viernes, 18 de noviembre de 2016

Días Difíciles

Cada persona es un mundo, cada uno tiene sus propias vivencias y por lo tanto, no podemos menospreciar las circunstancias de los demás. A veces entramos en una etapa de quejas y reclamos delante de Dios, quien en vez de darnos la solución, lo que hace es retrasarla, pues no somos nadie para acorralarlo.
dias dificiles
Pero a pesar de que estemos pasando por momentos difíciles, eso no es óbice para que seamos instrumentos usados por Dios. De las experiencias se aprende y por algo Dios nos lleva por el desierto; y es para estar más cerca de Él, para conocerlo más, amarlo y depender totalmente de Él. Aparte que es muy importante también para ayudar a otros y así darles una palabra de aliento y un sabio consejo.
Nos sentimos mal al no poder ayudar a los demás como quisiéramos, y aún más cuando vemos que atraviesan por situaciones peores y quisiéramos colaborar de muchas maneras; y, ¡vaya!, se nos hace imposible porque la solución no está en nuestras manos, pero ayudamos con lo más importante que es la oración y la intercesión. ¨Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Salmos 42:3 (Reina-Valera 1960).
Esta es una de las preguntas que todos en algún momento nos hemos hecho, puesto que en esos instantes cegados por el dolor y la angustia, nuestras lágrimas no nos dejan observar el panorama y no notamos que detrás de las nubes grises está por salir un sol radiante.

¿Cómo ve Dios al hombre?

La manera como Dios nos ve determina todo en nuestra existencia. La pregunta que sirve de título a este devocional es una que en algún momento de nuestra vida podemos formularnos y buscar tratar de responderla. 
La Palabra de Dios dice en 1ra. Samuel 16:7: “Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios no ve como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón”. También dice en Génesis 1: 26 - 27 “Entonces Dios dijo: Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen para que sean como nosotros; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra. Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó”. Además, dice en Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas”.
            RECUERDA, EL HOMBRE CON DIOS ES SALVO. EL HOMBRE SIN DIOS ES CONDENADO. EL HOMBRE CON DIOS ES NUEVA CRIATURA, EL HOMBRE SIN DIOS ES LA MISMA CRIATURA. EL HOMBRE CON DIOS ES HIJO DE DIOS, EL HOMBRE SIN DIOS ES CRIATURA DE DIOS. ¿QUÉ QUIERES SER DELANTE DE DIOS? ¿SALVO O CONDENADO?; ¿NUEVA CRIATURA O LA MISMA CRIATURA?; ¿HIJO DE DIOS O SOLAMENTE CRIATURA DE DIOS? PARA ESTAR CON DIOS ES NECESARIO E INDISPENSABLE TENER A CRISTO JESÚS COMO REY, SALVADOR Y SEÑOR DE NUESTRAS VIDAS. ¿LO TIENES CONTIGO?

jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Eco o portavoz?

Resultado de imagen de ¿Eco o portavoz del amor de dios?Siempre hay personas que tratan de conceptuar el amor. Unos lo llaman pasión, otros atracción, gusto, y hasta los hay con el criterio de que existe el “amor a primera vista”.
Lo cierto es que aquellos que se aferran a estos conceptos tendrán fracasos, porque todos esos tipos de amor están basados en aspectos externos que hoy son pero que mañana desaparecen. No se trata solamente del amor de pareja, sino del amor hacia todos aquellos que nos rodean, lo cual para muchos constituye un reto difícil de enfrentar.
Es necesario recordar que el amor, al igual que un músculo, se fortalece con el uso. De la misma manera, el amor sin obras es igual a la fe multiplicada por cero.
Muchos dicen que las palabras y acciones de amor (obras) están motivadas por nuestros sentimientos más profundos, ya que tienen su origen en el corazón humano, o lo que es lo mismo, en nuestro ser interior. De hecho, las escrituras establecen que de “la abundancia del corazón habla la boca”.

