domingo, 21 de enero de 2018

Ester, libre

En Sudáfrica se celebra cada año, en el mes de junio, un gran festival religioso a las orillas del río cercano a Durban. Durante muchos años, una hechicera llamada Ester Panjalai, fue una de las atracciones principales; era presentada “como la única mujer en toda Sudáfrica, capaz de caminar descalza sobre las brasas”. Desde los trece años se adentró en la adivinación y la hechicería, hasta involucrarse en las supersticiones hindúes. Había descubierto que entregarse a Satanás le significaba realizar cosas increíbles, como caminar sobre brasas encendidas sin lesiones, y ése era su estilo de vida. Ester se casó y tuvo dos hijos, continuando cada vez más comprometida con lo que hacía. Sus actos eran cada vez más peligrosos, llegando incluso a caminar con unos zapatos colmados de clavos, con la punta hacia arriba.
sobre brasasCierto día, uno de sus hijos pasó frente a un local donde se predicaba a Cristo, y le llamaron la atención las palabras de un himno, “¿qué me puede dar perdón?, sólo de Jesús la sangre”; tenía catorce años. El muchacho siguió asistiendo y pronto trajo a toda su familia, a sus padres, y a sus hermanos; todos abrieron el corazón al Señor, y fueron liberados, perdiendo el diablo toda autoridad sobre ellos. Ester continuó influyendo sobre la gente, pero ahora con otro mensaje donde el centro era el Señor Jesucristo. En varias ocasiones fue amenazada de muerte, pero no cesó en dar testimonio del Evangelio de salvación.
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gálatas 5: 1 
Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos. Salmos 119: 45.
La libertad que otorga Jesús es completa, total, absoluta. Opera de tal manera, que al oír la Palabra de Dios el oyente necesitado, hace que se rompan las cadenas que lo esclavizan, y ve por sí mismo el milagro del nuevo nacimiento. Le sucedió a Ester en sus actividades de antaño, y es porque el Evangelio lo cambia todo, revoluciona la vida del hombre y de la mujer a tal punto, que no quedan vestigios de la vida pasada; aflora otra actitud, otra vida, otro idioma, otra alegría, y también otra fiesta, y otro pensamiento. Aparece el positivismo en razón a las promesas de la Escritura, ya no hay temor, no hay miedo ni desconfianza; se muestra el amor, la paz, y la bondad, todo es fe. Es creer en Aquel que viene, es esperarlo, con la atención puesta en las señales; es decir, “sí, ven, Señor Jesús”.


jueves, 18 de enero de 2018

La esperanza eterna

Cuando hablamos de esperanza nos referimos a algo que deseamos que suceda, puesto que en ello confiamos. Y en nuestro caso todas nuestras esperanzas están puestas en que Jesús regrese pronto por su iglesia, en ello confiamos y esto esperamos.
Aparte de todo lo que hacemos nosotros y la vida que Dios nos permite vivir, tenemos la esperanza de que grandes cosas vendrán a quienes en Él y su promesa confiamos; unas de éstas son:
1. Alegría a la hora de morir: Bastante polémico, por cierto. ¡Alegría a la hora de morir! ¿Acaso la muerte no produce miedo?; en nuestro caso no, sabemos que somos salvos y escogidos para estar toda la eternidad junto con Cristo. Además, en Proverbios 14:32 está representada esta confianza puesto que nuestro pensamiento está en Jesús.
2. Una eternidad asegurada: La eternidad fue el regalo más valioso que Jesús pudo entregarnos en la cruz. Gracias a su sacrificio podemos entender que nada nos hace falta y que nada necesitaremos más que estar junto a Él en la eternidad.
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Hechos 24:15 dice que si muriéramos y Cristo aún no ha llegado por nosotros, estamos seguros que Él nos resucitará y podremos ver su maravillosa gloria.
3. Tesoros en el cielo: Es este el momento en el que veremos los tesoros que hemos acumulado en el cielo, nuestros esfuerzos por agradar a Dios serán recompensados en su tiempo Colosenses 1:5.
4. Nos prepara para la venida de Cristo: Esta esperanza nos hace estar alerta y no confiarnos, puesto que sabemos que Él llegará pronto y de manera repentina. La palabra dice en Tito 2:13 que nuestra esperanza está en ver su gloria y su llegada pronta por su iglesia.
5. La seguridad del alma: en Hebreos 6:18 tenemos la confianza de que hay cosas que no cambiarán, como la llegada de Cristo por su iglesia, y la esperanza de la verdad en Dios de que en Él tenemos guardada nuestra alma al momento de su llegada, y ello nos da fuerza para perseverar.
Estas son las características de por qué esperamos y creemos en que Cristo es el Salvador. Todo esto está fundamentado en 1 Pedro 1:3 que dice Gracias a Dios quien es grande en misericordia, que nos hizo revivir gracias a que Jesús, como nuestro hermano mayor, ha resucitado primero.

