Al superintendente de educación del condado le hacía falta emplear un conductor de autobús escolar, y tenía tres opositores para la vacante. Para seleccionar el hombre más capacitado ideó la siguiente prueba:
* Llevó al primer candidato por cierto camino, a un lugar donde había una curva cerrada en una fuerte subida y le preguntó: “¿Cuánto puede usted acercar el autobús a la orilla del camino en esta curva, sin precipitarse con niños y todo por el precipicio”?
* Al segundo candidato para el trabajo se le planteó la misma situación. Examinó la curva y dijo al oficial del condado: “Creo que puedo llevar el autobús hasta dos centímetros de la orilla, sin caer sobre el precipicio”.
* El superintendente llevó al tercer candidato al mismo escenario, haciéndole la misma proposición. De inmediato este respondió: “¿Cree que estoy loco? A mí no me preocupa lo cerca que pueda llevar el autobús a la orilla. Más bien trataré de alejarme lo más posible de la línea de peligro”.
Éste fue el contratado.