no sólo al puente burlón que se agitaba como culebra en el fuego, sino a la “gigantesca” madre cuya boca parecía la de un hipopótamo). Casi pude ver a la madre como le bailaba la campanilla mientras le salpicaba de saliva conforme salían una sarta de palabras que no comprendía -¡!!hijo de  %$·”%&…. ¡!!camina!!  "Fueron las dulces y tiernas palabras de aliento de la madre a su pequeño hijo".
La falta de dominio propio ciega, no permite razonar y lastima como saeta a quien se cruza en el camino.
Ninguna palabra torpe salga de tu boca, sino de edificación. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y malicia. Sed benignos, misericordiosos. Perdonaos unos a otros como Dios os perdonó a vosotros. Efesios 4.29
Patricia Villanueva
“VIDA DE ÉXITO EN SU PALABRA “

La Empresa más Importante

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”
1 Pedro 4:10
Desde que somos pequeños y vamos a la escuela comenzamos a imaginar lo que nos gustaría ser de mayores. Todos tenemos sueños e ideas acerca de lo que nos gustaría llegar a ser y algunos tienen los medios y las oportunidades para lograrlos sin mayor esfuerzo, mientras que otros, quizás tienen que luchar toda su vida por alcanzar estos sueños y llegar a ser lo que soñaron y que les gusta. Unos los alcanzan de jóvenes y otros no tanto y, finalmente, hay quienes se desvían y se enredan en los caminos de la vida sin llegar nunca a donde querían llegar, y uno de los sueños más comunes de la gente es llegar a ser independientes, tener su propio negocio o empresa, dedicar su tiempo a lo que les gusta, como un arte o una profesión, y en general sentirse exitosos y felices con su vida sean cuales sean sus ideas acerca de la felicidad.
Lamentablemente existen muchas personas que se sienten fracasadas, frustradas e infelices, debido a que sus sueños se vuelven tan inalcanzables como las estrellas. Entonces se conforman o más exactamente se resignan a lo que les tocó vivir y claudican, renuncian y se dan por vencidos, aceptan la derrota y dejan de luchar; pero en la otra cara de la moneda tenemos  a los otros que  logran todo lo contrario, consiguen lo que quieren, parecen felices, parece que la vida les sonríe, pero sólo Dios sabe y conoce los problemas que tienen, sea de salud, en la familia, por drogas o dependencias, por deudas, su dinero está mal conseguido o sus ganancias son de origen injustificado o simplemente por una mala jugada pierden todo, quiebran y terminan suicidándose o en la cárcel, como ha sucedido en muchos casos según las lecciones que esta crisis mundial, que empezó en el 2007 y que aún no se termina del todo, nos dejó.
Basándonos en lo anterior y considerando que no todos nacimos para ser jefes, mandar o ser empresarios, creo que es un buen momento histórico en la vida de cada creyente para reconsiderar darle un nuevo enfoque a su vida y permitirle al Señor enderezar nuestro camino; lo importante no es tener una empresa sino darle el lugar que le corresponde, y si la tenemos, poniendo primero a Dios en nuestra vida; y entendiendo que las empresas tienen un tiempo de vida, un inicio y un final, pero lo verdaderamente importante es nuestra vida; esa es la empresa más importante y por tanto tenemos que invertir en nuestra propia vida y ¿qué mejor para ello que tener como socio a nuestro Salvador, Jesucristo?
Trabaja sobre ti mismo, sobre tu crecimiento interior y pon a trabajar el don o los dones que Dios te ha dado, porque Dios a todos nos ha dado dones y una vez que se haya establecido o reestablecido una buena relación con Dios y nuestros dones puestos a Su servicio, entonces todo lo demás comenzará a  acomodarse; porque Sí, es cierto: cuando nos ocupamos de los asuntos de Dios, Dios se ocupa de los nuestros.
¿Por qué fracasan las empresas? Es interesante compartirlo con vosotros porque ciertamente la Palabra de Dios se aplica a todos los aspectos y áreas de nuestra vida, sea familia, relaciones, trabajo, empresa, negocio, amor, estudio, etc.
Debido a la crisis económica mundial que se ha sentido principalmente en Los Estados Unidos y en países de Latinoamérica y Europa, con un alto índice de desempleo, refinanciamientos, pérdidas y quiebra de empresas y empresarios, y donde hemos visto cómo todo el sistema económico se vino abajo como fichas de dominó afectando a miles de familias, podemos llegar a las siguientes  conclusiones:
  • Porque todo, absolutamente todo, se mueve bajo la voluntad de Dios; como decía Jesús: “ni la hoja de un árbol puede caer, si no es la voluntad de Dios.”  Pero el mundo construyó una civilización y un sistema en el que poco a poco se ha ido sacando a Dios, se ha ido desvinculándolo de nuestra vida, de la educación, de la política, de las finanzas, de las relaciones y hasta de la familia, y necesitamos volver al inicio, como el primer mandamiento: Amar a Dios con toda nuestra mente y nuestro corazón y al prójimo como a nosotros mismos; necesitamos invitar a Dios a andar con nosotros, a ser parte primordial de nuestras decisiones, contar con Él, consultar con Él, adorarle, darle el lugar que le corresponde, honrarle como lo que es: Rey de Reyes y Señor de Señores y esto sólo lo podemos lograr si no olvidamos quienes somos, de donde nos sacó y a donde iremos durante toda la eternidad.
  • Todo será probado por el fuego y el mundo no pasó la prueba pues había construido sobre paja y no sobre roca, vinieron los malos tiempos y el viento inesperado, y nadie estaba preparado para ello y dependíamos de terceros y no de Dios.
  • Pusimos nuestra confianza en el dinero, en el sistema, en las empresas y los empresarios y no en Dios, y el dinero no es más que papel representativo de valor. Pero si tuviéramos hambre y no pudiéramos comprar alimento con él, de nada serviría. El dinero es necesario pero no lo es todo, ni siquiera el oro, el metal más valioso y que sustenta la emisión del dinero no sirve de nada a la hora de la verdad.
  • La bendición de Dios es la que enriquece y no trae maldición (problemas) con ella; en vano trabajamos si lo que trabajamos no tiene la bendición de Dios; es mejor tener poco pero ser bendecidos, que mucho y vivir bajo maldición.
  • Finalmente, Dios es nuestro dueño, porque nos compró a un alto precio, somos muy valiosos y queridos por Él, como la niña de sus ojos. Nos lo ha dicho y nos lo ha demostrado: que nos ama, que es nuestro proveedor, sanador y salvador. ¿Por qué no creer y honrar sus promesas creyendo que Él es fiel y justo para darnos una vida con propósito y en bendición?
El siguiente es un profundo y poderoso versículo de Su Palabra que ilustra lo vano que pueden llegar a ser nuestros sueños y también nuestra vida si no coinciden con los sueños del Señor. Sólo recuerda:

LA VIDA ES LA EMPRESA MÁS IMPORTANTE

FÍJATE EN QUÉ INVIERTES TU VIDA, NO SEA QUE CONSTRUYAS SOBRE ARENA.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”

1 Corintios 3:11-15 (Reina-Valera 1960)