lunes, 7 de octubre de 2013

No es lo que parece - Devocional

Dos animales sostenían una animada charla en medio de la selva: 
-¡Qué lástima que Dios no haya creado más hienas! Ellas sí que son buenas, nunca nos hacen daño.
-Tienes razón. En cambio los patos son terribles. Les tengo pánico porque han matado a varios amigos y familiares.
vista
-Aunque en realidad sería mejor que hubiera más tigres y leones, ya que son animales nobles y a su lado uno se siente tranquilo.
-Así es, a diferencia de los gallos y gansos, que esos sí que no tienen corazón, ya que siempre se obstinan en perseguirnos con saña. La verdad es que les odio.
-Yo también siento escalofríos al lado de ellos, lo que nunca me sucede al lado de una amable pantera o un inofensivo leopardo.
Hay que aclarar que esta charla fue protagonizada por dos gusanos.

¡Eres libre! - Ánimo en mensaje - Vídeo

libre

Tengo mucho que contar y llorar quizás también,
pero tengo que agradecer que la estancia en esa prisión donde me metí haya terminado.
Terminé con heridas profundas y el despojo de muchas de mis pertenencias,
pero al fin y al cabo soy libre.
Puedo llorar por todo lo que perdí y quizás llorar amargamente por el resto de mi vida,
pero si se me negó ver la luz tanto tiempo, ya no importa cuánto haya perdido,
porque ahora tengo la libertad anhelada y tantas veces llorada.
Soy libre del pecado y soy libre de mi pasado.
Soy libre de esas sobras tan crudas y feas que llamaban amor.
Soy libre del conformismo y también de la dependencia.
Soy libre de aquella fea y terrible sumisión.
Soy libre y todo aquel desorden y suciedad que viví dentro de esa prisión se acabó.
¿Acaso no debo estar feliz? ¿Acaso no debo dar gracias a Dios? ¿Acaso no debo sonreír al cielo y decir GRACIAS?
He salido de una prisión muy sucia y terriblemente herida,
sin embargo, tanta fue la opresión, que todo ello no es nada al compararlo con la estadía que cumplí en ese calabozo frío de sentimientos y lleno de superficialidad.
No habla una muchacha despechada, habla una muchacha que amaba vivir sin mentiras y sin restos de supuesto amor.
Habla una muchacha que una vez, hace un buen tiempo ya, plasmó en un dibujo lo que sería su propia familia y oraba para que Dios le cumpliera ese sueño de su corazón.
Habla, escribe una muchacha que amaba vivir en la verdad y que de repente dejó de hacerlo y empezó a ocultar por “amor”, porque supuestamente así era.
Pero luego esta muchacha se dio cuenta de que ese no era su sueño, no la hacía feliz
y no sabía cómo salir de él, cómo escapar, no sabía qué hacer, por qué cargaba con tanta culpabilidad,
y el récord de haber salido de ese círculo vicioso más de tres veces ya.
Porque lo intentó una y otra vez pero siempre regresaba.
Oraba y oraba, siempre clamaba a Dios para que le diera esa libertad.
Y así fue como de ese círculo la expulsaron, porque causaba muchos problemas
al rey del supuesto “amor”.
Ahora soy libre y no siento esa carga tan pesada que no sabía cuándo acabar.
Ahora soy libre y tengo a cuestas un kilometraje de heridas y también mucho cansancio.
Tengo tanta sed de vivir plenamente,
que ya no tengo ánimos para llorar por la partida de aquel supuesto amor.

Si tú has vivido algo así, tranquilo/a que todo pasa, y agradece que eres libre, no llores porque te dejaron, y si te dejaron despojado de tu esencia, créeme, que esa esencia nunca se acaba porque Dios te la dio y lo único que hay que hacer es que te la sane. Dios es bueno, yo clamé muchas veces, lloré interminables noches y días, sentada en el autobús o en cualquier lugar. Le pedía me ayudara que yo ya no podía, pero que quería ser libre, que anhelaba mirar al cielo y sentirme feliz como antes. Dios me escuchó y aunque al principio pensé que no lo hacía, en realidad Él hizo todo. Ahora me doy cuenta que puso a prueba ese supuesto amor, le hizo vivir situaciones en las que se probaría ese supuesto amor y no pasó la prueba. Ahora me doy cuenta de que Dios lo hizo por mí, que cuando le oré muy asustada que no me dejara, que me ayudara, nunca dejó de escucharme. Dios no ignoró ninguna de mis lágrimas y nunca lo hará porque me ama tanto como a ti que lees esto.
Las heridas duelen, pero cuando Dios es quien las sana se sienten ríos de agua viva recorriendo tu ser. No busques ser sanado/a por un “salvador” de carne y hueso, déjate sanar por el TODOPODEROSO y cuando le conozcas, regálale a tu deseado futuro esa decisión madura que tomaste de ser curado/a por Dios.

