martes, 2 de junio de 2015

Tú Estás Presente

A veces, en medio de mi desesperación pienso que no estás. Pero luego cierro los ojos y te siento muy dentro de mi alma. Ahí latiendo conmigo, ahí impulsándome a salir adelante. Me inspiras para que pueda luchar por alcanzar mis anhelos.
¡Quién sino Tú!, fuego que arde en mi corazón, agua que me da vida, rocío que me baña de madrugada. El universo conspira para que yo te alabe. Los pajarillos cantan para que te sienta muy cerca. Tú lo llenas todo, contigo siempre hay esperanzas.
Nacen primaveras dentro de mi ser. Germina en mí una semilla que llaman fe y que, al crecer, esparce el fruto del amor. Y sonrío como niña ilusionada porque este amor es grande, tiene sentido y razón. Tú estás, verdad tan cierta como que el viento existe. Y el anhelo de mi alma es poder verte algún día. Es sentarme a tu lado y poder hablar, confirmar que todo cuanto tuve que pasar no es nada. Porque estar ante ti es demasiado sobrenatural, maravilloso y fuera de este mundo.
¡Sí, es verdad! Muchas veces las lágrimas mojan mi rostro. Y cuando el silencio me abruma, hay momentos en que olvido que sigues estando ahí para mí. Pero luego, medito en que Tú siempre has sido mi todo. En que mi amor por ti, a pesar de haberse inspirado y derivado las fortalezas e incertidumbres que han llegado a mi vida, ha sobrepasado con creces todas ellas, y vuelvo a caer rendida a tus pies. Entonces siento una llama avivarse dentro de mí.

Y sé que no hay cosa mejor que saberse amada y protegida por ti, mi Dios amado y reverenciado.

La Depresión – Compañera indeseable

Probablemente usted sepa lo que es estar deprimido. Es un sentimiento tenebroso, de desesperanza, de desesperación, tristeza y apatía. Inclinarse hacia la depresión es hacerlo hacia la rutina, hacia la desidia, hacia la tristeza, y prevalece el sentimiento de falta de esperanza. Pero la depresión no es la tristeza habitual que alberga una “leve” sensación de decepción o pérdida. La depresión es diferente: tiene mayor duración y es más intensa. La depresión cierra de golpe la apertura de la ventana de la esperanza, y a veces baja una persiana oscura.
depresion
La realidad distorsionada
La depresión distorsiona nuestras perspectivas de vida. Nuestros recuerdos siempre nos acompañan, e influyen en forma de percepción creándonos un sentimiento de estar a la expectativa. Nuestras percepciones suceden automáticamente y creemos que lo percibido es el mundo real. Pero, igual que los lentes y filtros fotográficos, la depresión distorsiona nuestra impresión del mundo. Es como un juego de filtros, que enfocan las partes oscuras de la vida y quitan el calor, la acción y el gozo de cualquier escena. ¿Qué distorsionamos? La vida misma. Esta pierde su excitación y propósito. Creamos una imagen distorsionada de Dios; lo vemos a Él como distante e indiferente. También distorsionamos la visión de nosotros mismos, pues nuestro valor y capacidades se han desvanecido.
Las causas de la depresión
En términos sencillos, es una emoción negativa debida a sensaciones y evaluaciones contraproducentes. No obstante, puede ser también un signo o característica de una seria y hasta maligna enfermedad. La depresión es un término que puede incluir tanto asuntos triviales como verdaderas tristezas, desórdenes neurológicos o psicóticos. Puede ser suave, moderada o severa. Puede ser inofensiva o peligrosa para la vida. La depresión puede ser inspiradora para algunas personas creativas, pero terminar en suicidio para otras.
¿Es pecado para un cristiano estar deprimido? En sí, por sí misma, por su terminología no lo es. La depresión es, a veces, una consecuencia del pecado, pero no siempre. Puede ser un síntoma de éste y así, servirnos de advertencia. Por ejemplo, un marido que golpea a su mujer o le es infiel puede sentir culpa o depresión como resultado de su comportamiento. La depresión ha existido siempre. Muchas de las personas que Dios usó poderosamente en el Antiguo Testamento, estaban tan deprimidas que querían morir, por ejemplo: Moisés, Job, Elías, Jonás y ciertos autores de los Salmos. Hasta grandes hombres y mujeres a través de la historia, han luchado contra la depresión. Por lo tanto, no permita que nadie le diga que esto es algo anormal, que es pecado estar deprimido, o que los cristianos no experimentan depresión. ¡Sencillamente no es cierto! Es una consecuencia normal de lo que ocurre en la vida.