¿Es necesaria la confesión pública para la salvación (Romanos 10:9-10)?

Resultado de imagen de ¿Es necesaria la confesión pública para la salvación (Romanos 10:9-10)?Romanos 10:9-10 se usa por muchos cristianos bien intencionados, como un esfuerzo para atraer a alguien a la fe en Cristo. "Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación".

Aunque realmente este pasaje no se debe entender en el sentido de que somos salvos por medio de una confesión audible de fe. Sabemos que la salvación es por gracia por medio del don de la fe (Efesios 2:8-9), no por las palabras que hablemos. Por lo tanto, como con todas las Escrituras, el contexto es de vital importancia si queremos entender correctamente Romanos 10.


En el momento en que el libro de Romanos fue escrito, que una persona aceptara a Cristo y lo confesara como el Señor, generalmente derivaba en persecución y finalmente en la muerte. En aquellos tiempos, recibir a Cristo y confesarlo como Señor, sabiendo que la persecución iba a venir, indicaba una verdadera salvación y la obra del Espíritu Santo. Son raras las manifestaciones externas de la fe cuando la vida está en juego, sucedía generalmente nada más que en la iglesia primitiva. La intención de la frase "serás salvo", no es la de revelar una condición para la salvación por la confesión pública de un credo, sino la del hecho definitivo de
 que ninguna persona que esté enfrentando la muerte confesaría a Cristo como Señor, a menos que realmente él o ella fueran salvos.

En Romanos 10:10, leemos, "Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación". El original griego conlleva la idea de "confirmar" con la boca lo que ha sucedido en el corazón y estar agradecido por eso.

Romanos 10:13
 dice: "porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". El versículo 14, sin embargo, indica que invocar al Señor es el privilegio de aquellos que ya están redimidos: "¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído?". Además, el versículo 12 dice: "Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan". Evidentemente, la frase "rico para con todos los que le invocan", no puede estar hablando de salvación, mientras que aquellos que "invocan" ya "han creído", de acuerdo al versículo 14.

Para concluir, Romanos 10:9-10 no está estableciendo una confesión pública como un requisito para la salvación. Más bien, está afirmando que cuando alguien confiaba en Cristo y posteriormente lo confesaba como Señor, sabiendo que la persecución iba a venir, esa persona daba evidencia de una verdadera salvación. Aquellos que son salvos, confiesan a Cristo como Señor porque Él ya ha plantado la fe en sus corazones. Como con el bautismo y todas las buenas obras, la confesión pública no es el medio de la salvación; simplemente es la evidencia de la misma.

Para Él

“…Porque todo, absolutamente todo en el cielo y en la tierra, visible e invisible… todo comenzó en él y para los propósitos de él…” Colosenses 1:16 (PAR).

