miércoles, 15 de octubre de 2014

¿A quién buscamos?

María estaba fuera llorando junto al sepulcro… Jesús le dijo: mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Juan 20:15
Inline image 1Era la mañana de resurrección. María Magdalena había ido a la tumba de Jesús, pero la halló vacía. Fue a decírselo rápidamente a Pedro y a Juan, quienes también fueron corriendo al sepulcro. Éstos hallaron pruebas de la resurrección, pero regresaron a sus casas.
María, en cambio, no pudo irse. Se quedó sola llorando. Entonces dos ángeles le hablaron. Ella se dio la vuelta y vio a Jesús resucitado, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó: “Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?”. Ni siquiera con estas preguntas lo reconoció. 
Entonces Jesús le dijo: “¡María!”. El oír su propio nombre fue suficiente para hacerle reconocer a su Señor. Su corazón y sus ojos se abrieron y pudo responder: “¡Maestro!”.
Jesús le pidió a María anunciar a sus “hermanos” que su cruz, en vez de separarlo de ellos, era la base de nuevos vínculos con ellos. Y como resultado, recibimos algo incalculable: su Padre pasó a ser nuestro Padre, y su Dios nuestro Dios.
María estaba buscando a su Señor, y Él, el buen Pastor, buscaba a su oveja y sabía todo lo que había en su corazón. Conocía su ferviente amor por Él.
Si buscamos al Señor, si sentimos la necesidad de su presencia en medio de un mundo que lo rechazó, Él se manifestará a nosotros con todo su amor. Tal vez sea suficiente leer un versículo de la Biblia para volver a sentir el gozo de nuestra comunión con Cristo. ¡Dejemos de llorar y vayamos al Señor resucitado! ¡Es a Él a quien necesitamos! Está vivo en el cielo y pronto vendrá a buscarnos.

Aunque camines en valle de sombra todavía hay esperanzas

“Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones” (Joel 2:28).
La profecía dada por el profeta Joel está aún en tiempo futuro, o sea, es para estos tiempos. Llama la atención que el versículo empieza con estas palabras: “Y sucederá que después de esto”. Esto crea una relación entre las plagas de langostas y el juicio de Dios sobre los países o naciones, y el final de los tiempos. Estamos viviendo en estos tiempos, tiempos de guerras y conflictos, tiempos de entretenimiento y desánimo espiritual, tiempos de plagas. No es un secreto lo que cada día vemos en las noticias, amenazas de guerras y surgimientos de plagas, como por ejemplo el virus del Ébola, que es la plaga más letal y que tiene a muchos gobernantes muy preocupados. Son señales de los últimos tiempos. 
Inline image 1          Aunque estemos viendo un mundo cambiante, un mundo en el que las leyes aprueban muchas cosas que jamás pensábamos que iban a ser aprobadas, aunque el hombre cambie, Dios nunca cambiará y Sus promesas tampoco serán cambiadas. Lo cierto es que estamos viviendo en los últimos tiempos. Mire nada más a su alrededor y observe el entretenimiento en que se encuentra la gente, como por ejemplo, unos jóvenes haciendo cola dos días para poder obtener el último teléfono móvil que surgió. Sin estar en contra de las tecnologías, la verdad es que el enemigo las ha empleado para entretener a muchos.
        Satanás quiere distraer a las gentes, y las gentes viven este mundo de distracción. Pensemos que cuando salieron los primeros teléfonos móviles, no había ninguna necesidad de cambiarlos a menos que se rompieran, eran útiles y las gentes vivían felices. Ahora un nuevo teléfono surge cada mes o cada medio año, y las personas se dejan engatusar por las innovaciones de tal manera, que van como corderos al matadero. Las personas de hoy giran en torno a sí mismos; solamente vaya a una consulta médica, a una sala de espera, o a cualquier lugar, y verá que todos viven, giran en torno a ellos mismos. Todos tienen las miradas fijas en sus teléfonos. Lamentablemente, se está perdiendo la calidad de comunicación entre la humanidad, es como si fuera una epidemia en la que todos están fijando la mirada en el teléfono y no en Dios. Lo cierto es que somos una humanidad entretenida, como también es cierto que muchos se pierden o han abandonado a Dios debido al entretenimiento en las redes sociales.

