domingo, 12 de abril de 2015

Hoy es el día para caminar hacia tus sueños

El día que decidió construir una casa con botellas de vino vacías, familiares, amigos y conocidos creyeron que estaba loco y le instaron a desistir del proyecto. Jan Than Vanlhel no les escuchó. Sonreía al oírles, pero nada más.
sueños
La tarea fue ardua. De día trabajaba como contable en una empresa inglesa. Por las noches, a pesar de su orgullo, salía hasta los sitios donde se concentraban los desechos. Cada envase era guardado cuidadosamente, y luego en casa, almacenado de acuerdo con su tamaño y la densidad del vidrio. Era un trabajo artesanal.
La estructura comenzó a levantarse en un enorme terreno. Cada frasco era unido a otro con una silicona especial. Lo difícil eran los vientos que, en determinadas épocas del año, son demasiado fuertes. Las corrientes de aire producían la caída de las paredes y columnas.
Por eso, al despertar cada mañana, Jan Than se encontraba con la desagradable sorpresa de que tenía que comenzar de nuevo. Solo encontraba un montón de cristales rotos. Sin embargo, se reponía del desánimo y reemprendía la tarea.
Tardó tres años pero lo logró. La construcción de tres alcobas, un baño y una cocina, fue por mucho tiempo el atractivo de los visitantes. Nadie podía creer que alguien se hubiera propuesto acometer un proyecto de esas dimensiones. Y no solo hubo quien lo hizo sino que además, lo terminó y disfrutó plenamente.

Señales para otros

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo?  (Mateo 7: 3)
Un día cualquiera, como tantos otros, varios oficiales de policía estaban instalando en la calle algunas señales de tráfico, entre ellas, unos carteles que advertían de no exceder el límite de velocidad.
De pronto, otro oficial se acercó en su patrulla; se bajó y procedió a pegar en el parabrisas del coche-patrulla de sus compañeros, una papeleta de multa por estacionamiento indebido. ¿Qué estaba pasando? …pues que ese día los gendarmes,  en su afán por descubrir infracciones de tráfico, no se percataron de que ellos también habían cometido una infracción al estacionar su propio coche-patrulla, en el lado equivocado de la carretera. Y como era obvio, se resistieron a ser amonestados.

Los pies en la tierra y la mirada en el cielo

“Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.” Juan 3:27 RVR1960
mirando al cielo
Muchas son las cosas que recibimos del Señor y los privilegios que obtenemos cuando servimos y honramos su nombre, pero es triste ver cómo algunas personas tienen un cambio repentino en su actitud a causa de estas bendiciones. Está bien que cuando tienes una responsabilidad cambies ciertas cosas en tu desempeño o cargo, pero eso no quiere decir que tú cambies quien has sido siempre, a causa de estas cosas; más exactamente, creer que eres superior o más importante que los demás por lo que Dios te ha encomendado hacer.
“Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.” Marcos 10:43-44 RVR1960
Dios no nos llamó a competir para determinar quién es mejor servidor que otro o quien cree ser mejor que los demás, Él lo que quiere es que le sirvamos con un corazón humilde, no creyéndonos más que nuestros hermanos o los demás, simplemente porque somos parte de un ministerio importante en la iglesia. Pidámosle a nuestro Padre que examine nuestro corazón y saque de nosotros ese orgullo vano, que cambie nuestra altivez en humildad y que entendamos de una vez, que la misma sangre que pagó Cristo por nosotros la pagó por todos los demás, sin tener en cuenta la trascendencia del cargo en la iglesia, en la sociedad, etc.

sábado, 11 de abril de 2015

Carta de una madre a su hija embarazada

Querida hija:

Estoy tan emocionada de verte embarazada y todo lo que esto significa, que voy a tomar unas palabras prestadas de María, porque expresan mejor lo que siento en este momento:
“Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador; porque ha mirado la bajeza de su sierva… porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es Su nombre y Su misericordia es de generación en generación a los que le temen” (Lucas 1:47-51).
Me siento muy bendecida por el privilegio que me ha dado el Señor, de tener hijas creyentes que a su vez se esforzarán en instruir a sus propios hijos en el temor del Señor. Yo quiero bendecirte en este día, y la mejor bendición que puedo pedir por ti es esta: “Jehová te bendiga y te guarde, Jehová haga resplandecer Su rostro sobre ti,  y ponga en ti Su paz” (Números 6:24-26).
¿Por qué quiero bendecirte? Porque te amo y porque vas a necesitar esta bendición para emprender la carrera de ser madre. 
Ser madre es la oportunidad que Dios nos da de dar un amor tan puro y desinteresado que sólo puede venir de Él. Es la oportunidad de mostrar la ternura y amor de Dios a nuestros hijos y al mundo. 
La tarea de criar es una tremenda bendición, pero es también muy ardua; necesitarás la ayuda del Señor desesperadamente, pues esta tarea va totalmente en contra del amor a sí mismo; es una completa negación de nuestra comodidad, al extremo de que a veces no puedes comer, dormir ni tomar un vaso de agua.
Vas a entrar a un nuevo mundo donde hay muchas delicias y ternuras, pero también gigantes en contra; por lo que no puedes perder de vista lo que dice la Escritura: “No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas” (Josué 1:9).
Dios le dice a Josué cómo va a conquistar esta nueva tierra. Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

Entrega tu Corazón

“Pero si le entregas tu corazón y hacia él extiendes las manos, si te apartas del pecado que has cometido y en tu morada no das cabida al mal, entonces podrás llevar la frente en alto y mantenerte firme y libre de temor”.
(Job 11:13-15) Nueva Versión Internacional
entrega-tu-corazonEntregar el corazón a Él significa que estás dándole a Dios la parte más importante de tu vida. Significa que estás cediendo tus derechos voluntariamente, porque deseas que Él tome el control total de tu vida. Es dejar que Él te guíe y te dirija aunque muchas veces no logres entender hacia qué dirección te va conduciendo.
Es permitir que predomine el amor a pesar de que muchas veces tu carne quiere la venganza. Es renunciar al yo mismo para ser de Dios y poder entregarse en cuerpo, alma y corazón a los demás. Es reconocer que el único que puede pelear tu batalla o interceder por tu causa es Jesucristo, y tener la confianza y certeza de que sus caminos siempre son perfectos y justos.
Cuando entregas tu corazón, la plenitud de Dios te alcanza de manera que Él comienza a operar cambios en tu vida, y a modificar actitudes y conductas equivocadas. Su Espíritu te aparta del pecado, y eso a su vez, provoca que puedas llevar tu cabeza en alto y mantenerte firme ante las turbulencias, y libre de temor porque tienes la conciencia tranquila.

No solo palabras

“Dios quiere que ustedes hagan el bien, para que la gente ignorante y tonta no tenga nada que decir en contra de ustedes.”
1 Pedro 2:15 TLA
no solo palabrasEs bueno y de gran bendición tener el privilegio de predicar la palabra, llevar un mensaje de aliento, de salvación a la humanidad, dar una esperanza a sus vidas por medio de aquel que nos llamó; lamentablemente, causa tristeza ver cómo muchos hermanos en Cristo echan a la basura lo que ellos mismos predican a los demás, con su manera de comportarse, con el testimonio que dan con sus vidas. Pensemos que Dios nos ha llamado no solo a predicar, a que Él sea solo palabras, sino que se haga realidad en nuestras vidas y que los demás la vean a través de nuestra manera de vivir.
Dios no es solo palabras, y nuestra vida, nuestro testimonio, influye mucho en lo que predicamos. ¿Cómo le predicas a alguien sobre el amor de Dios, si mientras, tú como “hijo de Dios”, no amas a quienes están a tu alrededor? ¿Cómo le hablas de perdón, si alguien te ofende y no eres capaz de perdonarlo? ¿Cómo dices haber sido transformado, que eres una nueva criatura, si te andas comportando igual o peor que antes?

