viernes, 2 de diciembre de 2016

Hablemos como Cristo

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mateo 12:37)
Cuando hagáis la obra que os corresponde sin disputar con los demás ni criticarlos, vuestro trabajo será destacable por la libertad, la luz y el poder que lo acompañarán, en base a infundir carácter e influencia a las instituciones y empresas que se relacionan con vosotros.
Resultado de imagen de Hablemos como CristoRecordad que nunca estaréis en situación ventajosa cuando os encontréis irritados o cuando os empeñéis en la tarea de enderezar a todos los que os rodean. Si cedéis a la tentación de criticar a los demás, de señalar sus faltas, de demoler lo que ellos hacen, podéis tener la seguridad de que no cumpliréis vuestra parte como conviene ni con nobleza.
Vivimos en una época en la que todos los hombres que ocupan puestos de responsabilidad y todos los miembros de la iglesia, deben preocuparse de que su obra esté de acuerdo con las enseñanzas de la Palabra de Dios. Velando incansablemente, orando con fervor, y hablando y obrando como Cristo, debemos demostrar al mundo cómo debe ser la iglesia según el deseo del Señor… Cristo se humilló hasta el punto de permanecer al frente de la humanidad, hasta el punto de soportar tentaciones y sufrir las aflicciones que los seres humanos tendrían que sobrellevar y resistir.
Se tiene que saber lo que la humanidad debe arrostrar frente al enemigo caído, para estar en condiciones de socorrer a los que son tentados. Y Cristo ha sido designado nuestro juez, el Padre no es tal, como tampoco lo son los ángeles. Él, que llevó la naturaleza humana sobre sí y vivió una vida perfecta en este mundo, es quien nos va a juzgar. Solo Él puede ser nuestro juez…Ninguno de vosotros ha sido designado juez de los demás, y lo único que podéis hacer es disciplinaros… Tenemos un carácter que sostener que es el de Cristo…Que el Señor nos ayude para que muramos al yo, y nazcamos de nuevo.
Así Cristo podrá morar en nosotros como un principio vivo y activo, como un poder que nos conservará santos. 

La pluma roja

Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes. Salmos 92:14
Una vez, encontré un dicho popular sobre la pesca, en una obra del siglo II a.C. del escritor griego Eliano: «Entre Berea y Tesalónica corre un río llamado Astreo. Hay en él peces (truchas) de un color moteado». Luego, describe un «cebo para los peces, que apela a una inteligente astucia. Cubren el anzuelo con lana purpúrea y encajan en la lana dos plumas (…). Sueltan los pescadores el engaño, y el pez, atraído y excitado por el color (…), imaginando un prodigioso banquete, abre la boca ampliamente» (Historia de los animales).
Hoy en día, los pescadores siguen usando este cebo llamado pluma roja. Descrito por primera vez hace más de 2.200 años, sigue usándose como un ardid para atrapar truchas.
Cuando leí esa obra, pensé: No todo lo viejo está pasado de moda; en especial, las personas. Si con una vejez de satisfacción y alegría mostramos a los demás la plenitud de Dios, seremos útiles hasta el final. En lugar de enfocarnos en problemas de salud y en el pasado, podemos disfrutar la paz y el ánimo de haber envejecido con el Señor. «Plantados en la casa del Señor, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes» (Salmo 92:13-14).

Señor, gracias porque vejez no significa inutilidad.
A medida que los años se van acumulando, la fidelidad de Dios sigue aumentando.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Doy Gracias por Ti

Una de las cosas más importantes que podamos hacer es demostrar sinceramente agradecimiento a nuestros amigos, decírselo.
Mi buen amigo:

Raras veces es la amistad como la tuya.
Cuánto me gustaría ser
la ayuda que tú has sido para mí.

De los muchos por los que oro, tú eres
uno por el cual le pido a Dios
ricas bendiciones, de las más selectas que posee
y te conceda su benevolente cuidado…

Cuando yo recuerdo, de cuando en cuando,
cómo has inspirado mi corazón,
me encuentro inclinado orando...
que Dios bendiga a mi amigo hoy.

Con mucha frecuencia, ante su trono de Gracia,
me viene el recuerdo de tu rostro.
Y entonces, instintivamente, oro
para que Dios te guíe todo el camino…

Espero algún día estar parado contigo
delante del trono, a la diestra de Dios.
Y decirte, al final del camino:
Alabado sea el Señor, porque tú has sido mi amigo

A Dios Doy Gracias por ti.


Las dos palabras más valiosas: Muchas Gracias.
La palabra más importante: Nosotros
La menos importante: Yo
Filipenses 2:3
Nada hagáis por vanidad… sino que con actitud humilde, cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.

¿Quién dices tú que soy?

“13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
15 Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
question23145617 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:13-17 RV)
Este pasaje de la Biblia indica una de las muchas cualidades que tenía Jesús. Él era (y es) muy curioso y preguntón. Hacía que la gente reflexionara y se respondiera a sí misma antes de decir lo públicamente correcto.
En este pasaje, Jesús le pregunta a algunos de sus discípulos qué dicen de Él, qué es lo que la gente habla de Él, cómo lo perciben o qué saben de su vida. Los discípulos le transmiten algunas de las cosas que se comentan, pero no conforme con eso, Jesús les pregunta a ellos qué es lo que pensaban. Puede parecer absurda la pregunta de Jesús porque había vivido mucho tiempo con ellos, lo conocían bien, habían visto lo que Él hacía y eran parte de su círculo íntimo. Sin embargo, la pregunta de Jesús implicaba algo mucho más profundo.

