domingo, 2 de octubre de 2016

Oración por ti hoy

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Romanos 8;26
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. Romanos 8;34
Resultado de imagen de Oración por ti hoyCuando afrontamos una situación confusa o un problema difícil, solemos pedir a nuestros hermanos en Cristo que oren por nosotros. Es un gran aliciente saber que otros se interesan por nosotros y presentan nuestra necesidad ante Dios. Pero ¿qué sucede si no tienes amigos creyentes cerca? Incluso puede que vivas donde hay oposición al evangelio de Cristo. ¿Quién orará por ti?
Romanos 8, uno de los grandes y triunfantes capítulos de la Biblia, declara: qué hemos de pedir como conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. […] conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos (Romanos 8:26-27). El Espíritu Santo está orando hoy por ti.
Además, Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros (verso 34). El Señor Jesús, que vive, también está orando por ti hoy.
¡Piénsalo! El Espíritu Santo y Jesucristo mencionan tu nombre y tus necesidades a Dios Padre, quien escucha y obra a tu favor.
No importa qué suceda en tu vida o cuán confusa sea tu situación, pues no enfrentas la vida solo. ¡El Espíritu y el Hijo están orando por ti hoy!
Amado Dios, me inclino a ti en humilde gratitud por las oraciones hechas a ti a mi favor por el Espíritu y tu Hijo. ¡Qué verdad tan asombrosa!
El Espíritu Santo y Jesús siempre están orando por ti.

Pasos De Bebé

El éxito no comienza hasta que no iniciamos la caminata del camino hacia nuestras metas, y nuestro caminar siempre empieza con unos pasos de bebé.
Resultado de imagen de pasos  de bebé¿Por qué los llamamos pasos de bebé? ¿Serán realmente algo más que nuestro próximo paso en el camino de la vida?
Los pasos de bebé son los primeros pasos que damos, son como en un acto de fe. Vemos a otros avanzando y reclamamos nuestra habilidad de caminar al seguirlos. Al crecer, seguimos nuestro desarrollo tomando pasos de bebé adicionales. A veces caemos y otras, fracasamos. De aquí en adelante, todos los pasos se convierten en actos de fe; simplemente pasa que nos hacemos más duchos.
Si nos decimos a nosotros mismos:
“No quiero verme como un tonto” o “más vale que sea bueno en esto”, probablemente nunca tomaremos los pasos de bebé hacia nuestras metas y acabaremos ahogándonos en nuestra auto-conmiseración.
Ante todo, y como cultura, nos enfocamos en los resultados, y contemplamos primero, cada riesgo a tomar para alcanzar nuestras recompensas.
Son pocos los que son rendidores consumados en alguna tarea la primera vez que lo intentan. Fracasan o triunfan, por lo que edifican sobre sus habilidades a cada ocasión.  Practican sus habilidades y utilizan sus talentos a través de pasos de bebé antes de estar listos para mostrárselos al mundo.
Así que, aprendamos a tomar esos pasos de bebé para alcanzar las metas por delante. Pero sepamos que podemos apoyarnos en Dios para mostrarnos el camino. Entre más duchos seamos, nuestros pasos de bebé se convertirán en caminata, luego en trote, y finalmente en carrera.
Así es como nuestros pasos de bebé nos guían a través de la maratón de la vida.
El autor de este pensamiento, gerente general jubilado y mentor de muchos, sitúa nuestro avance en la vida bajo una perspectiva de intentos y logros pequeños.
Cada vez que nos atrevemos a dar pasitos pequeños en pos de aquello que anhelamos obtener, estamos dando pasos de fe, que habrán de resultar, de momento, en pequeños reveses o triunfos, pero que nos irán mostrando qué hacer o qué no hacer.
El problema siempre consistirá en dar ese primer paso… vencer la inercia de la parálisis. Como él sabiamente nos comparte, siempre tendremos a Dios para guiarnos y para corregirnos cuando sea necesario.  Así que, adelante, demos esos primeros pasos y... que el Señor los bendiga. 