Da lo mejor que tengas

Esta es la la anécdota de una niña rica que ve a una niña pobre muerta de frío, y la llama para darle una manta y una almohada viejas. Al día siguiente, la niña pobre viene a devolverle la manta y la almohada esperando que se la regale. En vez de eso, ella le pide que le devuelva las cosas y le dice a la niña pobre que espere un momento. Cuando la niña pobre está lista para irse, triste y cabizbaja, llega la niña rica con una manta y una almohada de la mejor calidad, y le obsequia lo que le había pertenecido.
Conmovedor este relato, pues es hermoso escuchar o leer acerca de personas que lo dan todo porque tienen un corazón benevolente y amoroso. Me recuerda a mi hermana que siempre dice que cuando uno vaya a dar un regalo, lo dé pensando en que fuera para uno mismo. O sea que cada uno debe dar lo mejor que puede.
A veces, tú puedes pensar que no tienes mucho para darles a otros. Puede que estés mirando tu situación económica y ves que no tienes demasiado. Pero conque des algo de lo poco que tienes, ese algo es algo valioso y significativo. Y más significativo es cuando te das a ti mismo en servicio y por amor a los demás. Tal vez en estos momentos no tengas ni un solo euro en el bolsillo, pero tienes dos manos que pueden ayudar a alguien que lo esté necesitando. En cualquier momento puedes ser los ojos de alguien que no ve, los oídos de alguien que no oye, los pies de alguien que no camina.
Si esperas a tener para dar, es posible que nunca des. A veces tienes que sacrificar de lo poco que tienes, para que se puedan desatar las bendiciones de Dios sobre tu vida. Lo importante no es cuánto des, es tu actitud al darlo. Hay gente que tiene mucho y solo dan migajas o son unos miserables que no dan nada. Viven sus vidas amargados, y la propia vida termina pasándoles facturas. Pero piensa que siempre hay algo que podemos dar a los demás, material, emocional, espiritualmente, o lo que salga de nosotros mismos.

Hoy es un día maravilloso para dar lo mejor que tengas.

¡Qué Dios te bendiga siempre y provea todo lo que necesitas!

La Clave del Triunfo

Busca una tarea que te guste y ya no tendrás que trabajar. La mayoría de las personas que triunfan aman lo que hacen.

playa sol mar atardecerRecientemente se realizó una encuesta a dos millones
de personas de diferentes partes del mundo, y se llegó a estas conclusiones: 
- a más de un 80 % de los encuestados no les gusta su trabajo y solamente el 20 % lo ama, 
- la mayoría de la gente trabaja por necesidad económica pero no por amor o pasión. 
Esto no deja de ser un problema importante ya que el amor en todas sus variantes, es un sentimiento emocional muy fuerte que le hace mucho bien a nuestro cuerpo y a nuestra salud en general.
Si tenemos en cuenta que la mayoría trabajamos 8 horas diarias, quien ama su trabajo pasará enamorado o apasionado de él más de un tercio de su vida; y por otro lado, al que no le gusta su trabajo y lo soporta y aguanta por necesidad o conveniencia, va a estar en un estado emocional negativo un tercio de su vida.

viernes, 10 de abril de 2015

Gracias, ¿pero,... no?

Seguramente tienes una personalidad normal, no eres una persona mala, no le haces daño a nadie, eres feliz y disfrutas con tus amistades momentos felices, momentos de triunfo y victorias. Sin embargo, piensas que esas cosas buenas o muy buenas que pasan a tu alrededor no te pueden pasar a ti, no porque no seas una buena persona ni porque no cumplas con tus obligaciones en el hogar, en la escuela o en el trabajo, es porque simplemente, piensas que no te mereces las cosas buenas, no mereces que Dios te complazca y te consienta, porque te ves como un simple ser humano que no hace nada espectacular ni por Él, ni por los demás.
Pero una vez que Dios decide actuar rotundamente en tu vida, inesperadamente, te agarra por sorpresa y te dirige de cabeza a las bendiciones y a la alegría, características que te invaden cuando Él te apoya y te acompaña en un momento especial. ¡Ojo!, no es que los demás días no estuviera contigo, es que finalmente, un día en particular, por... no se sabe por qué, le prestaste atención. Entonces lo sentiste y te diste cuesta que estaba ahí contigo celebrando tu felicidad.
Y te preguntas, y te dices a ti mismo y a tus confidentes, ¿por qué? ¿Por qué me pasó esto así? No puedo creer que fuera mejor de lo que soñé, pensé o imaginé. Pasan las horas y los días y sigues dudando, y por dentro estás esperando que llegue el golpe, ese ¡PUM! que vuelve todo a la realidad o a tu normalidad pesimista y poco creyente, pero no llega, ni llegará…
Ese conjunto de cosas, eventos y personas que ocurren coordinadas a tu favor, sin tener que pedir o pagar nada por ellas, es parte de lo que incluye la gracia de Dios, un concepto o mensaje muy difícil de entender y aceptar. Es por medio de situaciones en las que recibes más de lo que esperabas de personas insólitas, en las que se muestra la gracia de Dios en su máxima expresión. Aunque día tras día, esa misma gracia ya nos protege, nos cuida, nos acompaña y nos guía, no nos damos cuenta de su significado, ni de su existencia.