EFESIOS 2:12 “Recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin DIOS en el mundo.”
La esperanza es lo que nos mantiene vivos a todos. La gente que pierde la esperanza en algo, por lo general se convierte en enemigo de la sociedad o en una carga para ella.
Seguro que has notado esto entre las personas de tu centro de estudios o de tu trabajo. La gente que no tiene ni sombra de esperanza hace daño, se aparta, se vuelve alocada, su conducta es imprudente en busca de una emoción temporal, tiene actos de desesperación... Las religiones del mundo tratan de satisfacer esta sed de esperanza y ofrecen algo que intenta darle sentido al aparente caos de la vida. Trágica y desesperadamente, muchas personas se aferran a una falsa esperanza.
La esperanza es lo que nos mantiene vivos a todos. La gente que pierde la esperanza en algo, por lo general se convierte en enemigo de la sociedad o en una carga para ella.
Seguro que has notado esto entre las personas de tu centro de estudios o de tu trabajo. La gente que no tiene ni sombra de esperanza hace daño, se aparta, se vuelve alocada, su conducta es imprudente en busca de una emoción temporal, tiene actos de desesperación... Las religiones del mundo tratan de satisfacer esta sed de esperanza y ofrecen algo que intenta darle sentido al aparente caos de la vida. Trágica y desesperadamente, muchas personas se aferran a una falsa esperanza.
Hemos recibido vida espiritual y hemos sido liberados de las garras de la muerte del que gobierna las tinieblas; tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros, el cual nos capacita para vivir para DIOS; tenemos la seguridad de que nada nos puede separar del amor de DIOS; tenemos un Padre que escucha y contesta nuestras oraciones, y nuestro servicio para Cristo será espléndidamente recompensado.