Los relojes de sol

Inline image 1¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. Santiago 4:14
Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. 
Juan 11:25-26
En los Altos Alpes (Francia), como el cielo está especialmente despejado, hallamos el mayor número de relojes solares (alrededor de unos 400). Están constituidos por un gnomon (barra de metal fijada en la pared) cuya sombra se proyecta sobre el muro, en una parte liso, graduado y pintado con colores naturales. Indican la hora exacta del lugar, y suelen ser portadores de máximas, refranes o versículos de la Biblia. 
En un pueblo hay tres de estos relojes. 
El primero dice, en idioma local, que el tiempo que pasó no volverá, y nos invita a emplearlo bien. ¡El tiempo tiene un carácter irreversible!

Una prueba de fe

“-¡Abraham!, lo llamó Dios. 
-Sí, respondió él, aquí estoy.
-Toma a tu hijo, tu único hijo, sí, a Isaac, a quien tanto amas, y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré.
preguntas-para-reflexionar-conoce-las-mejores-para-tu-vida…Mientras caminaban juntos, Isaac se dio la vuelta y le dijo a Abraham: -¿Padre? -Sí, hijo mío, contestó Abraham. -Tenemos el fuego y la leña, dijo el muchacho, ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada?
- Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío, contestó Abraham.” Génesis 22:1-2,7-8
No deja de maravillar el nivel de obediencia de Abraham. Él recibió algo que su corazón siempre anheló y por lo que esperó muchos años, y Dios le dice que se lo devuelva en calidad de ofrenda. ¡Qué difícil!
Es de imaginar que el camino a Moriah fue el recorrido más largo que hizo Abraham en toda su vida, y su corazón debía estar destrozado; pero sin quejas ni retardo fue obediente, e hizo lo que su Señor le pidió hacer. Su fe fue probada.
Qué buen ejemplo a seguir para aprender a desligarnos de todo lo pasajero de esta vida. Dios es el proveedor absoluto, Él nos suple todo lo que tenemos. Abandonemos el apego a cualquier cosa o persona que nos quite la primicia de Dios en nuestro corazón.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Con amor

La caridad (amor) es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no es jactanciosa, no se envanece. (1 Corintios 13:4)
Resultado de imagen de Con amorLos que abren su corazón y su hogar para invitar a Jesús a morar con ellos, deben mantener su ambiente limpio de rencillas y amargura, de ira y malicia, y hasta de palabras rudas. Jesús no morará en un hogar donde reinen las disputas, la envidia y la amargura…
Pablo disfrutaba de una sólida experiencia religiosa. El amor de Cristo era su tema y la fuerza propulsora que lo regía.
Cuando se encontraba en circunstancias deprimentes que hubieran desanimado a cualquier cristiano, él se mantenía firme, lleno de valor, esperanza y ánimo, y exclamaba: “Gozaos en el Señor siempre, otra vez digo: que os gocéis".
Se advierte en él la misma esperanza y ánimo cuando se encuentra sobre la cubierta del barco, azotado por la tormenta, viendo como la nave se iba destrozando. Entonces imparte órdenes al capitán del barco, y salva la vida de los que van a bordo. Aunque es un prisionero, se siente, y realmente lo es, el amo de la nave y el pasajero más libre y feliz.

Ejemplo

Un capellán, cuentan, se aproximó a un herido en medio del fragor de la batalla y le preguntó:
– ¿Quieres que te lea la Biblia?
– Primero dame agua que tengo sed, dijo el herido.
El capellán le dio el último trago de su cantimplora, aunque sabía que no había más agua en kilómetros a la redonda.
– ¿Ahora?, preguntó de nuevo.
– Primero dame de comer, suplicó el herido.
El capellán le dio el último mendrugo de pan que atesoraba en su mochila.
– Tengo frío, fue el siguiente clamor, y el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña pese al frío que calaba y cubrió al lesionado.
– Ahora sí, le dijo al capellán. Háblame de ese Dios que te hizo darme tu última agua, tu último mendrugo, y tu único abrigo. Quiero conocerlo en su bondad.
1 Timoteo 4:12
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
Efesios 5:15,16
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.

Viento, Fuego y Poder del cielo

Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo. Hechos 2:38
Cuando los discípulos regresaron del Monte de los Olivos, el pueblo los miraba fijamente, esperando ver caras largas y expresiones tristes. En lugar de ello, sus rostros brillaban de felicidad. Sabían que ahora Jesús estaba en el cielo como su Representante, y el gozo de esa verdad no podía esconderse.
Resultado de imagen de Viento, Fuego y Poder del cieloSiguiendo las instrucciones de Jesús, regresaron a Jerusalén para esperar la promesa del Espíritu Santo. Otros que amaban a Jesús se les unieron, hasta que eran unas 120 personas reunidas en el aposento alto. Mientras hablaban de la maravillosa vida que Jesús había vivido y las muchas lecciones que había enseñado, deseaban, más que cualquier cosa, una oportunidad para mostrar al mundo entero, por medio de sus vidas, su mismo carácter amoroso.
Durante los diez días que los discípulos estuvieron orando, estudiando y vinculándose mutuamente, Jesús estuvo recibiendo la adoración y la alabanza de los ángeles y los líderes de los mundos no caídos. Tan pronto como se completó la ceremonia, el Espíritu Santo descendió sobre los creyentes que lo estaban esperando.
Fue justo en la época del festival de la cosecha del trigo, la Fiesta de las Semanas o Pentecostés. Había más judíos en Jerusalén en esta época que en cualquier otra fiesta judía. El Espíritu Santo no podría haber elegido un mejor momento para demostrar su poder.
De pronto, un sonido recio, como una poderosa ráfaga de viento, llenó el lugar donde los creyentes estaban reunidos. Una luz brillante, que parecía una lengua de centelleante fuego, estaba suspendida sobre cada cabeza. El Espíritu anunció su llegada tanto con sonidos como por medio de la vista.