viernes, 3 de marzo de 2017

Decisiones que debes tomar

No es nada fácil tomar decisiones, de acuerdo, pero la vida es una continua elección y a cada uno nos toca decidir qué hacer con las personas, situaciones y cosas que se nos presentan. Porque es muy normal que no queramos fallar ni equivocarnos.
Habrá veces en las que en el proceso lo haremos mejor de lo que esperábamos, pero también habrá difíciles momentos en donde quizás no habremos tomado la mejor opción o decisión, pero aprenderemos de esa experiencia.

Lo que no puedes permitir es que otros decidan por ti aunque tengan las mejores intenciones. Hay asuntos que solo te conciernen y afectan directamente a ti, y aunque es bueno que busques consejos y que escuches lo que te dicen, no es menos cierto que debes actuar de acuerdo a lo que sientes como correcto y que va alineado con los pensamientos de Dios para tu vida.
Hay decisiones que tomarlas nos cuestan lágrimas y hasta nos roban el sueño; pero como dice un refrán: “camino malo se anda ligero”. Las cosas hay que enfrentarlas y debemos tener confianza en nosotros mismos, porque al fin y al cabo, a la primera persona a quien le afectará la decisión que se tome es a ti, y luego a las personas involucradas, no a las ajenas. Es tu corazón, son tus sentimientos y emociones. Solo tú puedes saber hasta dónde eres capaz de llegar o no llegar.

jueves, 2 de marzo de 2017

Un mensaje desde el fondo de mi corazón

¡Sí, yo sé lo que es sentir un dolor muy profundo! Sé lo que es sentir la enfermedad instalarse en tu cuerpo, luchar y pensar que no lo resistirás. No piensen que porque edito, predico la palabra de Dios y trato de hacer su voluntad, mi vida es un jardín de rosas sin espinas. Así como ustedes, también me toca enfrentar mis luchas y conquistar mis batallas. Pero hoy he recordado algo que tengo que recordarte a ti también. Porque eso que estás pasando y que parece una herida de muerte, mañana será solo una cicatriz y más aún, se convertirá en el trofeo que te recuerde que superaste la prueba que se te presentó porque Dios estuvo muy cerquita de ti. Este trofeo te recordará lo que es ver la gloria de Dios descender sobre tu vida.

No puedo evitar pensar en todos esos hombres y mujeres que la Biblia menciona. Ellos atravesaron el dolor, sintieron muchas veces deseos de morir y de borrarse del mapa; pero a la vez, sentían el fuego y la pasión arder en sus corazones. El amor profundo que sentían hacia Dios los motivaba a caminar la milla extra, porque sabían, al igual que Pablo, que ellos no habían sido diseñados por Dios para retroceder.
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Cumplir con el propósito y la misión que Dios tenía para sus vidas era más importante que sus propios deseos personales. Era para ellos, más importante cumplir el sueño de Dios que dejarse llevar por la corriente. Aunque el enemigo los atacaba una y otra vez, aunque muchas veces eran señalados y les daban la espalda hasta las personas que ellos menos pensaban, tenían claro que si Dios los respaldaba e iba al frente de ellos, harían proezas en su nombre. Mientras más pruebas y tribulaciones enfrentaban, más gloria de Dios descendía sobre sus vidas y sobre las personas que les rodeaban. Hasta sus enemigos tenían que bajar sus cabezas, al ver que el respaldo de Dios nunca los dejaba en vergüenza. El combate era a muerte, y ellos estaban dispuestos a dejarlo todo a cambio de que el nombre de Dios fuera conocido y exaltado.

Quizá sería muy fácil para mí, decirles que este caminar es de color de rosa. Mas no puedo dejar de hablar con sinceridad, este caminar es hermoso, sí, pero hay batallas que enfrentar. El enemigo sabe que le queda poco tiempo y está atacándonos con todo lo que puede. Humanamente sería muy fácil rendirnos, tirarnos al suelo y exclamar que hasta aquí llegamos. Pero me niego a permitir que Satanás gane el combate. No vale la pena rendirse después que hemos recorrido tanto camino.

