Cada mañana tienes una hoja en blanco lista para usar, para llenar de sueños, deseos, vivencias y todo lo que quieras y te sea posible hacer. La hoja de ayer no cuenta porque ya pasó, ella ya se llevó lo mucho o poco que le tocó llevarse, y la hoja de mañana aún no está lista porque no puedes vivir mañana sin haber terminado hoy, sin el “hoy” no hay “mañana”.
Tú estás justo en la hoja del presente, la que está en blanco, en la que puedes cambiar, borrar, agregar y hacer todo lo que desees, puedes verla como una simple hoja vacía o como una gran oportunidad para poder actuar y escribir algo nuevo para tu vida.
Tú estás justo en la hoja del presente, la que está en blanco, en la que puedes cambiar, borrar, agregar y hacer todo lo que desees, puedes verla como una simple hoja vacía o como una gran oportunidad para poder actuar y escribir algo nuevo para tu vida.