Imposibles

Cuando era niño soñaba con tener novia, con una familia, con hijos… Luego, cuando crecí y me convertí en un joven, en vez de verse fortalecido ese sueño, no solo fue disipándose con el tiempo sino que también gruesos nubarrones de tormentas y días grises fueron ahogándolo.
Tenía dieciocho años y ya no quería vivir más. No tenía proyectos en la vida, ni esperanzas, ni incentivo de ninguna clase. Muy lejos estaba de mi vida, en ese entonces, aquel bonito sueño de mi niñez.
Fue por esa época en que conocí a Jesús como mi Salvador, y Él tuvo a bien devolver a mi vida sueños rotos y esperanzas hechas añicos.
No obstante, desde ese momento, ocurrido a fines de 1980, mucho tuvo que llover hasta que por fin comenzara a ver que sí podía, que una esposa, que una familia, que un hijito aún podían ser sueños hechos realidad en mi vida.
Varios años después, conocí a la chica que se convertiría en mi esposa. No tenía en mi mente ni en mi corazón “un molde”, un “patrón” previamente fijado. Cuando veía a una chica, descartando sus virtudes y defectos, no podía decir “esta es la chica que quiero para mi vida”. De hecho, cualquiera podía serlo. Era lo que Dios pusiera en mi camino, no me importaba su aspecto físico, con tal de que pudiera ser mi “otra parte”. Pero debo confesarles algo: cuando la vi por primera vez, estuve muy lejos de pensar que “tal vez esa chica nueva” de la iglesia…
Pasó el tiempo. Fue un proceso largo, duro y doloroso, que aún no termina. Muchos cambios tuvieron que sucederse. Hasta tal punto, que tuve que echar abajo todo lo hecho en mi vida y comenzar a edificarme literalmente desde cero.
En la actualidad, veintidós años han transcurrido desde que “tal vez esa chica nueva de la iglesia…” y decidimos unirnos delante de Dios y comenzar una vida juntos... hasta que la muerte nos separe.

Eres mi vida - Reflexiones

Había un niño en la India que fue enviado por sus padres a un internado. Antes de ser enviado, este muchacho era el alumno más brillante de su clase, el primero en todo, era un campeón.
Pero el muchacho cambió después de salir de casa. Sus notas empezaron a empeorar. Odiaba estar en grupo, estaba solo todo el tiempo, y tuvo momentos tan oscuros que hasta pensó en el suicidio. Todo porque se sentía inútil y creía que nadie lo amaba.
Sus padres comenzaron a preocuparse por su hijo, pero incluso ellos no sabían lo que estaba mal en él. Así que, su papá decidió viajar a la escuela y hablar con él.
Se sentaron en la orilla del lago, cerca de la escuela. El padre comenzó haciéndole preguntas ocasionales acerca de sus clases, los profesores y los deportes. Después de un tiempo, su padre dijo, ‘
¿Sabes hijo, la razón por la que estoy aquí hoy? 
El joven contestó, “para ver mis calificaciones?”
“No, no, su padre respondió: “Estoy aquí para decirte que eres la persona más importante para mí. Quiero verte feliz. A mí no importan las calificaciones. Me importas tú, me preocupo por ti y me importa tu felicidad. Eres mi vida".
Estas palabras causaron que los ojos del muchacho de se humedecieran de lágrimas. Abrazó a su papá y se mantuvieron en silencio un largo tiempo, no hacía falta decir nada.
Ahora el muchacho tenía todo lo que quería. Sabía que alguien en esta tierra, se preocupaba por él y lo amaba profundamente. Significaba el Mundo para alguien.
Hoy, este joven está en la universidad y es el mejor de su clase. ¡Nadie le ha visto triste jamás!
Muchas gracias papá. ¡Tú también eres es mi vida!
Efesios 3:14-15 Yo siempre he sido Padre, y por siempre seré Padre…
Juan 1:12 La pregunta es… ¿quieres tú ser mi hijo? …
Romanos 8:31-32 Por mi amor hacía ti haré cualquier cosa que gane tu amor…
Salmos 34:18 Cuando tu corazón está quebrantado, Yo estoy cerca a ti…
Isaías 40:11 Así como el pastor carga a un cordero, Yo te cargo a ti cerca de mi corazón.
Apocalipsis 21:3-4 Un día Yo te enjugaré cada lágrima de tus ojos y quitaré todo el dolor que hayas sufrido en esta tierra…