La señal de la cruz - ¿Cuál es su significado? ¿Deben los cristianos hacer la señal de la cruz?

La práctica de hacer la señal de la cruz tiene gran prominencia en la Iglesia Católica Romana, pero también es practicada entre los ortodoxos orientales y los episcopales. La historia de la señal de la cruz tiene su origen en un pasado tan lejano como el de Tertuliano, considerado el padre de la iglesia primitiva, que vivió entre los años 160 a 220 d.C. Tertuliano escribió, “en todos nuestros viajes y movimientos, en todas nuestras salidas y llegadas, al ponernos nuestros zapatos, al tomar un baño, en la mesa, al prender nuestras velas, al acostarnos, al sentarnos, en cualquiera de las tareas en que nos ocupemos, marcamos nuestras frentes con el signo de la cruz.”

Originalmente, se trazaba una pequeña cruz en la frente con el pulgar o un dedo cualquiera. Mientras que es difícil señalar exactamente, cuando fue que se cambió el trazo de la pequeña cruz en la frente a la moderna práctica de trazar una larga cruz desde la frente hasta el pecho y de hombro a hombro, lo que sí sabemos es que este cambio ocurrió alrededor del siglo XI d.C., cuando el libro de Oración del Rey Enrique menciona una instrucción de “marcar con la santa cruz los cuatro lados del cuerpo.”

Los católicos encontraron la justificación para la señal de la cruz, primeramente en sus muchos años de tradición eclesiástica, y seguidamente en Éxodo 17:9-14 y Apocalipsis 7:3;9:4;14:1. Mientras que los pasajes hablan de una señal en la frente para protección del juicio de Dios, éstos deben ser interpretados a la luz de su contexto. En las bases de su contexto, no hay razón para creer que cualquiera de los versos prescriban el ritual de la señal de la cruz.

No te escondas del mundo… ilumínalo


Lo que cambia el corazón de una persona no es meterse en una iglesia, ir a eventos cristianos o adoptar rituales en su vida.
¿De dónde provienen las películas depravadas con ciertos bares, con pandillas, robos, perversión, asesinatos y todos las cosas que degradan la vida del ser humano? Del corazón de hombres que viven en la ignorancia, tinieblas y en la maldad del pecado.
Lo que cambia el corazón de una persona no es meterse en una iglesia, Ir a eventos cristianos o adoptar rituales en su diario vivir.Reflexionemos: antes de cambiar al mundo, debemos cambiar el corazón de la gente que vive en él. Todos los modos que existen hoy en día de libertinaje y que se rebelan contra Dios, provienen de corazones de hombres que están alejados de Su voluntad.
Por ejemplo: a un mismo supermercado, donde muchos de nosotros vamos a comprar alimentos para nuestra casa, van también delincuentes, convictos de la justicia y personas que andan en caminos nada buenos; en un mismo barrio viven personas que tienen principios erróneos y otros que llevan un correcto estilo de vida; por lo tanto, el mundo en sí mismo, los lugares no son lo importante, sino la GENTE que los habitan.
Aunque estamos en este mundo y no pertenecemos a él, no nos queda más remedio que relacionarnos con la gente que nos rodea, y si entendemos que lo que necesita un cambio es el corazón de la gente que lo habita, causaremos un impacto en la sociedad en la que vivimos.
Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Mateo 5:14
Lo que cambia el corazón de una persona no es meterse en una iglesia, ir a eventos cristianos o adoptar rituales en su vivir, sino el poder de vivo de la Palabra, la cual ha cambiado nuestros corazones y se refleja en nuestra forma de vida. ¿Cómo vamos a iluminar a la gente que habita este mundo si en nuestro corazón hay tinieblas? ¿Cómo vamos a transformar la manera de pensar de esta generación acerca de Dios, si vivimos alejados de Él y creyendo que somos mejores que ellos?

lunes, 1 de junio de 2015

¿Cómo Ser Libre De La Amargura Según La Biblia?