Sonríe ¡ERES LIBRE!

Habla de Él - Devocional

Recuerdo mis primeros días de cristiano cuando acababa de conocer al Señor y de entregarle mi vida; recuerdo claramente cómo mi corazón ardía en deseo por hablarles a otros de Cristo, de cómo Él había cambiado mi vida, de cómo era ahora mi vida sabiendo que Jesús era mi Señor y Salvador.
Era muy joven, tenía 16 años, pero eso no era óbice para, a la menor oportunidad, hablarles a otros de lo que Dios había hecho en mi vida.
Ahora, el doble de años después, sigo tratando de hablarles a otros de lo que Dios hace en la vida del ser humano y lo que es capaz de hacer cuando disponemos nuestro corazón para que lo haga, pero con tristeza me doy cuenta que el ambiente en general ha cambiado, y mucho.
Además, recuerdo cuando era más joven ver a otros jóvenes como yo, mostrando una pasión por Dios que les motivaba a hacer cualquier cosa para hablarle a otros de Cristo y que la gente se entregara al Señor. Sin embargo, tristemente me doy cuenta de que hoy en día, la gran mayoría de jóvenes dedican su vida a cualquier otra cosa, que no sea la pasión por hablarle a otros de Cristo, y no sólo entre los jóvenes, sino también entre nosotros los adultos.

Pasos de fe - Devocional - Vídeo

La vida cristiana se vive a través de la fe desde el primer minuto hasta el último. Nadie, absolutamente nadie, puede llamarse cristiano si no existe la fe en él. Una fe que caracteriza a todo cristiano.
La fe es indispensable para cada uno de nosotros, y cuando hablamos de fe, hablamos de confianza o seguridad, pues por fe hemos creído en Dios. Pero cuando permitimos que la duda sea protagonista en nuestra vida estamos dejando a un lado la fe, porque duda y fe no son compatibles, sino todo lo contrario, son términos totalmente opuestos.
La Biblia dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6 (Reina-Valera 1960).
Estos días he reflexionado en el hecho de que Dios puede y quiere hacer milagros sorprendentes en nuestra vida, pero para ello necesita que nosotros demos pasos de fe, necesarios para poder ver concretado ese milagro. 
Y cuando pensaba en esto, Dios me inducía a reflexionar sobre diferentes hechos que sucedieron hace muchísimo tiempo, registrados en la Biblia, y en cada uno de ellos veo cómo esos hombres se atrevieron a dar pasos de fe, y como consecuencia vieron actuar la mano poderosa de Dios. Porque se necesita FE para avanzar aunque el panorama sea en nuestra contra, o aunque las circunstancias nos quieran llevar a dudar de que algo bueno puede suceder en medio de las dificultades.

domingo, 6 de octubre de 2013

¿Llorar te Hace Feliz? - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

Soy la mayor de tres hermanas, todas mujeres, y bueno, en mi casa nunca se escuchó esa frase lapidaria de “no llore hijo, porque usted es hombre”; yo me preguntaba, ¿por qué los hombres tienen lagrimales si no deben llorar? Pero como te decía soy la mayor de tres hermanas, y aunque me libré de la frase ya leída, no me libré de “ya no llores más porque tus hermanas más pequeñas se van a asustar y tú debes ser ejemplo”.
Cuando pasaba por un momento difícil, cuando vivía alguna terrible pena o simplemente me machacaba un dedo, yo estaba muy bien entrenada para no llorar, y mi manera de liberar un poco de tensión o pena era gritando o diciendo alguna grosería.
Confieso que tenía un excelente control sobre mis lágrimas; si alguna vez me sentía desolada o triste y me daba licencia para llorar, sabía que en cuanto viera frente a mí a alguien más inferior, más pequeño en cualquier aspecto de la vida, sólo aspiraba aire con mucha fuerza, comenzaba a respirar lenta y profundamente, me controlaba y me dedicaba a consolar a los que estaban a mi alrededor.
Con el paso del tiempo, para la mayoría de mis familiares y amigos yo era muy fuerte y valiente, pero eso estaba muy lejos de ser verdad...
...porque al cabo de unos años descubrí que llorar era prácticamente un regalo de Dios, tanto es así que Jesús dice que el que llora es bienaventurado, que significa doblemente bendecido, o sumamente feliz. La Palabra también enseña que los chillones, mal humorados o los que dicen malas palabras se están buscando problemas con Dios.
Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería maledicencia, y toda malicia.
En la sociedad, la mayoría de las personas entienden que llorar es una muestra de fragilidad, que es señal de inmadurez o de falta de control, pero particularmente, alguna vez leí que llorar no te hace débil, que desde que nacimos es una señal de que estás vivo. 
Quiero que sepas lo que Dios dice respecto a llorar:
Mateo 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Lucas 6:21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
Lucas 23:27, 28. “Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos”.

