sábado, 19 de octubre de 2013

Creciendo en su presencia - Devocionales, Meditaciones, Reflexión - Vídeos

Texto bíblico: Ezequiel 47 (Reina-Valera 1960)
En nuestro caminar con Dios vamos experimentando un sin número de experiencias, que nos ayudarán a conocer más a Nuestro Padre y saber cuál es su voluntad en nuestra vida. Por esto es necesario que avancemos de nivel y nos volvamos adictos a su presencia.
1.    ¨Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos.¨ (versículo 3)
creciendo en su presenciaEsta fue una de las cosas que Dios le reveló por medio de visiones a Ezequiel. Quería indicarle que sumergirse en aguas simboliza sanidad, purificación, vida. y todos pasamos por esta fase; El agua hasta los tobillos da significado a los primeros pasos que damos, cuando iniciamos nuestra relación con Dios, y deben ser firmes; abarca todo aquello de entregarle nuestro corazón y empezar a caminar con Él, es estar en la orilla para luego, poco a poco, ir entrando en el mar de su presencia.
2.    ¨Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta la rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos¨ (versículo 4)
Fue avanzando y el agua le llegaba hasta las rodillas, otro nivel donde no solamente nos debemos conformar con oír lo que nos dicen de Dios, sino que debemos conocerle personalmente y tener nuestra propia experiencia; aunque es cierto que para mantenernos firmes, de pie, hay que postrarnos de rodillas a orar, si queremos obtener la victoria debemos, además, humillarnos ante Él y rendirle nuestro corazón. Así es, que debemos pelear nuestras propias batallas.
Más adelante el agua le llegaba hasta los lomos, y ahí es cuando debemos empezar a trabajar en la obra, donde le servimos a Dios y cuando son asignadas nuestras responsabilidades como sus hijos, cuando estamos más llenos de su presencia, y por lo tanto tenemos mucho que compartir a las demás personas, para que también se metan de lleno con Dios. Aquí nos preparamos aún más para nuestro liderazgo, ministerio, y a su vez sembramos y cosechamos para Cristo.
3.    ¨ Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado¨ (versículo 5).
Este es el nivel a donde Dios quiere que lleguemos, y de corazón oro en el nombre de Jesús para que este mensaje se haga realidad en sus vidas. Aquí alcanzamos un gran nivel espiritual, cuando Dios actúa cada vez más y nos guía, cuando dependemos totalmente y no podemos vivir sin Él, sin su presencia; cuando todo lo que hacemos es por Él y para Él, cuando las cosas carnales ya no tienen ningún efecto en nuestra vida.