“DESECHEN TODO LO QUE SEA AMARGURA, ENOJO, IRA…” (Efesios 4:31 RVC)

La ira suele ser consecuencia de expectativas frustradas. Esperamos algo, y si no lo conseguimos acabamos decepcionados y enfadados. Y nuestro enfado nos lleva a un estilo de vida disfuncional en el ámbito personal, espiritual y social. Las expectativas frustradas a veces tienen su origen en experiencias de nuestra niñez con nuestros padres, hermanos u otras figuras de autoridad.; quizá nuestras necesidades de amor, aceptación, seguridad y relevancia nunca fueron satisfechas. Más tarde, en la vida, podemos sufrir la ruptura del matrimonio, o de compromisos laborales o de amistades. Al final, todo ese enojo subyacente se convierte en un arma de nuestro arsenal, amenazando con atacar todo aquello, y a toda persona, que estimamos. Y nos convertimos en personas amargadas, excluidas y solitarias a quienes los demás evitan. Dios nos insta a que desechemos toda amargura, “…para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos” (Hebreos 12:15).


¿Cómo obedecemos este mandamiento?

1) Aceptando y poniendo en práctica Su Palabra.
Sin una base bíblica, las viejas emociones siempre estarán minando nuestros esfuerzos por superarlas. Desechar toda amargura es un mandamiento que conlleva la promesa del éxito si se cumple.

2) Decidiendo desechar toda amargura.
La decisión no es una emoción y por lo tanto no demanda una respuesta emotiva. Dios no va controlar tus emociones, pero tampoco se va dejar influenciar ni a favor ni en tu contra por ellas. Creer en la Palabra de Dios y decidir obedecerla siempre da los resultados esperados. Así que empieza a reforzar tu voluntad y tu fe. ¿Cómo? Proponiéndote en serio obedecer a Dios a pesar de los sentimientos. Pon en práctica eso todos los días hasta que se convierta en un estilo de vida. Después verás que en lugar de ser controlado por tus cambios de humor, te encontrarás “reinando en vida” (Romanos 5:17); es decir, tus emociones negativas dejarán de controlarte.

Amor mal entendido

La actualidad siempre tiene algún motivo para reflexionar. Por supuesto que hay muchos temas de actualidad; el surtido de asuntos es bastante diverso. Pero centrándonos en el tema, fue noticia en todos los informativos nacionales y en el lugar de su desarrollo, en el archipiélago canario, que más repercusión ha tenido y que resultó, sin duda, un gran acontecimiento, fue el de los dos niños encontrados por las fuerzas de seguridad del Estado, que habían sido retenidos a la fuerza por su madre y el entorno familiar en Gran Canaria. 

De la niña se tenía constancia que hace más de 9 años desapareció del Hospital Materno Infantil con su madre,... supuestamente; y del varoncito de unos 12 años ni siquiera había una sospecha fehaciente. Según se contó, ninguno de los dos menores estaba inscrito en el Registro, no habían sido escolarizados en ningún momento y, desgraciadamente, tampoco habían tenido los necesarios controles sanitarios.

Nadie duda del derecho de los familiares como de los progenitores, de disfrutar de los hijos que han nacido, pero es innegable que los niños tienen sus derechos como también sus obligaciones como cualquier ser humano. Cada ser humano, más allá de la edad que tenga, desde el mismo momento en que es fecundado tiene sus derechos, y éstos deben no solo ser respetados sino protegidos. Es triste, y no solo por este caso, ver cómo los derechos de los menores son vulnerados en muchísimos países del mundo; como por ejemplo, horrible es cómo los pechos de muchas niñas son planchados, aniquilados, en ciertos países del mundo. Sí, es doloroso ver cómo se maltrata a tantos menores. El amor hacia los niños se demuestra respetando sus derechos, como inscribiéndolos en un Registro para que tengan su nombre, dándoles una alimentación correcta, un cuidado sanitario adecuado, guardando con esmero que tengan una formación escolar, y en este caso de Gran Canaria, por lo que nos cuentan las informaciones, al menos varios de estos derechos han sido vulnerados.

