lunes, 7 de noviembre de 2016

La persona más excelsa de toda la historia


Jesucristo nunca aseveró ser revolucionario o reformador social. Él aseveró ser Dios e Hijo de Dios.


Su historicidad:

Algunos críticos y ateos podrían divertirse con la fantasía de un Cristo - mito; pero estos no lo pueden hacer sobre la base de la evidencia histórica. 

Jesús de Nazaret fue un personaje tan histórico como cualquier otro personaje de la historia de la humanidad.

Historiadores reconocidos de la época como Flavio Josefo, Suetonio, Plinio Segundo, Carta de Mara, Bar Serapio o Justino Mártir hacen referencia a la persona de Cristo, y no se trata solamente de que La Biblia sea la única fuente para respaldar la historicidad de Jesucristo. De ahí, que todo historiador serio reconoce que fue un personaje que existió y no un mito.

Un conocido ateo y materialista de estos tiempos es Fidel Castro Ruz. Sin embargo, hay un libro titulado: "Fidel y la Religión" publicado por la oficina del Consejo de Estado, La Habana 1985, en donde se relata una entrevista que Fidel concede a un fraile brasileño llamado Frei Betto.

En la lectura de sus páginas, podemos notar que Fidel Castro a pesar de su ateísmo y rebeldía contra Dios por tantos años, nunca llega a negar la existencia histórica de Jesucristo, falsa afirmación que se atrevieron a decir otros. 
Falso concepto y enseñanza que penetró en el seno de algunos profesores y maestros de las escuelas cubanas, que hace que hasta los días de hoy existan cubanos por el mundo que no creen en Dios y tampoco en un Cristo histórico.

Las aseveraciones de Jesucristo:

salvos por graciaJesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. (Juan 8:58)

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. (Juan 5:24)

Jesus aceptó adoración como Dios.

Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme"  (Mateo 8:1,2)

"Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios" (Mateo 14:33)

"Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!" (Juan 20:28)

Jesús no solo vino a cumplir la ley. La interpretación que Él hace de ésta, es excelente, sublime y celestial. Ningún ser humano podrá nunca ofrecer el nivel ético y moral que Cristo Jesús dejó como legado a la humanidad.

Antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Mateo 5:39-41

Oísteis que fue dicho amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.  Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? (Mateo 5:42 al 46) 

Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. (Mateo 5:28)

Jesús es El camino a Dios y La Salvación Eterna.

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6)

La paz os dejo mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo. (Juan 14:27)

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. (Juan 15:11)

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.  
Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.  
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. (Juan 15:1-5)

domingo, 6 de noviembre de 2016

Coraza de justicia

Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, vestidos con la coraza de justicia. Efesios 6:14
Una coraza para el guerrero. Se utilizaba como una armadura que cubre pecho y espalda, para que los dardos de sus enemigos no llegaran directamente a su corazón y tampoco le dieran por la espalda sin darse cuenta. 

Ponerse la coraza de justicia como parte de la armadura de Dios es resguardar nuestro corazón para Jesús, resguardarlo de contaminación, de tristezas y depresiones, guardarlo de contiendas y pleitos, para que nadie pueda dañarnos o cambiar el curso de nuestro día por un simple comentario que duele y nos hace tambalear. 

La coraza también cubre la espalda, pues no podemos vivir una vida doble o encubierta porque tarde o temprano todo puede salir a la luz, y llevar la coraza de justicia cada día de nuestras vidas es llevar una vida justa, una vida recta delante de Dios, no haciendo nada malo ni haciendo cosas buenas que no parezcan tan buenas. 