La vida es el espacio de tiempo con el que contamos los seres humanos para proyectar nuestra existencia. El problema es que la mayoría de las personas no saben para qué están aquí en la tierra. Habitualmente, se dejan llevar por las circunstancias que les rodean y llegan a tomar decisiones sobre cosas que les llevan a un estado permanente de confusión, antes de comprender la razón real de su existencia.
Sin embargo, vale la pena mencionar que Dios está muy interesado en que podamos conocer sus propósitos, los cuales son mucho más grandes que nuestra familia, profesión, trabajo... y nuestros sueños y anhelos más deseados. Si le preguntáramos a Dios ¿cuáles son sus propósitos?, tal vez Él nos respondería que…
Resultado de imagen de para DiosI. (SUS) PROPÓSITOS SON EL CORAZÓN DE NUESTRA EXISTENCIAColosenses 1:16
El apóstol Pablo declaraba con estas palabras a los Colosenses que todas las cosas creadas, especialmente la humanidad, encuentran la razón de su existencia en Dios y los propósitos que Él mismo designó. Para Pablo, el corazón de la existencia de todo ser humano es vivir en los propósitos que Dios, sabiamente, diseñó para la plenitud y realización de todo ser humano. A través de este versículo, Dios quiere colocarnos en la posición correcta para entender y vivir en sus propósitos.
Sin embargo, estamos viviendo tiempos muy difíciles, tiempos en los que la pérdida de valores, la falta de interés en las cosas de Dios, aunado a las adicciones, el aborto, el divorcio, y muchas otras cosas, están llevando a las personas a un caos de confusión, en el que de manera egoísta se engañan a sí mismos y pretenden engañar a los demás. Afortunadamente este versículo es muy poderoso. A través de él, Dios quiere que sepamos que fuimos creados por Él, y no para nuestros propósitos sino para los suyos; quiere que sepamos que así como el corazón humano le da vida a los cuerpos, sus propósitos son el corazón de nuestra existencia, y que al vivir en sus propósitos podemos alcanzar la plenitud y realizarnos en todo lo que emprendamos.
Pero si le preguntáramos ¿qué hacen y son sus propósitos?, vemos lo siguiente…
II. SUS PROPÓSITOS RENUEVAN Y DAN SEGURIDAD A NUESTRA EXISTENCIASalmo 138:8
En el corazón de David, autor de este salmo, se escondían fuertes emociones que describen lo que muchas veces también hay en el nuestro. David conocía perfectamente los propósitos de Dios, ya que Dios le había levantado en Israel como un siervo conforme a Su corazón. Sin embargo, el poner la vista en los asuntos de la vida más que en los propósitos de Dios, le llevó a experimentar una fuerte frustración que solo desapareció de su vida cuando cayó humillado, clamando a Dios que le ayudara. Fue entonces cuando Dios obró a favor de la vida de David dándole ánimo, renovando sus fuerzas y dándole la seguridad de que Dios mismo le diría la manera en que cumpliría con sus propósitos.

No mires hacia atrás

Génesis 19.17 “Cuando ya los habían sacado de la ciudad, uno de los ángeles le dijo: ¡Escápate! No mires hacia atrás, ni te detengas en ninguna parte del valle. Huye hacia las montañas, no sea que perezcas” NVI
Una de las cosas, y seguro que la más importante que Dios nos exige para formar parte de su familia es la obediencia; de acuerdo con la lectura de este pasaje, los ángeles le ordenaban a Lot que saliera de ese lugar para salvar su vida y la de los suyos, que por ninguna razón se diera la vuelta para mirar hacia atrás, y que no perdiera la oportunidad que el Señor le estaba otorgando de escapar ileso de toda destrucción. Dios, en todo momento, nos invita a caminar tomados de su mano mirando siempre hacia adelante, ya que lo mejor siempre está por venir; el camino que ya recorriste no tiene sentido, eso ha quedado atrás.
En tu andar diario siempre van a presentarse situaciones adversas o de difícil decisión, sin embargo no debes titubear en el momento de tomar una determinación; no te pongas a pensar en lo que podría pasar, simplemente decídete y ¡hazlo! Porque lo peor que puede haber en una persona es la indecisión. Al igual que Lot no te detengas, no mires hacia atrás, porque la palabra de Dios dice Que todas las cosas han sido hechas nuevas”. 2 Corintios 5;17 Y si es así en tu vida, entonces, ¿para qué pensar en el pasado?

lunes, 15 de enero de 2018

¿Quién o qué es tu Isaac?

Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Génesis 22: 2
Resultado de imagen de Isaac bibliaMuchas veces Dios nos pide lo que más queremos en la vida, o nos pide algo muy difícil de entregarle, que nos cuesta mucho soltarlo, pero Abraham fue un ejemplo de Fe y Obediencia. Isaac era la promesa que Dios le había hecho a Abraham pero, qué sucede cuando Dios nos está pidiendo algo que no es tan de bendición en nuestras vidas, y Él quiere que se lo entreguemos, despojándonos de algo que sabemos que no nos hace bien espiritualmente y que impide la bendición de Dios en nuestras vidas.
Quizá Él te quiere dar un ministerio pero tienes algo que entregarle a Dios primero, y no porque tengamos que hacer cosas para que Dios nos bendiga, porque su misericordia es nueva cada mañana; quizá puede ser ese trabajo que tanto le pediste a Dios, y cuando te lo concedió te alejaste de Él o dejaste de servirle. También puede ser ese novio o novia que te es piedra de tropiezo. Puede que tu ego u orgullo de creerte el mejor de todos sea el motivo por el que Dios no te da lo que quieres, porque con eso humillarías a los demás.

Consecuencias

«Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento». Sofonías 1: 15
Resultado de imagen de Consecuencias de nuestra forma de ser en este mundo¿Cuándo fue la última vez que cantaste un himno sobre el futuro juicio del mundo? A nadie le gusta pensar en el día final, el día del ajuste de cuentas. Pero el «día del Señor» es un concepto bíblico que debemos tomar muy en serio, pues nos dice hacia dónde están yendo las cosas y cómo terminarán. El evangelio significa «buenas nuevas de salvación». A todos nos gusta escuchar esas buenas nuevas; grandes multitudes llenan estadios para deleitarse con las maravillas de la gracia de Dios. Pero el evangelio no solo tiene que ver con un estado de bienestar pasajero en este mundo; no es solo la tranquilidad de una conciencia que se sabe perdonada; es, también, la conclusión definitiva del pecado.
¿Qué valor tendría ser salvos para continuar viviendo en un planeta maldito por el pecado? ¿Cuáles serían las bendiciones de la salvación, si tuviéramos, por generaciones, que continuar enterrando a nuestros seres queridos, tocados por la muerte? El evangelio es la buena nueva de que el pecado tendrá fin y de que el mal no se levantará por segunda vez. El día del Señor vendrá acompañado no solo de la melodía de las trompetas de júbilo, sino también de la furia de una naturaleza descontrolada. Y ese día los seres humanos se dividirán en dos grupos: los salvos y los perdidos.
Los primeros levantarán las manos al cielo para recibir al Señor, con quien vivieron en esta tierra una vida de compañerismo, solo por la fe. Los segundos correrán a los montes y a las cuevas para esconderse de la presencia de Dios, de quien siempre se escondieron. En aquel día, glorioso y espantoso al mismo tiempo, no habrá un tercer grupo: ese día, quedará claro que no todos los caminos llevan a Dios. Hoy es día de buena nueva; hoy es el día de decisión. ¿Qué tipo de experiencia tienes con Jesús? ¿Es él para ti solo una teoría, una doctrina bonita, y nada más? ¿O es el Amigo y el Señor de todos los días, de cada hora y de cada minuto? No empieces el día sin renovar tu voto de entrega a Jesús. Nada tienes que temer en relación al futuro, si hoy aprendes a vivir en comunión permanente con Él. Aunque «día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento».