Crónica de una pasión

Las pasiones tienen mala prensa por estos lares. Se ha adoctrinado a la congregación a creer que la pasión es una seducción maligna, una condición del alma que es menester evitar para conservar la pureza. Pero eso no es totalmente correcto,... es algo así como un eufemismo, y no llega a la categoría de sofisma. Los maestros piensan, y así enseñan, que la intensidad de los sentidos conduce siempre a lo sexual. El error está en el siempre. Es verdad, el cuerpo tiene argumentos que hacen imposible la correcta razón. Pero hay más que el cuerpo. Está el intelecto, la memoria, la percepción, la sensibilidad entre otras cosas posibles para la pasión.
Pero no son los apetitos inconfesos o inconfesables el tema de este mensaje, sino la pasión por los libros. Veamos: hay gente a la que le encanta presumir de que ha leído, y salpica sus palabras con frases del tipo “como dijo Chaucer”, sabiendo que su audiencia no tiene ni idea de quién es el tipo; además, por todos es sabido que mucha gente utiliza citas ilustres sacadas de Google sin haber leído jamás un libro. Sería faltar al respeto a los lectores, si lo hiciera.
Tenía cinco años cuando aprendí a leer. Desde entonces y sin tregua hasta estos días raros y complejos, los libros son casi la pasión más importante de mi vida. Debí haber tenido doce años cuando viví una experiencia singular. El tío Carlos me había regalado un tomo de las obras completas de Thomas Mayne Reid, editado por Aguilar, y finamente encuadernado. Una tarde estaba absorto en la lectura, cuando de pronto, todo lo que me rodeaba literalmente desapareció, y me vi inmerso en el paisaje: la luz, los colores, las texturas, los aromas, el viento, el calor, todo se hizo parte de mí. Había entrado en un mundo irreal y maravilloso. Pero no, no fue una alucinación: solo había aceptado el orden de la imaginación, ese otro universo de nuestra mente. El libro había sido el pasaporte hacia allá, y... ¡caramba! ¿acaso no es dónde y cómo vivo una buena parte de mi tiempo?
Y así, todos los libros… Una vez quise acometer la absurda tarea de anotar todos los libros que había leído. No era necesario. Están todos dentro de mí. Esos libros raros como Las Islas, mágicos como Cien Años de Soledad, misteriosos como El Nombre de la Rosa, complicados como El Hombre Rebelde, hilarantes como Wimpi, el gusano loco…
Y luego, vuelta a la realidad, vuelta a la verdad que es Dios.

No puedes…

¿Hay algo que Dios no pueda hacer? La respuesta es obvia porque Dios es todopoderoso, pero son varias las cosas que no puede hacer, y entre ellas, no puede mentir, robar o engañar.
Él no puede pecar porque su palabra dice que es “Santo, Santo, Santo”. Al mismo tiempo, ¿Hay algo que un hijo de Dios no pueda hacer?
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24
¿Quieres ser un hombre o una mujer de Dios? Para serlo debes poner atención a lo que significa “renunciar”; se considera renuncia al “abandono al bien voluntariamente o apartarse de algo que se tiene por derecho”. Para ser un seguidor de Cristo se debe pagar un precio, pagar por lo que nadie quiere, ir donde nadie quiere ir, apartar un tiempo importante para estar a solas con Él.
Son pocos los que comprenden completamente, qué es seguir a Jesús. Es fácil ser un espectador y estar sentado los domingos en la iglesia, pero lo difícil está en ser un héroe de la fe, como Abraham, Moisés, Elías, o un mártir como los discípulos de Jesús, o un ministro capacitado y preparado para toda buena obra ¡Ese es un hombre de Dios!

Los sentimientos no son para decidir, son para sentir

Tomar decisiones a la ligera suele conllevar consecuencias, y realmente, consecuencias importantes. Las consecuencias de una mala decisión siempre se sufren; la toma de una decisión tendrá un resultado favorable o no.
sentir no decidirSomos humanos, y por lo tanto sentimentales; de hecho, si Dios no hubiera querido que tuviéramos sentimientos nos habría creado sin ellos, pero algo que también es cierto es que Él nos dio dominio sobre ellos para saber usarlos, enfocarlos y controlarlos para amar y ser amados, pero no para tomar decisiones.
Una de las principales causas de tomar una mala decisión es dejarse guiar por los impulsos porque son engañosos; ya sea que estemos muy felices o muy enojados al decidir, lo mejor es pensar las cosas en momentos de tranquilidad, lo que se llama pensar con la cabeza fría.
Sin lugar a dudas, Dios nos ha llenado de muchas cualidades, como la sabiduría y dominio que hay escondidos muchas veces detrás de nuestros sentimientos, y éstos no deben conducirnos a tomar una decisión porque, tarde o temprano, tendrá sus consecuencias y si estas son negativas resultarán dolorosas.