¡Deja de querer que se repita tu pasado! - Devocionales, Reflexión

“Tu pasado no tiene nada que ver con un anciano malhumorado que te castigue, sino con un sabio que te recuerde y te advierta. Tu pasado tiene que ser tu mentor, te tiene que enseñar por dónde ir y por dónde no pasar nunca más en la vida”.
Cuando la mujer fue encontrada cometiendo el acto de adulterio fue traída a la presencia del Señor, El Señor no prestó atención a los hombres que la injuriaban y que demandaban de Él una respuesta: 
“¿Qué hacemos con ella?”, y Jesús “escribía en la tierra”...
pasado
Porque nosotros somos de la tierra y la vida ha escrito cosas en nosotros, y por eso El Señor dijo: “el que esté sin pecado que tire la primera piedra”.
“Dijiste e hiciste muchas cosas malas en tu vida, pero las últimas palabras del capítulo viejo las voy a escribir yo, para cerrar tu pasado”.
 ¡Porque hoy voy a escribir un capítulo nuevo en tu vida!
Deja de querer que se repita tu pasado, no hagas más de lo mismo pudiendo hacer algo diferente. 
Hay mujeres que necesitan tener vivencias asociadas al dolor o al sacrificio; por ejemplo, por más que tengan máquinas lavarropas, siguen lavando a mano, en la cocina tienen una cortador nuevo pero siguen cortando con el cuchillo y usando la tabla, les regalaron un exprimidor eléctrico pero siguen exprimiendo con la mano. Aplican la misma solución, y esa misma solución cuanto más pasa el tiempo no da resultado, ¡cambiad pues de estrategia!

Habilidad - Reflexiones - Vídeo

Hace unos días estaba en mi coche haciendo diversas diligencias diarias.
Con el tráfico de vehículos que se ve en muchas ciudades importantes, no está de más poner en práctica toda nuestra habilidad al volante para esquivar cualquier hipotético accidente. Fue eso precisamente lo que me sucedió, tuve que esquivar a otro coche que se cruzó en mi carril, y en ese momento vi la diferencia entre mi reacción actual y mi reacción de hace diez años. ¡Vaya!, pensé, incluso en mi manera de conducir veo la diferencia de mi reacción y habilidad. Pero luego vino a mí la analogía, de que así mismo sucede en nuestra vida espiritual.
A ver, cuando somos jóvenes espiritualmente y estamos conociendo a Dios, aprendiendo a vivir como cristianos, nuestra habilidad espiritual está aún bastante limitada y nuestras reacciones todavía son impulsivas e inmaduras. Sin embargo, a medida que crecemos aprendemos a esquivar lo que podría ser un accidente fatal, pensamos nuestras acciones, dependemos no de nuestras propias habilidades sino de las de Dios a través de nosotros, nuestros reflejos están basados en lo que tenemos por dentro, en el lugar que Dios nos tiene destinados, y al final nuestras acciones son el reflejo de nuestro interior.
Así que, como nuestra habilidad para manejar un coche mejora de acuerdo con los años de práctica, de esta misma manera deberíamos ver nuestra habilidad espiritual; mientras más práctica tengamos, más impacto podremos tener en los que nos rodean y en nosotros mismos. ¡Y que Dios sea glorificado con nuestro diario andar!
Iniciativa y perseverancia hacen la diferencia. ¡No te rindas, termina la carrera y clama por tu premio!
Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará.
Salmo 37:5
He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe.
2 Timoteo 4:7
Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor.
2 Corintios 3:18