La mentira más grande - Devocional

“Yo soy el camino, la verdad y la vida, le contestó Jesús. Nadie llega al Padre sino por mí.”
Juan 14:6 Nueva Versión Internacional (NVI)
Esta semana recibí la noticia de que el papá de una amiga muy querida había fallecido. Estaba enfermo desde hace más de un año y esto tenía a la familia muy pendiente de él. Leí el correo de mi amiga y en él me pedía que, por favor, orara por ella, por su familia que estaba muy triste, y que elevara una oración para que su papá encontrara el camino a Jesús. Por supuesto que me puse a orar por todos ellos, pero me quedé pensando en el significado de su petición; el caso era, que para mí estaba claro que ella aún no había conocido a Jesús de la forma correcta, ni le había entregado su vida, todo ello a pesar de que hablaba de Él, que enviaba correos o presentaciones hablando de Jesús. Y el año pasado estuvimos a punto de vernos cuando yo viajé a Colombia, pero por la enfermedad de su papá no fue posible.
Así que, recapitulando,... creo que alguna vez me dijo que ella creía en Jesús, pero que su familia era católica y rendían culto a la virgen, a los santos y también creían en otras cosas no muy santas. Por lo que creo, que Jesús para ella es el que se representa sufriendo en un crucifijo y su madre es intercesora por nosotros para llegar a Él y que también intercede por nosotros en el momento de nuestra muerte.
Por la noche le contesté a su correo electrónico, diciéndole que por supuesto que ella y toda su familia estaban en mis oraciones, pero no quise hablar de nada más porque era un momento muy difícil y doloroso. Yo pasé también por eso y sé que uno escucha, lee o ve el mundo que le rodea como en un sueño, como si no fuera realidad o no estuviera sucediendo. Si a esas personas se les comparte de Cristo justo en ese momento, se genera un rechazo pues están convencidos de que están en posesión de la verdad; pero sí pienso sentarme con ella, si Dios lo permite, y compartirle del verdadero Jesús, el que está vivo, el que nos ama y quiere entrar en nuestra vida para cenar con nosotros y nosotros con Él, el Jesús que es El Camino, La Verdad y La Vida, y que nadie puede llegar al Padre sino a través de Él.
Desgraciadamente, y como mi amiga, existen muchos todavía que han creído la mentira, que se les ha enseñado, de que a Jesús se le encuentra o se le busca en la otra vida, después de que morimos; lamentablemente esto es más común de lo que nos imaginamos y seguro que usted, amado hermano o hermana, conoce a alguien así. Esa es La Gran Mentira que el enemigo ha sembrado en nuestras mentes, para hacérnosla creer y que no nos esforcemos por buscar más allá, para hacernos sentir cómodos en nuestra zona de seguridad creyendo que estamos bien, que somos buenos y que cuando nos muramos vamos a ir directo al cielo.
Ahora bien, la única verdad es que esto es falso, no es verdad, y Jesús no es camino de muerte sino de vida; hay que conocerle aquí en la tierra, durante nuestra existencia, para tener la esperanza de la resurrección y de una vida eterna; tenemos que morir en vida, enterrar nuestro yo y nacer de nuevo mientras estemos vivos, pues una vez muertos ya no hay nada que se pueda hacer, salvo clamar y pedir a Dios misericordia por las almas de las personas que amamos y que se van sin conocerle.

Quiero Disfrutar de La Soledad y El Silencio - Devocional - Vídeo

Hay una ventana en tu corazón a través de la cual puedes ver a Dios.
Una vez esa ventana era transparente y tu visión de Dios era clara. Podías ver a Dios tan nítidamente como podías ver un hermoso valle o una colina.
Entonces, de pronto, la ventana se quebró. Una piedra rompió la ventana. Una piedra de dolor.
Y de repente ya no fue tan fácil ver a Dios. La vista que había sido tan clara había cambiado.
Estás confundido. Dios no permitiría que algo así ocurriera, ¿verdad?
Cuando no lo puedas ver, confía en Él … Jesús está más cerca de lo que jamás soñaste. En el ojo de la tormenta.
Aunque no lo veas, Él está tan cerca de ti que ni te imaginas lo cerca que está. Deja de mirar la ventana rota y comienza a ver quién está más cerca de esa ventana. Te sorprenderás.
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
Salmo 91.1–2.
Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Salmo 138.7
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Juan 14.27.

viernes, 18 de octubre de 2013

Reír - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

Reír es saludable y contagioso. Todo tiene su tiempo, tiempo para llorar, tiempo para amar, tiempo para correr, tiempo para reír. Pero no olvides que para reír necesitas la paz de Cristo.

Me encontraba en el aeropuerto de Sao Paulo en un día muy caluroso y no estaba funcionando el aire acondicionado. Muchos estábamos en una larga fila, estresados, cuando de pronto un hombre comenzó a reír y reír; fue tan impactante, y a la vez contagiosa esa acción, que muchos terminamos riéndonos y el ambiente cambió; fue un tiempo para reír.
prom-reir10
De todos, el día que más se pierde es aquel en el cual no has reído. Para reír hay que hacer un alto cada día.
El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Proverbios 15:13
Todos los días del pobre son malos, pero el de corazón contento tiene fiesta continua. Proverbios 15:15.
Una radioaficionada escribió a un pastor lo siguiente: Le agradezco mucho su programa, sus enseñanzas me han ayudado mucho, pero tengo una importante petición que hacerle: no deje de reír. Puede dejar de enseñar y hacer cualquier otro cambio, pero no deje de reír, porque su risa es la única que entra en nuestro hogar.
En muchos hogares se ha olvidado reír, sólo hay quejas, reclamos, indicaciones de lo negativo. Mas deben existir motivos para reír, como sonreír al mismo tiempo que alabas a Dios.
Y para reír necesitas la paz que viene de Jesucristo. No olvides reír y hacer reír a otros, llevando sanidad al corazón afligido.
No dejes que las crisis de la vida te impidan tener un tiempo para reír, pues haciendo esto el ambiente cambiará y la esperanza brillará de nuevo en tu corazón.
Dios te bendiga.

