Que Dios padre bendiga todo tu ser, espíritu, alma y cuerpo, y te guarde irreprensible hasta la venida de nuestro Señor y Salvador Jesús. Mi amado hermano y amigo, que Dios padre todo poderoso bendiga toda tu vida, familia, hogar, te dé paz, ponga dentro de ti mucho amor, y que el amor y la misericordia de Dios alcance tu corazón y la de todos tus familiares
Hoy día estamos viviendo días difíciles, días en que los hombres ya no se acuerdan de Dios. Hay quienes que, como en los tiempos de David, dicen que no hay Dios en los cielos, y hacen mucha maldad condenando más y más su vida a una muerte eterna; hay muchos, dentro de la misma iglesia, que dicen adorar a Dios, pero no hay en ellos temor de Dios y siguen viviendo una vida que no Le agrada, dando así un mal testimonio, avergonzando el nombre de Dios y de su hijo amado Jesús, y por ende, avergonzándose ellos mismos.
Colosenses 2:8 Tengan cuidado. No presten atención a los que quieren engañarlos con ideas y razonamientos que parecen contener sabiduría, pero que solo son enseñanzas humanas. Esa gente obedece a los espíritus poderosos de este mundo, y no a Cristo. De estos debemos tener cuidado porque quieren, según ellos, innovar la iglesia de Jesucristo con enseñanzas del mundo. Cuidado, escribió el hermano Pablo al que, muy posiblemente, Dios le reveló más de una advertencia, a él le reveló el principio de la apostasía de la iglesia; tengamos cuidado de estos que hacen más caso a las cosas del mundo que a las de Dios; en muchos lugares ya no hay danza espiritual ni cánticos consagrados a Dios, más parece un show barato; sin ofender a los que danzan y cantan de verdad para agradar y honrar el santo nombre de Dios. Así como hacía David el rey, Jesús mismo dijo a sus apóstoles: cuídense de la levadura de estos, y no se refería a los sacerdotes instituidos por Dios, sino a los que se ponen por interés propio, Al profeta Zacarías, Dios le muestra al sacerdote Josué, sumo sacerdote que vivía en pecado (Zacarías 3).
Apocalipsis 3:15-16 Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que no me obedeces del todo, sino sólo un poco. ¡Sería mejor que me obedecieras completamente, o que de plano no me obedecieras! Pero como sólo me obedeces un poco, te rechazaré por completo. Nadie puede engañar Dios; Él ve el corazón de cada uno de nosotros, Él sabe perfectamente nuestra condición y nuestra vida por completo, nada se le escapa, por eso debemos ponernos a cuentas con Dios y desechar toda doctrina del mundo, para no ser rechazados eternamente por Dios; sin esperanza, porque muchos dicen que Dios es amor y es cierto, pero también Él es fuego consumidor. Despojémonos de todo pecado.
1ª Juan 4:16 Sabemos y creemos que Dios nos ama, porque Dios es amor. Cualquiera que ama a sus hermanos está íntimamente unido a Dios. Realmente Dios es amor, y además, Dios no es injusto, no es perverso, no hace maldad, por lo que debemos cambiar y ser diferentes, dejar todas esas cosas que a Él le desagradan; para agradar a Dios y que su amor y misericordia se manifieste en nuestra vida y en todo lugar a donde vayamos, que su presencia siempre more en nosotros, y aprendamos a amar a nuestro prójimo como Dios ama a su iglesia.
Deuteronomio 4:24 pues Dios es muy celoso y en castigo, podría destruirlos con fuego. No digamos la verdad a medias, porque toda el alma que pecare morirá. Realmente Dios es amor pero también es fuego consumidor, es grande en misericordia y lento para la ira, pero no provoquemos al Dios vivo para que no nos consuma, cambiemos nuestra forma de vida por completo, el cómo hablamos, como actuamos y cómo tratamos a los demás, comportémonos como hijos de Dios honrando al padre siempre.
Pero Dios Padre dice claramente: toma tu lugar, define tu reino y tu señorío porque solo hay dos reinos, el reino de Dios y el de Satanás, solo hay dos caminos: el de salvación y vida eterna, y el de condenación y muerte eterna, solo hay dos señoríos el de Dios, Jehová de los ejércitos, el único y verdadero Dios, creador del cielo, la tierra y todo lo que en ella hay, y el de Satanás. O eres de Cristo o de Satanás, así lo dijo Jesús a los fariseos: vosotros sois de vuestro padre el diablo, pero gracias a Dios, tenemos padre en el cielo, nuestro amado Dios, Dios todo poderoso. Porque Jesús, con su muerte en la cruz del calvario, nos acercó a Dios y nos hizo herederos, juntamente con Él, de su reino celestial, porque el Espíritu de Dios nos da vida en Cristo Jesús, ¡gracias a su amor y misericordia!