En un costado de mi sala
ve pasar el tiempo en vez de marcarlo
Algo ha roto sus alas
y se detuvo lo que debía pasar volando…
Romanos 3:12. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles.
Pablo está enumerando los efectos del pecado y dice que el pecado te vuelve inútil. Buscando en el diccionario llama la atención que hay dos definiciones de inútil:
1.-Que no sirve para su propósito.2- Que hace mal una cosa que es fácil.
El pecado nos avería de tal manera que nos inutiliza para nuestro propósito. Fuimos creados para adorar a Dios, para servir al prójimo, y el pecado nos vuelve inservibles.
Lo que se tiene como nuestro propósito, algunas personas no lo consideran tan fácil. La mayoría cree que es difícil, pero es porque el pecado nos ha deteriorado, y lo que tendría que ser natural se nos ha vuelto complicado. Es complicado que mi reloj dé la hora, está averiado, y lo que no debería costarle nada sería un milagro que lo hiciera.
Por eso la religión es inefectiva, porque no puede “arreglar” la avería humana. Se necesita algo más profundo para que volvamos a ser efectivos en nuestro desempeño. Quizás alguien pueda argumentar que la religión es efectiva, pero recuerde que hasta un reloj roto puede marcar dos veces bien la hora en el día. O sea, que la liturgia, o los ritos añadan virtud, no quiere decir que produzcan amaño en el hombre profundo.