martes, 14 de octubre de 2014

Una vida de paz

Filipenses 4:6-7 “Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
Tu casa te ofrece protección. Así que cuando surja una tormenta, buscarás refugio en la seguridad de esas cuatro paredes. El mismo principio es aplicable a las tormentas de la vida; si hemos construido una casa sólida sobre el cimiento de la fe, tendremos refugio hacia donde correr cuando se formen nubes oscuras y la ansiedad amenace con abrumarnos.
Supongamos que tengo un problema que me inquieta. Tengo un nudo en el estómago. Mis amigos y mi familia tratan de ser comprensivos pero se están cansando de que continuamente, descargue mi problema sobre ellos. Estoy tan centrado en el asunto que me hace sentir que llevo una gran carga sobre mis hombros. En esos momentos, Dios nos ofrece una alternativa liberadora y nos dice: “Echa sobre Mí tu carga y Yo te sustentaré” (Salmo 55:22). Él no va a hacer desaparecer los males de nuestra vida, pero sí nos protege del peso de la preocupación al tomar la situación en sus manos.
Sin embargo, el llamado a una vida de paz y libertad será desatendido, a menos que la persona confíe en el Señor.

Labios mentirosos

PROVERBIOS 12:22 “El Señor aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad.”
Si pudiésemos entender lo abominable que es para DIOS la mentira, nos aseguraríamos muy bien de transitar siempre por los senderos de la honestidad. Que la mentira es algo que desagrada a DIOS nadie lo puede refutar. Más aún, cuando nuestro Señor Jesucristo es la Verdad, y no actuar honestamente es una afrenta directa contra ÉL. Pero nuestro adversario ha hecho un buen trabajo, convenciéndonos de que la mentira nos puede sacar de apuros fácilmente y de que no acarrea graves consecuencias.

mentirososA nuestra naturaleza carnal le agrada todo aquello que no implique ningún tipo de esfuerzo. Todo lo que sea fácil, liviano, nada comprometedor, que no nos ocasione responsabilidad alguna y que no nos complique la vida, todo esto lo aceptamos de buena gana. Sin embargo, todo aquello que requiera esfuerzo, compromiso o sacrificio lo evitamos, pensando que así nos mantendremos alejados de alguien que nos exija cuentas por nuestras acciones. 
Pero la honestidad requiere compromiso, esfuerzo y sacrificio; por eso es tan difícil mantenerse en ella.

La verdad es buena porque DIOS es la verdad, y la mentira es mala porque proviene del adversario. Satanás es el padre y artífice de la mentira. ¡Cómo pues, podemos ser tolerantes con algo que DIOS aborrece! No obstante, la mentira es algo perfectamente aceptable en medio de esta sociedad postmoderna, donde la ambigüedad da rienda libre a la mentira bajo el disfraz de “otra verdad”.

¡No temas, predica el evangelio!

Muchos de nosotros leemos los devocionales y somos animados, restaurados. Dios nos habla a través de ellos. Pero no todos han leído un mensaje o escuchado una palabra de parte de Dios. Hay gente que vive en soledad, tristeza y amargura, y nosotros somos los mensajeros de las buenas noticias. ¿Realmente lo somos?
Dios nos llena para transformar nuestro carácter, Él nos moldea para que nuestra vida sea de bendición a la gente que nos rodea. Nosotros debemos departir de lo que Dios ha hecho. Dice la Biblia en 1era. Pedro 2:9, que Dios nos ha elegido y nos nombra sacerdotes con el propósito de anunciar sus maravillas.
no temas predica¿Qué nos impide compartir con los demás?

Dios animó a Pablo a compartir y él fue obediente, de manera que fue usado grandemente. Cuando Pablo se encontraba en Corintio, Dios le habló a través de una visión, diciéndole que no tuviera temor, sino que hablara y no callara porque Dios estaría con él (Hechos 18:9-10). Vemos en 1era Corintios 2:3-4, cómo Pablo escribió que, cuando estuvo en Corintio les compartió con debilidad pero no así con el poder del Espíritu Santo. No importó lo que sintiera, cobró ánimo y predicó. Luego vemos a Pablo hablando con denuedo a la iglesia de Éfeso. Dios lo ánimo y conforme fue predicando, Él lo iba equipando y respaldando.

