miércoles, 23 de abril de 2014

Central telefonica del Cielo

¿Qué sucedería si Dios instalara un contestador telefónico automático en el Cielo?
Imagínate orando y escuchando el siguiente mensaje:
“Gracias por llamar a la Casa de mi Padre”
Por favor selecciona una de estas opciones:
* Presiona 1 para peticiones.
* Presiona 2 para acciones de gracias.

* Presiona 3 para quejas.
* Presiona 4 para cualquier otro asunto.
Imagínate que Dios usara esta conocida excusa:
“De momento todos nuestros ángeles están ocupados atendiendo a otros clientes. Por favor manténgase orando en la línea, su llamada será atendida en el orden que fue recibida”
¿Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas, cuando llamases a Dios en tu oración?:
_ Si deseas hablar con Gabriel, presiona 5.
_Con Miguel, presiona 6.
_Con cualquier otro ángel, presiona 7.
_ Si deseas que el Rey David te cante un Salmo, presiona 8.
_ Si deseas obtener respuestas a preguntas necias sobre los dinosaurios, La Edad de la Tierra, dónde está el Arca de Noé, por favor, espérate a llegar al Cielo.
¿Te imaginas lo siguiente en tu oración?: Nuestra computadora señala que ya llamaste hoy. Por favor despeja la línea para otros que también quieren orar… O bien: Nuestras oficinas están cerradas por Semana Santa. Por favor, vuelve a llamar el lunes.
Gracias a Dios que esto no sucede…
Gracias a Dios que le puedes llamar en oración cuantas veces necesites…
Gracias a Dios que a la primera llamada, Él siempre te contesta…
Gracias a Dios porque la línea de Jesús nunca está ocupada…
Gracias a Dios que Él nos responde y nos conoce por nuestro nombre…
Gracias a Dios que Él conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos…
Gracias a Dios porque de nosotros depende llamarle en oración…
Gracias a Dios por leer este mensaje…

¿Enseña la Biblia realmente que las personas están predestinadas a ir al cielo o al infierno?

La Biblia no es fatalista. De principio a fin es un libro de esperanza y Dios ha dado a todo el mundo la capacidad de elegir. Nosotros no gobernamos a Dios; Él nos gobierna a nosotros.

Es verdad que versículos como Juan 6:44-45, Hechos 13:48 y Efesios 1:4-5 enseñan que, no podemos acudir a Dios a menos que Él primero nos atraiga a Sí mismo. Estos pasajes enseñan claramente que, los que escogen a Cristo, son personas destinadas de antemano a ser hijos eternos de Dios. Otros pasajes enseñan que, la voluntad humana es tan caída y cautiva del pecado, que sólo el Espíritu de Dios puede dar a la persona el deseo de conocer a Dios y ser liberada por Él.

Esta es una problemática difícil, y no sólo para la gente de fe. El principio del determinismo constituye, por un lado, una gran paradoja, que ha desafiado la explicación, no sólo de teólogos cristianos sino también de filósofos ateos. Ambos frentes han luchado con dos aspectos aparentemente irreconciliables de la experiencia humana: la libertad y el determinismo (teoría del origen-consecuencia de los fenómenos naturales).

La Biblia sostiene ambos lados en tensión, sin tratar de resolvernos el problema. Aunque enseña que Dios tiene el control de su universo, así mismo, las Escrituras dicen que igual de claro que Él ofrece salvación a todos, también los hace a todos responsables de la verdadera elección de aceptar o rechazar su
 oferta.

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad (1 Timoteo 2:3-4).
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El (Juan 3:16-17).

El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero (1 Juan 2:2).
La Biblia no es fatalista. De principio a fin es un libro de esperanza y Dios ha dado a todo el mundo la capacidad de elegir. Sin embargo, en medio de nuestras opciones está la verdad: nosotros no gobernamos a Dios; Él nos gobierna a nosotros. No somos soberanos; Él sí. Somos responsables de escogerle a Él, pero estamos tan caídos en nuestro propio pecado, que cuando le escogemos, percibimos que Él nos lo ha permitido hacer misericordiosamente.

El bautismo de Jesús en el Río Jordán

¿Por qué Juan el Bautista no quería bautizar al Señor?