Ganar perdiendo - Ánimo en mensaje

Un poco paradójico el título, pero dale una oportunidad a la disonancia cognitiva y continúa leyendo.
En nuestra cultura, ganar es una práctica que a todos les gusta experimentar y perder una que nadie quiere que sea vivencial. De hecho, socialmente es muy aceptable y está muy bien visto que tu vida esté llena de aciertos y con un número menor de fracasos, que sólo agregan variedad a tu biografía. 

ganar perdiendoPerder es humillante, y sobre todo si es en público o frente a una persona que consideramos “inferior” a nosotros (no nos hagamos los santos, esto nos pasa aunque lo encontremos horrible), y aunque después le podamos encontrar el sentido, igualmente la experiencia no es nada grata. Sin embargo, existen ocasiones en que perder trae una tremenda ganancia, y no se trata solamente de perder peso, sino de ganancias extras.

Un Día Hablé con Dios - Reflexiones - Vídeo

Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del Sol.
¡OH, la belleza de la Creación de Dios está más allá de la descripción!
Mientras observaba, alababa a Dios por su bella obra.
Y mientras estaba sentado allí, sentí la presencia del Señor conmigo.
Entonces, Él me preguntó, “¿Me amas?”
Yo contesté, “¡Por supuesto, Dios!
¡Tú eres mi Señor y Salvador!”
Entonces me preguntó “Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aún me amarías?”
Me quedé perplejo, baje la mirada, me quedé unos minutos en silencio y luego contesté, “Sería difícil, Señor, pero aún así te amaría”.
Entonces el Señor dijo, “Si estuvieras ciego, ¿amarías aún mi creación?”.
¿Cómo podría amar algo, sin poder verlo?
Entonces pensé en las personas ciegas que aún aman a Dios y a su Creación.
Así que contesté, “Es difícil pensarlo, pero aún así te amaría.”
El Señor entonces me preguntó, “Si fueses sordo, ¿oirías mi Palabra?”
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí.
Escuchar la Palabra de Dios no es solamente usar nuestros oídos, sino nuestros corazones.
Contesté, “Sería difícil, pero aún así oiría tu Palabra”.
El Señor entonces preguntó, “Si estuvieses mudo, ¿alabarías aún mi Nombre?”
¡Pero cómo puedo alabar sin voz! Entonces pensé que Dios desea que le cantemos desde nuestro corazón. Y contesté, “Aunque no pudiera cantarte físicamente, aún alabaría tu Nombre”
Y el Señor preguntó, “¿En realidad me amas?”
Con valor y profunda convicción, le contesté,
“¡Sí Señor! ¡Te amo porque Tú eres el Dios único y verdadero!”

Estancamiento - Devocional

Una poza, lugar en el que se acumula agua, puede servir de mucho en tiempos de escasez, porque es el lugar perfecto para almacenar agua para el uso frecuente. Sin embargo, cuando esta poza se mantiene con la misma agua por mucho tiempo, sin cambiarla y en la que el viento deja basura o cualquier impureza, se convertirá en una fuente de agua estancada y su utilidad se anulará, pasando a ser un lugar desagradable.
estanque

En nuestra vida espiritual suele ocurrir lo mismo. Mientras estamos en constante comunión con Dios corren aguas transportando vida, amor, frescura, fe, fortaleza, etc. En cambio, cuando descuidamos nuestra vida espiritual y dejamos que el pecado tome lugar en nuestros corazones, permitiendo que nuestra prioridad deje de ser Dios y en su lugar ponemos cualquier otra cosa o persona, nuestra fe va decayendo y muchas veces el temor y la duda nos invaden provocando tibieza espiritual.
Es un hecho, que este estado no nos llevará por buen camino, sino que puede desviarnos hacia lo incorrecto.
Y para usar nuevamente una poza es necesario retirar todo lo que contiene, para limpiarla y dejar que el sol seque todo lo que hay en el interior. Una vez limpia, puede ser nuevamente usada para retener agua para su uso.