Hasta Llegar a Ser Semejante a Él

Mientras Juan estaba prisionero en la isla de Patmos, lejos de sus seres queridos y rodeado de cautivos maltratados con sus lamentos, recibió una visión de Jesucristo. 
Él escribe:
Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: «No temas. Yo soy el primero y el último (Apocalipsis 1:17). ¡Qué revelación tan maravillosa en medio de su reclusión, el caos y el dolor! Puede pasar así.
Hasta Llegar a Ser Semejante a ÉlLas circunstancias difíciles por las que estás pasando pueden agudizar tu percepción espiritual y hacer que busques a Dios como nunca antes lo habías hecho, de forma que encuentres respuestas para tu vida.
Esta situación angustiosa de Juan es una prueba de que las experiencias negativas no hacen esconderse al Señor, sino que lo revelan. En lugar de destruirte, el ataque de Satanás puede, de hecho, hacerte crecer. Seguro que te agobiarás, pero también se extenderán tus horizontes espirituales.
En el capítulo 11 de Hebreos, vemos dos cosas: las obras de las personas que se mencionan y la profundidad de su fe.
¿Dónde demostró Dios su fidelidad a Daniel? En el pozo de los leones. ¿Dónde se reveló a los tres jóvenes hebreos?
En un fuego calentado siete veces más de lo normal, hay un lugar, para el Señor, donde las pruebas abrasadoras consumen todo excepto tu deseo de conocerlo. Aunque a veces no llegues a entender ese lugar, no evites, sin embargo, pasar por él.
El propósito primordial de la vida de Pablo era ése: Yo he renunciado a todo lo demás por llegar a conocer a Cristo y el poder de su resurrección, y por ser semejante a Él mediante la participación en sus sufrimientos y en su muerte (Filipenses 3:10).
Ahí lo tenemos: sin reservas, sin retroceder y sin pesares; solo un deseo, conocer a Dios íntimamente, y el compromiso de ir hasta el final. ¡Que ése sea tu deseo hoy!

Dad y se os dará

El Dr. Torrey cuenta una experiencia propia de su juventud, para probar una (esta) promesa de Jesús.
Un día, cuando subió al tranvía y después de pagar su billete, descubrió que solo le quedaban 7 centavos y no sabía de dónde saldría el dinero para comprar la comida para él y su familia. Sin embargo, se dijo que no le preocupaba porque Dios siempre había suplido sus necesidades.
Apenas había tomado asiento, cuando una señora subió al vehículo y pagó sus 5 centavos, pero el cobrador le devolvió la moneda diciendo que no era buena. Muy atribulada, la mujer dijo que era todo lo que tenía y el cobrador le ordenó bajar.
Conmovido por el caso, Torrey puso en manos del cobrador la única moneda de 5 centavos que le quedaba, sin preocuparse de que solo le quedaban dos céntimos, lo que no era suficiente ni siquiera para pagar su viaje de vuelta en el tranvía; por cuyo motivo tuvo que volver a pie.
Cuando volvía, de repente un coche se paró a su lado, y un hombre lo detuvo para preguntarle cómo iba la obra de su ministerio. A sus palabras, sacó su cartera y le dio 200 dólares diciéndole: "Hace días que deseaba encontrarlo para darle algo para su obra".
Andando hacia su casa, el doctor Torrey dio gracias a Dios por el alto dividendo que había recibido por sus 5 centavos dados aquella mañana.
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Hechos 20:35
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19

Palabras sabias

Las palabras serenas del sabio son mejores que el clamor del señor entre los necios. Eclesiastés 9:17
Hace poco, el esposo de mi sobrina escribió en una red social: «Diría muchas cosas más por la web si no fuera por esa vocecita que me incita a no hacerlo. Como seguidor de Cristo, uno podría pensar que esa voz es el Espíritu Santo. Pero no, no es así. Es mi esposa».
La sonrisa que esto genera viene acompañada de una sobria reflexión: las advertencias de un amigo pueden reflejar la sabiduría divina. Eclesiastés 9 afirma que «es mejor escuchar las suaves palabras del sabio» (v. 17 rvc).
Las Escrituras nos exhortan a no creer ser sabios en nuestra propia opinión, ni soberbios (Proverbios 3:7; Isaías 5:21; Romanos 12:16). En otras palabras, no debemos creer que tenemos todas las respuestas. Proverbios 19:20 aconseja: «Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez». Ya sea que se trate de un amigo, el cónyuge, un pastor o un compañero de trabajo, Dios puede usar a otros para enseñarnos más de su sabiduría.
«En el corazón del prudente reposa la sabiduría», declara también Proverbios (14:33). Una manera de incorporar a nuestro ego las verdades del Espíritu es descubrir cómo escuchar a los demás y aprender de ellos.