(Mateo 3:13-17), (Juan 1:29-34)
Juan había bautizado ya a muchas personas, que se habían arrepentido de sus pecados y que habían creído su mensaje de que el Mesías aparecería pronto. Cuando Jesús vino para ser bautizado, Juan se resistía a hacerlo, y no fue, exclusivamente, porque se hubiera dado cuenta de que era el Mesías. Debía haber estado indeciso porque cuando vio parado frente a él a Jesús, perfecto y sin pecado, sintió que su pecado era evidente. Por eso Juan le pidió a Jesús que le bautizara: "Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?" (Mateo 3:14). Esto nos revela que Jesús tenía una reputación de ser una persona muy santa, ya sabemos que Él nunca pecó.

Cuando Juan termina de bautizarle, vio al Espíritu Santo descender sobre Jesús en forma de paloma. Dios le había predicho a Juan que cuando eso sucediera, revelaría que era el Salvador. ¡Tenía frente a él a la persona más santa que había conocido, al Hijo de Dios! Durante treinta años Jesús había mantenido esto en secreto. A partir de entonces, Juan empezó a decirles a todos, que Jesús era el Hijo de Dios. ¡El secreto llegó a su fin!

Orando en todo tiempo

Efesios 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

Pablo ha dicho que hay que colocarse toda la armadura de Dios, y dice que hay algo más que nunca debe faltar en la vida del cristiano: la oración.

El soldado cristiano nada puede hacer con sus propia fuerzas contra Satanás y sus huestes, por eso, mientras toma y se coloca cada pieza de la armadura de Dios y comienza a hacer uso de ella, debe orar en todo tiempo pidiendo la bendición y protección de Dios, e interceder por los demás santos del Señor.

Un soldado que nunca está en contacto con su jefe, por más que esté equipado y entrenado, no va a poder luchar adecuadamente. El cristiano tiene la bendición de la oración, que es el medio a través del cual se comunica con su Señor.

martes, 22 de abril de 2014

El Gobierno de Dios

El Gobierno de DiosGobierno tiene que ver con guía, dirección, algo así como “el timón del barco”.

Dios diseñó todo el universo para ser gobernado por Él. Y ya que Él fue el creador de todas las cosas, sabe cómo debe funcionar todo. Con el pecado y nuestra rebeldía, lo que hacemos es negarle ese gobierno a Dios.

Pero Dios quiere restaurar Su gobierno, por amor. Porque Él sabe y conoce los desastres que hacemos, cuando somos nosotros quienes gobernamos, que no sólo arruinamos nuestras vidas y las vidas de quienes nos rodean, sino también toda la creación.


En la Biblia encontramos 3 clases de gobierno:
•    El que es dirigido por Dios, como en el caso de David.
•    El que es dirigido por el hombre, como en el caso de Saúl.
•    Y el que es dirigido por Satanás, como en el caso de Jezabel.

En Romanos 12:2 leemos:
“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

Tirar la toalla

Hay momentos de nuestras vidas en los que sentimos que todo está algo desordenado, como si algo anduviera mal no importando el lado al que miremos, como si todo se hubiera dañado y nada tuviera sentido. Momentos en los que parece que la mente te grita, a ti mismo, que no vale la pena luchar, que es mejor tirar la toalla; buscas y buscas maneras pero nada sucede, simplemente estas ahí intentado encontrar una salida inútilmente, y las fuerzas parecen estar acabándose.
¿Has estado alguna vez a punto de tirar la toalla? ¿A punto de no querer avanzar más? En medio de todo, meditando en esta loca idea de tirar la toalla, me detuve a pensar de dónde venía la expresión, y cuando lo vi, entendí por qué tirar la toalla nunca más será una opción.
En el Boxeo se le llama “tirar la toalla”, al momento en el que el entrenador o preparador de un boxeador ve que éste está al límite de su resistencia y no se encuentra en condiciones físicas de continuar. Entonces, el entrenador arroja una toalla que debe caer dentro del cuadrilátero, como símbolo de rendición y finalización del combate para evitar daños mayores o irreparables.
En ese instante lo entendí: quizá te sientas sin fuerzas, sin ganas de luchar, quizá parece que vas a perder el combate y que el daño es irreparable, pero tienes un entrenador que luchó por ti hasta el final, que aunque también fue herido, despreciado, maltratado y asesinado, nunca tiró la toalla por ti.