Una buena noticia

Imagine un barco a punto de naufragar. Los tripulantes se sienten llenos de miedo y sin ninguna esperanza. De repente alguien mira a lo lejos y observa otro barco que se acerca dispuesto a rescatarlos, y da aviso a los demás. ¿Qué cree que sentiría la gente?
Ahora imagine a una persona con una enfermedad mortal, ya ha sido desahuciada, y fue entregada a sus familiares para que muera en casa. Repentinamente aparece un antídoto que se le administra, y después de ser sometida a un nuevo examen, se descubre que ha vencido la enfermedad. ¿Cómo se sienten los involucrados?
Estos son ejemplos de algunas situaciones extremas en las cuales una buena noticia provoca un desenlace totalmente opuesto a lo esperado.
Resultado de imagen de Noticia: Cristo murió por  nosotros¿A cuántos les gusta recibir buenas noticias? A todos nos agrada. Pues yo quiero darles una, y muy buena. Pero antes debo hacer de su conocimiento, cuál ha sido y es la situación de la humanidad desde la antigüedad hasta el día de hoy.
Dice la Biblia por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23).
¿Qué significa estar destituido de la gloria de Dios? Sencillamente, significa estar separado, en sentido opuesto a Él. Todo esto sucedió porque el ser humano desobedeció las normas que Dios le había establecido.
Esto es semejante a la madre o el padre que le prohíben a su hijo tocar un florero porque puede partirlo y herirse. El niño por un tiempo obedece, pero luego al no soportar la curiosidad lo toca, éste se cae, se parte y el niño se corta.
Vemos una norma (no toques), una advertencia (se quiebra y te hieres), una respuesta (contraria a la norma) y una consecuencia que afecta negativamente a quien desobedece. ¿Cuál es la respuesta del padre o la madre? Castigo, pero también se preocupan por atender a su hijo en esa necesidad de ser curado.
Dios le dijo al ser humano: “No comas del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal”. Dios le dio una advertencia: “el día que lo hagas ciertamente morirás”, sin embargo, éste no lo hizo así, sino todo lo contrario. Por esta razón quedamos muertos espiritualmente, separados de la gloria de Dios y sin esperanza.

Riquezas verdaderas

Resultado de imagen de RiquezasPorque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Lucas 12;34
En el funeral del padre de una amiga, alguien le dijo: "Hasta que no conocí a tu papá, no había visto a una persona que disfrutara tanto ayudando a los demás". Cuando murió, dejó un legado de amor. En cambio, una tía de mi amiga consideraba sus posesiones como su legado, y pasó sus últimos años preocupada por quién protegería sus reliquias familiares y sus raros libros.
Con su enseñanza y su ejemplo, Jesús advirtió a sus seguidores de que no acumularan cosas, sino que dieran a los pobres y que valoraran lo que no envejecerá ni destruirá la polilla: Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Lucas 12:34).
Es posible que creamos que nuestras posesiones dan sentido a nuestra vida. Sin embargo, cuando el aparato más moderno se estropea o perdemos algo valioso, nos damos cuenta de que lo que satisface y perdura es nuestra relación con el Señor. El amor a los demás y nuestro interés en ellos es lo que no se marchita ni se desvanece.
Pidamos al Señor que nos ayude a ver con claridad qué valoramos, que nos muestre dónde está puesto nuestro corazón y nos ayude a buscar su reino por encima de todo. Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.(Lucas 12:31).
¿Qué cosas valoras? Lee la historia sobre el maná en el desierto en Éxodo 16. Piensa en cómo se relaciona esta historia con las palabras de Jesús a las multitudes en Lucas 12.

Lo que valoramos revela el estado de nuestro corazón.



sábado, 1 de octubre de 2016

Lo que Quiero es Salir Corriendo…

“Si has sentido miedo es que tu conciencia quiere hablarte.” Anónimo
El título es una frase que una persona manifestó en una sesión de adiestramiento, y me llamó la atención porque es muy común en muchas personas que se encuentran en una encrucijada y no saben qué hacer, quieren correr pero no pueden porque están llenas de pánico, están llenas de miedos y sienten miedo a morir. ¿Has sentido pánico alguna vez? ¿Qué haces cuando sientes pánico? 
Resultado de imagen de la vida siempre te brinda la oportunidad de elegir¿Te identificas con una de estas situaciones?
-Sientes pánico en tu matrimonio al pensar si sigues aguantando o te separas, y crees con esto último, que se acaba el sufrimiento. ¿Y si no se acaba?
-Sientes pánico al ver que tus negocios no están produciendo, las deudas crecen y el dinero se acaba. ¿Cómo salgo de esto?
-Sientes pánico, piensas que te puedes volver loco al no conseguir ese trabajo que necesitas o el que quieres. ¿Cómo no volverme loco?
-Sientes pánico, cuando ves o escuchas que otros están alcanzando sus sueños y te preguntas ¿por qué a mi no me pasa nada bueno?, ¿qué he hecho yo para merecer esta vida? O te dices: “quiero morirme”, “quiero salir corriendo”.
El pánico paraliza, y en la vida hay que entrenarse para no entrar en pánico. No es fácil salir del mismo, requiere en primer lugar, una elección, y en segundo lugar, el compromiso de aprender en un contexto de amor, humildad y confianza.