El favor de Dios - Devocional

“El Señor le respondió: Yo mismo iré contigo, Moisés, y te daré descanso; todo te saldrá bien.”
Éxodo 33:14 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Cuando DIOS llama a alguien para una tarea se asegura que la gloria sea para sí, en el sentido de que lo obtenido fue producto de Su amor, Su misericordia y dominio. Por lo que aquello que el SEÑOR escoja como propósito/misión para los suyos, siempre estará fuera del alcance sólo de nuestros esfuerzos humanos. Y cuando el creyente no entiende esto, pone sobre sí un peso que no le corresponde y le aplastará. Por el contrario, cuando se entiende que la llamada de DIOS a los suyos es un regalo que se obtiene por misericordia, y que el SEÑOR puede y quiere hacerlo, independientemente de los fallos o capacidades del creyente, entonces se encuentra reposo.
Existen muchos ejemplos del favor de DIOS sobre la vida de los suyos, que dejan claro que sólo por Él cumplieron sus propósitos. Era imposible que un pastor de ovejas llegara al trono de Israel y se convirtiera en el primer rey de su dinastía, fue así únicamente por el favor de DIOS sobre David. Cuando el pueblo de Israel conquistó la tierra prometida, era un pueblo que había sido recién liberado de su esclavitud, sumado a que ellos no contaban con armamento apropiado de la época, sin embargo DIOS peleaba por ellos, para que así el SEÑOR se quedase con la gloria. Cuando los apóstoles del SEÑOR daban cátedras teológicas a los fariseos y maestros de la ley, éstos últimos no podían entender cómo hombres sin estudio les apabullaran de conocimiento, de no ser por la gracia de DIOS.

La historia de Nancy - Reflexión, meditación - Vídeo

Nancy era una cristiana de cuna; se les llama popularmente así a aquellos que nacen en hogares cristianos y a los que desde pequeños se les enseña la Palabra de Dios, personas que crecen en ambientes llenos de enseñanzas bíblicas, lo cual no significa que realmente vivan lo que desde pequeños han aprendido.

Nancy estaba tan acostumbrada al lenguaje cristiano que para ella todo era normal, como escuchar mensajes de la Biblia, cantar en la Iglesia, servir en algún Ministerio, orar, etc, todo era normal para Nancy. Y es que a veces lo normal puede convertirse en monótono y dejar de tener la importancia que realmente debe tener.

Nancy ya era una mujer de veinticinco años cuando se le detectó una enfermedad terminal. Casi nadie podría imaginar cómo una mujer tan joven podía padecer de una enfermedad fatal. Hasta ese entonces Nancy nunca había puesto a prueba su fe, sino que viviendo su "vida religiosa”, se había conformado con llevar a cabo todas las actividades que desde niña había aprendido. Y ahora le tocaba, por primera vez, utilizar la fe que desde niña le habían enseñado.

El hecho de que Nancy jamás hubiera experimentado tener un problema tan serio, había hecho en ella que su fe no fuera “tan buena”, es decir, no sabía cómo tenía que creer o cómo tener fe. Como nosotros, que nos quejamos muchas veces de los problemas que nos acontecen, sin darnos cuenta de que cada uno de ellos nos enseña a tener fe y a confiar en Dios. Nancy no había afrontado ningún problema serio en toda su vida, y a pesar de que tenía bases cristianas desde su nacimiento, la realidad es que no tenía la fe que se necesitaba en esos momentos.

La desesperación de Nancy por la enfermedad detectada, provocó por primera vez en ella, que comenzara a ver la relación con Dios no como algo monótono o mecánico, sino como algo más íntimo. 
Ahora a Nancy se le podía ver más entregada, comenzó a forjar una mejor relación con Dios, se le veía orar como nunca antes, con una postura quebrantada, rendida totalmente a Dios, se le podía ver adorándole con lo mejor que tenía, ahora leía más la Biblia, y aquellas historias que escuchaba de niña ahora cobraban un verdadero sentido al motivarla a tener fe. Aquellas historias que escuchaba y de las cuales memorizó, ahora tenían un significado para ella; escuchar acerca de la fe ya no sólo era teórico, ahora se había convertido en algo que tenía que llevar a la práctica.

A través, y como consecuencia de su enfermedad, Nancy aprendió a creer, comenzó ver a Dios no como algo común, sistemático o monótono; ahora ella entendía de primera mano lo que significaba confiar o depender totalmente de Dios, pues su vida estaba amenazada por esa enfermedad terminal, sin embargo depositó su fe renovada en Dios a esperas de un milagro.