La Vida Es Bendición….No Pesadilla

Vemos a varios levantarse; pero lo único que sentimos es celos y menosprecio. Siempre nos sentimos desanimados y negativos, hemos olvidado por completo cómo vivir.
Cada día es como una pesadilla, nos sentimos como atados a una cadena. Nadie se fija, a nadie le interesamos, nadie que quiera hacer el esfuerzo de soportarnos.
Todo lo que hice fue sentir esta vibración en todos lados, pero cuando oí un cierto sonido, el sonido de la risa de un bebé, tan suelto y sin dolor o ira, recibí una ráfaga repentina de paz. Una paz, que por contra, ha hecho congelar mi mente y cuerpo. Levanté la mirada, observé el cielo y me pregunté: ‘¿por qué?’
¿Por qué desperdiciar esta preciosa vida mía en ser apacible y no sentirme bien, en vez de reír y disfrutar como aquel bebito? ¿ Por qué no Ignorar los insultos y dejar a un lado el dolor, y pensar que todas estas cosas son vanas; olvidar todas las cosas irrelevantes y hacer que mi vida valga la pena vivirla?...
...Amar a la gente, respirar el aire, dejar atrás cada día como si no nos importase.  No estresarnos, sonreír ante nuestros críticos, porque no hay nada en este mundo que no podamos componer. Un corazón roto, una parte que falta… ¡dejémoslo todo atrás y démonos un nuevo comienzo!
Eso, de lo que llegué a darme cuenta ese día, cambió por completo mi manera de vivir. "El sol se pone para volverse a levantar de nuevo. La vida es una bendición y no una pesadilla".

Unión Mística - Relación con Dios

¿Qué es la Unión Mística? Comencemos por Unión. La Unión es vital en las relaciones humanas y en la relación con Dios. Jesús oró en Getsemaní para que los seguidores de Él fuéramos uno solo, así como Jesús y el Padre son uno solo.
Mística: Parte de la teología que trata de la unión del ser humano con Dios, del nivel de esta unión y de la vida contemplativa.
La mística (del verbo griego myein, “encerrar”, de donde mystikós, “cerrado, arcano o misterioso”) designa un tipo de experiencia muy difícil de alcanzar, en la que se llega al grado máximo de unión del alma humana con lo Sagrado, durante la existencia terrenal.
Es un misterio entender la Unidad de la Trinidad y también entender la unidad que Dios espera de nosotros. Una unión con Él y, al mismo tiempo, con el otro.
En el huerto de Getsemaní Jesús habló de esta Unión mística y oró, para que nosotros sus seguidores fuéramos uno solo.
“No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí”. Juan 17:20-23

Todos los días hasta el fin del mundo


“…y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”  Mateo 28:20

La promesa más grande que nuestro Señor Jesús nos dejó, sin duda, fue la de su compañía; estando Él con nosotros tenemos la seguridad de que, en todo lugar y en todo tiempo está Él pendiente de nuestras necesidades, por mínimas o complicadas que sean.
Siempre es bueno recordar esta promesa. Es algo que debemos tener muy presente cada día y no olvidarnos de ella, ni siquiera cuando las cosas parezcan demostrar lo contrario. 
hasta el fin del mundoCada día vivimos cosas distintas, diversas situaciones, problemas, necesidades,... pero siempre es bueno recordar que, en medio de todo no estamos solos, que nadie está fuera del alcance de la presencia de Dios; sí, puede haber personas alejadas de Él, pero nunca desaparecidas de su vista.

La promesa de compañía que Dios ha dado no es sólo para los días buenos, ni tampoco exclusivamente para los malos. Él dijo: “TODOS LOS DÍAS” y agregó: “HASTA EL FIN DEL MUNDO”, eso incluye en las buenas, en las malas, y desde el inicio hasta el fin de tu existencia.
Las cosas que estés viviendo aunque parezcan muy fuertes, nunca serán más que la compañía de Dios; tal vez hayas pensado que Dios ya se apartó de ti, los problemas te han envuelto tanto que sientes que te alejaron de Él, pero debes saber que Dios no está lejos, que no te ha dejado, no te ha olvidado, Dios es fiel, no se cansa, no se rinde y no se aleja de ti.