Señor, gracias por tu Palabra que me enseña a amarte a ti y a los demás, y por las personas que has colocado en mi vida que me recuerdan tus verdades.
La sabiduría verdadera empieza y termina en Dios.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Amor de Padre

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Mateo 7:11

“Un hijo te cambia la vida”, me dijo una vez una persona muy querida y, ¡cuánta razón tenía!, porque en verdad tener un hijo cambia totalmente la
 manera de ver la vida. 
Siempre he pensado que el convertirse en padre o madre es como entrar a una escuela del cielo en la tierra, donde aprendemos a amar sin esperar nada a cambio, donde sufrimos y lloramos, donde reímos y gozamos las alegrías, y soportamos las penas de una persona como nosotros, pero por quien podríamos dar la vida misma. 
Cuando nos enfadamos con los hijos decimos muchas cosas, tal vez les reñimos y corregimos, les quitamos privilegios y ponemos en orden las cosas, pero el amor sigue constante y continuo, no cambia ni termina por una acción contraria a lo que nosotros esperábamos; sentimos amor y ternura al verlos y nuestro corazón se siente tranquilo si los vemos seguros. 

En el libro de Mateo, Jesús compara el corazón de un padre con el Padre de los cielos diciendo que si nosotros como humanos, con nuestras debilidades, temores y tropiezos tenemos un corazón amoroso, paciente, dadivoso, bondadoso y esforzado hacia nuestros hijos, cuánto más Dios nos dará buenas cosas a los que se lo pidamos… Piensa hoy por un momento cómo son los ojos con los que nos mira Dios que, mira nuestras luchas y temores, mira nuestros corazones abatidos y algunas veces se incomoda o se entristece con nuestras malas actitudes; nos corrige y zarandea, pero sus ojos de amor siempre son los mismos hacia nosotros. No dudemos nunca de Su inmenso amor y de Su corazón de padre amante que lo ha dado todo por nosotros, hasta su único hijo, ¿qué más podemos pedir?... ¡Cuánto nos ama!

Gracias Padre, por tu corazón de padre hacia nosotros, gracias porque en tu inmenso amor nos comprendes y perdonas, nos miras con ternura y crees en nosotros, nos miras como seremos un día transformados por tu gracia y siendo a tu imagen y semejanza; mientras caminamos y crecemos nos aguardas con paciencia día a día y nos llenas de tu fuerza para seguir adelante. Gracias Señor, por tu amor de padre y por tus ojos de amor iluminando nuestras vidas, ayúdanos a ser hijos e hijas dignos de ti, dignos de tu inmenso amor y tu bondad. Te amo… Amén.


Ex-bruja habla de abuso sexual que sufrió en Halloween

Conocida por su fuerte testimonio de transformación de vida, la ex bruja que aparece actualmente como Beth, ha tratado de compartir algunas de las cosas terribles que experimentó mientras estuvo involucrada con la brujería. Con esto pretende animar a los que se sienten perdidos, como ella se sintió un día, de que si se vuelven a Dios, Él llenará sus vidas con esperanza y amor.
En su blog llamado “El otro lado de la Oscuridad”, Beth habló acerca del juego de los horrores del Día de las Brujas o "Halloween", como ya es bien conocido en muchas partes del mundo.
Dijo que solía estar obsesionada con todo lo relacionado con Halloween, incluyendo vestirse con disfraces de terror. Pero desde que se convirtió en una cristiana, decidió abandonar esas prácticas paganas.
Beth dice que Halloween es un día sagrado para las brujas y los satanistas, y que ella fue obligada a participar en diversos rituales. “Todos los rituales satánicos tienen un propósito principal: alinear a las personas con el reino de la oscuridad, de modo que puedan ser llenados con el mal y se vean inclinados a llevar a cabo las obras del diablo”, dijo.
“El diablo tiene que hacer eso, porque ¿de qué otra manera se puede adquirir poder? Nadie se alinearía abiertamente con el diablo en la oscuridad, si realmente conociese la verdad sobre la bondad de Dios”.