¿Seremos valientes para predicar el mensaje de salvación? ¿Seremos obedientes al mandato de Jesús de ir y hacer discípulos?
Dios espera que compartamos de lo que Él ha hecho en nuestras vidas. Él nos llama a ser sus mensajeros. El profeta Isaías un día escuchó la voz de Dios diciéndole: “¿A quién enviaré?” y él respondió: “Envíame a mí”.

La Queja Y El Reclamo En El Matrimonio

¡Dos actitudes muy destructivas!
-La queja es la expresión de un sentimiento, dolor o resentimiento. Es la expresión de un sentimiento de disgusto, frustración o inconformidad por alguna situación que no se ha podido resolver.
-El reclamo es la acción de protestar por algo, o exigir una acción o el cumplimiento de un derecho que se considera debe ser cumplido. 

En los matrimonios es muy frecuente encontrar actitudes de queja y reclamo, debido a las diferencias de opinión en las parejas. No obstante, son temas con los que se debe tener mucho cuidado, ya que si no se controlan estas actitudes se van a generar discusiones y muy posiblemente, frecuentes ofensas que van deteriorando la relación matrimonial.
La verdad es que la queja y el reclamo raramente conducen a la solución de problemas. Por el contrario, los agravan. Entonces, lo primero que debemos reconocer es que estas actitudes no deben usarse en el matrimonio. Debemos entender que estas dos actitudes no son buenas opciones para resolver los conflictos de la relación matrimonial.
Veamos un ejemplo de queja y reclamo: ¡estoy harto de que andes contándole a nuestros vecinos todas nuestras cosas privadas, eres una chismosa! Esta forma de quejarse probablemente generará una respuesta como: ¡Claro, es que no quieres que nadie se dé cuenta de que eres un vago, estoy cansada de ver lo inútil que eres! Este tipo de discusión no acabará en nada bueno. Las quejas y reclamos siempre van a conducir a una discusión estéril, que traerá ofensas y más problemas a la relación.
Lo segundo que debemos entender, es que tampoco nos podemos quedar callados ante los sentimientos de dolor, disgusto o resentimiento. Es muy peligroso quedarse con esos sentimientos, guardados.
Quedarse callado(a) evita discusiones, pero hace que se vayan distanciando poco a poco y puede ocurrir una reacción explosiva en cualquier momento, que puede ser muy destructiva. Entonces, debemos buscar un momento y un lugar oportuno para hablar del tema que nos está molestando del cónyuge. También se debe hacer de una manera respetuosa, expresando el sentimiento sin hacerle sentir a su cónyuge, el sentimiento de acusado o culpable.

¿Salvo? ¿Sin Ser Bautizado?

Hay varios textos en la Biblia, que enseñan claramente, que el hombre no está bajo la ley de Moisés (el Antiguo Testamento) pero, sí "bajo la ley de Cristo" (el Nuevo Testamento). Esta nueva ley entró en vigor, o se hizo "válida", tras la muerte de Jesús en la cruz...
    "Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive".
       Hoy en día, todos los seres humanos vivimos en la Edad Cristiana. O sea, estamos todos "bajo la ley de Cristo" y ella será la norma por la cual Dios juzgará al mundo en el día final.
       ¿Es posible ser salvo bajo la ley de Cristo sin sumergirse o antes de sumergirse en agua para perdón de pecados?
       A continuación presentamos cinco preguntas y seis textos bíblicos. Al considerar detenidamente los versículos dados, usted mismo podrá ver la respuesta que Dios da a cada pregunta.

       ¿Es posible ser salvo...
      ...SIN TENER PERDÓN DE PECADOS?
       Hechos 2:38 dice:
    "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo."

       ¿Es posible ser salvo...
      ...SIN LAVARSE LOS PECADOS?
       Hechos 22:16 dice:
    "¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre."

       ¿Es posible ser salvo...
      ...ANTES DE SER SEPULTADO CON CRISTO Y LEVANTADO PARA ANDAR EN UNA NUEVA VIDA?
       Romanos 6:3,4 dice:
    "¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva."

       ¿Es posible ser salvo...
      ...ANTES DE SER HIJOS DE DIOS POR LA FE Y ANTES DE REVESTIRNOS CON CRISTO?
       Gálatas 3:26,27 dice:
    "pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos."

          Aunque mañana veremos profundamente y con claridad, si es imprescindible y/o necesario el bautismo para la salvación.