Aquello que creí

... por lo cual asimismo padezco esto. Pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. 2 Timoteo 1:12
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: «Creí, por lo cual hablé», nosotros también creemos, por lo cual también hablamos. 2 Corintios 4:13
«No puedo imaginar que el universo sea la única cosa que haya existido siempre, sin causa, sin Creador. Creo que hay un Dios que, desde la eternidad, pensó en crearme y en salvarme. Creo que el bien y el mal no son nociones inventadas por los hombres para ponernos bajo el yugo de un Dios imaginario, sino realidades que cuentan para un Dios muy vivo. Creo que un día todo hombre tendrá que comparecer ante ese Dios. Creo todo esto porque la Biblia lo dice, y creo a la Biblia porque su lectura me convenció de que su autor es digno de fe.
Al leerla descubrí que Dios sabe todo sobre mí, que no se queda con la imagen que doy, sino que penetra en todos mis secretos, conoce mis aspiraciones por escondidas que estén, al igual que mi incapacidad para llevarlas a cabo. Comprendí que me creó como un ser responsable para hacer el bien y alejarme del mal, y que fracasé totalmente. Me convencí de que soy un pecador que solo merece el juicio.
Pero felizmente encontré mucho más: a pesar de todo, Dios se interesa por mí. Cuento a sus ojos al extremo que me dio un Salvador, su propio Hijo, quien sufrió en mi lugar el castigo que yo merecía. Jesús me amó tanto que aceptó morir para darme la vida eterna. Solo tuve que dar las gracias por ese maravilloso regalo, y entonces sentí en mi corazón una paz indescriptible. Esto es lo que creo y me gustaría que usted lo compartiese conmigo.
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:3).

Todo viene de Él

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad». Filipenses 2:13
La noche avanza, y avanzan también sus pesadillas. Braulio no duerme así. Fantasmas imaginarios invaden su noche solitaria y la transforman en preámbulo de muerte. Siempre es así desde los quince años, cuando empezó a tomar cocaína. Pasaron ya siete largos años; tiempo de dolor, de promesas incumplidas, de lágrimas y de abandono.
Braulio sufre aún más al percibir el sufrimiento de sus padres; los ama aunque ellos no lo crean. Daría la vida por verlos felices y orgullosos de su hijo primogénito pero no tiene fuerza de voluntad. El vicio se ha apoderado completamente de él.
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Pero esta noche es diferente. El hombre que diserta en la televisión habla de esperanza, de restauración, de una nueva vida. Cuenta historias de vidas destruidas por los vicios y de la manera maravillosa como Dios las restauró. Y Braulio quiere creer, pero no puede. Ya creyó en tanta cosa.... y nada dio resultado. Tiene miedo de seguir frustrándose y engañando a sus padres, y por eso decide cambiar de canal. Entonces sucede algo imprevisto: las cámaras se centran únicamente en el rostro de la persona que habla en la televisión y, sin querer, el joven drogadicto se encuentra cara a cara conmigo, y oye mi voz:
"No eres tú: es Dios quien lo hará. Tus promesas son promesas de arena, tú no tienes fuerza de voluntad. Lo que estás sintiendo en este momento es el trabajo del Espíritu Santo en tu corazón. Deja que Dios termine lo que está comenzando a hacer".
Y Braulio cree. Acepta el milagro divino y continua viendo el programa. Cuando Dios acaba de hacer el llamado, el muchacho se arrodilla delante del televisor y llora. "Dios, dice, yo no tengo fuerzas, no soy nadie, no puedo ni tengo fuerza de voluntad. Pero si el querer y el hacer son tuyos, opera el milagro en mi vida y líbrame de este vicio".