Nadie puede hacerse cristiano

Es Dios quien nos hace cristianos. ¿Pensó usted alguna vez en esto? Cuando meditamos en nosotros mismos, a la luz de las Sagradas Escrituras, llegamos a una conclusión muy profunda:

Podríamos hacernos budistas, hindúes o islámicos. Podríamos convertirnos al judaísmo o al  espiritismo, y hasta algunos podrían optar por hacerse santeros; pero el ser humano nunca podrá por su propia decisión y sus esfuerzos hacerse cristiano.

Porque el hombre no tiene, por sí mismo, ni iniciativa ni modo alguno de hacerse un seguidor auténtico de Dios. Esta iniciativa viene del trono de la gracia y procede del Creador. Es la gracia bendita de Dios, quien en su soberana voluntad, decide alcanzar al infiel corazón del pecador. 

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. (Juan 3:19).

El hombre muerto en delitos y pecados, (Efesios 2:1-5) está totalmente incapacitado para amar a Dios antes que a las tinieblas. Dios, y solo Dios, es quien puede generar en el corazón del pecador una inclinación hacia Él.
Ser cristiano no es seguir una serie de rituales, asistir a la iglesia, hacer ciertas cosas y abstenerse de otras. Convertirse en cristiano es tener una relación personal con Jesucristo. Dicha relación es dada a través de la fe, y en este misterio de relación con Dios y de fe, hay dos verdades eternas:

1) Amamos a Dios, porque él nos amó primero. (1 Juan 4:19).

2) Tenemos salvación porque Él nos la dio, a través de la fe en Él. (Efesios 2:8).

¿Quién es el Espíritu Santo?

Resultado de imagen de ¿Quién es el Espíritu Santo?Hay muchos conceptos erróneos sobre la identidad del Espíritu Santo. Algunos ven al Espíritu Santo como una fuerza mística. Otros entienden al Espíritu Santo como el poder impersonal que Dios pone a disposición de los seguidores de Cristo. Pero, ¿qué dice la Biblia de la identidad del Espíritu Santo? Dicho de una manera sencilla, la Biblia dice que el Espíritu Santo es Dios. La Biblia también nos dice que el Espíritu Santo es una Persona, un Ser con una mente, emociones y una voluntad.

El hecho de que el Espíritu Santo es Dios, está reflejado claramente en muchas partes de las Escrituras, incluyendo Hechos 5:3-4. En este versículo, Pedro confronta a Ananías por haber mentido al Espíritu Santo, y le dice que él “no había mentido a los hombres sino a Dios”. Es una clara declaración de que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios. También podemos saber que el Espíritu Santo es Dios porque posee los atributos o características de Dios. Por ejemplo, el hecho de que el Espíritu Santo es omnipresente, lo vemos en Salmos 139:7-8 “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás”. Luego, en 1ª Corintios 2:10-11 vemos la característica de la omnisciencia del Espíritu Santo. “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.”

Reconocemos que el Espíritu Santo es en verdad una Persona, porque posee una mente, emociones y una voluntad. El Espíritu Santo piensa y sabe (1ª Corintios 2:10). El Espíritu Santo puede ser afligido (Efesios 4:30). El Espíritu intercede por nosotros (Romanos 8:26-27). El Espíritu Santo toma decisiones de acuerdo con Su voluntad (1ª Corintios 12:7-11). El Espíritu Santo es Dios, la tercera “Persona” de la Trinidad. Como Dios, el Espíritu Santo puede funcionar verdaderamente como Consejero y Consolador, tal como lo prometió Jesús. (Juan 14:162615:26).