Palabras de poder

Las palabras de poder, que salen de nuestra boca, pueden dar vida o muerte.
La muerte y la vida están en poder de la lengua; el que la ama comerá de sus frutos. Proverbios 18:21
Hablar con arrogancia tiene lamentables consecuencias.
Resultado de imagen de Palabras de poderNo multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Dios,
y a él toca el pesar las acciones. 1 Samuel 2:3.
Cuidado con lo que pronuncias en momentos emotivos.
Proverbios 6:2. Te has enlazado con lo que sale de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Es mejor expresar pocas palabras con sabiduría que muchas sin sentido. Las palabras tienen poder.
Proverbios 10:19
En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.
Proverbios 12:18
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; mas la lengua de los sabios es medicina.
La persona sabia mide su lenguaje.
Proverbios 17:27
El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido.
Lo que sale de tu boca, tendrá sus consecuencias.
Mateo 12:37
Porque por tus palabras serás justificado, o serás condenado.
Hay personas que dejan salir palabras hirientes de su boca en un momento de irritabilidad, y éstas son como la espada que penetra hasta lo profundo del corazón del oyente.
Nuestra oración delante de Dios debería ser como la expresión del salmista cuando dijo: Que las palabras de mi boca, la meditación de mi corazón, sean agradables delante de ti Oh Señor. Salmos 19;14


Tiempo de Consuelo

tiempos“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.
(Hechos 3:19)
Según el diccionario Vox, la palabra refrigerio se define de la siguiente manera: “alivio, corto alimento para reparar las fuerzas”. Un refrigerio es una merienda que nos ayuda a renovar las fuerzas para seguir haciendo las cosas que debemos realizar y que no hacíamos antes.
Cuando nos allegamos ante la presencia de Dios, encontramos momentos que nos sacian, llenan, fortalecen y estimulan. Él, como nuestro padre amante, sabe de qué tenemos necesidad y lo que experimentamos día a día. Por eso, cuando hablamos con Él en comunión solemos sentir tranquilidad. De acuerdo, los problemas no se han ido, pero sentimos paz y la seguridad de que a su debido momento obrará, porque Él nos está escuchando y conoce nuestro corazón.

Calma tu alma

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios (Salmo 46:10).

Mientras asistía a un concierto, mi mente se desvió a un asunto que me preocupaba y distraía. Felizmente, la distracción terminó pronto, cuando las palabras de un hermoso himno comenzaron a penetrar profundamente en mi ser. Un grupo de hombres cantó a viva voz un himno que hablaba de la paz de Dios para el alma del creyente. Los ojos se me llenaron de lágrimas mientras escuchaba esas palabras y admiraba el pacífico reposo que solo Él puede dar.
Resultado de imagen de Calma tu almaCuando Jesús censuró a las ciudades que no se habían arrepentido y donde Él había hecho la mayoría de sus milagros (Mateo 11:20-24), aun así, tuvo palabras de consuelo para los que quisieran acudir a Él: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar; aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas (versos 28-29).
Verdaderamente, palabras muy sorprendentes. Inmediatamente después de sus enérgicas palabras a aquellos que lo rechazaban, Jesús extendió una invitación a todos a ir a Él para encontrar la paz que todos anhelamos. Jesucristo es el único que puede calmar nuestras almas inquietas y cansadas.

Señor, vengo a ti con necesidad de descanso para mi corazón. Ayúdame a confiar en ti y en tu amor.
Cuando mantenemos nuestra mente puesta en Jesús, Él la mantiene en paz.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Excusas

Es increíble la capacidad del ser humano para esgrimir toda clase de excusas con tal de justificar su falta de compromiso.
Somos especialistas en la autodefensa, y muchas veces somos indulgentes con nosotros mismos en cosas que no estamos dispuestos a tolerar en otros.
Es una habilidad ingeniosa para disimular una presunta debilidad, que muchas veces va de la mano de la primera imagen que tenemos como carta de presentación.
Sin embargo, la vida siempre nos presenta oportunidades, cruza nuestro camino con personas y circunstancias que nos ofrecen genuinamente su afecto y su ayuda, pero nos hemos malacostumbrado a usar múltiples caminos para decir que no.
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Estrechamos manos, pero los corazones se encuentran a mucha distancia del apretón. Cada día usamos más palabras cuyo significado es realmente profundo, pero nuestra actitud de vida no las respalda, son solo frases bonitas pero huecas.
Hablando sobre las excusas que tenemos los hombres ante Dios, Jesús habló a los discípulos ilustrando su tema con una parábola, como fue su costumbre para enseñar; y les refirió la llamada “Parábola de la gran cena” (Lucas 14:15-24), la cual narra cómo un hombre que había convidado a varios de sus amigos a comer en su casa, al estar todo listo y viendo que ninguno de ellos había llegado, les manda a llamar diciéndoles que todo estaba preparado. ¡Que la cena estaba servida!
Pero, cada uno de sus amigos da una excusa valedera por la cual no puede asistir a la invitación. Entonces el anfitrión, padre de familia, como lo llaman las Sagradas Escrituras, envía a su siervo a ir a la ciudad a buscar por las plazas a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos. Luego, al ver que aún había puesto para más personas lo envía por segunda vez; pues su anhelo era tener su casa llena. Termina la parábola con estas palabras del anfitrión: Os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará de mi cena.