Lo que Moisés superó y tú tienes que Superar

¿Quién soy yo para que vaya al faraón y saque de Egipto a los hijos de Israel? Éxodo 3:11
La historia de tu vida se escribe entre riesgos: los que tomaste y los que evitaste. Mira a Moisés. ¿Piensas que recordaríamos su nombre hoy si no hubiera salido de su zona de seguridad? Date cuenta de lo que venció:

(1) Comodidad

La comodidad puede ser una amenaza más grande para tu progreso que la adversidad. Después de que Moisés se marchara de Egipto, pasó sus siguientes cuarenta años en Madián cuidando ovejas. Se casó con una de las hijas de Jetro, se hizo el jefe del negocio familiar, y ya que Jetro no tenía hijos, obviamente se constituyó en uno de sus herederos. Imagínate abandonar todo aquello para volver a enfrentarte al Faraón, y luego guiar por el desierto a unos tres millones de personas que se quejaban constantemente. El plan de Dios siempre es gratificador, pero ¡no pienses que va a ser fácil!

Resultado de imagen de Lo que Moisés superó y tú tienes que Superar(2) Inseguridad

Cuando el Señor llamó a Moisés, éste tenía muchas preguntas y dudas: ¿Quién soy yo para que vaya al faraón y saque de Egipto a los hijos de Israel? Éxodo 3:11, ¿…qué les responderé?” (Éxodo 3:13b). “Ellos no me creerán…” (Éxodo 4:1b). “…nunca he sido hombre de fácil palabra…” (Éxodo 4:10b). Finalmente, Moisés dijo: “…envía, te ruego, a cualquier otra persona (Éxodo 4:13b). ¡Menos mal que Dios no se conformó con un “no” como respuesta! Así que, finalmente Moisés hizo la única cosa que ayuda cuando no estamos seguros acerca de nuestro futuro: obedeció al Señor, quien conoce nuestro futuro en detalle. Haciendo esto, aceptó realizar el llamamiento de Dios, dejar su zona de comodidad y volver a Egipto. Gracias a esto, los hijos de Israel fueron liberados de la mano de Faraón y el nombre “Moisés” se hizo famoso.
¿Hay aquí alguna moraleja que aprender y aplicar?
¿Quién soy yo para que vaya al faraón y saque de Egipto a los hijos de Israel? Éxodo 3:11

El Señor Te Cuidará

Echa sobre Jehová tu carga y él te sostendrá; no dejará para siempre caído al justo. Salmo 55:22
Resultado de imagen de El Señor Te Cuidará
Gladys Aylward, misionera en China más de 50 años, se vio forzada a huir cuando los japoneses invadieron Yuncheng. Ayudada solo por otra persona, condujo un grupo de cien huérfanos a través de las montañas, hacia la China libre. Durante el viaje, fue presa del temor, de tal forma que tras pasar una noche sin dormir, la mañana siguiente se presentaba sin esperanza de alcanzar un destino seguro. 
Fue entonces, cuando una niña del grupo de trece años le recordó la historia de Moisés y el Mar Rojo. “Pero yo no soy Moisés”, suspiró Gladys en su desesperación. “Claro que no lo eres” dijo la joven, ¡pero Dios sigue siendo Dios! Cuando Gladys y los huérfanos consiguieron llegar a un lugar seguro, fueron una prueba fehaciente más de que no importa lo impotentes que nos sintamos, porque Dios es siempre Dios y podemos seguir confiando en Él.
A veces Dios calma la tormenta, y otras deja que la tormenta se enfurezca y luego nos da calma en medio de ella. En cualquier caso, siempre nos sostiene y nos saca adelante. Podemos elegir: damos nuestras cargas a Dios o las llevamos nosotros mismos.

Endereza mi camino

“Guíame, Señor, en tu justicia, y por causa de mis adversarios endereza tu camino delante de mí..” Salmo 5:8
¿Te has perdido alguna vez?, ¿tuviste esa sensación de no saber dónde estás?, ¿sin saber si ir hacia adelante o hacia atrás, sin saber si caminar hacia la derecha o a la izquierda porque has perdido el camino?… en lo natural puede pasarnos al ir caminando por algunos lugares que no conocemos y perder el rumbo, situación que nos expone a pasar por sitios desconocidos y hasta enfrentarnos a graves peligros. 