La Práctica de la Presencia de Dios-1ª Carta escrita por Nicolás Herman, Hermano Lorenzo - Vídeo

La Práctica de la Presencia de Dios-1ª Carta escrita por Nicolás Herman, Hermano Lorenzo a una monja amiga, hace más de 300 años.

Debido a que deseas muy fervientemente, que te comunique el método mediante el que he llegado a experimentar este habitual sentido de la presencia de Dios, que el Señor en su misericordia se ha agradado concederme, debo decirte que me has convencido con tu tozudez. Pero voy a compartirlo contigo con la condición de que no muestres mi carta a nadie. Si supiera que vas a permitir que otro la viera, todo el deseo que tengo de que progreses no sería capaz de convencerme de que lo hiciera.

Lo que puedo relatarte es lo siguiente: Encontré en muchos libros diferentes métodos para llegar a Dios, y diversas prácticas de vida espiritual, pero pienso que eso, antes de facilitarme lo que estaba buscando, que no era otra cosa que pertenecer a Dios por completo, más bien me confundió. Así fue como tomé la decisión de entregarme por completo a Dios. Después de haberme entregado totalmente a Él y de hacer toda enmienda posible por mis pecados por amor a Él, renuncié a todo lo que estaba alejado de Él y comencé a vivir como si no hubiera otras personas en el mundo nada más que Él y yo.

jueves, 17 de octubre de 2013

La Casa de Las Ventanas Doradas - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

La niña vivía en una casa pequeña, sencilla y pobre en la colina, y mientras crecía jugaba en su jardincito.
Al crecer pudo ver más allá de la cerca del jardín; vio que al otro lado del valle se alzaba una casa maravillosa en la cima de la colina. Esta casa tenía ventanas doradas, tan doradas y brillantes que la niñita soñaba lo mágico que podría ser crecer y vivir en una casa así, en vez de en una casa ordinaria como la suya.
Y aunque amaba a sus padres y su familia, anhelaba vivir en una casa dorada así y soñaba todo el día sobre cuán maravilloso y excitante se sentiría al vivir allí.
Avanzó el tiempo, y cuando alcanzó una edad en la que ganó suficiente habilidad y sensibilidad para ir más allá de la cerca del jardín, le preguntó a su madre si podía hacer un paseo en bicicleta fuera del portón y cuesta abajo. Tras rogarle, su mamá finalmente le permitió ir, insistiendo en que se mantuviese cerca de la casa y no se aventurase a ir demasiado lejos. 
Era un hermoso día y la niña sabía exactamente dónde ir. Bajando la cuesta y cruzando el valle, condujo su bicicleta hasta llegar a la puerta de la casa dorada en la otra colina.
Al bajarse de su bicicleta y recostarla contra el portón, se fijó en el camino que llevaba a la casa y luego en la casa misma… y se desilusionó al darse cuenta de que las ventanas eran sencillas y estaban más bien sucias, reflejando nada más que el desaliño de una casa abandonada.
Quedó tan triste que no fue más lejos y dándose la vuelta, se montó en su bicicleta. Al levantar la mirada, vio una vista que la asombró: allá, al otro lado del camino, de su lado del valle, había una casita, sus ventanas reflejaban oro y el sol brillaba sobre... "su verdadera casita".
Se dio cuenta que ella había estado viviendo en su "casa dorada" y que todo el amor y cuidado que hallaba allí era lo que hacía de su casa una “casa dorada", "la casa de sus sueños”. Todo lo que siempre había soñado estaba allí mismo, ¡frente a sus propias narices!