Atravesando el valle

“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; verán a Dios en Sión. Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob”.
Salmos 84:5 al 8
Tenga el nombre que tenga, llámese como se llame. Independientemente de la posición que posea, aunque parezca muy alta. Si te dijeron algo contrario a lo que sabes que Dios ha decretado para tu vida, no hagas caso. Si intentaron destruir tus sueños o sacarte de la carrera, respira y recuerda que ninguno de ellos ha hecho el sacrificio máximo por ti. Síguele creyendo a Aquel que cuando extendió sus brazos y murió en la cruz del Calvario, mencionaba tu nombre también, y entre lágrimas y dolor decía: TE AMO, lo estoy haciendo por ti.
Aunque todo por el momento parezca que está yendo en tu contra, Dios te socorrerá y te sacará del pozo de la desesperación más profundo. Si algunos dicen ser seres de luz y de mucha ciencia y no tienen misericordia ni amor, ignóralos. Porque la Biblia dice que por sus frutos es conocido el árbol. Si te apedrean los que menos esperabas, recuerda que no te lo están haciendo a ti, se lo están haciendo a uno de los pequeñitos de Dios y tendrán que rendirle cuentas si no se arrepienten. Si sientes que estás ahora mismo en el suelo y que te faltan las fuerzas para continuar, esto es parte del proceso. Pero recuerda que Dios es tu Pastor y prometió caminar contigo y atravesar el valle de la sombra y de la muerte para que venzas.

Nadie como Dios

«Ante él tiemblan los montes, y los collados se derriten. La tierra se conmueve en su presencia, el mundo y todos los que en él habitan». Nahúm 1: 5.
Resultado de imagen de Nadie como DiosEs temprano. Te despiertas dispuesto a iniciar las actividades de un nuevo día, pero sientes el sabor amargo de la impotencia ante una montaña de dificultades. Crees que no tienes fuerzas; estás cansado de luchar, y el miedo empieza a apoderarse de tu corazón. ¿Qué hacer? Lee de nuevo el versículo anterior. Te habla de un Dios Todopoderoso, en cuya presencia los montes tiemblan y los collados se derriten. 
El profeta Nahúm exalta el poder de Dios. En ocasiones, para entender por experiencia propia lo que significa el poder de Dios, se hace preciso llegar al extremo de la incapacidad humana. Hay personas que dicen que antes eran ateas, hasta que un día, en un momento de desesperación, sin saber qué hacer, cuando todos los recursos humanos habían fallado, no les quedó otra alternativa que reconocer el poder de Dios.
Y lo maravilloso es que Dios no echa en cara la incredulidad pasada. No dice: no te acordaste de mí cuando todo te había fallado». Él simplemente abre los brazos y te recibe, dispuesto a darte una nueva página de inicio. La Reina Victoria estaba celebrando los sesenta años del trono monárquico en Inglaterra, cuando Rudyard Kipling (escritor y poeta británico) publicó su poema denominado «Himno de clausura». Muchos ingleses se sintieron ofendidos porque el poema agredía al orgullo nacional en una época en que el Imperio estaba en pleno auge. «Himno de clausura» es un poema que hace referencia al peligro de confiar demasiado en sí mismo; y menciona que otros imperios del pasado cayeron por causa del orgullo nacional. Kipling no estaba equivocado: muchas naciones en el pasado pensaron que Dios no podría hacer nada en contra de ellas. ¿Dónde están hoy? Solo quedan sus ruinas.
Sí, los montes y los collados desaparecen ante la presencia de Dios. ¿Qué será, entonces, del ser humano mortal? La única garantía de victoria y de permanencia es Jesús, y la mejor decisión que alguien puede tomar es seguirlo. Aquel que está en Cristo, aunque esté muerto, vivirá. Deposita toda tu confianza en Él. No importa cuántos soldados formen parte del ejército enemigo que tienes que enfrentar hoy; no importa cuán sofisticadas sean sus armas: tu seguridad está en el Dios de los ejércitos de Israel. Sal sin miedo, porque «ante Él tiemblan los montes, y los collados se derriten. La tierra se conmueve en su presencia, el mundo y todos los que en él habitan».