Pues en el mundo espiritual también podemos perder el rumbo y poco a poco ir caminando y alejarnos de la presencia de Dios. No se hará de noche siendo mañana, no pasará de un momento a otro, sino que sutilmente un corazón que no es guiado por Dios cada día, que no busca Su presencia, se aleja y se aparta de Su amor, de su justicia, y puede empezar a llamar a lo malo bueno y apartarse de Su voluntad perfecta. Pronto el enemigo tomará el control e intentará destruirnos, sin embargo, podemos clamar como el rey David al Señor, para que Dios enderezca el camino delante de nosotros. 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

¡Pan!

Yo soy el pan de vida. Juan 6:48
Vivo en una pequeña ciudad en donde todas las mañanas y tardes puede escucharse un grito distintivo: «¡Paaan!» Un hombre en una bicicleta, con una canasta enorme, ofrece una gran variedad de panes frescos, dulces y salados. Antes yo vivía en una ciudad más grande donde tenía que ir a comprar pan a la panadería, pero ahora, disfruto de que me lo traigan fresco a casa.
Pasando de la idea del alimento físico al espiritual, pienso en las palabras de Jesús: «Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre» (Juan 6:51).
Alguien dijo que evangelizar consiste en que un mendigo le dice a otro dónde encontrar pan. Muchos podemos afirmar: Antes estaba espiritualmente hambriento, muriéndome de hambre a causa de mis pecados. Entonces escuché la buena noticia. Alguien me dijo dónde encontrar pan: en Jesús. ¡Y mi vida cambió!
Ahora tenemos el privilegio y la responsabilidad de guiar a otros a este Pan de vida. Podemos hablar de Jesús en nuestro barrio, lugar de trabajo, escuela y sitios de recreo; en la sala de espera, el autobús o el tren, y aprovechar también las amistades para comunicar la buena nueva.
Jesús es el Pan de vida. Demos a todos la gran noticia.

Señor, quiero testificar de ti en todas partes.
Comparte el Pan de vida dondequiera que estés.

El granjero y la zorra

Hay enseñanzas en las que se utilizan animales para ilustrar de mejor manera lo que se quiere decir, como en este caso. 
zorroHabía un hombre que odiaba a una zorra porque le ocasionaba ciertos daños ocasionalmente. Después de mucho intentarlo pudo al fin atraparla, y buscando vengarse de ella, le ató a la cola una mecha empapada en aceite y la prendió fuego. El animal, desesperado, corrió campo a través, alcanzando los cultivos de aquél granjero (era la época en que la siembra estaba lista para la recolección). El labrador siguiendo a la zorra, contempló impotente y llorando, cómo al pasar ella por sus campos, se quemaba toda la producción.

No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Romanos 12:19.

¿Cómo entiendo que soy importante?

Se define a la Autoestima como el aprecio que te tienes, lo que te valoras, si te crees importante o no. Uno de los grandes problemas que enfrentan las personas es que no se aman a sí mismas, no entienden el valor que tienen. Como consecuencia, esto hace que haya personas desanimadas, deprimidas, que “creen” que no se les va a valorar o no van a lograr cumplir sus sueños.
¿Cómo se entiende esto? Esto tiene un origen en la infancia, cuando se construye gran parte de la personalidad de una persona. ¿Qué tipo de mensajes recibiste de niño? Puede que fueran palabras motivadoras o palabras que no, que te decían que no eras importante, que no lograrías nada, que todos eran mejores que tú. Si lo analizas, las personas que te lo decían quizá no supieran las consecuencias que tendrían sus palabras, aunque quizá tampoco hubieran sanado áreas que debían sanar caso de que fueran motivadoras, pero en ti se quedaron esos pensamientos que te dificultan cambiar. Es necesario reconocer que todas esas cosas que te dijeron son mentiras, ¡paparruchas!