Cuando has confiado en Dios y andado en su camino,
cuando has sentido su mano guiarte día tras día,
pero ahora tus pasos te llevan en otra dirección,
vuelve a comenzar.
Cuando has hecho tus planes, y todo sale mal,
cuando has sentido su mano guiarte día tras día,
pero ahora tus pasos te llevan en otra dirección,
vuelve a comenzar.
Cuando has hecho tus planes, y todo sale mal,
cuando has tratado de hacerlo mejor y ya no queda nada,
cuando has fracasado en lo que haces y no sabes por qué,
vuelve a comenzar.
Cuando has dicho a tus amigos lo que planeas hacer,
cuando has confiado en ellos, y no te han sido fieles,
y te has quedado solo, con tus cargas a cuestas,
vuelve a comenzar.
Cuando has fracasado con tus hijos, y han crecido y se han ido,
cuando has confiado en ellos, y no te han sido fieles,
y te has quedado solo, con tus cargas a cuestas,
vuelve a comenzar.
Cuando has fracasado con tus hijos, y han crecido y se han ido,
cuando has hecho lo mejor, pero todo ha resultado mal,
y ahora tienes a tus nietos en el mismo camino,
vuelve a comenzar.
y ahora tienes a tus nietos en el mismo camino,
vuelve a comenzar.
Cuando has pedido a Dios saber su voluntad,
cuando has orado mucho sin recibir respuesta,
cuando quieres detenerte para restaurar tus fuerzas,
vuelve a comenzar.
Cuando crees que todo ha terminado y quieres darte por vencido,
Cuando crees que todo ha terminado y quieres darte por vencido,
cuando has llegado al fondo del abismo en tu vida,
cuando has tratado muchas veces de salir de ese foso,
vuelve a comenzar.
Cuando ha sido largo el año y no has tenido éxito,
cuando llega diciembre y te sientes muy triste,
y Dios te da un enero de gozo renovado,
vuelve a comenzar.
Volver a comenzar quiere decir victorias ya ganadas;
volver a comenzar quiere decir una carrera que se ha corrido bien.
Volver a comenzar quiere decir que se ha hecho la voluntad de Dios;
así que no te quedes simplemente sentado…
¡y vuelve a comenzar!