Acceso total

En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él. Efesios 3:12
Hace unos años, un amigo me invitó a acompañarlo a ver un torneo profesional de golf. Como era la primera vez que yo iba, no tenía idea de qué podía esperar. Cuando llegamos, me sorprendió que me dieran obsequios, información y mapas del campo de juego. Pero lo que superó todo fue que entramos en la tienda VIP, detrás del hoyo 18, donde había comida gratuita y lugar para sentarse. Sin duda, no podría haber disfrutado de toda esa hospitalidad por mi cuenta. La clave fue mi amigo; solo por él, tuve acceso total.
Extrapolando este caso, si fuera por nosotros estaríamos irremediablemente separados de Dios. Pero Jesús, quien cargó con nuestro castigo, nos ofrece vida y acceso a Dios. El apóstol Pablo escribió: «para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia» (Efesios 3:10). Esta sabiduría unió a judíos y gentiles en Cristo, quien nos abrió el camino para llegar al Padre: «en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él» .
Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, recibimos el mayor acceso de todos: al Dios que nos ama y desea relacionarse con nosotros.

Padre, gracias porque puedo llamarte así y entrar en tu presencia al haber puesto mi fe en tu Hijo Jesús, quien abrió el camino al morir en la cruz por mí. ¡Qué regalo tan maravilloso!
Gracias a la cruz de Cristo, podemos hacernos amigos de Dios.

miércoles, 1 de marzo de 2017

El niño santo

El ángel Gabriel fue enviado por Dios… a una virgen desposada con un varón que se llamaba José… El ángel le dijo:… darás a luz un hijo… El Espíritu Santo vendrá sobre ti… por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lucas 1:26-27, 30-35
Cuando María recibió la maravillosa noticia de que sería la madre del Salvador, no dudó, sino que hizo una pregunta racional: “¿Cómo será esto? pues no conozco varón” (Lucas 1:34). Lucas precisa que el ángel fue enviado a una virgen desposada. Esos jóvenes, en obediencia a Dios, no tenían relaciones sexuales antes del matrimonio.
Inline image 1Mateo también testifica la virginidad de la madre de Jesucristo:Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo” (Mateo 1:18).
Probablemente José pensaba que había sido engañado. Siendo un hombre justo, quiso romper el compromiso, pero amaba a María y no quería difamarla, por eso decidió “dejarla secretamente”. No actuó precipitadamente: “Pensando él en esto… un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José… no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es” (Mateo 1:19-20).
El texto precisa que, incluso en esta nueva situación, José respetó a María y a la santa persona dentro de ella: “Recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito” (Mateo 1:24-25).
El Señor Jesús no solo fue concebido en el seno de una virgen, sino que nació de una virgen.He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:23).

La Evangelización del mundo, una obligación

El corazón de la evangelización es hablarle a un mundo perdido acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús (1 Corintios 15.1-4). El evangelismo es la labor de la iglesia. El hermano George Bailey dijo una vez, a su propia e inimitable manera, “La evangelización nunca será completa hasta que los evangelizados sean los evangelistas.”
La iglesia es la única organización en el mundo en el negocio de hablar a otros acerca de Cristo. Jesús dio su orden de marchar a la iglesia primitiva, cuando nos dijo: id a todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura (Marcos 16.15). Poco antes de ascender para estar con su Padre y solo unos pocos días antes del Pentecostés, Jesús dijo: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1.8).
Nuestros primeros hermanos y hermanas en Cristo tomaron en serio esas órdenes de marcha, y así debemos hacerlo nosotros también. Ellos glorificaron el nombre de Cristo a través del Imperio romano. Su obsesión fue hablarles a todos acerca de Jesús todos los días (Hechos 2.46-47). Dijeron: “Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4.20). Estaban enfocados en su misión.
¡No es, entonces, extraño que la iglesia primitiva creciera tan rápidamente! Aprendemos de la historia de la iglesia que ellos tenían conversiones diariamente (Hechos 2.47), y en un corto tiempo su número creció grandemente en Jerusalén. Hechos 6:1,7
Los primeros evangelistas fueron acusados de volver “el mundo al revés” (17.6) y sus bocas no podrían detenerse (5.42; 8.4).
Después de que Pablo dejara de matar a los cristianos y empezara a predicar el evangelio de la vida, él entendió que el nuestro es un “ministerio de la reconciliación” (2 Corintios 5. 18-21).
La iglesia está para ayudar a este mundo perdido a encontrar la manera de volver a Dios. Hermanos, hemos sido ganados para ganar a otros. Hemos sido salvados para ayudar a otros a aprender de la gracia salvadora de Dios. El corazón del cristianismo realmente es “un mendigo que ayuda a otro mendigo a encontrar pan.”

A Él sí le importa

Hay sensaciones en la vida que la mayoría de los seres humanos compartimos. Una de ellas es la de estar enamorado, otra es la de sentirse herido y entre muchas más, está también el sentir que hacemos algo que nadie valora.
Muchos son los relatos relacionados con esta sensación hechos por adultos y adolescentes. Todos tienen una raíz común: el querer hacer algo “bueno” que parece ser poco relevante para el resto. Generalmente se oye que nada es suficiente para mantener satisfechos a los padres y que, aunque se esfuercen por “portarse bien”, parece que tampoco es suficiente. 
Ser joven y cristiano, al mismo tiempo, no es una tarea fácil. En una sociedad en donde se promueve el individualismo, el excesivo respeto a la vida personal con tu pareja, en donde se promueve la experimentación sexual como práctica necesaria para tener un matrimonio feliz y un sinfín de “actividades” como éstas, ser jóvenes y mantener los principios que rigen nuestra vida no es simple. Es muy posible que incluso dentro de la misma familia haya momentos en que tampoco sea valorado el ser honesto, el querer servir a Dios con todas las fuerzas de la juventud y reservar el sexo para el matrimonio, ya que no ha sido una práctica que se fomentase desde el hogar; es más, es probable que si existen hermanos, éstos no practiquen estos principios, y los padres ni se “espantan” ni creen que estos hijos sean “malos” o irresponsables, lo que abunda aún más en la sensación de que “ a nadie le importa que sea diferente”, e incluso, el que “a nadie le importaría si no fuese diferente”.

Es por tu gracia y tu perdón que podemos ser llamados instrumentos de tu amor

"Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo". (1 Corintios 15:10)


Hace unos días un amigo pastor me llamaba por teléfono y me felicitaba por los ensayos. En broma y muy alegre conmigo, me preguntaba si aún tenía neuronas y corazón para subir a la "red" algo bello que pudiera seguir siendo de bendición a otros.
por su gracia y su perdonHay un salmista actual que ha tenido una carrera comercial del evangelio muy grande; pero a pesar de esto hay que reconocer que tiene canciones con una profundidad teológica excelente.
No han faltado las críticas a Jesús Adrián Romero, pero la verdad es que debe tener una relación personal extraordinaria con Dios para poder componer estas alabanzas. No se trata de juzgarlo sino de disfrutar lo que a nuestro corazón llega y hace impacto.

Un estribillo de esta canción, dice: 
"Y es por tu gracia y tu perdón que podemos ser llamados instrumentos de tu amor". 

Gracia de Dios: Lo gratuito, por la elegancia y la belleza de Dios, como un favor inmerecido y don concedido por Dios para ayudar al hombre a salvarse y hacerlo santo. Y esto sucede solo por el esfuerzo, la iniciativa y el poder de Dios. ¡Nada aporta el hombre!
La gracia es el sentimiento más profundo dentro de nuestro corazón, del que Dios ha estado enamorado desde las edades eternas de nuestras almas. 
Hemos recibido una señal extraterrestre, un destello divino que parte el corazón y el alma en dos. Y desde el más allá nos envían una santa revelación que nos dice:
Jehová se me manifestó hace ya mucho tiempo, diciendo:
“Con amor eterno te he amado;
por eso, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3
Los que recibimos esta gracia sabemos que este verso de Jeremías es para nosotros. Y estas palabras nos llegan hasta los huesos y penetran en lo más hondo de nuestras almas.
Ya nada, nada puede cambiar los sentimientos de parte de Dios hacia nosotros. Somos personas selladas por y para Dios, desde la eternidad y para la eternidad.
Ya no serán más nuestros esfuerzos religiosos, obras de piedad o cualquier otro tipo de aparente religiosidad, las que nos garantizan el favor y la compasión del Señor por nosotros, sino su Inmerecida gracia.
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. (Efesios 2:8-9)